Holaaaaa!
Quería comentar que este capítulo en verdad que me ha quedado más dramático de lo que tenía planeado
:P
Pero bueno, espero que les guste! ^_^
.
.
.
.
.
.
Durante el receso, luego de que Mamori hubiera salido corriendo en busca del capitán de los Deimon Devil Bats, Aiko y Musashi seguían comentando lo sucedido antes de que la castaña fuera de visita a la enfermería. Ambos tenían sus dudas de si el quarterback del equipo podría perdonar a la castaña. Según Gen-kun, su amigo es demasiado obstinado y generalmente cuando el chico dice "No" pues, es un rotundo "No"… pero evidentemente él había cambiado… quizás Mamori pudiera tener esa chance ya que el rubio había declarado que la quería.
-Uff, Qué complicado se está poniendo todo esto… ¡Mira Gen! estos son los estudios que debe hacerse Mamori-chan… ¿?...- luego de echarle un vistazo al papel que había dejado la ojiazul, Aiko se quedó inmóvil, en silencio y con expresión de sorpresa
-¿Qué sucede?-
-¿Prueba de embarazo?- murmura
-...¿?... Bueno, si este asunto está complicado ahora se pone peor…-
La ojiazul por fin regresa a clase. Momentos después aparece el capitán. Durante el resto del día el joven pateador de los Devil Bats dedicó la mayor parte del tiempo en observar detenidamente las acciones y reacciones de su amigo. Ahora sabía la razón del porqué había estado bebiendo la noche anterior y porqué se veía tan desanimado a pesar de saber que su manager lo había escogido a él….
-¿Qué piensas hacer?-
-¿De qué hablas?-
-¿Crees que sea cierto?-
-Maldito viejo explícate de una jodida vez que no entiendo una mierda lo que quieres decir-
-… embarazo…- susurró para que apenas pudiera oírlo que ojiverde
Hiruma, sorprendido por el cuestionamiento del kicker, no dijo nada. De repente desvía la mirada con expresión apesadumbrada. Era obvio que estaba consternado pero, ahora la pregunta es ¿Qué hará el chico demonio si descubre que, efectivamente, lo del embarazo de la manager es cierto? El pelinegro no tenía la menor idea pero sí se imaginaba que alguien correría peligro.
.
.
.
.
.
.
Finalmente había terminado el entrenamiento vespertino. Mamori, haciendo uso de sus excelentes habilidades domésticas ordenó y limpió todo en un santiamén para poder retirarse mucho antes de lo planeado. Había quedado en encontrarse con el capitán del equipo en la puerta de entrada del Instituto y no quería llegar tarde ya que antes de llegar allí tenía que pasar por la oficina donde el comité disciplinario en esos momentos tenía una reunión y hacer entrega de unos reportes que tenía pendientes. Anezaki, a pesar de estar atareada con las actividades propias del club de Amefuto seguía perteneciendo, por petición propia, de dicho comité aunque no era exactamente el miembro más activo ya que ser la manager de los Devil Bats absorbía bastante tiempo.
Arribó apresurada al lugar de encuentro. Por suerte el quarterback demonio todavía no había llegado. La ojiazul dando un largo suspiro intenta despejar su mente y colocar en orden todas las explicaciones que luego le daría a Youichi. Pero justo en ese instante tuvo que desistir…. Akira Miyazaki la estaba llamando a unos pocos metros de allí. El joven castaño estaba apoyado en su coche evidentemente esperando a que la ojiazul apareciera. Muy sonriente le hace señas de que se acerque y, como era de esperarse ya que la relación de ambos no había terminado mal, Mamori accedió y se dirigió al encuentro.
-Mamori-chan…. ¿cómo has estado?-
-Bien…. Pero dime ¿qué haces aquí?-
-Solo quise ver como estabas. Ya que últimamente no andabas muy bien y ayer de plano te desmayaste frente a tu casa…. Bueno, quería confirmar que de verdad te encontrabas bien- el chico sonríe cálidamente
-Estoy bien…. Ettooo…. Tengo que irme Akira-kun. Tengo un compromiso y, en cualquier momento….-
Mientras la castaña dice esto último volteada hacia la reja de Deimon, Akira súbitamente la abraza con fuerza. Mamori queda estática… no responde de lo sorprendida que se vio por la acción. Parecía como si el muchacho, en cualquier momento, empezaría a llorar en su hombro. La ojiazul no sabía qué hacer…
-Por favor Mamori… regresa a mi lado-
-A…Akira…kun… yo… no puedo hacerlo- suavemente lo aleja y se asoma para ver el rostro del chico
-Ya hablamos de esto ayer… No lo hagas más difícil por favor-
Mamori explica calmadamente mientras Akira la oye recorriendo la mirada hacia el gran portón de la escuela. Alguien en ese instante se asomaba. Efectivamente, era el imbécil con cara de diablo que le había jodido la vida al muchacho adinerado. Akira lo odió. Quería hacerlo sufrir. Porque a pesar de que le había dicho lo de "su hijo" ese idiota parecía no creerle. Así que decidió hacer algo drástico para que el hijo de perra cayera en la cuenta de que la castaña era suya, a pesar de que ésta quería a ese demonio más que a cualquier otra cosa, él la haría cambiar de opinión… porque la ama demasiado…. Su obsesión...
- Akira-kun…. Mírame- tomando el rostro del joven con ambas manos hace que voltee a verla- así es como de debe ser…-
Lo siguiente dejo petrificada a la manager de los Devil Bats… Akira, juntando su frente con la de ella mientras con una mano la abrazaba y la otra la apoyaba suavemente sobre su vientre, exclama en un grito…
¡ NO QUIERO SEPARAME DE ÉL !
Hiruma….oyó.
El joven quarterback dio media vuelta y entró nuevamente al Instituto. Su corazón se aceleraba cada vez más y más. Sentía odio, tristeza, impotencia…, estaba perdiendo el juicio. ¡Lo sabía… mierda, lo sabía! y aún así, ver la maldita escena lo mató.
Luego de que la castaña lo encontrara en la terraza y le dijera que, nuevamente, quería hablar con él, Youichi en primera instancia había decidido finalizar todo de una maldita vez. Mamori debía estar con ese maldito doctor por el bien del niño y punto final… pero la incertidumbre lo afligía. Hiruma amaba a la manager ¿Cómo podría entregársela a otro hombre si ella le pertenecía él? Ella lo ama tanto como él a ella. No quería dejarla ir. Además siempre había salido victorioso en cualquier asunto que tenga que ver con algo que él desee… Hiruma Youichi siempre gana… Y también por esa simple razón lo pensó. Una y mil veces pero... ¡Maldita sea! No podía. Debía dejar ganar, por esta única puta vez, a ese malnacido de Todai.
Caminaba veloz sin rumbo aparente. Se internó en el edificio principal. En ese momento era una jodida montaña de nervios monumental… quería gritar, disparar todo su maldito arsenal hasta que el cielo quedara obscuro por tanta pólvora, deseaba golpear o, inclusive, asesinar a alguien…. Caminó por el pasillo, pasó unos cuantos salones hasta que finalmente se detuvo frente a uno. Abrió la puerta con una de sus típicas patadas como siempre hace cada vez que entra a su clase… Allí estaba ella. El raciocinio no funcionaba en él en ese instante. Atravesó el salón hasta donde estaba la muchacha… y cuando la tuvo frente a frente...
-¿Hiruma-k….? – El rubio se abalanzó sobre Hitomi-chan y estrechándola fuertemente hacía él, la beso tan apasionadamente como pudo.
No podía controlarse. La acorraló contra el escritorio principal…. "Maldición, detente"- se decía internamente mientras la abrazaba cada vez con más intensidad pero no lo lograba. Algo definitivamente se estropeó en él y todo por esa maldita manager y ese hijo de perra malnacido de Akira. Deseaba más que nada en el mundo desaparecer ese maldito sentimiento que lo consumía desaforadamente. ¿Por qué la buscó a ella? La jodida reportera era ¿el remplazo? Él había concluido que no, ella no podría suplantarla. ¿Entonces?... sí, eso era: o la hacía suya en ese p*** instante o en verdad asesinaba a alguien… al primero que se le cruzara…. "MIERDA…. ESTOY VOLVIENDOME LOCO!" …
-¡Hiruma-kun!- exclamó en voz alta la pelinegra cuando pudo medio zafarse de los labios del capitán- Espera un momento…-
-¿Acaso no dijiste que yo te gustaba maldita reportera?-
-Escúchame…- impone muy seria tomando el rostro del ojiverde intentando que se calme para poder aclarar las cosas. Youichi fija la mirada en los orbes miel de la chica y por gracia divina se detiene.
-…Sería la mujer más feliz del mundo…. Si esto fuera cierto-
-¿?- la muchacha le sonríe a un Hiruma pasmado intentando recuperar la poca conciencia que le quedaba
-…Tienes razón, me gustas y mucho pero…. No haré esto. Sé que estas enamorado de Anezaki. Al principio creí que solo con el quererte yo bastaba pero, definitivamente, no. Si voy a estar con alguien quiero que sea una persona que en verdad me quiera tanto como tú la quieres a ella… Hmp ¡es una chica con suerte!... ¿Por qué estás aquí Hiruma-kun?... Ve con ella…-
-…No puedo…- ya más calmado se deja caer en una de las bancas
-¿Acaso ella no te quiere a ti? ¿Tiene novio o qué?-
-Tsk, no sé porque te digo esto… Anezaki acaba de terminar con su novio por mí. Ella me ama…-
-¿Entonces?-
-…-
Silencio. Hiruma no lo diría. La jovencita comprendió y acercándose al rubio le comenta amigablemente que no era necesario que le contara más y que quería darle un consejo: No importa lo que haya pasado, el amor se sobrepone a cualquier cosa así que si ella lo ama y él a ella entonces… no hay nada más que decir.
-Kekeke buen punto maldita reportera-
-Lo es ¿verdad?-
Hiruma se levanta y se aleja.
-Aahhh con respecto al jodido proyecto… mañana tendrás tus papeles firmados-
-¡Qué bien!… Arigatô….-
-Ehmmm… Gomen…-
-No te preocupes…. Adiós- la jovencita con una débil sonrisa se despide algo triste por haber dejado pasar esa oportunidad tan….única pero… era lo correcto
.
.
.
.
.
.
Entrada de Deimon…
Mamori no salía del shock. No entendía nada de lo que su ex novio le gritaba… ¿separarse de él? ¿De qué hablaba?...
-Akira-kun, no entiendo lo que quieres decir-
-Gomen… quise decir que no quiero separarme de ti. Te amo-
-Lo lamento… por favor te pido, ya no vengas a buscarme. Quiero que nuestra relación finalice en paz y quizás podamos seguir siendo amigos pero si continúas con esto… todo se complicará. Entiéndeme, onegai-
-Perdóname. Realmente no quiero molestarte pero…. *suspira*… No volveré aparecerme así, en verdad quiero que sigamos siendo amigos. Me iré ahora. Sayonara- el joven castaño sube a su automóvil y se aleja rápidamente dejando a Mamori todavía con dudas de la frase que el chico le dijo momentos atrás… "Eso fue muy raro"- pensó….
Tras haberse ido el joven estudiante de Todai, Mamori decide ir por Hiruma ya que al parecer se le había hecho tarde. Entra nuevamente a la escuela y justamente en ese instante el rubio salía del edificio principal con cara de pocos amigos.
-Hiruma-kun, estaba esperándote afuera y….-
-Vamos, te acompañaré hasta tu casa-
Mientras caminaban lentamente un incómodo silencio se hizo presente. Mamori tenía que comenzar las explicaciones pero no sabía realmente por donde comenzar. Absolutamente todo lo ocurrido había sido su culpa y prácticamente se le caía la cara de vergüenza al querer decirle a ese chico demonio que estaba locamente enamorada de él siendo que hasta hace unas pocas horas iba a casarse con otro hombre pero tenía que hacerlo así que, se armó de valor y comenzó…. Después de una extensa aclaración por parte de la manager, ésta pudo notar que algo andaba mal. El semblante de Youichi no variaba. Parecía una especie de muñeco inanimado.
-…Y esa es toda la historia… Hiruma-kun, tú eres la única persona con la que deseo pasar el resto de mi vida. Te amo- la ojiazul lo miraba esperando ansiosa y asustada al mismo tiempo una respuesta del quarterback. Tras unos cuantos minutos, por fin el chico de ojos esmeralda da señales de vida
-Tsk, maldita manager todo eso que acabas de contarme ya no tiene importancia-
-¿Qué quieres decir?-
-Es verdad me gustas pero no sé si podría llegar a ser un "novio" para ti como lo era ese jodido doctor. Yo no tengo intenciones de casarme o de formar una familia como tú esperas ni mucho menos… tener hijos. Deberías estar con alguien a quien sí le interesen esas pendejadas y que pueda cuidar tanto de ti como de tu hijo-
Mamori quedó sin palabras. Sabía que sería difícil que el capitán la perdonara pero esa fría actitud que mostraba en ese momento no la esperaba. No sabía que decir, como responder a eso. Nuevamente era rechazada… lo presentía pero nunca imaginó que fuera por esas excusas. Mamori estaba en medio de un dilema ¿qué haría ahora? El quarterback de Deimon no deseaba contraer matrimonio ni formar una familia. Anezaki no podía contra ello. Ese siempre había sido su sueño y que la persona de quien está enamorada no lo deseara al igual que ella, de alguna manera, le daba vuelta a la situación.
Hubo más silencio. Ninguno decía nada hasta que llegaron a la puerta de entrada de la casa de la castaña. Frente a frente ambos jóvenes solo se miraban. Youichi deseaba abrazarla, besarla y decirle que todo lo recién dicho era una vil mentira pero nuevamente se le vino a la mente la imagen del jodido niño buscando a su "verdadero" padre y no pudo hacerlo. Mamori se sentía morir. Rechazada otra vez y para colmo de males, las duras palabras del rubio hacían corto ella. ¿Cómo podría intentar convencerlo? Jamás podría. "Es todo…. Se terminó"- pensaba para sí mientras se acercaba al chico para darle un beso en la mejilla y solo decirle adiós.
.
.
.
.
.
.
u.u Estuvo un poco triste ¿no?
Waaaaa! Maldito Akira voy a matarte
(o haré que el demonio lo haga kekekeke)
Ja ne
