Hola! Antes que todo los quería dar las gracias para sus reviews, de todo corazón. Ahora los deseo una buena lectura.

Apartamento de Draco Malfoy, muggle Londres

-« Mira nada más que guapo estás"- cumplimentó Hermione, viendo Draco bajar las escaleras para desayunar, estaba vestido de una manera muy formal con corbata y todo el atuendo.

La única respuesta del rubio fue fulminarla con la mirada. Hoy venía el ministro de la magia a visitar las oficinas del Prophet y Astoria quería a todos los periodistas bien apuestos para recibirlo. Una cosa que todavía no podía llegar a entender el rubio, la utilidad de tal rollo.

-"No es para tanto Draco, solo se trata de unas horas escuchando unas personas discursear, apretar un par de manos y listo." – dijo la castaña mientras estaba leyendo el Prophet, así aprovechaba cada mañana para leer los artículos de su novio.

-"No me gustan ese tipo de cosas, demasiadas formalidades para mí."- farfulló, tomando la taza de café que le estaba sirviendo Spiderman con una sonrisa.

-"Pues si así de ves de formal, ma gustaría saber cómo te ves en plan de seductor"- le guiñó un ojo, dejando a un lado el Prophet.

-"Entonces cena conmigo mañana por la noche y lo sabrás"- sonrió Draco, tomando una rebanada de pan. Hermione lo miró sospechosamente por unos minutos, no tenían nada que celebrar. Hacían cuatro meses que estaban juntos y ya tenia casi toda su ropa en el closet del rubio. Pasaba las mayorías de sus noches en su apartamento e iba a su propio departamento solo para ir a buscar unos libros que se le había olvidado o para trabajar. Pero hasta ahora las cosas iban muy bien, salvo por los amigos de cada uno que por el momento seguían descontentos con ellos. Pero eso no le impedía seguir con su vida al contrario.

-"Está bien, nada más dime la hora y estaré lista."- dijo levantándose de la mesa para ir a buscar su porta planos y una maqueta que estaba sobre el sofá. El rubio se levantó también y la abrazó por detrás mientras estaba por recoger su portaplanos. Ella sonrió y entrelazó sus manos con las de él.

-"A las 8 tenemos una reservación en un restaurante de Diagon Alley."- dijo, dándole un beso detrás de su oreja.

-"¿Entonces lo tenías planeado?"- preguntó dándose la vuelta para encararlo. El rubio asintió antes de empezar a besarla. Hermione le devolvió el beso pero supo que tenían que parar cuando las manos del rubio empezaron a pasearse por sus caderas y que se encontraba ahora peligrosamente pegada al borde de la mesa.

-"Manos quietas señor, tengo una cita y no quiero llegar tarde como la otra vez"- advirtió con un toque de humor. La última vez que su desayuno había acabado en la cama con el rubio, había llegado una hora tarde en la oficina, ella y Jonathan tenían una cita. Tuvo que inventar algo para ser creíble.

Draco puso sus manos en el aire teátricamente, mientras la seguía besando.

-"Mucho mejor"- susurró ella contra sus labios, dándole otro beso. Buscó a ciegas la rebanada de pan que el rubio había dejado sobre la mesa. Cuando la encontró cortó el beso y le puso la rebanada de pan en la boca. Draco frunció los ceños y Hermione se echó a reír, tomó su portaplanos y su maqueta y se apareció para su oficina dejando Draco con el pan en la boca. Draco quitó la rebanada de pan de su boca y sonrió antes de comer su desayuno.

Oficinas del Prophet, Londres mágico

-"¡Ya quita esa cara Draco!"- se quejó Astoria que estaba sentada a su lado mientras el ministro estaba dando su discurso. Theo tomó la mano de su esposa y le reprochó al rubio con la mirada.

-"Es que hace media hora que está hablando, que acaso no se cansa de hablar tanto"- farfulló el rubio.

Como por arte de magia el discurso del ministerio se acabó en el mismo momento. Todos los miembros del Prophet aplaudieron al ministro. Después del discurso vino el cocktail, Draco se quitó la corbata y tomó un zumo de frutas. La sala de recepción estaba llena de representantes del ministerio y por un momento Draco creyó divisar a Percy Weasley.

-"Señor Malfoy, es un placer conocerlo. Soy el secretario del ministro de la magia y quería decirle que me encantan sus artículos. ¿Pero porque no siguió con su columna?"- sonrió el hombre, que le bloqueaba la vista al rubio, quería asegurarse que se trataba de Percy Weasley, pero no podía hacer nada. El hombre parecía muy interesado en hablar con él.

-"No quería arriesgarme a dormir en el sofá"- contestó el rubio honestamente. El hombre estalló en risas. Astoria y Theo llegaron y el hombre los saludó entusiásticamente.

-"Estaba justamente conversando con el señor Malfoy"

-"Llámeme Draco Malfoy por favor, el señor Malfoy es mi padre"- interrumpió el rubio. El hombre se sorprendió pero siguió con su relato.

-"Estaba conversando con el señor Draco cuando él me dijo que si no siguió con su columna fue porque no quería dormir en el sofá, que gracioso es usted."

-"No es ninguna broma, además necesitaba hacer otra cosa. Empezaba a aburrirme con la columna, ahora disfruto más lo hago"

-"Pues qué bien porque sus artículos son una verdadera maravilla y no estoy exagerando. Porque no viene usted con su novia a la fiesta que está organizando el ministro para festejar el cumpleaños de la caída de Voldemort. Claro esta invitación es para ustedes también señor y señora Nott"

Draco abrió los ojos como platos. Este hombre estaba loco de remate, de seguro se había escapado de San Mungo. Porque solo una persona perturbada se le ocurriría invitar a un Malfoy a un evento del ministerio y aun más al cumpleaños del fin de la guerra. El evento donde de seguro iban a estar Potter y todos esos que ni podían ni ver a los miembros de su familia.

El secretario del ministro se fue con una sonrisa de oreja a oreja a conversar con uno de sus colegas dejando los tres amigos pasmados.

-"Esta fiesta va ser muy interesante verdad cariño. Imagínate Draco con su novia, invitados a una fiesta en el ministerio. – dijo Theodore.

Apartamento de Draco Malfoy, muggle Londres

-"Draco me estás escuchando, estoy hable y hable y te quedas callado »- interrogó Hermione mirándolo a los ojos.

-"Te estoy escuchando, estabas hablando de tu mama y de que tenias que ir a tu departamento"- dijo el rubio con una sonrisa. Hermione alzó una ceja.

-"Estás bien rarito. Bueno por lo menos me vas a decir cómo te fue en la celebración del Prophet"

-"No era una celebración solo una bola de ejecutivos del ministerio y el ministro con toda su corte de payasos. Pero no todos eran así, digo uno nos invitó a un evento que organizaba el ministerio."- Draco dijo la ultime parte de su frase observando cuidadosamente la castaña y su expresión.

-"Ves, todos no eran tan payasos. Pero no entiendo que tiene que ver con la razón por la que estas tan rarito esta noche"- bromeó ella acariciando su quijada. Draco carraspeó y decidió cambiar del tema, lo que intrigó más a la castaña.

-"¿Y porque te tienes que ir a tu departamento?"

-"Por mi correo, mis mensajes, por qué va a ser Draco. Anda dime de una vez lo que te pasa, no soy tonta. Se ve a leguas que algo te pasa. "- siguió acariciando su quijada.

-"Nos invitaron a la fiesta que organiza el ministerio para el cumpleaños del fin de la guerra"-dijo sin más preámbulo-"Y pensé que sería buena idea que fuéramos, porque ahora estamos juntos"

-"Me estás tomando el pelo verdad" – sonrió Hermione. Draco, molesto porque no lo creía, quitó su mano y se levantó del sofá. Hermione lo miró desconcertada, sin saber que decirle.

-"Estoy hablando muy en serio Hermione."

-"Draco, esta fiesta va a ser en el ministerio donde estarán todo los que apoyaron en la batalla, mis amigos. Me lo sé porque cada año vamos juntos, pero este año no pensaba ir. ¿Para qué? Para que pelee con ellos, Ginny ni me habla, Ron ni hablar. La única que no es tan cabezota es Luna. Si voy contigo, se va a armar la de San Quintín."

-"Hermione llevamos 4 meses juntos, ya es tiempo que sepan porque dejaste a la comadreja. No tiene nada de malo que vayamos juntos. Pasamos la edad para que me trates como tu secretito vergonzoso. Acompáñame a esta fiesta."- la miró a los ojos, su expresión decidida.

-"¡Draco no seas necio, no me iré a esta fiesta contigo, no puedo!"

-"¡No tú no seas necia Hermione! Ya regresamos a la realidad, esas no son vacaciones. Pero te sigues escondiendo, ya es tiempo que des la cara, no crees"- Draco tomó su chaqueta y se dirigió hacia la puerta.

-"¿A dónde vas?"- preguntó la castaña, sorprendida por su comportamiento.

-"Me voy a casa de unos amigos, no me esperes"- dicho esto, el rubio salió por la puerta dando un portazo. Hermione soltó un grito de frustración y golpeó un cojín imaginando que se trataba de la cabeza del rubio.

Casa de los Zabini, Londres mágico

Pansy se dio cuenta de la presencia del rubio en su salón cuando estaba por salir de su casa a ver a sus padres. Lejos de sorprenderse se sentó a su lado, escuchándolo y pidió a un elfo que le trajeran dos bebidas calientes.

-"¿Entonces sigues con ella?"-preguntó perpleja. Draco la miró como si acabara de decir una estupidez.

-"Claro que sí"

-"Es que me sorprendiste, es todo. Entiéndeme en general tus relaciones no duran más que dos semanas, así que puedes entender mi sorpresa al saberte en una relación de más de3 meses y con Hermione Granger. Como si fuera poco"- dijo Pansy, una taza de té en la mano.

-"Ya estabas enterada Pansy"

-"Si pero Blaise y yo, solo pensamos que era una cosa pasajera, como es tu costumbre. Pero no entiendo a que viene lo de la fiesta. Si no te quiere acompañar, porque te enfadas tanto. Honestamente Draco, estamos hablando del trío dorado, no le puedes pedir que anuncie su relación delante de todo el ministerio, así sin más. Dale tiempo."

-"¿De qué lado estás?"

-"No hagas el tonto Draco, dale tiempo y en lugar de salir corriendo mejor hubieras tratado de llegar a un acuerdo con ella. Si quieres seguir con esa relación, es mejor que lo aprendas desde ahora. Sin embargo te doy la bienvenida a las relaciones serias, pienso que lo deberíamos de festejar."- bromeó la morena.

Tal vez Pansy tenía un poco de razón, irse, no fue la mejor solución. Pero estar con Hermione Granger lo podía llevar al nivel extremo de exasperación a veces. Ella era diferente a todas las mujeres que había conocido hasta ahora, cuando creía que iban en la misma dirección, resultaba que no. Ahora, no sabía en qué dirección se suponía que iban. Solo quería tener la certeza que querían la misma cosa. Él, por más sorprendida que fuera Pansy quería una relación seria con ella. Pero no sabía que quería la castaña, no sabía si quería a alguien que le haga olvidar lo de Ron, lo de su marido o las dos cosas.

-"Yo que tu, hablaría con ella"- comentó Pansy mirándolo a los ojos, con esa mirada llena de buen humor, era tan raro que él le viniera a contar sus problemas amorosos que quería disfrutar de este momento. Porque no sabía si volvería a pasar.

Casa de los Granger, muggle Londres

En alguna parte de Londres, una situación similar a la de los dos amigos en Londres mágico sucedía en el salón de los Granger. Esta vez entre madre e hija.

-"¿Y qué vas a hacer?"- preguntó Jane mirando a su hija. Hermione estaba sentada al estilo indio sobre el sofá, una taza de té en sus manos.

-"Que se supone que tengo que hacer mamá, no voy a ir. Ni siquiera para darle gusto. Es que de verdad no sé a qué vino todo esto, no lo conocía tan berrinchudo. Qué quiere, que vayamos agarraditos de la mano en esta fiesta como si nada. Ya me imagino las caras que van a poner Harry, Ron. ¿Y Molly y Arthur, que tal si se enteran? No mamá no voy a poder. ¿Y porque sonríes así, te da gracia?"- preguntó alzando una ceja, Jane soltó una risilla ante la expresión de su hija.

-"Por supuesto que no, solo es que me acordé por un minuto de la conversación que tuvimos cuando tenias 10 años y que el hijo de los vecinos te había invitado a comer un helado. Estabas sentada de la misma manera, diciéndome que no querías ir. Y me doy cuenta de lo mucho que extrañaba estas pláticas, ya sabes entre madre e hija. Me alegro de poder tener esa platicas contigo como antes, antes de que pase todo esto de Australia"- Hermione esbozó una sonrisa y se inclinó para apretar la mano de su madre.

-"A mí también me hicieron falta esas platicas mamá. Pero volviendo a nuestro tema. No entiendo su actitud. Solo es una fiesta además no es como si supiera qué tipo de fiesta es, nunca había sido invitado hasta el día de hoy."

-"Yo pienso que estás siendo demasiado injusta con él. No importa que haya sido invitado antes o no. Yo puedo entender su punto de vista. Que no lo quieras decirles a Ron y a Harry que estas con él, puede significar que no le das suficiente importancia como para decirles."- contestó Jane.

-"Pero eso no es verdad."- dijo la castaña, ofendiéndose.

-"O que él simplemente sea tu plato de segunda mesa, si ves lo que te quiero decir"- siguió Jane, haciéndole caso omiso a la respuesta de su hija. Hermione frunció los ceños mirando a su madre con molestia.

-"No lo es, como lo va a ser. Si por primera vez siento que puedo por fin hacer borrón y cuenta nueva mamá. Hasta ahora me resultaba casi imposible llevar una relación con alguien sin que Alec este constantemente ahí, en el medio. Con Draco es diferente, es como si él llegara a ser tan omnipresente que no hay lugar para alguien más. Lo siento tan mío que la memoria de Alec solo se va convirtiendo en un lindo recuerdo. No sé si lo que estoy diciendo tiene mucho sentido" – dijo sonriendo a medias.

-"Tiene sentido pero eso se lo tienes que decir a él no a mí. Solo así podrá entender tus razones por no ir a esta fiesta. Tal vez lo que quiera él con esto es asegurarse de que tengas muy claro qué tipo de relación quieres y sobre todo que estés comprometida con esta relación. Quiero decir, visto tu historial de relaciones amorosas hija, siendo honesta a cualquiera le daría un poco de aprehensión estar contigo"

-"Otra cosa que le tengo que agradecer. ¿No? Hacerme pasar por una come hombres para toda la comunidad mágica. Cuando lo vuelvo a pensar, quien se iba a imaginar tanta ironía."- Jane sonrió y tomó la mano de su hija cariñosamente.

Apartamento de Draco Malfoy, muggle Londres

Draco regresó muy tarde, ya eran las 11 y media de la tarde y Hermione estaba dormida. Cautelosamente salió de su ducha a tomar su pijama en su recamara, había utilizado el baño de la otra recamara para no despertarla. Se vistió en silencio, estaba por salir de la recamara para dormir en la otra habitación cuando la lamparilla se encendió, deteniéndolo en su intento de escape.

-"¿Por cuanto tiempo piensas estar enojado conmigo?"- preguntó Hermione sentándose sobre la cama, lo había estado esperando fingiendo estar dormida para sorprenderlo, lo que parecía funcionar. Visto que el rubio seguía parado frente a la puerta sin darse la vuelta.

-"Es tarde, deberías de estar dormida."- contestó él.

-"No tengo sueños, además tu y yo tenemos que hablar Draco. Lo hacemos ahora o te persigo hasta que hablemos."- Draco bufó y se dirigió hasta la cama sentándose del otro lado de Hermione.

-"No tenemos nada de qué hablar, ya me quedó clarísimo que no querías ir conmigo y la verdad no me importa lo que me quieras decir. Yo iré solo."

-"Ay ya déjate de berrinches Draco"- Hermione se acercó a él y se acurrucó contra él, su cabeza acomodada sobre su hombro –"Te propongo algo"- Draco ladeó la cabeza para verla, alzando una ceja.

-"¿Y qué me vas a proponer Granger?"- contestó con un tono seco. Lejos de dejarse intimidar por la actitud fría del rubio. Hermione quedó al lado del rubio, refugiando su cara al lado de su cuello con una sonrisa. Sin embargo el rubio no se alejó de ella pero tampoco hacia un esfuerzo para corresponderle sus atenciones.

-"Sabes que me dijo mi mama, que si actuabas así es porque te sentías como el plato de segunda mesa, que yo no le daba su importancia a esta relación"- dijo la castaña de manera muy tranquila.

-"¿Y qué le dijiste?"- preguntó el rubio como quien no quiere la cosa. La castaña sonrió aún si ver su expresión, sabía que se moría por saberlo. Acaricio su cuello con su nariz de arriba para abajo y depositó ahí un besito antes de contestarle.

-"Le dije que contigo, el pasado se quedaba en el pasado."- levantó la cabeza y puso su mano sobre su mejilla para que él la mirara a los ojos- "Contigo no hay platos de segunda mesa, eres mi presente Draco Malfoy. Ron es historia y mi amigo, espero. Alec es un bello recuerdo que quedara conmigo siempre. Pero lo nuestro es diferente."- ante la incerteza del rubio, la castaña continuó su confesión.

-"Draco eres probablemente el hombre con quien más he compartido cosas sobre mí y esto en tan poco tiempo. Eso será por algo. ¿No? Cuando estoy contigo no hay lugar para otro, por más bello que fuese este recuerdo. Lo que quiero decir es que… "¡Es que estoy enamorada de ti, baboso!"- dicho esto, le dio un leve empujón.

-"Y que sí te importa tanto, está bien le diré a mis amigos que estoy contigo"- se exclamó, Draco la estaba mirando sorprendido, boquiabierto.

-"¿Que es lo que acabas de decir?"- preguntó, impresionado, ya todo sentimiento de hostilidad hacia ella se había disipado.

-"Que le voy a contar a mis amigos lo nuestro"- contestó, un poquito molesta porque le hacía repetirse.

-"Antes de esto"- le dijo exasperado. Hermione se cruzó de brazos, definitivamente molesta.

-"Que lo nuestro es diferente"- contestó y Draco rodó los ojos. Como le daban ganas de sacudirla en este momento para que le diera la respuesta que esperaba.

-"Después de esto"- Hermione bufó y lo miró a los ojos, una expresión seria.

-"Que estoy enamorada de ti estúpido"- Draco sonrió de oreja a oreja y se abalanzó sobre ella, dándole un beso y en el mismo tiempo hizo que los dos cayeran tumbados sobre la cama.

-"Seria mejor sin el insulto"- confesó el rubio entre besos, Hermione le rodeó el cuello con sus brazos besándolo con el mismo entusiasmo.

-"Pues vas a tener que aceptar esa declaración como es"- le contestó, antes de besarlo otra vez.

-"Está bien no soy tan difícil. Uno tiene que serlo cuando se enamora de una come hombres"- bromeó el rubio, besando el lóbulo de su oreja.

-"Eso no tiene ninguna gracia"-jadeó ella. Draco asintió mientras recorría a besos su quijada para después bajar por su cuello.

-"Bueno entonces solo me queda una cosa que decir"- la miró a los ojos y acarició su mejilla. –"Estoy enamorado de ti Granger. Ahora ya dejemos las palabras a un lado. Porque él que va a comerse a alguien, soy yo, comerte a besos"- para enfatizar sus palabras le plantó un beso en los labios, otro al nivel de su oreja y otro sobre su frente para acabar le dio un besito sobre su nariz. Hermione estalló en risas lo que hizo que Draco la siguiera besando.

Un café, Starbucks en Londres muggle

-« ¿Estás segura que quieres hacer eso Hermione?"- preguntó Ginny, exasperada por el plan de su amiga.

-"Sí Ginny, mira que no aceptes mi relación con Draco, lo entiendo. Pero Harry es mi amigo y le tengo que decir. Y Ron, pues simplemente le debo una explicación"-"Luna asintió y le sonrió, Ginny bufó y comió un pedacito de su muffin de arándano.

-"Creo que Hermione tiene razón Ginny y creo que tu enojo tiene más que ver con quien está Hermione que el hecho de que haya roto su compromiso con Ron. Reconócelo."- Luna apuntó Ginny con su cuchara juguetonamente.

-"Eso no es cierto"

-"Si y yo soy una hada"- contestó Luna.

-"Pues tienes el parecido, pero hada no eres Luna"- contestó Harry con una sonrisa, sentándose al lado de su esposa, saludando a Hermione. –"Bueno por fin nos vas a decir que es lo has estado haciendo durante tus vacaciones Hermione. Estábamos muy preocupados cuando te fuiste así sin más de la fiesta. Bueno esta vez te fuiste el día de la fiesta y no de la boda"- trató de bromear el moreno, Hermione golpeó su mano juguetonamente, después de fulminarlo con la mirada.

-"Estamos esperando a mi hermano, cariño. No debería de tardar"- Harry abrió los ojos como platos. Miró a su amiga para confirmar esta información y ella asintió. Entonces el moreno decidió pedir algo rico para comer. Si las cosas iban a ponerse feas, iba a poder entretenerse con lo que iba a estar en su plato.

Ron llegó cinco minutos después, saludó a sus amigos y también a la castaña aunque cuando se saludaron se le borró la sonrisa. Esperaron a que el pelirrojo pidiera lo que quería para hablar del asunto que los reunía en este café.

-"Tengo que reconocer que me sorprendió tu invitación Hermione, por cierto te ves muy bien"- dijo el pellirrojo sin ninguna animosidad para la sorpresa de todos.

-"Gracias Ron, tu también. Si los he invitado hoy es para es para decirle que conocí a alguien y prefiero decirles antes de que se enteren por alguien más"- Ron dejó caer su cuchara, de la sorpresa, el sonido apenas audible con todo el mundo que conversaba alrededor de ellos.

-"Vaya veo que no pierdes el tiempo"- dijo Ron con un tono mordaz. Ginny miró a su hermano con molestia, si se ponía así ahora, como se iba a poner cuando se enteraría que se trataba de Malfoy.

-"Él y yo vamos a atender la fiesta del ministerio juntos pero quería decirles, antes de que se lleven con la sorpresa."- Hermione respiró hondo y miró a cada uno de sus amigos, la sonrisa de Luna animándola. -"Draco Malfoy y yo estamos juntos, él es el hombre del que los he hablado."- Harry y Ron se quedaron boquiabiertos sin saber que decir.

-"Bueno ahora que les parece si pedimos un batido, están buenísimos"- se exclamó Luna con una sonrisa. Ginny rodó los ojos y tomó un sorbo de su batido de cappuccino.

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