Serían mas de media noche cuando termine de escribir todo lo que pensaba de Kakashi-sensei para poder hacer que se quedara... -¡Aun es poco!.-Dije mirando el par de folios que había rellenado y se encontraban encima de la mesa. Aun no había comido nada desde que llegue del Ichiraku hacía cosa de 6 horas o más. Me levante a la cocina y a mi sorpresa. No tenia nada de comer.

-Toma.-Dijo una sombra alargando la mano detrás de mi con ramen instantáneo en ella.

-¡!.-Empece a dar golpes a diestro y siniestro por toda la cocina hasta que me hice daño a mi misma.- ¡Mala persona!.-Fuese quien fuese.-¡Por tu culpa me he echo daño!.

-Lo siento Sakura.-Dijo encendiendo la luz de la cocina.- Pero deberías cocinar con la luz encendida.-Dijo Kakashi detrás de mi sonriendo. Vale, se que es raro, pero estoy en mi casa y se donde están las cosas, no me hace falta encender la luz.

Cogí el ramen instantáneo que me ofreció el maestro Kakashi y me lo prepare.-¿Qué haces aquí?.

-Es que me aburría en mi apartamento y he decidido a hacerte una visita.-Dijo mientras se acomodaba en un sillón.

-Vale, pero como has entrado.

-Por la ventana.-Señalo a una ventana abierta de par en par.-Deberías cerrar las ventanas Sakura, podrían entrar ladrones.

Genial, mi sensei se cuela en mi casa a través de la ventana y él mismo me dice que tenga cuidado con los ladrones... Suspire y le miré.-Estaba escribiendo las cartas para la maestra Tsunade. Ya sabes, para que te quedes.

-¿Son esas?-Dijo mientras con la mano cogía los folios de encima de la mesa y ponía a echarles un vistazo.

-Si.-Dije levantándome y dirigiéndome a la cocina para coger dos palillos y poder comer el ramen instantáneo. Me senté y mire a mi maestro que estaba dejando los papeles de nuevo en la mesa.

-Me parece que eso es suficiente.

-Pues a mi no.-Dije comiendo ramen.- Es poco para un sensei como tu maestro Kakashi.

No se en lo que pensaría Kakashi en aquel momento, pero sus mejillas enrojecieron, bueno, su mejilla, supuse que la otra también. Se levanto y me miro.

-No te acuestes muy tarde Sakura.-Sonrío y me dio un beso en la frente. Fue una pena no poder sentir los labios de Kakashi-sensei, aun que fue la primera vez que mostraba afecto hacia otra persona. Así que me sonroje y ni miré como se iba y cerraba la puerta tras él. Dejé el bote de ramen instantáneo sobre la mesa y cerré la ventana por donde Kakashi había entrado.-Juraría que la cerré...-Me fui quitando la ropa dejándola por el suelo hasta mi dormitorio donde allí pude poner ya por fin mi cómodo pijama y meterme en la cama a dormir.

-Sakura-chan.-Dijo alguien moviéndome.

-Déjame un rato más.-Me tapé con las sabanas.

-Es una dormilona.-Dijo otra voz.

Desperté al momento de escuchar la segunda voz.-¡¿CÓMO HABÉIS ENTRADO? -Dije mirando a Naruto y Sasuke que se habían asustado.

-P-Pues...-Empezó Naruto.

-Por la ventana.-Concluyó Sasuke.

-¡Pero si cerré la ventana!.

-Es que Sasuke la a abierto por que no contestabas.

Les matare. Eso fue lo único que pensé antes de ver que había pasado con mi ventana, la cual estaba destrozada, literalmente.

-¡¿ESTAIS LOCOS O QUE?-Dije mirándoles con cara de 'os voy a descuartizar con mi kunai'.-¡Mirad que le habéis echo a mi ventana!

-Lo sentimos Sakura...-Dijo Naruto cabizbajo.

-No era nuestra intención...-Siguió el Uchiha.

Suspire y sonreí. No podría enfadarme con ellos. Estaba feliz de poder darle la carta a la maestra Hokage para que Kakashi-sensei se quedara y así todo fuera normal.

-¿Para que habéis venido?.

-Ya esta aquí el sustituto de Kakashi.

Flipé. El sustituto de Kakashi ya estaba en Konoha y él ni siquiera se había ido. Entre en mi habitación para cambiarme y vestirme mientras que Naruto y Sasuke esperaban en el salón. Cuando entré en el salón vi a los chicos hablando con Kakashi y su acompañante. El sustituto.

-Chicos este es...

-¿Por que esta to' dios en mi casa?-Pregunté.

-Por que es el sitio de reuniones oficial del equipo siete.-Dijo Naruto riendo.- Aun que está algo desordenado.. Y sucio... Y..-Le di tal capón que le dolería la cabeza para todo lo que quedaba de día. Es que, rompía mi ventana, me despertaba y para colmo criticaba mi casa. Si hombre, lo que me faltaba a mi.

-¿Por donde iba...?-Se quedó pensativo Kakashi mientras nos miraba.

-Por tu acompañante.-Dijo Sasuke sin mucha gana.

-A si. Chicos este es Suigetsu.

Suigetsu. Su nombre ya de por si me daba mala espina, mas que sus dientes que parecían mas de tiburón que de persona.

-Encantada, yo soy Sakura Haruno.-Sonreí ya que no pude hacer otra cosa.-Pero no se por que has venido si definitivamente Kakashi-sensei se va a quedar en la aldea.

-Eso aun no lo sabes niñata.-Dijo despreocupado mientras sonreía.

Ese fue el colmo. Me llama niñata, entra en mi casa sin mi permiso y encima bebe agua tan tranquilo.- ¡Se acabo!-Grité.-¡Todo el mundo fuera!

Naruto y Sasuke salieron corriendo hacia la puerta mientras que Suigetsu se quedaba sentado tan normal bebiendo de su botella y mirando los folios.

-Ni se te ocurra tocarlos.-Creo que fue lo ultimo que escucho Kakashi antes de salir por la puerta también y dejarme a solas con esa cosa llamada Suigetsu. Obviamente paso de mi como Naruto pasa de comer verduras. Así que empezó a leerlo, linea por linea, palabra por palabra. Al terminar me dedicó una bonita sonrisa con sus amados dientes de tiburón.

-No esta nada mal para que lo haya escrito alguien como tu.

-Se lo tengo que llevar a la maestra Tsunade, así que devuélvemelos.

-¿Y si no quiero?

Le miré con la misma mirada que mira Naruto cuando le intentan quitar un poco de ramen.-Por favor, quiero que Kakashi se quede en la aldea.-Suspire y me acerque a él con mi único objetivo de quitarle los folios.-Así que si no te importa. Dámelos.

Suigetsu me cogió de la mano y tiro hacia él y así poder estar mas cerca de mi.-Si quieres que tu sensei se quede.-Dijo susurrándome al oído.- No hace falta que escribas tanto. Solo pon lo que de verdad sientes si se va y lo que sientes cuando esta.-Dijo antes de soltarme y lamerme la mejilla.

-¡!-Dije gritando al ver que me había lamido.

-¿Ahora ya tengo mote?-Dijo él mientras reía.

Puse mis manos en su espalda mientras tiraba de él hacía la puerta y la abría.- ¡Vete! -Cerré de un portazo y me quite su saliva de mi mejilla por culpa de su lametón. Me fui a coger los folios que había dejado por el suelo Suigetsu, ya que se le habían caído. Volví a leerlos de nuevo fijándome al igual que Suigetsu todo lo que había puesto. Tenía razón, y odiaba admitirlo, había cosas que no decían nada de Kakashi. Y si lo decían era mas bien poco. Decidí romperlos y comenzar a escribir de nuevo. Mientras que yo escribia de nuevo todo lo que sentía cuando estaba con Kakashi dándole una buena razón a la Hokage para que se quedara. Kakashi y Suigetsu se fueron al restaurante de dangos a comer algo.

-Así que es por eso que gritaba...-Dijo Kakashi mientras comía nadie sabe como los dangos.

-Si.-Comentó Suigetsu mientras se metía a presión los dangos.-Es una buena chica. Pero algo boba.

-¿A que te refieres?-Miro Kakashi a Suigetsu sin saber.

Suigetsu no le contestó, se quedo callado comiendo dangos y sonriendo.-Eso lo tendrás que saber tu Kakashi, para eso eres el sensei.

Mientras ellos seguían comiendo yo terminé de escribir, la verdad es que escribí menos de lo que pensé. Y quise que Suigetsu al igual que antes, me diera su opinión, eso si, esta vez sin lametón. Salí corriendo de casa con el folio en la mano hacia todos los lugares conocidos y a los que iba el maestro Kakashi. Finalmente los encontré en el restaurante de dangos.

-¿Sakura que..?-Empezó Kakashi.

-¡Mira!-Le puse el folio delante de la cara a Suigetsu mientras el lo cogía y lo miraba al igual que antes.

Él río sin yo entender mucho el porque. Pero después me susurro algo al oído.

-Lo conseguiste.-Dijo mientras me sonreía.

-¡Gracias!-Le abrace para sorpresa de todos lo que habíamos allí. Y yo la primera sorprendida de hacer eso. Al principio pensé que Suigetsu sería una mala persona, o un violador con sonrisa de tiburón. Pero al final me di cuenta que él solo quería ayudarme, dijo eso solo para poder decirme lo que verdaderamente quiere leer la maestra Tsunade. Salí corriendo desde el puesto de dangos hasta el despacho de la quinta maestra Hokage.

-¡¿Como que no puedo pasar?.-Dije mientras miraba a Izumo y a Kotetsu.

-La maestra Tsunade no quieren que la molesten.-Dijo el primero mientras ponía los brazos en jarras y me miraba.

-¡Es que a mi me da igual lo que quiera la quinta!.-Seguí protestando.

Suspiraron a la vez y Kotetsu me miro.-Entra, has lo que tengas que hacer y sal rápido.

-¡Gracias chicos!-Entré corriendo mientras gritaba.- ¡Os quiero! -Entré sigilosa mientras miraba hacía todas direcciones. El despacho de la Hokage se encontraba en el último piso... Y tenia que ir rápido. Así que empece a correr como loca en un manicomio. Al llegar al último piso jadeando por haber corrido tanto golpeé la puerta del despacho.

-¿Maestra Tsunade?.-Dije mientras entraba a la pequeña habitación y veía a la Hokage mirándome.

-¿Traes la carta?-Preguntó firme.

-Aquí esta.-Dije entregándole la carta.

-Shizune.-Dijo la maestra Tsunade entregándole la carta.- Enviásela al señor feudal.

-De acuerdo Tsunade-sama.-Dijo Shizune mientras se dirigía a la puerta y la cerraba tras de mi.

-Pensé...

-Pensaste que la leería yo.-Sonrío y me miro.- Ya os dije ayer que no fue idea mía, sino del señor feudal. Así que no es mi decisión leerla o no leerla.

-Eso quiere decir que el señor feudal puede o no leer la carta, ¿no?.-Dije preocupada

-Exacto. Pero yo le e pedido a Shizune que ponga que va en nombre de la Hokage antes de que la trajeras.

-Pero por dentro pone Sakura. -Dije mirándola sin saber muy bien que hacer.

-Pero así estamos seguros de que la leerá.-Sonrió y me miró.

Suspiré y me fui de la sala alegre por saber que leería mi carta y triste por que no sabía bien si sería suficiente para el señor feudal. Pero luego pensé en las palabras de Suigetsu, 'lo conseguiste' . Sonreí al recordar aquellas palabras que para mi significaban mucho. Salí de la mansión Hokage y me despedí de Izumo y Kotetsu.

-¡Sakura!-Saludo la rubia.

-Ino.-Me paré y le mire.-¿Qué es lo que pasa?

-¿Has visto al sustituto de Kakashi?-Me dijo emocionada.

-O por dios.. Ino otra vez... -Suspire ya cansada.- También te pasó con el imbécil de Sai. Además te recuerdo que Shikamaru y tu estáis...

La rubia rápidamente me tapó la boca para que no pudiera seguir hablando.-Cállate. Te puede oír alguien...-Comento destapandome la boca.

-Si, Kotetsu y Izumo no te digo...-Conteste irónica.

-Pero tu ya sabes-Cambio su voz normal a un susurro.-Que Shikamaru y yo estamos saliendo...

-Yo y media villa cariño mio.-Fue lo único que pude decir antes de que Ino me cogiera del brazo y me llevara delante del sustituto.

-Hombre... Si está aquí la pelirosa.-Dijo mirándome.

-¿Ahora tengo un mote?-Le dije mientras sonreía.

Ino me miro y me susurro algo a la oreja, que no pude oír bien por todas las chicas que estaban gritando al rededor de Suigetsu.

-¿Le diste la carta al final?-Preguntó.

-Si, Shizune ya la a enviado al señor feudal en nombre de Tsunade para que la lea.-Sonreí.

-Me alegro de verte contenta, y no como esta mañana chillona.-Dijo con un ojo cerrando y mirándome de reojo.

-Idiota.-Fue lo único que se me ocurrió decir antes de que todas las chicas de la villa me miraran con cara de asesinas, incluso estaba Tenten, Hinata y Karin, la que me amenazó de muerte por acercarme a Sasuke. Marché de aquel lugar con la intención de no volverme a encontrar con Suigetsu, pero antes de todo me pase por el Ichiraku para comer algo. Pedí mi bol habitual de ramen mientras miraba a los lados por si venia tal cosa como era Suigetsu. Vale que me aya ayudado... Pero es idiota. Empecé a comer mientras que veía que alguien se sentaba a mi lado.

-Itadakimas Sakura.-Sonrío Sasuke.

Trague lo que me estaba comiendo y respondí con una sonrisa.-Itadakimas.-Seguí comiendo.

-¿Has visto a Karin?.

-Si... Estaba con las demás chicas rodeando a Suigetsu.-Miré mi cuenco de ramen vacío. Mientras hacia señales al hombre del Ichiraku. Le di a Sasuke un beso en la mejilla.-Gracias.-Salí corriendo antes de que se diera cuenta.

-¿Gracias?.-Miro mi plato de ramen.- ¡Sakura!

-Tiene que pagarlo.-Respondió el dueño. Mientras que Sasuke sacaba su cartera y le daba el dinero.

Corrí sin darme cuenta de lo que había delante, casi me mato un par de veces pero consegui llegar a casa sana y salva. Antes de abrir la puerta me fije en que mi ventana ya no estaba rota. Y que al entrar no había ningún cristal en el suelo.-Pero que...-Es lo único que dije antes de que me cogieran por detrás de la cintura.

-No grites, no me pegues y sobre todo. Estate quieta.-Susurro en mi oído el chico con dientes de tiburón.- Hay alguien en tu casa.