Hola lectores, otro capítulo de este fic :D Muchas gracias por sus reviews y los deseo una buena lectura :D
-"Hermione yo sé que vas a pensar que eso es un poco rápido y que nos quedan unos meses para cumplir un año. Pero no puedo esperar más. Te quiero, cuando me divorcié con Astoria no pensaba volver a encontrar una mujer con la que podría compartir mi vida y a la que llegaría a querer incondicionalmente. Hasta que volviste a entrar en mi vida. ¿Hermione Granger, te quieres casar conmigo?"
Hermione miró el anillo, era una belleza, de seguro le debió de haber costado un dineral. Volvió a mirar a Draco que estaba esperando una respuesta.
- "¿Qué me dices?"- preguntó Draco, tomando su mano.
-"Yo también te quiero y mucho. Pero me lo quiero pensar. ¿No te molesta verdad?"- Draco soltó su mano como si le hubiera quemado. Eso que no lo esperaba, si lo quería tanto como pretendía. ¿Qué tenía que pensar? Le habían pedido matrimonio el cura ese, el borracho, el estilista y el imbécil de la comadreja. A todos les había dicho que sí, y a él lo único que encontraba para decirle era que quería pensarlo. Y eso se parecía más a un no que a un sí, no era tonto.
-"Ya entiendo"- dijo el rubio con un tono seco, cerrando bruscamente la cajita. Hermione dio un respingo, aparentemente no se lo había tomado bien. Vaya, quien lo haría, podía entenderle. Antes de que él pudiera levantarse, ella lo retuvo de la mano.
-"No pareces entender. Draco veme"- pidió la castaña. Draco se dio la vuelta para encararla. –"Solo quiero pensarlo, no te he dicho que no quería casarme contigo"
-"Tampoco me has dicho que sí"- contestó molesto. –"Que se supone que tenga que pensar"
-"Pues lo que te he dicho, que quiero pensarlo. No quiero volverme a equivocar. Quiero que cuando te diga que sí, signifique un sí. Eso implica que no habrá marcha atrás. Esta vez no quiero dar marcha atrás. No quiero precipitarme, contigo no. ¿Me entiendes?"-Draco soltó un suspiro, podía entender su punto de vista, tampoco quería que ella tomara una decisión que la llevara a dejarlo al pie del altar.
-"¿Por lo menos puedes decirme lo que piensas del anillo, no?"- preguntó acariciando su mejilla.
-"Es una maravilla"- dijo soltando una risa antes de abrazarlo, aliviada de saber que no estaba enfadado.
-"Pero ni piensas que te lo voy a dar, no lo tendrás hasta que me des el sí"- dijo Draco, bromeando.
-"Te quiero"- dijo Hermione antes de darle un beso.
-"Y yo a ti. Bueno si no podemos festejar nuestro noviazgo por lo menos me puedes felicitar por mi novela"- Draco la abrazó por la cintura, pegándola a su figura.
-"¿No lo he hecho antes?"
-"Verás me refería a otro tipo de felicidades"- contestó antes de besar su cuello. –"El tipo de felicidades que implican muchos besos y pocas prendas"- susurró dándole otro beso en el cuello.
-"Si sigues así estoy segura que algo se me va a ocurrir"- contestó Hermione sonriendo, empezó a desabrochar su camisa. Draco la ayudó a deshacerse de la camisa y volvió a besar su cuello.
-"Entonces déjame echarte un cable"- susurró contra su piel, quitándole la bata. Después el pantalón del rubio siguió el mismo camino de la bata segundos antes, dejándolo caer al suelo. Lo que lo dejaba solo con una prenda puesta, que era su bóxer comparado a su novia que seguía bien vestida. Trató de cambiar este detalle, bajando los tirantes de su camisa pero Hermione se lo impidió. Draco arqueó una ceja y Hermione sonrió con suficiencia. Ella puso sus manos sobre su pecho y le dio un leve empujón guiándole a sentarse sobre el sofá. Draco dejándose, sonrió de oreja a oreja cuando vio que ella se iba quitando la ropa lentamente.
-"A mí me encanta que se te ocurren ideas así"- Draco la atrajo por la mano y ella se sentó a ahorcajadas sobre él.
-"Y a mí me encanta que te encante"- susurró ella, estremeciéndose cuando sintió las manos del rubio acariciar su espalda seguida de sus labios en su hombro. Draco pasó sus labios por su otro hombro, bajando los tirantes de su sujetador. Deshizo la coleta que se había hecho en el pelo, dejando tambalear sus rizos por sus hombros. Hermione dejó escapar un suspiro y Draco aprovechó para desabrochar su sujetador. Unió sus labios en un beso tierno mientras Hermione iba hundiendo sus dedos en su pelo.
-"Creo que nuestra cama conviene mejor para lo que tengo previsto. ¿Me ayudas? Así no perdamos tiempo"- susurró Hermione al oído de Draco. Draco no necesitaba que se lo dijera dos veces, en un segundo la tenía en sus brazos ascendiendo las escaleras hasta la habitación de los dos.
-"¿Mejor?"-interrogó Draco, una vez recostados en la cama, acarició la cadera de la castaña.
-"Mucho mejor"- contestó ella antes de besarlo, Hermione se aferraba al cuerpo de Draco quien profundizó el beso. Las prendas que les separaban fueron descartadas y Draco no perdió un minuto en unir sus dos cuerpos en un ritmo terriblemente lento. Hasta le resultaba doloroso para Hermione que no podía aguantar tanta paciencia del rubio. Hermione buscó los labios de Draco, sus lenguas entrelazadas al igual que sus cuerpos.
-"Te necesito Draco"- jadeó en su oído, esperando que el entendiera el sentido de sus palabras. Aunque no haya aceptado casarse con él todavía, no dejaba de quererlo. Lo necesitaba como amigo, confidente, amante. Draco llevó una mano a su cara para acariciar su mejilla, sus cuerpos seguían entrelazados en un dulce vaivén.
-"Ya me tienes"- jadeó antes de besarla.
Cayeron dormidos en las altas horas de la mañana. Draco sin embargo se despertó poquitas horas después. Se quedó observando la mujer que tenía entre sus brazos, plácidamente dormida, su pelo hecho un alboroto después de una noche apasionada. Miró en dirección de la ventana mientras acariciaba la espalda de la castaña. Todavía el sol no se había levantado, fijó su mirada sobre su novia y sonrió al ver como por un minuto arrugaba la nariz.
Jugueteó con la cadenita que llevaba siempre en el cuello y soltó un suspiro. Ya se había acostumbrado a ver esas iniciales pero ahora que le había pedido matrimonio, también quería que ella llevara algo suyo. Además no tenía ni idea como le quedaba el anillo ya que no había aceptado casarse con él por el momento. Sin embargo, motivado por la curiosidad alcanzó su varita que estaba en su mesita de noche y trajo a la cajita que contenía el anillo. Con cuidado para no despertar a Hermione, Draco le puso el anillo en su anular para ver cómo le quedaba. Contento con su obra, admiró su trabajo. Decidió dejarlo ahí, ya que le quedaba tan bien. Le dio un beso en la frente y Hermione se acurrucó contra su pecho.
Oficinas del Prophet, Londres mágico
-"¿Me puedes decir a donde está tu amigo?"- preguntó Astoria, observando imágenes de la que iba a ser la próxima portada del periódico.
-"Cariño, no lo sé. Además se supone que lo conoces mejor que yo, por eso son las ex esposas"- bromeó Theo.
-"No estoy para bromas, debería de haber estado aquí. Teníamos una reunión y él lo sabía perfectamente bien. Por lo menos espero que tenga listo su artículo para la edición."
-"Cariño no te preocupes estoy seguro que va a aparecer. Ya sabes cómo es, no es el hombre más puntual de la tierra. "- Theo podía tener una idea de donde se había metido su amigo, pero no iba a decirle a su esposa lo que había planeado su amigo para su novia. Draco no quería que alguien se enterara de sus proyectos.
Bethany, la secretaria de Astoria entró en el escritorio, Astoria ni siquiera tomó el tiempo de ver lo que quería.
-"Draco Malfoy, no podrá venir a trabajar hoy"- Astoria levantó la cabeza en seguida.
-"¿Y se puede saber cuál es su excusa?"
-"Tiene catarro y jaqueca. Está muy mal."
-"Sí y yo me chupo el dedo. Gracias Bethany"- La mujer salió del escritorio dejando la pareja a solas.
-"¿De qué va tu amigo? Bueno por lo menos espero que haya escrito su artículo, lo que haga con su tiempo no me importa"- Astoria dejó escapar un suspiro y volvió a trabajar.
-"Sí cariño, claro que no te importa. Pero yo sé que te mueres de la curiosidad"
-"¿Cariño no tenias trabajo?"- interrogó Astoria. Theo se echó a reír, besó su mujer antes de ir a su oficina.
Apartamento de Draco Malfoy, muggle Londres
-"Que bruja más traviesa"- habló Draco una vez que había acabado su comunicación con Bethany. Hermione lo abrazó por detrás, deslizando sus manos sobre el pecho desnudo de su novio.
-"Seré traviesa pero no soy una tramposa como tú"- contestó antes de besar su cuello, dándole un leve mordisqueo. Draco sonrió, sí le había dicho una mentirita a Bethany pero Hermione y él habían decidido pasar el día en la cama. Por un momento dudó que Bethany lo creyera, porque no había podido ser tan convincente como habría querido, ya que Hermione no había dejado de distraerlo con besos y caricias en lugares muy estratégicos de su anatomía.
-"Eso se llama apañárselas pero si quieres le puedo decir a Nancy que ya me siento bien y me voy"- dicho esto, hizo ademán de salir de la cama y Hermione se lo impidió, abrazándolo más fuerte. Draco se dio la vuelta y con rapidez la tomó en sus brazos, recostada a medias en su regazo.
-"Me gusta tu anillo"- dijo Draco acariciando sus rizos. Hermione alzó su mano, ahora a la vista de los dos enseñando su anillo. Se había despertado con el anillo puesto y sospechó que era obra de su novio. Podía ser muy convincente cuando se lo proponía.
-"A mí también, un pajarito me lo dio"-dijo con una sonrisa viendo el anillo. Era un diamante flanqueado con dos piedras, una esmeralda y un rubí. Draco tomó su mano y la besó.
-"Pues dale las gracias al pajarito, creo que así te vendrás acostumbrando a la idea. Y no tendrás otra opción que decirme que sí."- Hermione apretó su mano y solo sonrió. –"No dices nada"- dijo Draco acariciando su pelo.
-"¿Que quieres que diga?"- contestó acariciando la mano de él, entrelazando sus dedos.
-"No sé, pero por lo menos podrías tratar de parecer un poco más entusiasta"- Draco soltó la mano de la castaña y se levantó de la cama. Hermione soltó un suspiro y se apoyó sobre su codo, viendo como Draco buscaba la ropa que se iba a poner después de ducharse.
-"Draco por favor no empecemos ahora"- dijo Hermione tratando de evitar distraerse por la vista que ofrecía su novio que solo llevaba un bóxer encima.
-"¿Empezar qué?"- preguntó con un tono seco.
-"Eso, ves te estás enojando"- dijo señalándolo con el dedo.
-"Es que no puedo evitarlo Hermione. Cuando te estoy hablando de que seas mi prometida, te quedas callada. Yo sé que no quieres apresurar las cosas pero no voy a poder esperar toda la vida para que finalmente te decidas."
-"O sea me vas a echar una bronca nada más porque te dije que quería pensarlo mejor" –preguntó Hermione sorprendida.
-"No hagas esto Hermione, no trates de echarme la culpa. Aquí la única que tiene dudas, eres tú. Yo quiero casarme contigo. Las dudas, hace mucho que he dejado de tenerlas. Lo que es todo tu contrario."- Draco la miró a los ojos, esperando a que se atreviera a negarlo. Pero la mirada que le dio Hermione confirmó sus sospechas. Draco se dio la vuelta y se dirigió hacia la sala de baño, dando un portazo. Hermione se dejó caer sobre la cama, vaya manera de empezar el día, pensó con ironía. Se levantó de la cama y fue a buscar al rubio en la sala de baño. Entró sin tocar, Draco ya estaba en la ducha, Hermione se quitó lo poco de ropa que llevaba puesta y sorprendió al rubio. Draco apenas tuvo el tiempo de reaccionar que ya Hermione lo estaba besando. El agua caliente caía sobre los dos, Draco pegó a la castaña contra la pared, profundizando el beso.
-"Acabarás conmigo"- jadeó el rubio, acariciando el rostrode Hermione.
-"Eso jamás"- contestó antes de seguir besándolo.
Después de tomar su ducha que terminó en la cama. Draco y Hermione pasaron un momento en el salón leyendo. Todavía ella no estaba autorizada a leer la novela del rubio. Draco solo soltó una risilla cuando ella trató de convencerle para que la dejara leerla. Finalmente acabaron por leer otro libro. Hermione tomó su sitio entre los brazos de Draco y los dos empezaron a leer juntos como tenían costumbre.
1 semana después
El rubio estaba hecho un lio, para decir poco. Hermione no le había dado una respuesta aún y él empezaba a impacientarse. No habían tocado el tema, quería darle tiempo, no presionarla. Pero cada vez que Theo le preguntaba por su compromiso no sabía que contestar. Comparado con Astoria que le había dicho que sí en seguida cuando le propuso matrimonio. En este momento llegó Hermione del trabajo.
-"¿Draco?"- llamó Hermione en voz alta. Draco bajó al salón y vio a Hermione salir de la cocina con una botellita de agua. No tenía el anillo, notó el rubio. Draco caminó en dirección de las ventanas y se quedó viendo la vista sin decir una palabra. Hermione se sorprendió ante el silencio del rubio pero no dijo nada, prefirió seguir con lo que tenía que hacer. De repente cuando menos se lo esperaba, Draco se dio la vuelta y miró en dirección de la castaña.
-"Tenemos que hablar"- habló Draco. Hermione esbozó una sonrisa, verlo tan serio le causaba gracia.
-"¿Vale, pero me tengo que preocupar o no? Es que cada vez que se oye esa frase, uno tiene que preocuparse porque no son buenas noticias."
-"Tenemos que hablar de lo que vamos a hacer Hermione. Hace una semana te he pedido que te casaras conmigo y desde día nada. Ahora quiero saber a donde estás con tus reflexiones. ¿Si ya lo has pensado, quieres casarte conmigo Hermione? Te lo pido por segunda vez."- Draco se acercó de ella y tomó su mano. –"A no ser que no te quieras casar conmigo"- Hermione negó con la cabeza. –"¿Entonces qué estamos esperando?"- tomó su rostro entre sus manos y la fijó con su mirada gris.-"Te amo Hermione"
-"Y yo a ti"- contestó ella en un susurro.
-"¿Entonces qué esperas?. Me quieres pero no estás segura, me dices que no es miedo pero no quieres ponerte el anillo. Me dices que no estás en contra de la idea de casarte pero sin embargo no me dices que quieres ser mi esposa. Que quieres dime."
-"Quiero estar contigo y lo sabes de sobra. Draco no me gusta que me presionen y menos para un matrimonio"- habló Hermione.
-"No te estoy presionando Hermione, quiero entender eso es todo. Porque la mujer a la que amo y se supone que me ama a mí no quiere aceptar ser mi prometida. Si no es miedo, no sé que es."-suplicaba con la mirada para que ella hablara con él, que le dijera porque no quería darle una respuesta cuando todo en sus acciones gritaba que lo quería pero ella no quería dar ese paso con él. Solo quería entenderla.
-"Porque no podemos quedarnos así Draco. Porque complicarlo todo dime, de que nos sirve"- acarició la mejilla de él. Ahora unas lágrimas acudían a sus ojos.
-"Hermioneno te quiero presionar y menos forzarte en un matrimonio que no quieres. Por eso pienso que lo mejor sería que te piensas lo que realmente quieres. Tú y yo parece que caminemos en direcciones diferentes. Tal vez lo que necesites es tiempo, no sé. Si no le ves ninguna evolución a esta relación entonces no se puede hacer nada."- Hermione no daba crédito a lo que estaba oyendo. Miró a Draco incrédula, él se veía igual de desesperado que ella.
-"¿Me estás dejando?"- preguntó Hermione en un susurro, se le nubló la mirada pero no le importaba. Se secó las lágrimas rápidamente con su mano.
-"No cariño, solo quiero darte tu espacio, el tiempo que necesitas para tomar una decisión."- acarició su mejilla.
-"Quien te dijo que necesitaba espacio Draco"- preguntó Hermione, no entendía nada.
-"Pero sí un poco de tiempo nos vendría bien. ¿No?"- concluyó el rubio, ella acaba de confirmarle que no necesitaba espacio pero no había dicho nada acerca del tiempo que necesitaba para pensar.
Se miraron a los ojos mientras Draco seguía acariciando su mejilla. En este momento ella le quería decir tantas cosas, que no separara de ella, que no quería estar lejos de él. Pero sabía que él lo estaba pasando igual de fatal que ella. Ella, por su indecisión, los había llevado a este punto. Ahora él quería una cosa y ella otra. Ya era tiempo que ella tomara una decisión y como él no quería presionarla con su presencia, la estaba dejando tomar el tiempo que pensaba necesario. Pero ella no podía evitar pensar que él la estaba abandonando y que en el fondo tal vez eso era lo que quería él, dejarla. Ya ni sabía que pensar.
-"Voy a pasar la noche en casa de Ginny por si me buscas"- dijo Hermione en voz baja. Draco dejó caer la mano que estaba acariciando su mejilla. Había esperado a más resistencia de parte de ella. No esperaba tanta resolución de su parte pero tal vez eso era mejor así.
-"Vale, pero no tienes por qué irte, el apartamento es bastante grande para los dos…"- empezó a hablar Draco pero vio la mirada que le estaba dando Hermione y prefirió no seguir. El había tomado una decisión y tenía que ir hasta las últimas consecuencias. Eso incluía, no tenerla cerca como tanto quería, no tenerla junto a él.
Hermione se levantó del sofá, necesitaba preparar sus cosas. Por lo menos Draco tuvo la sensatez de no seguirla. Puso algo de ropa en una bolsa de viaje, algunos libros, cepillo de dientes y otros efectos personales. Bajó al salón a buscar su portaplanos y sus cosas. Draco la observó reunir sus cosas, usó todo su control para no pedirla que se quedara, que olvidara esa estúpida idea y que siguiera como si nada hubiera pasado. Pero sabía que eso no era posible, ella tenía que decidir lo que quería y por fin atar cabos sueltos. Hermione acabó de reunir sus cosas y los dos se quedaron mirándose a los ojos sin atreverse a decir ni una palabra. Hermione, esperando a que Draco le pidiera que se quedara y Draco esperando a que Hermione le dijera que no quería separarse de él y que ya tenía la certeza de que quería casarse con él. Pero no sucedió ninguna de las dos cosas. Draco se acercó de Hermione y tomó su mano entre las suyas, disfrutando de su cercanía.
-"Llámame en cuanto llegues a casa de Ginny por favor"- dijo viéndola a los ojos, Hermione asintió.
Antes de desaparecer Hermione depositó un beso en la comisura de los labios de Draco y él aprovechó para besar sus labios. Draco buscó la lengua de Hermione que no tardó en unir su lengua a la suya. Draco la abrazó por la cintura, acariciando sus rizos con la mano derecha y Hermione le rodeó el cuello con el brazo izquierdo. Él la abrazó contra su figura, le costaba dejarla ir y a ella también. Los dos se separaron para respirar y Hermione abrazó a Draco por última vez antes de desaparecer. Draco se quedó solo, parado en su salón todavía podía sentirla entre sus brazos pero ya se había ido. Lo único que podía hacer era esperar a que regresara a él.
Mansión de los Potter, Godric's Hollow
Ginny estaba trabajando sobre el nuevo presupuesto de su tienda en Diagon Alley cuando apareció Hermione en medio de su salón. Solo le tomó un instante para darse cuenta que algo le pasaba a su amiga. Vio la bolsa de viaje que llevaba su amiga con sus cosas de trabajo y alzó una ceja perpleja. Cuando unas lágrimas empezaron a acudir a los ojos de su amiga, dejó lo que estaba haciendo y corrió abrazar a su amiga. La bolsa de viaje cayó al suelo, igual que el porta planos y Hermione abrazó a su amiga.
-"¿Hermione qué te pasa cariño?"- preguntó Ginny a su amiga, preocupada. No le gustaba ver a su amiga en este estado. Hermione sacudió la cabeza y siguió llorando en los brazos de su amiga. Ginny decidió no preguntar más, solo abrazó muy fuerte a su amiga dejándola desahogarse. Iban a tener todo el tiempo para hablar.
¿Les gustó? Comenten :D
