¡Hola! Otro capítulo, loes deseo una buena lectura :D
Draco llegó a una casa en medio de los bosques. Se sorprendió de la casa que tenía en frente, creyendo que se había equivocado de dirección. En frente de él había una casa construida sobre una cascada. La casa parecía tener diferentes pisos dándole la impresión de seguir la dirección del agua que se caía de la cascada. Nunca había visto algo tan impresionante. Por un momento dudó que pudiera tener personas viviendo en esta casa. Pero siguió en dirección de la casa, lo iba a intentar ya que Annie le había dado esta dirección. El agua cayendo era el único sonido que se podía oír en el bosque. Subió las escaleras que llevaban hasta la casa. Ladeó la cabeza y ver la cascada cayendo a solo centímetros de él lo impresionó. Tocó a la puerta y esperó.
Hermione esperaba muchas cosas menos ver al rubio a su puerta por lo que se quedó sin saber que decir, mirándolo como si fuese un elefante en una cacharrería. Hasta que pudo recuperar la compostura.
-"¿Malfoy? ¿Qué haces aquí?"- preguntó dejándolo pasar y cerrando la puerta detrás de él.
-"Vine por ti" – contestó el rubio mirando a su alrededor. La casa era inmensa igual para afuera que para adentro. El salón era inmenso con un espacio para relajarse donde había cojines y sofás. Había un bar del otro lado de la pieza y una chimenea. La casa era hecha de un material que se parecía a la piedra y el suelo también. La decoración le daba un aspecto hogareño y rustico a la misma vez, se quedó boquiabierta.
-"¿Por mi?"- al oír su voz, Draco se dio la vuelta, acordándose de su presencia. –"Malfoy, estoy de vacaciones"
-"Estás de vacaciones"- repitió el rubio, no lo podía creer. Sus padres estaban con el Jesús en la boca y ella estaba de vacaciones. –"Dejaste sin decirle nada a nadie, tus padres te andan buscando como locos, como el resto de tus amigos supongo. ¿Y tu estás de vacaciones?"- Hermione se encogió de hombros y se dirigió hacia el bar.
-"¿Quieres algo?" – sin esperar su respuesta le sirvió un whiskey de fuego y ella abrió una botella de vino para servirse una copa. Regresó con su copa y se la dio, el rubio la aceptó sin decir nada. Hermione miró por una de las numerosas grandes ventanas con vista sobre el bosque. –"Quería disculparme, por la manera en la que te pedí que te fueras, me pasé. Lo que pasa es que lo que me dijiste me hizo pensar y puede ser que no hayas sido totalmente errado en tus conclusiones"- Draco asintió.
-"¿Lo que quiere decir?"- Preguntó él.
-"Que ya era tiempo para mí de tomarme unas vacaciones Malfoy"- contestó sabiendo que lo que buscaba él es que ella le dijera que había tenido la razón. Pero eso no lo iba a decir.
-"Jane me dijo que habías cancelado la boda"
-"No debería de sorprenderte, eso es lo que sé hacer, cancelar bodas y dejar a los novios plantados"- bromeó ella. Se dio la vuelta para ver la expresión seria de Draco –"Además tengo muchas cosas que arreglar antes de volver a comprometerme con alguien"- se acercó a él y Draco la miró sospechosamente.
-"Anda no me mires así, que no te voy a insultar ni nada. Al contrario además de disculparme quiero agradecerte"- Draco abrió los ojos como platos y Hermione se echó a reír –"Por haber sido tan honesto conmigo y necesitaba esta honestidad, sorprendentemente la he encontrado en ti, de todas las personas que conozco. Gracias Draco"- sonrió al ver lo sorprendido que estaba. Por primera vez lo había llamado por su nombre y no le pareció raro, al contrario. Le dio un beso sobre la mejilla. Draco la abrazó con un brazo, dándole un beso en du frente. Hermione Granger podía molestarlo la mayoría del tiempo pero despertaba en él esta necesidad de protegerla. Aún cuando se hacia la cabezota y no dejaba mostrar sus debilidades.
-"Quédate"- susurró en su oído, sorprendiéndolo. Ella se separó de él y lo miró a los ojos –"Te prometí llevarte a una de mis escapadas para encontrar la inspiración. Ahí estamos Draco"
-"Entonces me quedo"
Una semana después
Draco estaba escribiendo en su cuaderno, sentado con la vista de la cascada en frente. Estaba en la planta baja, a los pies de las escaleras. Sorprendentemente encontró este lugar días antes, el final de las escaleras llevaban a la cascada, así que cuando uno se sentaba en el último peldaño, había suficientemente altura separando el agua de este ultimo. Por lo que ahí estaba, los pies en el agua y escribiendo. Con toda la verdura, el bosque y el ruido de la cascada como compañeros.
No sabía cuánto tiempo había pasado desde que llegó y lo más sorprendente era que ni quería saberlo. Estar con Hermione, donde nadie los conocía, con el bosque como único vecino le gustaba. Daban un paseo por el bosque de vez en cuando, se paseaban por la casa, leían juntos acomodando los cojines en el suelo, conversaban por horas a fuera por la noche o adentro alrededor de una botella de vino. Vivian juntos, así de simple, él y Hermione Granger convivían juntos y él no podía ser más contento.
Se robaban unos besos y unas caricias inocentes pero nada más. Él quería tomar las cosas con calma y no quería presionarla. El hecho de que ella haya querido que se quede era una buena señal. Estaba progresando con su novela y eso demostraba que de verdad este lugar era exactamente lo que necesitaba. A veces la miraba trabajando mientras estaba escribiendo y era como si volviera a ver la Hermione Granger del colegio. Ella no había tenido otra pesadilla por lo que podía notar, porque dormían en habitaciones separadas. Pero se había creado una especie de rutina entre ellos para convivir, él se ocupaba del desayuno y ella del almuerzo, la cena la hacían los dos.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos por la voz de la castaña.
-"¿Sabes cuánto tiempo llevo buscándote por la casa?"- preguntó ella en su oído juguetonamente. Draco ladeó la cabeza para verla.
-"Eres tú la que quiso pasar sus vacaciones en un lugar tan grande"- contestó sonriendo. Hermione tomó asiento a su lado, metiendo sus pies en el agua.
-"Esa casa se llama la casa de la cascada"
-"Que sorpresa"- dijo fingiendo sorpresa. Hermione golpeó su hombro juguetonamente.
-"Amo a esta casa, es como un mundo aparte. La diseñó Fran Lloyd Wright para un empresario y su familia. Con la voluntad de reunir lo máximo de materiales naturales como lo puedes ver. Normalmente nadie vive ahí, es un museo pero me las arreglo con un amigo para quedarme por lo menos una vez en el año."
-"¿Y vas tú sola?"
-"Sí, es una de mis escapadas para encontrar la inspiración o simplemente para encontrarme, estar a solas, cuando siento que las cosas me superan. Como ahora."- agregó la última frase en un susurro.
-"Yo solía viajar a Canadá cuando estaba en los Estados Unidos y quería pensar o pasar un tiempo a fuera. Tienen unos lagos preciosos en Ontario. Recuerdo sentarme al bordo de un lago o ir en las montañas a esquiar pero ir solo no es muy divertido."
-Quizás un día me puedas llevar, me gustaría ir contigo"- dijo mirándolo a los ojos.
-"Y a mí me gustaría llevarte"- contestó arreglando un rizo detrás de su oreja. –"¿Cómo era él?" – preguntó acariciando su mejilla. Hermione cerró los ojos, sabiendo muy bien de quien estaba hablando. Ladeó la cabeza para enfrentar el lago, rompiendo así el contacto con el rubio.
-"Era un verdadero loco, siempre se la pasaba haciendo bromas. Si me ves tan cambiada hoy, se lo debo a él. Me enseñó a tomar la vida como venia y sobre todo a divertirme. Digo estar con él, era como estar siempre en una montaña rusa. Y me enamoré así de simple, acababa de salir de Hogwarts para pasar los EXTASIS, después de la batalla, mis padres no me hablaban. Me sentía tan sola en lugar que no conocía y de pronto apareció él revolviéndome todo y me enamoré. Nunca creí poder sentir tanto amor por alguien, casi me asustaba a mí misma. Fue mi primer amor, mi primera vez, mi primer todo…" – soltó una risilla.
-"Siempre creí que tu primer amor fue Weasley, de hecho todo el mundo en el colegio pensaba lo mismo. Vaya, hasta los chicos no se atrevían a pedirte a salir por esto."- Hermione lo miró con sorpresa.
-"¿De verdad?"- sonrió.
-"Por supuesto, los únicos en haberse atrevido fueron Krum y Mclaggen y mira como les ha ido. Y viendo como unos contaban como habías pasado toda la fiesta evitando a Mclaggen, todos pensaron que Ron era la causa. Que los dos llevaban una relación secreta."- recordó Draco sonriendo.
-"¡Por Merlín! Si Ron y yo éramos amigos, nada más."- Hermione se echó a reír.
-"Pues eso era lo que pensaban en Hogwarts"
-"Hablando de matrimonio, tú dime como es Astoria?"- preguntó con una sonrisa.
-"Astoria es una de las pocas personas que puedo llamar amiga. Es una mujer muy inteligente y tierna. Cuando la conocí yo estaba de vuelta a Londres y compartíamos la misma pasión por la lectura. Empezamos a salir y me enamoré de su ternura y su belleza exterior como interior. Era el toque alegre y positivo que le faltaba a mi vida, supongo."- Hermione se quedó sorprendida de la manera tan tierna en la que hablaba de su ex mujer.
-"Como es posible que hablando de ella de esa manera, no sigan juntos. ¿La sigues amando?"
-"No, la quiero como una amiga y ella a mí. Existe una complicidad pero se debe a nuestra relación pasada, ahora ella solo desea lo mejor para mí y yo para ella."- contestó mirándola a los ojos. Hermione asintió, sus dudas disipadas. –"Además me gusta otra mujer"- dijo él siguiendo mirándola a los ojos.
-"¿Ah sí?" –preguntó sin saber que decir.
-"Me gustas Hermione"- acto seguido la besó y ella le devolvió el beso. Se separaron al terminar besándose, mirándose a los ojos.
-"Y tú también me gustas Draco" buscó su mano y entrelazó sus dedos con los suyos. –"Pero te tengo que decir una cosa. Sabes muy ben la razón de mis vacaciones, todavía no he superado la muerte de Alec. Por eso te pido que seas paciente conmigo."
-"Por supuesto y aquí estoy yo para ayudarte"- la atrojó hacia él, y ella puso su cabeza sobre su hombro mientras admiraban la naturaleza ante ellos. Hermione suspiró, ahí estaba el punto de no retorno. Acaba de empezar oficialmente una relación con el rubio y ahora solo le tocaba a ella, seguir adelante. Y con la ayuda del rubio, dejar el pasado en el pasado aunque del dicho al hecho el trecho era muy largo.
Su rutina se vio alterada este mismísimo día donde empezaron a compartir una habitación en lugar de dormir en habitaciones separadas.
Dos semanas después
-"¿Cuando piensas dejarme ver lo que escribes en este cuaderno?"- preguntó mientras Draco estaba escribiendo. Los dos estaban sentados sobe el sofá y Hermione leía u libro sobre la arquitectura en los países del Medio Oriente
-"Cuando esté acabado"- contestó seriamente.
-"¿Hablas en serio?"- preguntó sorprendida.
-"Claro que sí, pero voy a ser muy generoso, que no te haré pagar el libro" – Hermione lo miró como si acabara de crecerle otra cabeza.
-"¿Me estas tomando el pelo verdad? Tú y yo somos una pareja, no tendría que pagar Draco. De que me sirve estar con un novelista si no puedo leer sus libros en ante prima"- Draco dejó su cuaderno y su pluma y la miró a los ojos.
-"Pues vamos a hacer lo siguiente. Una semana antes que este publicado, te dejaré leerlo. ¿Vale?"- Hermione lo pensó por un minuto, parecía ser un trato justo.
-"Vale pero quiero que me lo firmes" – sonrió.
-"Pareces tan segura que va a ser un excito, la verdad lo dudo"- bromeó Draco. Sin embargo Hermione no le vio ninguna gracia.
-"Tenia la costumbre de leer tu columna en el Prophet, sabes"- Draco se sorprendió al oír esto, Hermione tomó su mano y se puso a jugar con ella, trazando líneas imaginarias sobre ella.-"Tienes un estilo muy particular, muy estructurado. Claro, en esas nunca hablabas de ti sino criticabas a los demás. Pero estoy segura que tu libro será un excito, verás que muy pronto, se leerán tus libros en las librerías."- Draco alzó una ceja.
-"¿Dices todo esto porque quieres leer lo que hay en mi cuaderno o quieres acostarte conmigo?"
-"Las dos cosas"- bromeó ella.
-"Hermione Granger, eres una tramposa"- dijo fingiendo seriedad.
-"Mira quién habla, el burro hablando de orejas. Además no necesito echarte piropos para acostarme contigo"- dijo con una sonrisa.
-"¿Eso no lo sabes, que crees que soy un hombre fácil?"- dijo fingiendo ser ofendido.
-"No lejos de mí la idea de dudar de tu virtud Draco"- bromeó ella antes de sentarse a ahorcajadas sobre él para besarlo. Draco la acarició su espalda por debajo de su camisa y la sintió estremecerse en sus brazos. Estaba a punto de quitarle la camisa que llevaba cuando ella cortó el beso. Draco la miró sorprendido, tal vez había ido demasiado rápido, la estaba presionando. Hermione sonrió y besó su cuello.
-"¿Así que no ligero?"- preguntó con escepticismo. Draco abrió la boca para negarlo, pero ella le cubrió la boca riendo. –"Hazme el amor Draco"- preguntó mirándolo a los ojos. Draco solo siguió mirándola, por un momento Hermione creyó haber metido la pata. Entonces Draco acarició su mejilla. Pasó sus manos por su cuello acariciándolo y Hermione cerró los ojos, concentrándose únicamente en sus manos y lo que le provocaba sus caricias. De repente abrió los ojos de un golpe al darse cuenta que Draco le estaba quitando la cadena de oro que llevaba en el cuello. Como acto reflejo ella apretó el colgante que eran sus iniciales. Draco ya había desabrochado la cadenita ahora solo necesitaba que ella lo soltara. Entonces besó sus labios tiernamente.
-"Para nuestra primera vez déjame sentir que eres solo mía, no te quiero compartir con nadie. Que no queda nada del pasado solo tú y yo"- Puso sus manos sobre las suyas y con lentitud, sintió como ella soltaba el colgante, sus ojos reflejaban su miedo e inquietud al dejar que le quite la cadena que hasta ahora nunca se había quitado del cuello. Draco tomó el colgante y con la máxima precaución lo puso sobre un mueble al lado del sofá donde quedaba una lámpara.
Entonces volvió a mirarla y depositó unos besos por su cuello. La ayudó a quitarse la camisa y la volvió a besar, acariciando la piel de su espalda. Hermione suspiró y pasó una mano por el cabello del rubio acercándolo más hacia ella. Draco dejó que ella le quitara la camisa, la tela descartada pegó su cuerpo al de la castaña y besó su hombro. Con un beso tierno Hermione se separó del rubio para acariciar su pecho muscular, como descubriendo, lo acarició con la yema de los dedos, como si se tratase de algo precioso y prohibido a la vez. Draco besó su frente y tomó sus manos entre la suyas y depositó un beso sobre cada una, antes de desabrocharle el sujetador.
Draco acarició sus pechos, cuando depositó un beso sobre cada uno Hermione respiró hondo. Draco la miró a los ojos y se levantó, llevándola en sus brazos hacia su habitación donde él le hizo el amor por horas sin una vez romper el contacto de sus labios con cada centímetro de su piel. Aún cuando sintió los ojos de la castaña humedecerse, la abrazó fuerte haciéndole saber que estaba con ella y que no iba a ir a ningún lado. La dejó sentarse a ahorcajadas sobre él y dar rienda suelta a sus deseos, placiendo así a los dos. Solo se podía oír el sonido de la cascada afuera y los gemidos ahogados en la habitación. Entre sueñecitos, volvían a descubrirse mutualmente dejándolos bastante fuerza como para dormirse en las altas horas de la mañana.
Al despertarse Hermione pudo ver que Draco no estaba, con un suspiro tomó la almohada de él y la remplazó con la suya. Miró el reloj sobre la mesita de noche y vio que eran las dos de la tarde, bostezó decidió salir de la cama Sí estaba de vacaciones pero no era una razón para seguir durmiendo a estas horas. Así que se puso una camisa del rubio y salió de la habitación. Se dirigió hacia el salón y ahí lo vio, sentado sobre un sillón, escribiendo. Llevaba un pantalón de algodón y una camisa sencilla, todo lo opuesto al Draco que se vestía de marcas italianas de pies a cabeza. Se dirigió hacia él y trató de leer por encima de su hombro.
-"No eres muy discreta que digamos"- le dijo cerrando su cuaderno.
-"Bueno solo quería echar un vistazo, nada más"- se encogió de hombros.
-"¿Cómo dormiste?"- la atrojó hacia él por la cintura y la sentó en su regazo.
-"Dormí como un tronco o sea muy bien"- sonrió, acarició su mandíbula. –"¿Y tú?"
-"Como un ángel"- bromeó
-"Que no eres"- agregó en seguida. Draco le dio un beso y Hermione se levantó del sillón.
-"Me voy a bañar pero si quieres después nos damos una vuelta"- preguntó con una sonrisa y Draco asintió regresando a su escritura. Sin embargo vio como recogía su cadenita de oro sobre el mueble antes de dirigirse hacia el baño. Al ver esto, suspiró y volvió a su escritura. Apenas se la había quitado que la volvía a poner. Sacudió la cabeza tratando de no pensar en esto, no iba a ser celoso de un muerto, no le iba a servir. Estaban de vacaciones e iba a disfrutarlas.
¿Les gustó? Comenten :D
Si quieren ver fotos de la casa pueden ir a esta página :D
.com/search/label/Frank%20Lloyd%20Wright
