¡Hola! Los dejo la segunda parte del capítulo :D Los deseo una buena lectura :D

Después del discurso, Kingsley invitó a todos a comer, el bufete iba a empezar.

-"Así que los Malfoy son gente de fiar ahora, hasta se invitan en las fiestas del ministerio"- comentó Ron, mientras los elfos estaban sirviendo los platos de entrada. Hermione fulminó a Ron, no lo creía capaz de insultar abiertamente a Draco de esta manera. Había esperado que se comportara como un adulto pero se había equivocado. Draco solo miró a Ron con desdén y tomó un sorbo de su copa.

-"Yo he invitado al señor Malfoy, señor Weasley, resulta que sus artículos en el Prophet son muy buenos y tiene mucho talento"- dijo el secretario de Kingsley y Ron bufó. Hermione sonrió, sintiendo orgullo de estar con aquel hombre. Draco no parecía interesado y siguió con su copa. La verdad, no le gustaba ser el objeto de la atención con todas esas personas, no se sentía cómodo.

-"Felicidades Kingsley por los recientes acuerdos con el ministerio de Australia, honestamente pienso que es un gran paso para nuestra política internacional"- dijo Dumbledore.

Interiormente Draco soltó un suspiro de alivio, agradeciendo al anciano. La cena trascurrió así conversando política, Ron se la pasaba haciendo comentarios de muy mal gusto sobre Draco que parecía inmune a los intentos del pellirrojo para causar una discusión. Harry trató de empezar una conversación con el rubio preguntándole si había visto el último partido de Quidditch. Ginny golpeó suavemente a su marido, sabiendo que si su marido empezaba a hablar de quidditch no se iba a parar de toda la noche. Desafortunadamente el rubio ya le había contestado, lo había visto con Theo. Así empezó el comienzo de un dialogo entre el moreno y el rubio, de nuevas tácticas y nuevos jugadores. Bueno cosas de las cuales Hermione no entendía nada.

Ginny tuvo que reconocer a regañadientes que el rubio no era tan malo personaje, sabía muy bien de lo que hablaba. No era un fan de los Appleby Arrows y era lo importante. Ron observó con indignación como su hermana y su mejor amigo, estaban empezando una alianza con el enemigo. Le lanzó una mirada de asco a la castaña antes de levantarse de la mesa. Lo hizo con tanta precipitación que hizo caer a su silla al mismo tiempo. Todos en la mesa lo miraron con sorpresa. Harry iba a seguirlo pero Ginny lo detuvo con una mano sobre su ante brazo. Charlie que había visto toda la escena y había anticipado cualquier reacción de su hermano lo siguió. Unos invitados se pusieron a cuchichear viendo el pellirrojo irse así hecha una furia. Lavender miró a la castaña con molestia y siguió comiendo.

Hermione suspiró, tomó un sorbo de su copa.

-"¿Todo bien?"- preguntó el rubio. Hermione asintió y Draco volvió a conversar con el moreno y la pellirroja. Harry y Ginny no dijeron nada pero observaron como el rubio acarició la mano de Hermione discretamente esperando que nadie los viera. En este momento empezaron a reconsiderar toda la situación, tal vez la relación de esos dos no fuera un capricho como lo habían pensado al comienzo. Bueno por lo menos, los dos no daban esa impresión.

Los elfos sirvieron el plato de resistencia y después de algunos minutos el pellirrojo regresó. Hermione lo miró y él la fulminó con la mirada. Ginny rodó los ojos, su hermano se estaba comportando como un imbécil. Pero por lo menos permanecía callado lo que era un cambio más agradable en comparación de todos los comentarios que había hecho hasta ahora. Criticando, hasta insultando Malfoy en la cara. En algunos momentos vio como el agarre del rubio parecía demasiado fuerte sobre su tenedor cuando su hermano se pasaba de la raya con sus comentarios.

Luego los elfos sirvieron el postre y después Kingsley hizo su segundo discurso de la noche agradeciendo todas las personas presentes por haber venido. La fiesta empezaba a ser divertida después del discurso de agradecimiento. Cuando la cena se terminaba y las parejas se dirigían hacia la pista de baile. Draco guió Hermione hasta la pista de baile, donde unas parejas ya estaban bailando el vals que tocaba la orquestra.

-"¿Cómo se siente ser el periodista favorito del secretario del ministro señor Malfoy?"- preguntó Hermione bromeando. Draco rodó los ojos.

-"Pues mejor que ser el blanco fácil del imbécil de la comadreja"-musitó el rubio, llevando su pareja por la pista de baile mientras despotricaba contra el pellirrojo.

-"Supongo que te debo una disculpa, Ron tiene la costumbre de ser muy desagradable cuando está de malas"

-"No tienes porqué disculparte, además no es para tanto. Solo son palabras pero tu amigo es mucho peor que una víbora."- Hermione se rió ante sus palabras y lo golpeó suavemente el brazo.

Los Potter y Weasley que estaban observando la escena no podían creerlo, algunos todavía estaban escépticos otros no sabían que creer.

-"Pues a mí me parecen ser una pareja normal, bailando"- comentó Luna.

-"Cariño no hay nada de normal cuando un Malfoy está involucrado"- contestó Charlie. –"Este se está trayendo algo entre manos"

-"Sí, a Hermione" – contestó Luna, viendo la pareja bailar. –"No entiendo, ustedes dicen ser como una familia para ella y cuando encuentra la felicidad en otro hombre que no tenga el cabello pelirrojo, se ofenden. Estoy de acuerdo, dejar a Ron el día de la fiesta no era la mejor cosa que hacer pero dejarlo el día de la boda habría sido peor. Así que podemos decir que ella hizo lo correcto"- se quedaron sin habla ante el razonamiento un poco discutible y retorcido de la rubia pero tenía un poco de razón.

Dejar plantado a Ron el día de la boda habría sido el desastre del año, pero dejarlo el día de la fiesta en toda privacidad era lo mejor que se podía esperar de alguien que tenia la reputación de dejar plantados a los novios en el altar.

-"Pero es un Malfoy…"

-"Ginny cariño, vamos a bailar"- dijo Harry queriendo escapar de la reunión familiar que había estado improvisada viendo la castaña felizmente bailando con el rubio. Luna arrastró su marido hasta la pista también y todos siguieron su ejemplo.

Cuando la orquestra terminó de tocar el vals, Draco llevó a Hermione a conocer sus amigos Theodore y Astoria Nott.

-"Así que no es mentira, Hermione Granger es tu novia Draco"- bromeó Theo –"Bueno uno no puede estar seguro amigo, teníamos que estar seguros. Ves cariño, creo que tu amor platónico te remplazó"- Astoria saludó a Hermione y golpeó suavemente a su marido. Draco fulminó a su amigo.

-"Quien dijo que me había remplazado, como lo aconsejaste una vez, podemos vivir los tres bajo el mismo techo, que digo, los cuatro juntos."- bromeó Astoria, Theo soltó una carcajada.

-"Pero que dicen, dejen de bromear por una vez. Hermione, te quiero presentar al imbécil de Nott, ya lo conoces, creo. Y su esposa Astoria."- Hermione saludó a los dos, incomoda con las bromas acerca de la convivencia en grupo. Se notaba que Draco tenía un lazo muy fuerte con ellos y muy especialmente con la rubia que ahora lo estaba tomando del brazo. Nott entonces se posicionó al lado de la castaña.

-"Creo que te vas a tener que acostumbrar Granger, esos dos mantienen una relación secreta desde hace mucho tiempo. Me la paso investigando para pillarlos in fraganti pero se me escapan."- Hermione palideció al oír estas palabras. Draco quiso estrangular su amigo en este mismísimo momento.

-"No le hagas caso Hermione. ¿Te puedo llamar Hermione verdad? A mi marido le gusta hacer bromas. Draco y yo solo somos amigos. Merlín sabe cuánto me cuesta tener que soportarlo."- se rió Astoria. Draco rodó los ojos. –"Señores si no nos disculpan"- Astoria para la sorpresa de Draco tomó a Hermione de la mano y se alejaron.

Hermione estaba sorprendida para decir poco, Astoria tomó dos copas de champan de una bandera que transportaba un elfo y dio una a la castaña.

-"Supongo que es el momento donde me tengo que esperar el discurso de la ex esposa"- comentó Hermione. Astoria observó la castaña por un buen rato sin contestar. Finalmente tomó un sorbo de su champan y esbozó una sonrisa.

-"Una mujer con agallas, por lo que veo."- dijo Astoria. –"Draco lo necesita. Él puede llegar a ser muy cabezota cuando se lo propone."

-"Entonces nos querías dar la bendición."-dijo Hermione sarcásticamente.

-"Para nada. Le tengo mucho cariño, siempre va a ocupar un sitio muy importante en mi corazón"- la conversación empezó a molestar a la castaña. No entendía porque de la nada Astoria quería hablar con ella y francamente nunca le agradaron las conversaciones con las ex novias o ex esposas, en este caso.

-"Mira Astoria si me quieres decir algo, ve al grano. A menos que quisiste hablar a solas conmigo para confesar tu amor eterno para Draco, no le veo la utilidad. Mira no quiero problemas, si le ves un problema a que yo este con Draco dímelo. Pero por favor dejemos el acto de la ex esposa celosa."- Astoria escondió una sonrisa.

-"Y si te dijera que sí, que yo sigo amando a Draco y que no quiero que te acerques a él, porque es mío."- Hermione alzó una ceja, esta mujer empezaba seriamente a acabar con su paciencia, además que desfachatez de decirle en la cara que estaba enamorada de su novio. Pero se las iba a ver con ella, ella no se llamaba Hermione Granger para nada.

-"Pues ajo y agua, querida. Te aguantas, porque no pienso ir a ningún lado. Draco está conmigo y así va a ser hasta que él decida lo contrario. Ustedes dos están divorciados, y que yo sepa no tienes ningún derecho sobre él. Ya te casaste de nuevo ¿no? Y tú y Theo parecen ser muy felices. Porque no te ocupes de lo tuyo y dejas Draco estar con quien quiere estar."- Hermione miró a la rubia con determinación, no iba a dar su brazo a torcer. Si Astoria quería guerra, guerra iba a tener. Esperó por un minuto la reacción de la rubia pero le sorprendió la carcajada repentina que soltó ella.

-"No te preocupes Hermione, mi relación con Draco es una de amistad, nada más. Solo quería averiguar si lo amabas de verdad. Con tu respuesta, no me queda la menor duda."- Hermione miró a la mujer como si estuviera loca, que tipo de juego era ese. ¿Además quien había mencionado la palabra amor? Si le había dicho que estaba enamorada de él pero esto no significaba que lo amaba. ¿O sí?

-"Y porque estás tan segura. Te puedo estar mintiendo."- contestó ella.

-"Puedes pero no me estás mintiendo."- Astoria tomó otro sorbo de su copa. –"Hermione, he conocido cada una de las chicas con que salió Draco y ninguna de ellas me dijeron lo que quería oír."

-"¿Cómo?"

-"Es fácil cada una de ellas estaban preparadas a sacarme un ojo, pelear con sus uñas por él. Y lo entiendo, porque haría lo mismo por Theo, porque lo amo. Pero ellas no amaban al hombre sino lo que él les podía dar."

-"¿Y que fue lo que pude decir que te convenciste Astoria? "

-"Primero, sé ve que no eres una trepadora, estas reconocida en todo el mundo mágico, no necesitas a un hombre para saber que vales. Y segundo dijiste que estabas con él hasta que él decidiera lo contrario, lo que quiere decir que respetas su opinión, si un día te quiere dejar. Pero te digo una cosa Hermione, si le rompes el corazón, te las vas a tener que ver conmigo. Seamos honestas tienes mucha cola que te pisen y no te juzgo. Pero no te atreves a jugar con él. Cuando nos divorciamos, fue muy difícil para cada uno de los dos. Pero yo sé que fue particularmente duro para él, yo siendo la que inició los trámites del divorcio. Él no me lo va a decir pero lo sé. No quiero que otra le rompa el corazón. ¿Estamos de acuerdo?"- Astoria la taladró con la mirada, en ningún momento parpadeó. Hermione sintió un repentino respecto para la rubia y aunque había sido muy directa, la entendía.

Ella no era ningún ángel y su historial amoroso era prueba suficiente. Así que podía entender la preocupación de la rubia. Sin embargo eso habría sido más comprensible si el discurso habría venido de la madre del rubio y no de su ex esposa.

-"Claro"- contestó la castaña con una sonrisa, Astoria aproximó su copa de la de la castaña y las dos brindaron.

A unos metros Draco observaba las dos mujeres con los ceños fruncidos. Por los calcetines de Merlín que le podía decir Astoria a Hermione que tome tanto tiempo y para el colmo que brinden después.

Las dos regresaron y Draco se precipitó para preguntarle a Astoria de que había hablado con la castaña.

-"Pues de la invitación para que vengan a vivir con nosotros, de qué más Draco"- contestó Theo.

-"Ya cállate Nott"- contestó Draco molesto. Astoria estaba sonriendo y no quería soltar nada, miró a Hermione que le sonreía también y por lo visto no iba a decir nada tampoco.

-"Bueno de todas formas no me importa. Pero te recuerdo Granger que esos dos se van a sus casa después y tu tendrás que dormir en el sofá"- dijo el rubio mal humorado. Astoria soltó una carcajada y Theo sacudió la cabeza. Hermione se acercó del rubio haciéndole un puchero, Draco evitó su mirada, solo quería manipularlo.

-"¿De verdad quieres que duerme en el sofá?"- preguntó tristemente. Draco la miró a los ojos y asintió. –"Bueno entonces tendré que aceptar la invitación de tus amigos, así viviremos los tres juntos"- Draco abrió los ojos como platos y la expresión de Theodore era una de pura alegría.

-"¡No digas tonterías mujer no irás a vivir con ese par!"- Draco la tomó de la mano rápidamente y la alejó de sus amigos sobre todo de su amigo Theodore.

-"Vaya, es peor que lo pensaba ahora te vas a hacer de amiga con esos también"- dijo Ron viendo como Hermione hablaba con los ex Slytherin.

-"Mira Weasley porque no te vas, a hacer algo útil y nos dejas en paz. Ya no voy a soportar tus comentarios de cuarta, así que lárgate de ahí antes de que rompa el hocico."- dijo Draco amenazadoramente.

-"A mí me hablas con otro tono Malfoy. ¡Por quien te crees! Me robaste mi novia y ahora quieres imponer tus reglas. ¡Eres patético!"- escupió Ron. Hermione observó al pellirrojo con tristeza en los ojos. Luna, Charlie, Harry y Ginny se acercaron al grupo discretamente para no atraer la atención de los invitados.

-"Ron, no causes un escándalo por favor, recuerda que trabajas en el ministerio"- susurró Charlie.

-"No trates de hacerlo entrar en vereda amor, ya le dije que los nargiles lo estaban atacando"- dijo Luna en voz alta. Astoria miró a la rubia, perpleja, que eran esos nargiles.

-"¡Pero no ven que solo está con él por capricho! Malfoy es el sabor del momento, nada más. ¿Verdad Hermione?"- preguntó el pellirrojo provocando el rubio.

-"Bueno por lo menos mi amigo sabe a algo dulce"- contestó Theodore, bromeando.

-"Cariño, no estás ayudando"- dijo Astoria.

-"A mí me gusta chocolate"- dijo Luna.

-"¡Naranjas! Vainilla es mejor"- defendió Theo. Charlie miró a su mujer, Ginny tenía la misma expresión que su hermano, que tenía que ver chocolate y vainilla con el asunto.

-"Pues a mí me gusta pistache l"- dijo Harry, Ginny golpeó por segunda vez a su marido en el brazo.

-"Bueno yo me quedo con la fresa"- dijo Astoria. Ron dio una patada en el suelo, exasperado por el rumbo de la conversación, nadie le hacía caso. Se fue hecha una furia en dirección de la mesa de bebidas a buscar su acompañante, ya no quería quedarse ni un minuto más en presencia del hurón apestoso.

-"¿Y * con que sabor te quedas tú?"- preguntó Draco a su novia sonriendo.

-"Supongo que contigo"- contestó Hermione riendo. Todos se echaron a reír, empezando una conversación cordial con el uno y el otro. Así parte de los ex Gryffindor aprendieron a conocer a los ex Slytherin. Prefiriendo dejar las antiguas rivalidades en el pasado, ya eran unos adultos y era tiempo que empezaran a actuar como tal.

Apartamento de Draco Malfoy, Londres muggle

-"Bueno cual es el veredicto. ¿Cómo te la pasaste esta noche?"- preguntó Draco a su novia una vez que habían llegado al apartamento.

-"La pase increíble, debo decir que me he divertido más que el año pasado. Y todo eso gracias a ti"- le rodeó el cuello con sus brazos y le dio un beso.

-"Bueno me he divertido mucho también. Sorprendentemente tus amigos no son tan horribles como lo imaginaba"- comentó Draco, tomó la mano de la castaña y subieron a su recamara.

-"Los tuyos también, aunque el sentido del humor de Nott sea muy especial."

-"Si muy especial "-contestó él con sorna. La ayudó con la cremallera de su vestido antes dirigirse al baño.

-"Hablando de especial, la relación que tienes con Astoria lo es. ¿No?"- preguntó fingiendo desinterés mientras se estaba cambiando. Draco abrió la puerta del baño y la miró por el espacio que dejaba la puerta entre abierta.

-"¿Que quieres decir con eso y de que hablaron? Se quedaron un buen rato hablando"- interrogó el rubio poniéndose una camisa sin manga.

-"Cosas de mujeres de las cuales no entenderías ni papa"-contestó ella riendo. Draco salió del baño una vez que se había cambiado.

-"No estés tan segura"- le dijo fulminándola con la mirada. Hermione sonrió y pasó una mano por el cabello del rubio.

-"Créeme corazón, para estas cosas eres una cabeza hueca"- como para probar su punto golpeó suavemente su cabeza con su nudillos. –"¿Oyes esto? Hueca, te lo dije"- se echó a reír ante la expresión seria del rubio, a él no le parecía gracioso aparentemente.

-"¿Te crees muy graciosa?"- preguntó con sorna, dirigiéndose hacia la cama. Se acostó y arregló su almohada, dándole la espalda a la castaña. Hermione escondió una sonrisa, arregló su vestido en el armario y se fue al baño dejándole hacer otro berrinche.

-"¿Draco?"- unos minutos después, se recostó a su lado y sacudió levemente su hombro.

-"Estoy durmiendo Granger, no lo notas"

-"No"- puso su cabeza sobre su hombre para poder verlo un poquito mejor pero el rubio tenia los ojos cerrados. –"Astoria solo quiso hablar conmigo porque eres muy importante para ella"-le dijo al oído. Draco bufó pero se quedó con los ojos cerrados. -"Me dijo que podías ser muy cabezota si te lo proponías y tiene razón"- sonrió.

-"No soy una cabezota Granger"- estiró el cuello para verla a los ojos.

-"Claro que no"- dijo burlonamente. –"Astoria, de alguna manera nos dio la bendición"

-"¡Que detallazo! ¿Y te quedaste de una pieza supongo?"- preguntó con sorna.

-"Por poco me refugio donde mi madre"- fingió una expresión de terror para después echarse a reír. Draco estalló en carcajadas. –"En serio tu ex esposa puede ser muy intimidante"

-"No le prestes atención le gusta ser metiche, así le puede dar todos los detalles a Pansy. Esa es la estrategia de esas dos"- se dio la vuelta viéndola a los ojos y acarició uno de sus rizos. Puso su mano sobre su mejilla y unió sus labios a los de ella en un dulce beso. Tomó su tiempo al saborearlos y luego besó su frente. Hermione tenía los ojos cerrados con una sonrisa soñadora adornando su expresión. Se acurrucó a su lado, acomodando su cabeza sobre su pecho.

-"Eres como un oso de peluche, altote y grandote"- susurró contra él sonriendo, oyó el rubio bufar. Mientras estaba por entrar en el mundo de los sueños, Draco empezó acariciar su espalda bajo la camisa sin mangas que llevaba puesta. Con su dedo dibujó unas letras que ella reconoció después de unos minutos. Con 5 letras, el rubio con esa declaración sin palabras solo confirmó lo que Astoria pudo ver sin que ella dijera nada. Ella lo amaba también, amaba sus silencios, sus berrinches, la sensación de su mano entrelazada a la suya, su manera de abrazarla. Sin buscarlo, había encontrado el amor en la persona que menos esperaba, pero sorprendentemente, encajaban y muy bien.

Sonriendo, alzó la cabeza para verlo a los ojos, formó 5 letras sobre su pecho, diciéndole que lo amaba también y le dio un beso. Draco profundizó el beso dejándolos sin aliento.

-"El oso necesitaba cariño"- sonrió con suficiencia.

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