Hola queridos lectores :D Antes que nada déjenme desearles un Feliz año nuevo, que este año le traigan mucha felicidad y muchas cosas buenas :D Muchas gracias por sus reviews de todo corazón :D

Ginny le tendió una taza de té caliente a Hermione y se sentó a su lado, su propia taza en las manos. Hermione tomó la taza y agradeció a la pelirroja, ahora se sentía más tranquila. Ginny no había dejado su lado y no había hecho ninguna pregunta mientras la abrazaba cuando llegó llorando así en su casa.

-"¿Ahora me vas a contar lo que te pasa?"- preguntó Ginny, muy tranquila.

-"Pasa que Draco quiere que dejemos de vernos por un momento. Él quiere que tome una decisión, dice que nos va a servir a los dos."- habló Hermione, jugueteando con su taza. Ginny miró a su amiga, tenía los ojos rojizos por tanto llorar y llenos de tristeza.

-"Pero a qué viene esta decisión. No se supone que las cosas estaban bien entre ustedes."

-"Hace una semana me propuso matrimonio y yo la verdad estuve incapaz de darle una respuesta. Es que no sé qué hacer Ginny, no sé lo que estoy haciendo. Lo único que tengo claro es que quiero estar con él."- Ginny prefirió no reprochar a su amiga el hecho de que olvidara decirle que el rubio le había pedido matrimonio. Ahora su amiga la necesitaba y eso era lo que debía de importar.

-"¿Y se lo dijiste? Trataste de explicarle todo esto."- Ginny le dio un pañuelo a Hermione, ya que unas lágrimas empezaban rodar por su rostro.

-"Claro que se lo he dicho. Le he dicho lo quería y que solo necesitaba tiempo para pensar."- Hermione secó sus lágrimas con el pañuelo.

-"¿Y de cuánto tiempo estamos hablando 'Mione?"- preguntó Ginny con cautela no quería que Hermione tuviera la sensación de que defendía al rubio.

-"No lo sé Ginny. Cuando Draco insinuó que dudaba por miedo, no supe que decirle. Es que eso no es cosa de ayer Ginny sino de hace muchos años. Nunca te lo dije y por favor no te enojes conmigo por no habértelo dicho antes."- Ginny arqueó una ceja. –"La historia que todo el mundo se cree de que nunca me casé y siempre he huido de mis bodas. Pues en parte es falsa. Ginny, yo estuve casada. Estuve casada por 4 años con un hombre cuando todavía estudiaba arquitectura"- Ginny se quedó boquiabierta, miró a su amiga con sorpresa. Sí, se sentía algo traicionada por el secreto pero no podía guardarle rencor a la castaña cuando la veía tan triste y además era su mejor amiga. Jamás podía quedar enojada con ella por mucho tiempo. Así que trató calmarse un poco y tratar de coordinar sus pensamientos.

-"¿Y qué pasó te divorciaste? Ay por favor no me digas que le abandonaste y que sigues casada"- Ginny abrió sus ojos de par en par, eso explicaría porque nunca seguía con sus bodas, todavía estaba casada. Y eso sería bigamia, pensó Ginny con horror.

-"No para nada Ginny, como te puedes imaginar cosas así. Yo no estaría capaz de abandonar a alguien tirado así como así y menos si se trata de mi marido. Él se murió Ginny, murió en un accidente"- Ginny dejó su amiga desahogarse y escuchó Hermione relatarle como había conocido a su marido y lo que pasó después. Tomó su mano entre las suyas y en ningún momento la interrumpió. Ginny había bebido medio su taza de té cuando Hermione acabó de contarle sobre Alec. Ahora podía entender un poco la situación de su amiga, todos esos novios dejados al altar. La razón por la que llevaba esa cadenita en el cuello sin jamás revelar la significación de esas letras, porque en un sentido le tenía miedo a volverse a comprometer con alguien.

-"Hermione Draco te ama. Lo amas a él. Tú, tienes que rehacer tu vida, no le temes al matrimonio cariño. Ya lo hiciste una vez. ¿No?"- bromeó Ginny.

-"¿Y si salgo corriendo?"- peguntó Hermione.

-"No lo vas a hacer. Esta vez no, Hermione ya es tiempo que tomes una decisión, no puedes huir todo el tiempo cada vez que las cosas se ponen serias. Ya, si Draco es el hombre que elegiste y que él te hace feliz pues lánzate amiga. Piénsatelo, Alec era el hombre de tu vida me has dicho. Y mira la suerte que tienes de encontrar este tipo de amor dos veces. Cuidado, no te estoy diciendo que Draco es el perfecto sustito para él, de ninguna manera. Él te ha pedido matrimonio Hermione, qué más quieres." – Hermione pasó una mano por sus rizos, exasperada.

-"No sé qué hacer Ginny. No lo sé"- Ginny soltó un suspiro y abrazó a su amiga. Después de acabar su té, Ginny y Hermione subieron a sus habitaciones ya que la castaña necesitaba descansar y Ginny tenía trabajo el día siguiente. Harry tenía una misión afuera así que llegaría tarde. Cuando llegó a su habitación Hermione le mandó un mensaje de texto a Draco como se lo había prometido, diciendo que había llegado a casa de Ginny. Luego se metió a dormir, se quedó dormida en unos segundos.

Al despertarse tomó un poco de tiempo en centrarse. Se encontraba en una recamara que no era la suya y no había ningún rubio con quien acurrucarse. De mala gana se levantó para prepararse. Cuando bajó a desayunar se encontró con Ginny y Harry, que le estaba sirviendo zumo de naranja. Cuando Harry vio su amiga sonrió y la invitó a que se sentara para comer. Él había llegado muy tarde y Ginny le tuvo que informar de lo sucedido con su amiga y el ex Slytherin. Su primer instinto fue ir al apartamento del rubio para darle una buena paliza pero Ginny le dijo que no era necesario y le contó con lujo de detalles lo que le había dicho Hermione para que su marido se quedara tranquilo.

-"Hola Hermione"- saludó Harry, Hermione le devolvió el saludo y saludó también a su amiga. Harry le propuso el Prophet y como de costumbre ella fue directamente a la pagina donde se encontraba el artículo de Draco. Ginny y Harry prefirieron no comentar y seguir desayunando. Luego los tres se fueron a trabajar.

Agencia de arquitectura, muggle Londres

La puerta del estudio de la castaña se abrió de repente. Hermione quien estaba trabajando tranquilamente dio un respingo, sorprendida. Jonathan estaba a la puerta con una sonrisa de oreja a oreja. Por lo menos había alguien que se la estaba pasando bien, hoy, pensó la castaña con sarcasmo.

-"Se puede saber a qué se debe este exceso de alegría y esta sonrisota que traes"- preguntó Hermione, volviendo a fijar su atención sobre la pantalla de su laptop. Jonathan, lejos de hacerle caso al tono seco de su prima se le acercó y así sin más la abrazó. Hermione, sorprendida solo le devolvió el abrazo sin entender gran cosa.

-"¡Lo tenemos Hermione! ¡Lo tenemos!"- se exclamó Jonathan con una sonrisa.

-"¿Qué?"

-"El contrato es nuestro Hermione. Acabo de estar con el señor Peterson al teléfono y lo confirmó. ¡Prima, el contrato para la cadena de centros comerciales es nuestro!"- gritó Jonathan abrazándola. Hermione, entendiendo lo que significaba esto abrazó a su primo, feliz.

-"¿Me lo estás diciendo en serio?"- preguntó Hermione con una sonrisa.

-"Claro Hermione. Quieren que nos encarguemos del diseño de todos sus centros comerciales de ahora en adelante. Quieren abrir un centro comercial en Paris, otro en Cannes eso es para Francia. Pero no es todo también quieren abrir otros en otras ciudades de Europa. Tenemos que estar en Paris dentro de dos semanas Hermione. Tienen unas oficinas para nuestro equipo allá además nos van a ayudar con muchas facilidades, carro, casa y mucho más"

-"¿En dos semana?"- preguntó ella, lo único que había registrado es que tenía que irse en un par de semanas. No podía ser con todo el lio que tenía ahora. Además como podía irse cuando tenía que arreglar las cosas con Draco.

-"Si pero te quería preguntar un favor. Solo podré venir una vez en la semana. Es que con los niños es un poco difícil. No lo he hablado con mi mujer pero ya la conoces Hermione. No podré estar todo el tiempo en Paris, así que quisiera saber si podrías encargarte tu de las operaciones en Francia y yo en Londres."- Hermione abrió los ojos de par en par.

-"Jonathan sabes lo que me estás pidiendo. Se suponía que tú y yo intercambiaríamos. Tú, por un tiempo en Francia y viceversa. Son 6 meses Jonathan no sé si te das cuenta. No me puedo ir por 6 meses enteros Jonathan, es que me estás pidiendo mucho"- No podía irse de Londres por 6 largos meses, además iba a extrañar un montón a sus amigos, a su familia.

-"Yo lo sé Hermione pero los niños me necesitan, además con el pequeñito ahora. No me puedo ausentar por mucho tiempo. "- Jonathan suplicó a su prima con la mirada.

-"¿Jonathan yo tengo novio, a ti te suena esa palabra? Sé que no te puedes ausentar pero no sé, alguien más podría tomar tu lugar durante esos 3 meses en Francia. No sé, Ben me parece una buena opción. "

-"Hermione yo sé que Ben es un buen elemento, además creo que él te estará de mucha ayuda en Francia. Pero sabes muy bien que uno de los dos tenemos que estar en Francia. Esa responsabilidad no se puede conferir a otro y lo sabes. "- dijo Jonathan tranquilamente. Hermione dejó escapar un suspiro.

-"Vale Jonathan, déjame pensarlo por lo menos. ¿Te parece?"- Jonathan asintió, eso era lo único que iba a obtener de su prima por el momento así que prefirió no decir más.

-"Vale te agradezco Hermione. Bueno reúno a todo el equipo y los comunico la noticia" – Jonathan cerró la puerta del estudio para dejar a su prima trabajar en tranquilidad. Estaba viendo los mismos planos en los que estaba trabajando en su laptop hasta que su primo la interrumpiera. Pero ahora con Jonathan pidiéndole que se fuera para 6 meses en Francia, esos planos eran lo último en que estaba pensando. Oyó como alguien volvía a abrir la puerta del estudio y apretó los dientes. Que pasaba hoy, que nadie tocaba antes de entrar, pensó enojada.

-"Ya te dije que lo iba a pensar Jonathan, no necesitas estarme preguntando todo el día, ¿vale?"- dijo Hermione con un tono seco. No oyó ninguna respuesta de parte de su primo y la puerta del estudio se cerró.

-"No soy Jonathan"- Hermione miró en dirección de la entrada en seguida, era la voz de Draco. De hecho, el rubio estaba en su estudio, parado cerca de la puerta.

-"He venido para dejarte tus llaves, supongo que vas a necesitar tu carro. Lo he aparcado donde tienes costumbre de aparcarlo. Quería devolvértelas en persona. Veo que estás ocupada así que te dejo y me voy"- Draco dejó las llaves en el escritorio y se fue. Hermione se quedó de una pieza, todavía no había registrado que el rubio acaba de estar en su estudio. Salió de su estado de estupefacción e hizo lo primero que se le ocurrió, correr tras él.

Draco saludó a la secretaria al salir como esa le estaba sonriendo y apresurando su paso, se dirigió hasta los elevadores. Tenía que salir de este edificio, no debía de haber venido. Apenas había decido de darse un poco de tiempo, lo primero que hacía era ir a verla. Eso era atormentarlos a los dos.

-"Que mal plan"- farfulló Draco, pasando una mano por su pelo. Y por encima, ninguno de los dos elevadores parecía subir demasiado rápido. Quería irse, ya. Las puertas de elevador se abrieron y se adentró enseguida perro al darse la vuelta vio Hermione. Por un pelo, Hermione logró tomar el mismo elevador que el rubio.

-"Por Merlín Draco habrías podido esperar"- jadeó Hermione.

-"Estabas trabajando no te quería molestar además solo vine a devolverte tu carro"- Draco apretó el botón para bajar.

-"Ay por favor Draco, no esperes a que crea semejante estupidez. De cuando acá te preocupes de no molestarme en el trabajo, si antes no te importaba."- Draco prefirió ignorar el doble sentido del comentario de la castaña. Él recordaba perfectamente las veces en las que había venido y molestar no era exactamente la razón de sus visitas.

-"Pero de todas formas gracias por el carro."- dijo Hermione mirándolo a los ojos.

-"De nada"- contestó el rubio. Ninguno de los dos habló después. Llegaron a planta baja y seguían sin decirse ni una palabra hasta que llegó el momento para Draco de irse.

-"Draco me alegro que hayas venido"- dicho esto, lo envolvió en un fuerte abrazo del cual Draco no se esperaba pero eso no le impidió abrazarla también.

-"Como no he tenido mi beso de los buenos días, me contento con un abrazo"- dijo Hermione.

-"De ti depende a que lo tengas todas las mañanas Hermione"- dijo acariciando su pelo.

-"Nunca te rindes ¿verdad? Hasta cuándo va a durar esto Draco, no ha pasado ni un día entero sin vernos y ya estamos en los brazos del uno y del otro. De seguro podemos arreglarlo de otra manera que estar separados."- acarició su mejilla, sabía que estaba jugando sucio pero a grandes males, grandes remedios.

-"No sé Hermione. Con la distancia te serás más fácil tomar una decisión, no quiero presionarte. Quiero que a la hora de tomar tu decisión, tengas las cosas muy claras al igual que tus sentimientos"- sujetó sus manos entre las suyas.

-"No lo entiendes, la distancia no ayuda Draco. Vale, es verdad que tal vez lo que necesite yo, es tiempo. Pero como puedo tomar una decisión si no estás. Esa decisión te incluye a ti también, te necesito para tomar dicha decisión Draco. ¡Es que no lo ves! Ni siquiera nos funcione eso de distanciarnos. Por favor acabemos con esto de una vez, te necesito."-como no podía aguantar más, tomó su cara entre sus manos y lo besó. No le importaba que la gente los pudiera ver, quería volver a casa con su novio. Draco soltó un gruñido y la agarró por la cintura. Hermione se separó de repente, dejando a un Draco Malfoy con las ganas.

-"¿Todavía piensas que eso de estar separados es una buena idea?"- preguntó ella con una sonrisa picara. Draco abrió los ojos como platos, la muy ingeniosa, pensó. Draco entonces bufó y se fue hasta la salida, no iba a ceder. Hermione soltó una risilla.

-"¡Draco!"- llamó ella, el rubio se dio la vuelta y la miró como si estuviera aburriéndose. Hermione sonrió aun más.

-"Tú te lo pierdes"- dijo riendo. Draco bufó otra vez y siguió su camino. Hermione lo miró alejándose, una sonrisa adornando su rostro.

1 semana después - Mansión de los Zabini, Londres mágico

-"Pídele que regrese"- dijo Pansy

-"Estoy de acuerdo, esa idea tuya ha sido una estupidez, en serio puedo entenderla"- agregó Astoria.

-"Para nada ella tiene que tomar una decisión, no se puede tenerlo todo"- anunció Blaise.

-"Sí, estoy de acuerdo. Has hecho muy bien Draco. Así ella decide y ya."- dijo Nott.

Draco miró a cada uno de sus amigos antes de soltar un gruñido. Llevaba una semana entera sin su novia y la verdad su resolución iba disminuyendo poco a poco. Pero eso se lo debía a su querida novia que no había encontrado mejor cosa para hacerle cambiar de parecer que de aparecerse a su trabajo todos los días a reclamar su beso de los buenos días. Cada vez le costaba más retenerse y no agarrarla para besuquearla como si no hubiera un mañana. Merlín, esos besos no tenían nada de inocentes. Se había enamorado de una verdadera manipuladora.

-"¡Honestamente Draco, mírate! Te mueres para que vuelva, díselo. Yo digo que la vida es demasiada corta para torturarse así. Si la quieres entonces, caso resuelto. Ya verás que ella aceptará casarse contigo, no hay prisa"- dijo Pansy acariciando su pancita, Blaise y ella estaban esperando a su primer hijo.

-"Pero cariño Draco tiene que mantenerse firme en sus decisiones. Es cierto no hay prisa pero no se necesita toda una eternidad para dar una respuesta a una pedida de matrimonio. Y eso es lo que está haciendo, lo está haciendo esperar. ¿Y qué tal si le dice que no, al final?"- preguntó Blaise. Draco alzó una ceja, todavía no le había pasado por la cabeza que ella podría rechazarlo.

-"Eso no va a pasar Blaise. Hace falta estar ciego para no ver que lo quiere"- dijo Astoria, sorprendiendo a Draco. Recordó la plática que ella y Hermione habían tenido el día de la fiesta en el ministerio, siempre quiso saber lo que se habían dicho esas dos. –"Decisiones así, se piensan, cuanto tiempo, depende de la gente. Además lo que es más difícil de conseguir más se valora."

-"Bueno ahora que esto está arreglado, toma tu celular y llámala"- Pansy le ordenó a Draco, ninguno de Blaise y Theo se atrevían a contradecir la morena por miedo a sufrir sus cambios de humor.

El celular de Draco sonó en este momento y como si fuera una jugada de Merlín. Era Hermione quien lo llamaba. Los cuatro amigos escucharon con mucha atención la conversación. Tratando de saber lo que podía decir la castaña. 2 minutos después, Draco colgó y se levantó del sofá.

-"¿Entonces?"-preguntó Theo.

-"Quedamos en vernos al apartamento, dentro de 5 minutos"

-"Y que esperas, ¡ve!"- se exclamó Pansy. Acto seguido Draco se despidió de sus amigos y se fue a su apartamento. "

Apartamento de Draco Malfoy, muggle Londres

Hermione llegó después de Draco. En seguida Spiderman le pidió si quería algo, Hermione entonces empezó una plática con el elfo. No había estado toda una semana y aparentemente Spiderman había echado de menos a la castaña. Draco miró la escena con algo de gracia y sorpresa. Es que ese elfo le había tomado cariño para su novia mientras que con las demás nunca había estado tan amable. Bueno solo eran unas aventuras pero el elfo no había sido amable con ninguna de ellas.

-"Vaya, estoy empezando a creer que estás conmigo solo porqué te gusta Spiderman. Pero te advierto no te hagas ilusiones, que ese tiene novia"- dijo Draco una vez que Spiderman se había ido para ir a buscar el té de Hermione.

-"Bueno yo también tengo novio, así que no creo que haya problema"- contestó Hermione.

-"Sí que lo tienes así que no te lo olvides"- advirtió Draco fingiendo seriedad. Hermione asintió. Draco pasó una mano por su pelo, algo nervioso. –"Bueno no voy a andar con rodeos, esa idea fue una mierda así que olvidémonos de esto y ya veremos lo que hacemos. Pero nada de distancia."

-"¿Nada de distancia?"- interrogó Hermione con un tono burlón.

-"Nada de distancia"- reafirmó Draco y en una zancada, estaba frente a ella. La abrazó por la cintura y la pegó a su figura –"Muchísimo mejor"- dijo viendo como no quedaba ni un centímetro entre ellos. Hermione acarició sus brazos.

-"Para mí está bien"- contestó Hermione viéndolo a los ojos, una sonrisa de oreja a oreja. Draco sonrió también y la besó pero después llegó Spiderman. Draco entonces tuvo que separarse de ella para que tomara su té.

Pero no perdió en recuperar el tiempo perdido con su novia después de que hayan bebido sus bebidas. Con movimientos torpes llegaron a quitarse la ropa y llegar a su habitación.

-"¿Ahora me vas a decir lo que era tan importante y que me querías contar?"- preguntó Draco, cerró el libro que estaban leyendo, enredados en las sabanas. Le sonrió y arregló un rizo detrás de su oreja. Hermione respiró hondo y entrelazó su mano con la de él.

-"La empresa de la que te he hablado y que estaba interesada en nuestro trabajo eligió la agencia para que les diseñemos los planos de sus centros comerciales."- empezó Hermione.

-"Eso es una buena noticia deberías de alegrarte"- contestó Draco, sonriendo.

-"Lo que pasa es que quieren empezar con Francia y nos necesitan allá. Solo tendrían que ser 3 meses pero Jonathan no va a poder así que me pidió que fuera en su lugar, lo que significa que tendré que estar 6 meses en Francia."- la sonrisa de Draco se le borró y observó sus manos entrelazadas.

-"¿Y no se puede encargar otra persona para remplazar a tu primo?"- preguntó Draco.

Hermione soltó un suspiro. En ese momento, tenía ganas de golpear su primo. Aquí estaba con el hombre que amaba y se veía tan tierno con su pelo alborotado, ese pecho musculado, esos brazos fuertes sobre todo cuando la abrazaban y la hacían sentirse protegida de todo. Y tenía que darle esta noticia tan desagradable. Sin poder retenerse se inclinó hacia él y lo besó. Sus labios se unieron, inseguros al principio y más apasionadamente. Las sabanas que cubrían a Hermione se deslizaron dejando a Draco una vista de su pecho.

-"No quiero que te vayas Hermione, con las cosas así no puedes irte"- dijo Draco acariciando sus pechos mientras la miraba a los ojos. Hermione se estremeció, le robó otro beso.

-"Es mi primo Draco no puedo rechazar. Yo sé que tenemos cosas que aclarar y hablar. Pero…"- Draco puso una mano sobre su boca tiernamente.

-"Hablas de más, pero te quiero igual. Eres muy contestona, demasiado a veces, eres graciosa aun cuando no lo quieres ser. Eres imprevisible, cariñosa, yo sé que arrugas la nariz a veces cuando duermes y me gusta encontrarte acurrucada contra mí por las mañanas. Hermione te conozco y aunque seas una lata a veces, quiero que seas mi esposa. "-dijo Draco mientras acariciaba su rostro con sus manos, como memorizando cada centímetro de su piel. –"Pero si no quieres, eso no cambia mi amor por ti. ¿Me entiendes?"-Hermione asintió lentamente.

Entonces Draco puso el libro sobre su mesita de noche, con su varita apagó las luces antes de atraer Hermione en sus brazos, dándole un beso en la frente. Draco miró al techo, sabía lo que tenía que hacer aunque lo destrozara y se le fuera la alegría al hacerlo. Hermione se acurrucó contra el pecho desnudo de su novio, acariciando su estomago. En los brazos del uno y del otro, los dos se dejaron llevar por el sueño.

Apartamento de Draco Malfoy El día siguiente

Cuando Hermione se despertó, los brazos de su novio ya no la abrazaban, así que como acto reflejo, lo buscó a ciegas en la cama solo para darse cuenta que no estaba. Se enderezó, cubriéndose con las sabanas. Draco no estaba pero lo que vio en su lado de la cama le causó una sonrisa. Había una rosa con un mensaje y encima de este estaba la cajita que contenía el anillo. Tomó la rosa con delicadeza y la llevó a su nariz para respirar el olor que desprendía. Sonrió antes de ponerse a leer el mensaje. Reconoció en seguida la letra tan elegante del rubio.

Mi querida dormilona

Cuando te habrás despertado, yo ya no estaré como te habrás dado cuenta. Cuando me dijiste ayer que te tenías que ir por 6 meses, lo único que pensé era que ya no te iba a tener conmigo, que 6 meses es mucho tiempo. Yo no puedo seguir esperando a que cambies de idea o que simplemente me digas que no. Muchas cosas pueden suceder en 6 meses y prefiero no correr el riesgo a perderte así. Por eso te dejo, así te puedes ir a Francia sin compromiso. Ya no tienes que dar una respuesta, ni nada. Si ya he entendido que no te querías casar conmigo. Espero que encuentres esa persona que te haga cambiar de opinión, que haga desaparecer esas dudas que tienes. Lástima que no sea yo. Te dejo el anillo para que te recuerdes de mí y de los miles de recuerdos que hicimos tú y yo. Te deseo toda la felicidad del mundo y que te vaya muy bien en Francia.

Te quiero

Draco Lucius John Malfoy

Hermione dejó caer la carta sobre la cama, había algunas manchas sobre el papel donde sus lágrimas habían caído. No daba crédito a lo que acababa de leer. Como había podido dejarla sin decírselo a la cara cuando ayer había tenido todo el tiempo de decírselo. Con movimientos rápidos tomó la cajita y se puso encima lo que encontró de ropa. Es decir una camisa de Draco y unos shorts. Bajó las escaleras y se topó con Spiderman.

-"¿Hola como está la señorita Hermione? ¿Quiere desayunar?"- preguntó el elfo con una sonrisa de oreja a oreja. Hermione sacudió la cabeza.

-"¿Spiderman, sabes a donde está Draco?"- preguntó Hermione en llantos.

-"El joven mandó Spiderman a darle un recado a la señora Nott y después Spiderman hizo las maletas del joven. Pero el joven dijo que la señorita Hermione estaba en su casa y que se quedara el tiempo que quiera"- Hermione palideció al oír las palabras del elfo. Draco se había ido, no quería que ella lo encontrara. No podía entender, como ayer la estaba viendo a los ojos diciéndole que la amaba y el día siguiente irse como un ladrón de su propia casa. Apretó la cajita que tenía en la mano, secando sus lágrimas.

-"¿Qué le pasa a la señorita Hermione, está enferma?"- preguntó el elfo, preocupado.

-"No, estoy bien Spiderman. ¿Y sabes cuando regresa Draco?"

-"El señor no dijo nada a Spiderman, solo que preparara las maletas"- Hermione asintió, miró a la cajita y sintió rabia. Si Draco había tomado su decisión sin consultarla, ya no había nada que hacer. Se iba a olvidar de que haya existido y seguir con su vida. Ya no quería quedarse en su departamento, total si él la había dejado, no tenía sentido de que ella se quedara.

-"Bueno ahora la que se va soy yo. ¿Me podrías ayudar a hacer mis maletas por favor?"- Spiderman abrió los ojos como platos, ya que tenía los ojos muy grandes.

-"La señora se va en algún lugar pero el señor Draco va a regresar, la señorita no se puede ir"- Spiderman estaba a punto de echarse a llorar.

-"Spiderman, el señor Draco y yo ya no estamos juntos. Por eso me tengo que ir, además tengo que irme por mi trabajo. Pero tú y yo, vamos a seguir siendo amigos"-dijo Hermione tristemente. Spiderman le hacía pensar en un niño pequeño que no entendía porque sus padres se tenían que separar.

-"¿Es verdad, la señorita es la amiga de Spiderman?"- preguntó Spiderman, sonriendo. Hermione se arrodilló poniéndose a la altura del elfo.

-"Claro, tu eres mi amigo"

-"Entonces la señorita es la amiga de Spiderman también. Spiderman va a hacer las maletas de su nueva amiga"- dicho esto Spiderman desapareció a hacer las maletas.

Diez minutos las maletas de Hermione estaban hechas. Hermione echó un último vistazo al departamento donde habían vivido tantas cosas buenas. Le dijo adiós a Spiderman y desapareció a casa de sus padres. Ahí se iba a quedar hasta que se fuera a Paris.

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