Hola, muchas gracias por sus reviews, siempre me traen una sonrisa. Los dejo con un nuevo capítulo y los deseo una buena lectura :D
Jane empezó a preocuparse cuando no vio su hija aparecer, la vio marcharse en dirección de la salida pero hacía un buen rato que se había ido y no había regresado.
Hermione estaba sentada en el suelo, apoyada sobre aquella pared contra la cual se tuvo que apoyar para no derrumbarse, porque era exactamente lo que sentía en este momento. Es como si las palabras de Malfoy habían desatado todos los sentimientos que había tratado de no sentir por todos estos años. Ahora todo volvía pero con creces, todavía tenia en las manos la fotografía que le había dado Malfoy. Verla era como sufrir de nuevo la perdida de Alec. Y Merlín, no quería para nada recordar esta época, el entierro, las noches pasadas en velo, llorando, viendo fotos de una época más feliz. Una época donde eran Hermione y Alec, la pareja feliz y enamorada.
Tomó un sorbo de su tercera copa de vino mientras seguía viendo la foto. Recordaba el día que tomaron esta foto, estaban en el parque que estaba cerca del café donde tenían costumbre de ir con unos amigos a beber unas copas. Un ruido la sacó de sus pensamientos y ladeó la cabeza para ver lo que había causado el ruido. Una persona se estaba acercando a ella y tuvo que entrecerrar los ojos para ver de quien se trataba.
-"¿Hermione pero por Dios que estás haciendo aquí sentada?" – preguntó Jane viendo a su hija con sorpresa. Hermione soltó un suspiró y miró la foto, haciéndole caso omiso a su madre. No quería hablar, ni ver a nadie, acaso no la podían dejar sola. Porque decidió venir a esta fiesta en primer lugar, se preguntó a sí misma. Tomó otro sorbo de su copa y esta vez quitó la vista de la foto para mirar hacia adelante, sin realmente ver.
Jane hesitó antes de acercase más a su hija, pero se acercó.
-"¿Hermione, que pasa, estás llorando? ¡Hija, que te pasa, contéstame!"- se agachó para estar a la altura de su hija, sacó un pañuelo de su bolsa y tomó el rostro de su hija entre sus manos para secar sus lagrimas. Hermione giró la cabeza, para evitar cualquier contacto con su madre.
-"Mamá porque no regresas a la fiesta, estoy bien de verdad. En serio vete a disfrutar de la fiesta"- le dijo, tratando de sonreír pero salió más como una mueca. Sin embargo Jane no se dejó engañar, sabía que le pasaba algo. Entonces sin preocuparse del estado de su vestido, se sentó al lado de su hija. –"Papa siempre dice que eres una cabezota"- dijo la castaña mirando a su madre, que a pesar de sus palabras decidió quedarse.
-"Que te pasa Hermione, mira nada más como estas"- preguntó Jane, preocupada, no sabía qué hacer para ayudarla, para que se confiara en ella.
El tiempo que habían estado separadas las distanció de alguna manera, ya no venía a ella con sus problemas, ya no le hacía confidencias como lo hacía, siendo adolescente. Y Jane quería recuperar esta complicidad. Hermione le tendió su copa de vino a su madre, preguntándole si quería un poco. Jane tomó la copa y tomó un sorbo y se la regresó a su hija. En este momento Jane vio el papel que tenía su hija en la mano.
-"¿Puedo?"- preguntó, señalando la fotografía. Hermione miró la fotografía y se la dio a su mama. Le pidió a Merlín que su mama no le preguntara quien era en la foto, porque no le iba a mentir. Hoy, no le iba a mentir, no tenía la mente ni las ganas de mentirle acerca de Alec. No cuando todavía le dolía su recuerdo y su amor para él seguía muy presente.
Jane miró la foto y vio a su hija con un chico. Reconoció su hija y esta expresión, porque así la recordaba hasta que se fue a estudiar a East Horsley. Cada vez que la veía, sus conversaciones eran tan tensas que verla sonreír se había vuelto un vago recuerdo. Como le encantaba ver a su hija así, tan sonriente, todo el contrario de la persona que estaba sentada a su lado ahora.
-"No veo Draco por ninguna parte. Donde…"
-"Se ha ido, le pedí que se fuera"- contestó Hermione interrumpiéndola.
-"¿Por qué?"
-"Algunas verdades son difíciles de aceptar. Dio en el clavo y le pedí que se fuera"- sacó su varita e hizo aparecer otra copa de vino para ella y otra para su mama. Le tendió la copa y Jane la aceptó, ya no le extrañaba todo lo que su hija podía hacer con el palito que producía magia. Jane asintió, pero no entendía que pudo decir el rubio que pudiera afectar tanto su hija y le pidiera que se fuera.
-"¿Quién es este muchacho? Nunca lo he visto"- Hermione cerró los ojos, la pregunta que temía había sido preguntada.
-"Lo conocí en East Horsley"- contestó. Jane observó la foto con mucha curiosidad.
-"Parecen muy buenos amigos. Tal vez pueda conocerlo, será la primera vez que conocemos uno de tus amigos de allá."- propuso Jane con una sonrisa. Hermione ladeó la cabeza para ver a su madre.
-"¿Recuerdas el día que los llamé para decirles que tenía una cosa importante que hablar con ustedes?"
-"Sí pero después de esto, no te vimos por un buen rato. Tu padre pensó que te habías olvidado y que no era nada de seguro"
Hermione bufó, su padre siempre se la pasaba dudando de ella cuando se trataba de cosas importantes. Le recordaba el día en que los dijo que los había mandado a Australia con falsos recuerdos, esto había sido una de las cosas importantes que había hablado con ellos. Por lo que desde este día, cada cosa importante que hablar, él las temía.
-"Quería presentarles a Alec, él que ves en la foto. Para nosotros era muy importante."
-"Bueno creo que más vale tarde que nunca, todavía me puedes decir de lo que se trata. Me gustaría mucho ver este muchacho, me parece ser un buen chico. Quien sabe lo podrías invitar a la boda" – Hermione se echó a reír, era una risa sin ninguna emoción. Nada imaginar a Alec, su marido a la boda de su esposa, parecía irónico.
-"No será posible mamá. Hace muchos años que mi marido se murió"- dijo con normalidad, bebiendo un poco de su vino. Miró a su madre y Jane que estaba a punto de llevar su copa a su boca, se detuvo en seco, bajando su copa.
-"Ese tipo de bromas no se hacen Hermione"- reprendió Jane, bebiendo de su copa. Como su hija podía hacer una broma así.
-"Que me creas o no, no importa. De verdad mamá. Pero la situación sigue igual, no lo vas a poder a ver porque se murió y por favor no me hagas repetirlo" – dijo Hermione, terminando de un trago su copa de vino. Jane observó con desaprobación. Hermione iba a sacar su varita para hacer aparecer otra copa pero su madre se la quitó. Entonces Hermione recuperó su varita con un hechizo silencioso e hizo aparecer otra copa de vino.
-"Yo sé que tienes las aptitudes suficientes para hacer lo que se te pegue la gana con este palito pero sigo siendo tu madre y exijo que me devuelvas esta copa. Ya has bebido lo suficiente"- exigió Jane con un tono autoritario. Hermione bufó pero acabó por darle a su madre la copa a regañadientes.
-"Hija, quiero ayudarte pero no puedo si no me dices lo que está pasando."
-"Como vas a poder, si ni siquiera crees lo que te estoy diciendo"- contestó con una media sonrisa y tomó la mano de su madre, le quitó la foto y depositó un beso en la palma de su mano cariñosamente. Se levantó, titubeando un poco antes de encontrar su equilibrio, por haberse quedado sentada tanto tiempo. Desarrugó su vestido y volvió a la fiesta. Jane se quedó unos minutos, preguntándose si se trataba de un sueño o si su hija de verdad le acaba de confesar que ya había estado casada una vez.
Cuando entró en la sala de recepción le aturdió todo el ruido que había. Hermione buscó Ron con la mirada y lo vio hablando con Harry. Se dirigió hacia ellos y le pidió a Ron que hablaran a solas, el pellirrojo sonrió y la tomó de la mano. Llegaron a otra sala más pequeña, pero por lo menos podían hablar sin estar interrumpidos.
-"¿Que pasa Hermione? Estaba hablando con Harry, espero que sea importante porque me iba a decir cuál era el nuevo jugador de los Chudley Canon"
-"Es importante Ron, muy importante. Lo que te tengo que decir no es nada fácil para mí, quiero que lo sepas. Créeme que lo siento mucho, que si pudiera, haría las cosas diferentemente. Pero no puedo, lo siento Ron"- Hermione lo miraba con la mirada suplicante.
-"Me estas asustando Hermione, dime lo que pasa"- habló Ron, confundido con la actitud de su prometida.
-"Ron, no me voy a casar contigo, no puedo. No sería justo para ti que me casara contigo. "
-"Pero por Merlín, que estás diciendo Hermione. Yo sé que estás nerviosa por lo de la boda, pero no es una razón para cancelarla. No te preocupes si de verdad quieres la podemos posponer. Haré lo que tú quieras pero por favor piénsalo bien Mione"
-"No son nervios Ron. Mira no te quiero lastimar y eso es lo que mejor sé hacer. Aléjate y perdóname si puedas"-susurró Hermione al borde de las lagrimas al ver la expresión tan desolada del pellirrojo. Ron la miró con reproche.
-"Huyes otra vez Mione, Merlín pero qué pasa contigo. Acaso sabes realmente lo que quieres o decidiste jugar con mis sentimientos desde el principio. Yo creí que si salías huyendo de tus bodas es porque yo te hacía falta como me hacías falta Hermione. Pero ahora me doy cuenta que solo he sido otro bobo cayendo en tus trampas."- dijo enojándose.
-"No, por favor Ron. No vayas a creer esto. Nunca he jugado con tus sentimientos. No era mi intención hacerte daño. Pero por lo menos estoy avanzando, cancelo la boda antes del día de la ceremonia."- Ron abrió los ojos como platos, creyendo que se estaba burlando de él.
-"Eres imposible Hermione. Mejor me voy. Ya no tengo nada que hacer aquí. Ya conseguiste tu propósito, burlarte de mí y de todos tus amigos. Y sabes lo que más me duele es que ya no reconozco a mi amiga del colegio, la que era decidida, y leal con sus amigos. Cambiaste Hermione y ahora todos tus amigos y tu familia estamos pagando por esto y por confiar en ti."- dijo Ron, lastimado, ni podía mirarla a los ojos. Estaba a punto de irse cando Hermione lo tomó de la mano y depositó el anillo en su mano.
-"Lo siento Ron"- llevó su mano a su boca y la besó, antes de dejarlo irse de su vida. Ron ni siquiera la miró y salió de la sala.
"Eres imposible", porque este comentario se le hacía conocido. La había regado, otra vez. Miró en dirección de la puerta por la cual se había ido el pellirrojo y una lagrima rodó por su rostro. Otra boda cancelada, sus padres iba a ser tan orgullosos, sobre todo su padre, pensó irónicamente.
Se desapareció en su apartamento y de allí reunió ropas en una maleta. Tomó su portaplanos y unas cosas más antes de tomar las llaves del carro. Se secó las lágrimas que no paraban de caer y salió de su apartamento. Necesitaba espacio y sobre todo estar tranquila, no le importaba cuando volvería solo sabía que necesitaba poner orden en su vida. Y eso iba a intentar hacer.
Apartamento de Draco Malfoy, muggle Londres
Eran las 1 de la mañana cuando Draco Malfoy fue interrumpido en su sueño. Spiderman apareció en su recamara para avisarle que unas personas querían verlo. Bajó con su jean puesto y una camisa sin mangas y se sorprendió de ver a Tom y Jane Granger sentados en su sofá mientras bajaba las escaleras. Los dos parecían muy preocupados y cansados. Jane se arrojó a los brazos de Draco cuando lo vio aparecer, Tom le dio la mano para saludarlo y todos se sentaron en el sofá. Spiderman les sirvió bebidas calientes y unas galletas. Tom miraba al elfo con ojos como platos y Spiderman le sonrió, Tom se sorprendió y dio un respingo. Jane ni siquiera lo había notado, tenía en sus manos su taza de chocolate, ocupándose así sus manos que no paraban de temblar.
-"¿Draco, tienes idea de donde está Hermione?"- preguntó Tom.
- "¿No, pero no está en la fiesta?"
-"Hace mucho que se acabó la fiesta"-contestó Tom con sorna. Draco alzó una ceja. -"Mi hija canceló la boda, terminó con Ron. Ron tuvo que anunciar la noticia a los invitados y nos invitó a quedarnos o irnos. Claro Jane y yo le pedimos lo que había pasado y no dijo nada. Le preguntamos también a Harry y Ginny pero los dos no sabían nada."- Draco no podía decir que estaba sorprendido, ya lo veía venir. Pero si le extrañaba que Hermione lo hubiera hecho el día de la fiesta si quería hacerlo después.
-"¿Intentaron irle a buscar su apartamento?"
-"¡No está Draco! Me siento tan responsable, sabía que algo le pasaba pero no supe escucharla."-Jane dejó su taza y puso su cara en sus manos, empezando a llorar. Y de repente retiró su cara de sus manos y miró a Draco con una expresión apenada y sus ojos abiertos como platos. Por un momento Draco se preguntó si no estaba teniendo un mareo o algún tipo de crisis. Le iba a proponer un calmante pero Jane agarró su mano fuertemente, sorprendiendo a Tom y a él también.
-"Ella tenía una foto en sus manos y me dijo algo muy alarmante pero en el momento no le creí"- susurró Jane. –"¿Tu no estarás enterado de quien era este chico, verdad Draco?"-preguntó Jane temiendo la respuesta.
-"Jane de verdad no soy la persona indicada para decirle esto"- contestó el rubio, incomodo.
-"Ya sé quien es solo necesito confirmación de lo que me dijo mi hija por favor Draco. Dime que no es cierto"- pidió Jane con lagrimas en los ojos. Ya no sabía si quería que lo confirmara o solo oír que era una mentira. Draco tomó su mano y la miro a los ojos.
-"Este chico y su hija eran más que amigos. Es cierto"- confirmó el rubio y Jane puso su cara en sus manos ahogando un sollozo.
-"Pero de qué diablos están hablando"- se exclamó Tom, que ya no entendía nada de lo que pasaba.
-"No ahora Tom"- dijo Jane con un tono seco –"¿Y tu como te enteraste? Me cuesta creer que te lo haya dicho sin decirnos nada primero"
-"Claro que no me dijo nada, si fuera por ella, nadie se habría enterado. Me fui a East Horsley y allí me enteré. Pero ella nunca me lo habría dicho."
-"¿Y este chico se murió?"- preguntó Jane con la voz temblorosa.
-"Sí, murió a los 22 años, es todo lo que sé. Hermione no quiso decir mucho y no quería preguntar demasiado."- contestó el rubio.
-"Ahora entiendo. Dios mío como pudimos ser tan ciegos. Dios mío, la notaba tan callada, como estuviera presente sin estar a la vez, cuando regresó de East Horsley. Pero siempre me decía que todo estaba bien, así que la creí. ¡Qué tonta he sido! Después encontró a Jude y pensamos que todo volvía a ser como antes, que la veríamos feliz. Pero después encontró a Antonio y Matt. Ahora Ron, pensamos que era porque no había encontrado la persona especial. Pero como iba a ser, si le sigue doliendo la muerte de este chico."- Jane se echó a llorar silenciosamente, Draco incomodo no sabía que decir. Granger había hecho una de las suyas, pensó Draco, molesto. Es que acaso necesitaba salir huyendo otra vez, sí le había terminado su compromiso con Ron pero esto no arreglaba nada si ella salía huyendo. Tom trataba de tranquilizar su esposa sin saber realmente lo que le pasaba, no había entendido nada de lo que habían hablado Draco y ella.
-"Jane por favor dime lo que está sucediendo"- Jane levantó la cabeza y miró a su marido luego a Draco.
-"Nada Tom, porque Draco va a ir a buscar nuestra hija. ¿Verdad Draco?"- tenía el "no" preparado pero luego vio la mirada que le daba Jane y no podía negarse. Todo esto era culpa de Hermione, volvió a culparla silenciosamente. Draco asintió y Jane soltó un suspiro de alivio. Draco cerró los ojos, algo le decía que volvería a East Horsley más temprano de lo que había pensado.
Ciudad de East Horsley, la mañana siguiente
Draco estaba en el salón de los Edison, Raymond y Annie, escuchando con mucha atención las razones que traían el rubio aquí, otra vez.
-"¿Si lo he oído claramente, usted está aquí para saber dónde está Hermione? Pero si no le dijo nada esto implica que no quiere que usted sepa donde este."- dijo Raymond, con una expresión perpleja.
-"Sí, entiendo esto. Pero el señor y la señora Granger están preocupados y me mandaron a saber cómo está."- se explicó Draco por enésima vez. Tenía la corazonada que los señores Edison sabían donde estaba Hermione pero no lo querían decir.
-"Mire joven, Hermione es como una segunda hija para nosotros y con todo respeto le voy a pedir que la deje tranquila, si ella se fue, será por algo. ¿No? Y yo creo que ella lo que necesita ahora es estar tranquila y no que alguien la moleste."- Draco suspiró, Raymond empezaba a colmarle la paciencia, no había pegado un ojo de la noche y no necesitaba que lo fastidien más el día.
-"Quizás yo no sea nadie importante en su vida pero soy el que tuvo que abrazarla todo una noche mientras lloraba la muerte de su difunto marido. Yo soy él que tiene que hacerle competencia a un fantasma, yo soy el que tiene que andar con pies de plomo al hablar con ella. Ella necesita ayuda, pero ella es demasiada terca como para darse cuenta. Entonces si de verdad la considera como una hija, se lo voy a pedir una vez más. ¿Dónde está?"- preguntó el rubio, taladrando a la pareja sentada en frente de él.
Raymond y Annie se miraron y Annie se levantó del sillón, se dirigió hacia el mueble en la sala y de un cajón sacó un papelito. Draco siguió los movimientos de Annie y cuando sus ojos encontraron una foto de Hermione y su marido recién casados, volteó la cabeza. Raymond notó la reacción del rubio y lo fulminó con la mirada.
-"Usted no va a poder hacer que ella deje de pensar en nuestro hijo, una historia como la de ellos no se olvida del día para la mañana. Alec siempre será parte de nosotros y esto usted no lo va a poder cambiar"
-"No pretendo hacerle olvidar, no señor pero tiene que entender que nosotros somos los que estamos y que no podemos vivir con los que ya se fueron."- contestó el rubio ignorando el tono de antagonismo de Raymond. Annie volvió con el papelito en las manos y se lo tendió a Draco. El miró lo que estaba escrito sobre el papel y se trataba de una dirección. Draco frunció los ceños. ¿Qué carajo estaba haciendo Granger en Pensilvania?
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