Hola, los dejo con un nuevo capítulo, los deseo una buena lectura :D Muchísimas gracias de todo corazón por sus reviews :D

La casa de la cascada, Pennsylvania

-« ¿Y vas a verlos de vez en cuando?- preguntó Hermione, acariciando el ante brazo del rubio acostado a su lado. Los dos estaban tumbados sobre una alfombra confortable en el salón, con unas mantas y un montón de cojines esparcidos alrededor de ellos.

-"No muy a menudo pero nos llevamos muy bien"- contestó él acariciando su cuerpo desnudo bajo la manta que los cubría a medias.

Estaban las cuatro de la tarde y llevaban horas así retozando en la especie de cama que habían improvisado en el salón. Con toda la tensión sexual que se había acumulado entre ellos, no podían pasar ni un día sin tocarse y eso explicaba porque un simple postre los había llevado a hacer el amor al suelo si ni siquiera poder llegar a una habitación.

-"Por eso te viniste a vivir en Londres muggle"- estaban acostados de lado, adoptando la misma postura, apoyándose sobre sus codos. Draco pareció pensarlo por un minuto antes de contestar.

-"Hay un poco de eso, pero la verdad era que no quería volver a vivir en Londres mágico, necesitaba empezar de nuevo, buscarme la vida y trabajar por mis propios medios sin el dinero de los Malfoy ni el brillo del apellido. "

-"Y como le hiciste con tantos aparatos muggle"- bromeó Hermione, siguiendo acariciando su ante brazo.

-"No te rías, que fue muy difícil para mí luchando contra el tostador que me quemaba el pan todos los días. Pero antes de esto fue la tele, me tomé cuatro días para entender cómo funcionaba, me la pasaba viendo una pantalla negra por horas sin entender. ¡Merlín!"- se rió Draco al recordar aquella época. Hermione se echó a reír, nada más imaginar el rubio viendo una tele apagada todo un día le causaba risa.

-"No me dijiste si venían a verte en Muggle Londres"- preguntó ella una vez que reganó su calma.

-"Mis padres no pisarían un pie en Muggle Londres Hermione para nada en el mundo. Esa es gente demasiada refinada como para mezclarse con la humanidad"- dio con sorna pero se podía notar el toque de reproche había en su tono.

-"Entonces concluyo que una cena entre nuestros padres sería imposible"- dijo sonriendo al acariciar la mandíbula del rubio. Draco abrió los ojos como platos.

-"¿Hablas en serio?"- Hermione trató de contener la risa pero no pudo.

-"No para nada, yo sé que pueda tener ideas raras pero esa ni hablar"

-"¿Y por qué no? Mis padres son tan horribles"- se ofendió el rubio. Hermione dejó de reír y se disculpó, no quería insultar a sus padres. Esta vez Draco se echó a reír.

-"No era una broma, no me ofende para nada Hermione. Mis padres no podrían quedarse sentados en una mesa con tus padres, no sabrían ni de qué hablar. ¡Imagínate la escena!" – Hermione se imaginó por un momento los Malfoy en casa de sus padres, su padre observando la manera de vestir de esta gente tan refinada, con ropa de mago y su madre tratando de entender como el padre del rubio podía llevar el pelo tan largo como el suyo.

-"Tienes razón, eso no sería buena idea"- concluyó acercándose a él para darle un beso. Draco acarició su mejilla y profundizó el beso. El beso volviéndose más apasionado, Draco atrajo una pierna de la castaña para posicionarla a su cintura. Hermione se separó del rubio y le sonrió. Empezó a besar su cuello antes de hacerle el amor.

Ni un centímetro cabía entre ellos, Draco abrazó muy fuerte a la castaña mientras se movían los dos en un dulce vaivén. Hermione gimió de placer en su oído y entonces él besó su hombro. En este momento la ternura del rubio la movió y por un momento se acordó de Alec antes de concentrarse únicamente en el rubio que estaba con ella y no dejarse atormentar por los recuerdos de su difunto marido. En los brazos del rubio, se dio cuenta que el pasado dejaba de existir y eso le daba miedo.

Un mes después, casa de la cascada.

Ya llevaban un mes y medio en la casa de la cascada y ya llegaba la hora de irse. El día siguiente tendrían que regresar a Londres.

-"Tal vez sea mejor que nos quedemos aquí. ¿No? Pasar el resto de nuestra vida."- pensó Hermione en voz alta.

Era de noche y estaban viendo el bosque desde la segunda planta de la casa. Estaban sentados cubiertos por una manta y Draco la estaba abrazando por detrás.

-"Y dejar que se pregunten las personas que nos quieren a donde estamos. No creo Hermione. Además sabíamos que un día tendríamos que volver ¿No es así?"- depositó un beso en su cuello y Hermione acarició su mejilla viendo el bosque.

Durante todo el tiempo que pasaron juntos, los dos aprendieron a conocerse a estar cerca del uno y del otro. No le costaban mostrarse cariño y contarse cosas que nunca habían dicho a nadie. Hermione le había enseñado a Draco a manejar cuando iban en la ciudad. Ahora podía manejar sin dificultad, lo malo es que todavía no tenía su licencia de conducir.

-"Nada más pensar en lo que van a decir mis padres y mis amigos. Me entran unas ganas de quedarme aquí contigo así, sin nadie que opine de nuestras decisiones."

-"Lo que diga la gente no nos debe de preocupar. Tú y yo estamos juntos porque lo queremos y si quieren decir algo, pues que lo digan. Pero eso no nos va a impedir a vivir. "- dijo defensivo. Hermione ladeó la cabeza para mirarlo.

-"No eso no va a impedir que sigamos juntos"- sonrió pasando una mano por su cabello. –"No sé si lo estarás notando pero me estoy enamorando de ti como una tonta"- le dijo sonriendo. Draco se quedó muy serio por unos minutos y le dio un beso sonoro en los labios.

-"Entonces que buen equipo formamos, porque si serás la tonta yo seré el bobo"- contestó y Hermione se echó a reír antes de besarlo como si no hubiera mañana.

Llegaron el día siguiente a la ciudad de Londres muy temprano en la mañana para que Hermione fuera a su oficina y Draco, a ver si podía negociar con Astoria para volver a trabajar para el Prophet. Draco tomó las cosas de Hermione dictaminando que se quedara con él en su departamento. Hermione solo se rió y se fue para su oficina.

Al llegar a la agencia Hermione dijo avisó a su secretaria que pasaría la mañana con Jonathan y que tomara los mensajes. Cuando acabó de enterarse de todo lo que había ocurrido en su ausencia, previó citas con sus clientes para saber si querían hacer modificaciones a los planos.

Pasó toda la tarde poniéndose al día con su equipo ya que se había visto con su primo para que le dijera con lujo de detalles lo que había pasado cuando estaba de vacaciones. Sí se hablaban vía mail pero no era lo mismo. Después llamó a todos los clientes que esperaban sus planos para avisarles que los recibirían como quedado el día siguiente.

Londres mágico, oficinas del Prophet

Draco llegó a las oficinas del Prophet y unos se sorprendieron al recibir un saludo del rubio. Entró en la oficina de su ex esposa sin tocar como era de costumbre y esa se sorprendió al verlo, casi dejando caer su pluma al suelo.

-"¿Por Merlín Draco cuando aprenderás los modales? ¿Y a donde estuviste todo este tiempo? Pansy anduvo como cabra buscándote por todas partes."- retiró sus lentes que llevaba para trabajar y lo miró sospechosamente. El rubio se sentó en el asiento frente a su escritorio como si nada.

-"A mí también me alegra verte As. Por cierto quiero recuperar mi empleo en el Prophet. Antes que me digas nada, no quiero recuperar mi columna, solo quiero ser un periodista, quiero escribir artículos de todo tipo. Anda sabes que soy bueno para eso, no me puedes decir que no, tengo calificaciones."- sonrió con suficiencia.

-"No tan pronto señor. Conmigo no te pases de listo Draco, que te conozco. Mejor contéstame una cosa. ¿Porque el tiempo que pasaste a fuera corresponde al tiempo que eligió Hermione Granger para anular su boda y desaparecer del mapa? Yo soy periodista como tú amor y esas cosas siempre se saben. Ahora suelta la sopa. ¿Estabas con ella?"- preguntó Astoria.

-"¿Bueno me vas a dar el puesto o no?"- preguntó como si nada.

-"¿No vas a contestar verdad?"- Draco la miró, molesto –"Está bien, tienes el puesto Draco. Tu primer articulo tratará sobre la repentina desaparición de Hermione Granger"- Draco abrió los ojos como platos y Astoria sonrió triunfante. –"¡Lo sabia Draco! Estuviste con ella"- se exclamó la rubia. Draco la fulminó con la mirada.

-"Quiero tratar otro asunto"

-"No te preocupes amor, era una broma puedes tratar el asunto que tú quieras."- Draco enojado por la broma de la rubia se levantó de su asiento y se dirigió hacia la puerta. –"Pero dile a Pansy que deje de buscarte novias, que por lo que veo, ya tienes una"- Astoria no tuvo el tiempo de terminar su frase que Draco se había ido de su oficina dando un portazo.

Apartamento de Draco Malfoy en la tarde, muggle Londres

Hermione saludó al portero como de costumbre y subió hasta el apartamento del rubio donde utilizó la llave que le había dejado para entrar. Tuvo el susto de su vida cuando Spiderman se le apareció así de la nada. El elfo parecía tan contento de tenerla en la casa de su amo que solo pudo sonreír también y preguntarle cómo había estado durante todo este tiempo. El elfo muy contento de que le pregunte sobre sus días, le contestó con alegría y con lujo de detalles le dijo de pe a pa lo que había hecho.

Después le dijo donde podía encontrar sus cosas, que había arreglado en la recamara del rubio.

Draco regresó unas horas después, Spiderman estaba preparando la cena y ella estaba leyendo los documentos que tenía que leer para su trabajo. Si había una cosa que odiaba era esa, aburrirse con leer papeles administrativos pero eso también le incumbía. Como su primo tenían que estar por lo menos enterados de lo que Pasaba en su agencia aunque tenían un departamento que se ocupaba de eso.

-"Adivina quien ha recuperado su empleo hoy"- le dijo en su oído.

-"No tengo la menor idea. ¿Quién será?"- preguntó ella, Draco la fulminó con la mirada. Ella se levantó del sillón, cerca de las ventanas y acarició su mandíbula antes de darle un beso. –"Felicidades Draco, aunque no si deba alegrarme o simpatizar con todas mis compañeras que tendrán que aguantar otras de tus diatribas"- bromeó. Draco la abrazó por la cintura y sacudió la cabeza.

-"No voy a recuperar la columna, voy a escribir mis propios artículos. Además no quiero tomar el riesgo de que me mandes a dormir sobre el sofá por escribir otras de mis diatribas como lo dices tan bien"

-"Que pena, yo ya había preparado un lugar para ti sobre el sofá."- le rodeó el cuello con sus brazos y Draco le dio un beso.

-"Pues siento desilusionarte pero tendrás que soportarme"-dijo seguido de otro beso.

-"No creo que sea un problema al contrario"- susurró contra sus labios mientras Draco la dirigía hacia el sofá. La alzó sobre el respaldo y la besó tiernamente.

-"¿Fuiste a ver a tus padres?"- preguntó al terminar el beso. Acariciaba sus muslos tiernamente mientras ella jugaba con los botones de su camisa.

-"No, pero estoy esperando la llamada y también la visita de Luna y Ginny"

-"Pero no sería mejor ir a verlos en persona. Quiero decir que después de todo se merecen una explicación. Digo esa es mi opinión, nada más"- contestó el rubio, Hermione se quedó mirándolo de una forma extraña. En este momento Spiderman anunció que la cena que ya estaba lista y que podían sentarse a la mesa.

Durante la cena Draco le habló de lo que quería hacer, ya que había recuperado su puesto pero notó la castaña un poco silenciosa. Se lo hizo notar y Hermione dejó de comer, tomando un sorbo del vino blanco que tenía en su copa.

-"Es que me hiciste pensar y creo que tengas razón. Me voy a ver a mis padres y regreso. ¿Vale?"- puso su copa sobre la mesa y lo miró a los ojos –"¿Quieres acompañarme?"- preguntó arreglando un rizo detrás de su oreja.

Draco se sorprendió de la petición de la castaña, es que no había pensado que ella quisiera que la acompañara.

-"Es que si les tengo que decir la verdad a mis padres, quiero decirles toda la verdad y no solo una parte. Me ahorra tiempo"- bromeó. – Draco tomó su mano y se levantó de la mesa, avisándole a Spiderman que se iban a ir por un momento y que la cena fue maravillosa. Claro con restos en los platos, el elfo se iba a preguntar si le había gustado la cena y el rubio no quería que se preocupara por ello.

Con sus manos entrelazadas los dos se desaparecieron a la casa de los Granger.

Casa de los Granger, muggle Londres

Aparecieron en el vestíbulo de la entrada. Hermione llamó para señalar que estaban aquí y Jane Granger apareció minutos después, abrazando su hija. Haciendo que Hermione soltara la mano del rubio para abrazar a su madre. Jane lo abrazó a él también, invitándolos a pasar en el salón, ya que habían acabado de cenar y estaban viendo un poco de tele.

Los dos saludaron a Tom quien a ver a su hija apagó la tele y Jane se sentó a su lado al borde del sillón. Tom miró sospechosamente a su hija y Jane miró la situación con aprehensión, todavía no le había dicho a su marido lo del marido de su hija. Pensaba que si una persona tenía que decírselo era su hija y no ella, además ella no tenía toda la historia muy clara y no quería decir tonterías.

-"Veo que estas de vuelta, hija pero adonde estabas. No sé si te das cuenta pero tu madre y yo mandamos a Draco buscarte y regresas meses después. "¿A qué estás jugando? Dejas a Ron plantado el día de la fiesta de compromiso y te vas sin decir ni una palabra a nadie. Gracias a Dios que los invitados no tuvieron el tiempo de mandar regalos"

-"Estaba de vacaciones papa, necesitaba un tiempo para mí, por eso llamé a Jonathan para que lo supiera. De verdad no quería decirles a donde iba porque sabía que iban a hacer preguntas como todos los demás."

-"¡Pues claro, caramba! Somos tus padres y tenemos derecho a una explicación. Tu madre estaba en todos sus estados cuando nos fuimos al departamento de Draco y todavía me quedo sin una explicación. ¡Me van a decir lo que está pasando caray!"- gritó mirando al rubio y a su hija. Draco tomó la mano de Hermione y Tom abrió los ojos de par en par.

-"Y Ahora me vas a negar que ustedes tienen algo"- preguntó Tom con los ceños fruncidos – "Por eso cancelaste la boda, para irte con él. Pero hija las cosas no se hacen de esta manera, por Dios. No puedes comprometerte y huir del matrimonio, huyendo con el primero que se te cruza en frente"

-"Perdóname Tom pero yo no soy el primero que se le cruzó en frente, llevamos años conociéndonos. Y para que lo sepa las cosas no fueron de esta manera, se está imaginando cosas" – rectificó Draco y Tom bufó.

-"Cariño trata de escuchar a Hermione antes de juzgar por favor. Además creo que lo que está por decirnos merece toda nuestra atención. ¿No es así hija?"- preguntó Jane, mirando a su hija con ternura. Hermione asintió y miró a Draco que apretó su mano para darle valor.

-"Papa, mama primero quiero decirles que lo siento mucho por lo de la fiesta. Pero no lo siento por haberme ido. Papa, no puedo temerle al matrimonio como tú dices porque ya estuve casada y entonces no tendría que temerle a lo que sin duda fue la época más feliz de mi vida."

-"¿Pero cómo, cuando, con quien, porque no dijiste nada?"- balbuceó Tom, miró a su esposa y Jane tomó su mano.

-"Lo conocí en East Horsley, se llamaba Alec Edison, cuando nos casamos teníamos 18 y cuando estaba por decirles la verdad, se murió. Su moto chocó contra un carro, el conductor estaba borracho y Alec murió horas después al hospital este mismo día de un paro vascular, tenía 22." –Tom iba a preguntarle algo pero Hermione lo interrumpió.

-"Antes de que me digas nada, yo no les he dicho nada porque durante esta época era muy difícil hablarle de cualquier cosa, vaya no hablábamos. Cuando murió Alec me quedé en casa de Annie y Raymond, mis suegros. Hasta que intenté quitarme la vida, no estoy muy orgullosa de ello. Pero estaba muy mal y cuidaron de mí hasta que regresara a Londres. Si les cuento esto ahora es para levantar cualquier sospecha sobre el porqué de mi hesitación acerca del matrimonio."- Hermione respiró hondo dejando que las lagrimas cayeran por su rostro, Tom se quedó sin habla y Jane tenia lagrimas en los ojos.

-"Y porque no lo dijiste antes, porque quedarte callada todo este tiempo hija. Tal vez…"- Hermione interrumpió su madre.

-"Para que mamá, de que iba a servir, Alec ya se murió, y ustedes no habrían podido ayudarme. La que necesita aceptar la realidad, soy yo. No pueden hacer nada y acabo de entenderlo. Hasta poco seguía enamorada de un fantasma, del hombre que mas amé en la vida. Dentro de mí es como si no se hubiera muerto, vivía con la esperanza de que lo volviera a ver, aunque sea en mis sueños o un instante. Pero él no va a volver a mí nunca más y eso tomé muchos años en aceptarlo."- pensó en voz alta acariciando el colgante que llevaba en el cuello.

-"Pero…"- esta vez fue su esposa que interrumpió a Tom. Se levantó del sillón y se agachó frente a su hija, tomando su rostro en sus manos, secando sus lágrimas.

-"Ya pasó linda. Ahora estas con nosotros y me alegro que estés de vuelta. Siempre vamos a estar muy orgullosos de ti, mira nada más la maravillosa mujer en la que te has convertido. Y eso nada lo va a cambiar. Y nadie más se va a atrever a decirnos que nuestra hija es una desalmada que juega con los sentimientos de los demás. Ahora sécame estas lagrimas que tu nariz se quedó roja de tanto llorar"- sonrió Jane. Hermione asintió y depositó un beso en la mano de su madre.

-"Y me alegro que estés con Draco. Siempre he pensado que es un buen chico ¿Verdad Tom?"- Preguntó Jane taladrando a su marido con la mirada.

-"Desde luego que sí" – contestó a regaña dientes.

-"Tengo una idea porque no vienen a cenar con nosotros mañana, así me podrán decir cómo les fue sus vacaciones"- Hermione se sonrojó y Draco sonrió con suficiencia.

-"Háganme el favor"- farfulló Tom viendo la cara que ponían los dos y Jane rodó los ojos ante la actitud infantil de su marido.

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