Hola a todos! ^^ Perdón por la demora…

Sip lo sé soy mala, mala, mala u.u…. pero he aquí el final de mi historia… :D

Agradezco de todo corazón a todos ustedes por tomarse el tiempo para leer este fic y dejar esos preciosos reviews que tanto me animan n_n

Domo Arigatô

Aaaahhhh por cierto! Les tengo una noticia. He comenzado otro fic HiruMamo :P

Lo sé, lo sé…. soy hiperactiva pero este nuevo fic será cortito. De hecho quería hacerlo ONE SHOT pero bue…. Lo alargué un poquito más jijijijijiji

Bueno, espero que les guste el final de esta historia de romance y algo de drama

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En la habitación del hospital donde Mamori se encontraba, el doctor encargado de dar el diagnostico de la chica comentaba con la madre de ésta lo que físicamente afectaba la castaña.

-En verdad su hija ha corrido con suerte. Solo ha sufrido una dislocación del hombro izquierdo, una pequeña fisura de húmero y una leve equimosis, es decir, un hematoma debajo de la escápula izquierda. Generalmente ese tipo de caídas conllevan a traumatismos mucho más severos de los que le afectaron a ella. Inclusive esos daños pueden ser, en muchos de los casos, irreversibles. Pero puede quedarse tranquila ya que, observando que dentro de todo sus lesiones no son para alarmarse, ella se va a poner bien muy pronto. De hecho solo la tendremos en observación por el día de hoy y mañana podrá regresar a casa-

-¡Gracias al cielo!-

-En estos momentos la Srta. Anezaki está medicada con calmantes porque sí es un poco doloroso el tipo de lesión que tiene. Esos medicamentos la ayudaran a pasar mejor la noche de hoy. Solo debe descansar y eso es todo-

-Gracias doctor…Ehmmm quisiera preguntarle… sobre el bebé que quizás estuviera esperando mi hija…-

-¿Está embarazada?-

-Bueno, de hecho hace unas horas ella fue a recoger los resultados de los análisis… deberían estar en su bolso….Mmmm… pero no está aquí así que seguramente se quedó en el lugar del accidente-

-No se preocupe, en estos momentos envió una orden para realizarle el estudio nuevamente y poder confirmar…. Pero déjeme advertirle que, si el tiempo desde la concepción a el día de hoy no es mucho, es muy probable... casi en un 90%, que haya perdido ese embarazo. Esas caídas, como le había comentado, son muy peligrosas. Por favor acompáñeme un momento a firmar unos papeles que se necesitan para el expediente de la señorita y regresamos-

Cuando ambos adultos salían de la habitación, se encontraron con tres jóvenes con uniforme de preparatoria que se acercaban a gran velocidad hacia ellos. Aiko, quien conocía a la madre de la ojiazul fue la que preguntó con urgencia como se encontraba su amiga y que era lo que le había ocurrido. La mujer mayor, ya más tranquila, dedicó unos minutos para explicarles a los tres chicos que era lo que había sucedido con su hija en Todai y lo que el doctor ahí presente había diagnosticado. Los jóvenes respiraron aliviados…

-Pobre Mamori… ¡Dios mío! Estaba muy preocupada…-

-Aiko-chan… supongo que tú debes saber sobre lo de sus análisis ¿verdad?-

-Si… ¿se ha confirmado algo?-

-No todavía. Van a volver a realizarle los estudios pero…quería pedirte que por favor no comentes nada con ella ya que, es muy probable que, si en verdad ella estuviera esperando un hijo…- la madre de Mamori inconscientemente dirige su mirada triste al chico rubio que se encontraba unos cuantos pasos detrás de la jovencita y su novio

Aiko sabía a lo que se refería la mayor… su rostro entristeció automáticamente porque a pesar de que no se sabía si era cierto o no, el solo pensar en una pérdida así era devastador, tanto para la rubia como para los dos jóvenes a quienes también se les veía como sus caras palidecían por la noticia.

-¿Podemos pasar a verla?-

-Claro. Está descansando pero puede que ya haya despertado- el doctor exclama con un gesto apacible

Hiruma-kun fue el primero en avanzar hacia la habitación. Musashi y Aiko comenzaron a seguirle pero de repente se frenaron. Ambos se miraron y, como si se hubieran leído la mente mutuamente, sonrieron y se alejaron en dirección hacia una banca que estaba a unos cuantos metros del cuarto con intención de darles unos minutos de privacidad a los dos jóvenes.

El capitán de Deimon entró lentamente. A medida que avanzaba su corazón se estrujaba más y más al ver a su maldita manager tendida en esa cama por culpa de ese malnacido de Miyazaki. Según la madre de la ojiazul, Mamori le había contado que había ido a verlo a la universidad para poder hablar y arreglar con urgencia unas cuantas cosas con él y que mientras conversaban, por un descuido de ella misma cayó por las escaleras… Youichi se acercó. Parecía dormir. Estando junto a ella la observó detenidamente un instante y se maldijo así mismo por haber sido tan estúpido aquella vez en que la rechazó y que prácticamente le exigió que regresara con ese tipo. Sentía culpa, estaba demasiado acongojado. Tanto, que sin darse cuenta, había apoyado una de sus manos en el vientre de la chica. La acariciaba suavemente pero mientras lo hacía sentía que lo inundaba una terrible aflicción ¿Era ese el motivo de su tan desenfrenada angustia? ¿Por qué se sentía de esa manera? Si no fuera porque estaba tan acostumbrado a ser aquel famoso capitán demonio del que todo el mundo habla y teme, muy seguramente podría haber soltado una maldita lágrima…. Pero ¿por qué?... El chico seguía sin obtener explicación mientras acariciaba a su maldita manager…

-Hiruma-kun…- la castaña pronuncia su nombre con una sonrisa adormilada

El rubio automáticamente retira su mano y voltea a verla sorprendido. Realmente se veía tranquila, medio dormida pero no parecía sentir dolor…

-...Como siempre, haciendo tonterías maldita manager…- Youichi menciona con tono relajado y suave mientras se acercaba aun más a la ojiazul

-Hmp… ya extrañaba tu forma de hablar…-

-¿Qué sucedió?- él había oído a su madre explicar todo lo que pasó pero necesitaba escucharlo de ella misma por lo que no dudo en preguntar

-Fui con él porque quería terminar, de una vez por todas, ese asunto. Últimamente se había estado comportando muy extraño. Su actitud había comenzado a ser molesta por eso fui a buscarle a la universidad. Allí nos encontramos. Discutimos, Akira se puso nervioso, yo seguí insistiendo y gritándole a la cara que no lo amaba… de repente él volteó y sin querer aventó sus brazos y yo por evitarlos di unos pasos hacia atrás y bueno, por un estúpido descuido sufrí este accidente- intentó reír pero un pequeño espasmo de dolor la afectó- … Luego me trajo aquí y cuando llegó mi madre, regresó a Todai-

-…- el rubio no quitaba la mirada de la muchacha. Sentía un rencor extremo hacia ese idiota adinerado y hacia él mismo por todo lo sucedido

-En verdad estoy bien. No debes preocuparte. Solo un par de días y regresaré como nueva a mi trabajo de "maldita manager"…- esbozó una leve sonrisa mientras cerraba suavemente sus ojos, muestra del cansancio que sentía por efecto de los sedantes

-Descansa… mañana hablamos- el ojiverde le anuncia a la adormilada manager mientras acaricia sutilmente la mejilla de ella. Mamori tomó la mano del chico y la acercó mucho más a su rostro

-….Necesito hablarte de algo Hiruma-kun…- la castaña todavía sin poder abrir sus ojos le exclama al quarterback.

Hiruma lo sabía… sabía que iba a contarle lo del posible embarazo. Ella sonaba triste porque seguramente le costaba trabajo declararle que, a pesar de que estaba enamorada de él esperaba un hijo de otro. Pero eso no importaba ya. Hiruma había decidido quedarse con ella porque la amaba… Mientras la castaña parecía adormilarse nuevamente Youichi acercó suavemente su rostro al oído de ella y mientras le retiraba su hermoso cabello castaño que despedía esa increíble fragancia a flores que tanto lo enloquecía, le susurra con una calidez nunca conocida en él….

-Maldita manager… quiero que te quedes conmigo… te amo-

Hiruma salió de la habitación y se dirigió hacia sus compañeros que estaban platicando cómodamente en una banca, esperando a que él saliera.

-¿Cómo está?- Musashi pregunta acercándose al ojiverde seguido de Aiko-chan

-Mejor de lo que imaginaba-

-Deberías estar más tranquilo pero…. ¿Qué sucede?-

-Tch…no sé. Siento una maldita punzada en el estómago… no sé si es por el odio a ese malnacido de Todai que me provoca descuartizarlo o por verla ahí, tendida en esa estúpida cama… Encima de todo ese hijo de puta la dejó aquí y se fue como si nada sabiendo que es muy probable que ella haya perdido ese jodido niño. Eso si me cala hasta los huesos-

-¿Qué vas hacer?-

-…- el ojiverde solo clavó su mirada en su amigo. Éste, como lo conocía bien, sabía que esa expresión diabólica significaba que al maldito Akira le iba a ir mal…. Muy mal

-Ehmmm… Hiruma-kun, viendo como han resultado las cosas, creo que no puedo ocultarlo más-

-¿De qué carajo hablas?-

-Ok, voy a ir al grano… Mamori no ha tenido relaciones con Miyazaki-kun por lo que, si en verdad ella está embarazada…. el padre de ese niño….eres tú-

Paralizado, petrificado, pasmado, atónito y estupefacto. Hiruma no se movía. Parecía que la sorprendente noticia tardaba en procesarse dentro de su perfecta mente demoníaca. Musashi, sin embargo en un segundo cuestionó a su novia si era verdad lo que acababa de decir porque se le hacía demasiado extraordinario. ¿Hiruma….Podría llegar a ser…padre? – pensaba asombrado el pelinegro… Eso si era algo inverosímil. Pero el aturdimiento del quarterback no duró demasiado, unos segundos después volteó a ver a su compañero con esa tan temida mirada diabólica y comenzó a correr a toda velocidad por el pasillo…

-¿Qué pasa con Hiruma-kun?- la rubia estaba sorprendida por la reacción del capitán. Sabía que iba a ser un shock pero ¿salir corriendo? Eso si era extraño

-No le sé pero eso ojos de demonio…. ¡Maldición…. fue a buscar a Akira-kun!-

-¡Corre Gen…Detenlo!-

Aiko-chan exclamaba nerviosa y asustada por lo que el ojiverde podría hacerle a ese tipo mientras empujaba a su novio con intenciones de que lo alcanzara lo más pronto posible y así evitar un terrible desastre. Ella comprendía que, luego de saber la verdad, ese chico demonio era capaz de asesinarlo en serio.

No tardó demasiado el pateador de los Devil Bats en alcanzar al rubio. Segundos antes de que el encolerizado quarterback se subiera a un taxi que había parado justo a la puerta del hospital, Musashi lo detiene con un grito.

-No trates de detenerme maldito viejo… sabes que ese hijo de puta se lo merece-

-Jejejeje ¿Quién te detiene? Yo voy contigo-

El capitán de Deimon dibuja una enorme sonrisa demoníaca en su rostro al saber que su amigo estaba de acuerdo, porque entendía su pesar, en que ese malnacido merecía sufrir por tocar lo que es suyo y para colmo de males, no solamente lo había tocado… lo había lastimado y en ese instante no solo se refería a Mamori-chan. Ambos se subieron al automóvil.

Casi una hora más tarde los dos jóvenes de Deimon llegaron al lugar donde se encontraba Miyazaki Akira. Universidad de Tokyo Daigaku. Como era de esperarse, el ojiverde haciendo uso de su increíble memoria fotográfica, había conseguido recordar el número telefónico del ex de la castaña, desde aquella vez en su departamento cuando la chica tomaba un baño y el muy impertinente aparato sonaba sin cesar y no tuvo más remedio que investigar quien carajo la estaba llamando a esas horas. Enseguida envió un mensaje de texto en el cual, sin poder contener la furia que le provocaba el solo recordar su estúpida cara y patética sonrisa que le había visto esa vez cuando el rubio le declaró a Mamori que la quería y ese hijo de perra se la llevó en sus narices, exigía verlo en un minuto en la azotea del edificio aledaño al principal a solas y que ni se le ocurriera oponerse a lo dicho porque no se contendría y el joven castaño lo iba a pasar peor de lo que podría imaginarse.

Akira, puntual, hizo presencia en el lugar propuesto por el quarterback demonio. Al recibir el mensaje el castaño no dudo ni un segundo en dirigirse al encuentro porque él también quería dejar claras las cosas con ese imbécil. Hiruma Youichi debía salir de la vida de la manager de una vez por todas. Pelearía por ello…. hasta la muerte si era necesario. Mamori Anezaki era solamente suya. Una vez allí, el futuro doctor abrió la puerta del último piso del edificio… El intimidante capitán ya estaba esperándolo.

-Bueno…heme aquí… ¿qué quieres?- Akira se acercaba desafiante al rubio que estaba apoyado en el barandal de la terraza

-Escucha bien maldito doctor porque solo voy a decir esto una jodida vez: Voy a darte dos opciones… Opción A: Dejas por la paz todo lo relacionado con mi maldita manager y desapareces de su vida sin dejar rastro u Opción B: Te niegas y me las pagas en este maldito momento… Decide-

-Jajajajaja eres muy gracioso… Hmp, me temo que escogeré la opción B pero con un ligero cambio… el que me las paga vas a ser tu- Akira se abalanza sobre Hiruma gritando con vehemencia…- ¡COMO PUDISTE ACOSTARTE CON ELLA!-

Youichi esquivaba los puñetazos que el castaño le lanzaba con odio extremo. Por su culpa Anezaki lo había abandonado… y lo peor… con esa basura de Deimon lo había engañado. Miyazaki seguía dando golpes pero a Hiruma ya se le complicaba evitarlos. Se notaba que el joven adinerado practicaba algún tipo deporte de contacto, en este caso decir que era boxeo es lo más acertado. El rubio dejó de esquivar y lanzo unos cuando puños agresivos hacia su oponente. Akira consiguió asestarle uno que hizo que el quarterback gimiera de dolor al sentir como parecía que se partía su perfecta nariz afilada. Youichi tomó su nariz lastimada intentando controlar esa inmensa ira que se le escurría por los poros y le aclamaba que sacara uno de sus hierros preferidos y pulverizara a ese malnacido. No. No armas esta vez. El problema lo arreglaría de hombre a hombre… o eso era lo que pretendía porque luego de oír a ese hijo de puta gritarle en la cara ¡MAMORI ES MIA MALDITO IMBECIL!... no se contuvo. Saco una de sus armas favoritas y la apuntó hacia él. El muy infame castaño se reía...

-Estúpido! Sé que solo tienen balas de salva esas porquerías tuyas… Mamori me lo dijo-

-Así es y no necesito más para acabar contigo maldito hijo de perra-

Youichi dispara al hombro derecho del chico. Éste adolorido se tambalea… pierde un poco el equilibrio… se desconcentra. Hiruma se acerca a él y tomándolo del cuello de la camisa que traía puesta el jodido carilindo lo estampa con fuerza descomunal en el barandal donde antes hubiera estado apoyado el quarterback.

-¿Qué haces? ¡Maldición, suéltame hijo de …- Akira comenzaba a gritar mientras Hiruma estrujaba más su ropa empujándolo hacia atrás- ¿Acaso quieres matarme? Maldito seas Hiruma Youichi…SUELTAME!-

Miyazaki gritaba mientras intentaba zafarse del agarre del rubio. Hiruma no lo oía. Quería deshacerse de él no importaba como. Se lo merecía. Había lastimado a su querida manager y tal vez a su ¿hijo?... Al cruzarle por la mente esa última palabra, su mente se nubló. Empujó con todas sus fuerzas y en un intento de contenerse por no aventar al maldito dos pisos abajo le exclamó viéndolo directamente a los ojos…

-¡Desaparecerás de su vida para siempre maldito hijo de perra!-

-¡SUELTAME IMBECIL!-

-¡DILO!- Hiruma empujaba más y más. Estaba a un leve impulso de caer.

-… ¡ESTÁ BIEN, LO HARÉ!... … He perdido-

Youichi aflojó un poco al escuchar la rendición pero el bastardo de Todai no pudo aguantarse dejando visualizar una leve sonrisa de mierda que pudo con la paciencia del quarterback demonio. Hiruma retomó el agarré bestial y en una fracción de segundo lo elevó como a uno de los tantos que había hecho pagar en el campo de juego y literalmente los aventó al vacio…

-Efectivamente… has perdido maldito-

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Akira abrió los ojos. ¿Cómo era posible? Había caído dos pisos y ¿estaba bien? Miyazaki estaba tumbado boca arriba en unas colchonetas las cuales muy seguramente eran prestadas del área de deportes de la universidad… Volteó a ver a la persona que estaba parada junto a él ofreciéndole la mano para ayudarlo a incorporarse… Solo lo observó un instante mientras la figura le hablaba…

-Mmmm supongo que eso debió haber dolido… Akira-kun, ese demonio en verdad está loco. Agradece que yo haya estado aquí porque si no tu no la contabas ¿Te doy un consejo? Haz lo que él te dice o la próxima vez puede que suceda algo así y… morirás-

Musashi se retiró dejando al estudiante de medicina extremadamente aturdido y temeroso de volver a vivir una situación de esa magnitud… ¡Maldita sea, estaba a punto de perder la vida!

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En la entrada de Todai…

-Oi… en verdad le diste un susto de muerte al pobre cabrón-

-Kekekeke… El muy jodido se lo merecía-

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-Flash Back-

Estando en la gran entrada de la prestigiosa Universidad donde asistía el maldito doctor, ambos muchachos se ponen de acuerdo para el castigo del susodicho…

-¿Qué planeas hacer?-

-Mmmm solo hablaré con él… en la terraza de ese edificio- Hiruma señalaba el pequeño inmueble de dos pisos

-Ja, ¿solo hablar? Te conozco Hiruma. Ni se te ocurra llevar todo esto demasiado… lejos-

-Bueno… para eso has venido tú ¿no es así maldito anciano? Tú me cubrirás la espalda-

-No. Voy a cubrir la de ese tipo para poder salvarle la vida. Eres un maldito demonio desquiciado- Gen exclama entrando primero a la institución

-Ya-Ha!… así es!- Hiruma lo sigue

-Fin del Flash Back-

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-Bueno, este asunto parece haber terminado… Ahora solo queda esperar y confirmar lo que Aiko dijo hace rato en el hospital-

Hiruma palideció. Recién, al escucharlo del pateador, fue que le terminó de aterrizar la noticia… ¿Sería padre?... Nunca había imaginado serlo. Realmente no quería. Era, como decirlo demasiado….joven e inexperto…. pero si era el caso no iba a correr como cobarde. No la cagaría. Haría un maldito esfuerzo y trataría de no cometer los errores pasados de su propio padre. Estaba decidido.

Regresaron al hospital. Frente a la habitación de la castaña se encontraban su madre y la jovencita Katsuragi intercambiando palabra entre ellas. Al ver a los dos chicos caminando hacia allí, ambas voltearon automáticamente en su dirección. La jovencita de ojos miel, muy angustiada, dirige una simple mirada a su novio y éste, con un ademán de su mano, le hace saber que todo estaba bajo control. Aiko suspiró aliviada.

-Kombanwa jóvenes- la madre de Mamori saludo a los recién llegados

-Buenas noches Sra. Anezaki… ehmmm ¿cómo sigue?- menciona el pateador

-Está muy bien…sigue descansando. Mmmm….Hiruma-kun ¿verdad?- el joven asiente con un leve movimiento de cabeza- ¿Podría hablar unos minutos a solas contigo?- La mayor le indica que por favor ingrese a la habitación de su hija y así lo hace

-Bueno… he oído muchas cosas maravillosas de ti… Mi hija no para de hablar del famoso capitán de los Deimon Devil Bats… ¡Vaya, en verdad eres apuesto!-

-¿Eh?- Hiruma estaba sorprendido. La actitud de la madre de la maldita manager era bastante relajada para la situación en la que se encontraba su jodida hija del otro lado de la cortina blanca que los separaba

-Ahahaha perdón… Ahora bien, hablando seriamente… Mamori me ha comentado que de confirmarse su estado, el padre del niño serías tú ¿lo sabías?-

-Si-

-… ¿Y qué piensas de ello?...-

-¿Cómo que pienso?-

-¿Te harás cargo?-

-Por supuesto jodida señora ¿qué pensaba? ¿No era que Mamori le había contado TODO sobre mí? Tch…Esa estúpida pregunta está demás…-

-… Lo sé… pero bueno, déjame decirte que el análisis de embarazo resultó negativo-

Youichi se mantuvo en silencio un momento. De alguna manera se sentía…. raro… más bien como… ¿desilusionado? No lo sabía exactamente.

-¿Hiruma-kun?- del otro lado de la cortina la voy adormilada de la ojiazul se hace escuchar

-Anda… ve con ella- la madre de la chica le sonrió de una manera tan cálida que por un segundo recordó a su propia madre

Mamori se había sentado en la cama esperando que el hombre de quien estaba enamorada apareciera del otro lado de esos lienzos blancos.

-Hiruma-kun… ¿estás bien? ¿Qué ha pasado, porqué tienes así el rostro?- la ojiazul hace referencia a lo hinchada que estaba su nariz por el golpe que le propinó el maldito Miyazaki

-No es nada. Fue solo un saldo de cuentas-

-Con que eso fue…. Mmmmm…. Hiruma-kun, quiero aclarar algo con respecto a lo que me dijiste la noche pasada cuando me acompañaste a mi casa. Yo no voy a rendirme contigo. En verdad te amo… No quiero alejarme de ti-

-Kekekekekeke- el quarterback, muchísimo más relajado al ver que su maldita manager estaba casi como si nada, se acerca a la castaña y se sienta frente a ella

-¿De qué te ríes?-

-En verdad te quedaste dormida en la mejor parte jodida manager... Kekekekeke ¡Qué tonta eres!-

-Oye…estaba adormilada por los medicamentos, no me digas tont…- Mamori enmudeció al sentir que el chico de hermosos ojos verdes se había acercado a milímetros de sus labios….

-¿Quieres que te lo vuelva a decir?-

Mamori asiente mientras moría gracias al extremo sonrojo en sus mejillas. No era posible que ese chico con pintas de demonio fuera tan atractivo y apuesto. Youichi sonrió y al momento que recorría un brazo alrededor de la cintura de la chica, se acercó sutilmente a su oído para volver a mencionar lo que la castaña se había perdido…

-Maldita manager… quiero que te quedes conmigo… te amo- y acariciando su mejilla le regala un tierno beso en los labios

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Al siguiente día, Mamori salía del hospital casi como nueva. Era muy estorbosa esa cosa de yeso que le habían puesto en su brazo izquierdo. Se suponía que era solo una pequeña fisura y no una fractura para que ameritara colocarle tanto "cemento blanco" pero, aunque no tenían planeado que fuera algo tan duro como eso, un joven rubio con una libretita negra se acercó la noche anterior al doctor de la castaña y le insistió delicadamente que la inmovilizaran porque, conociéndola, iría a la escuela y además a trabajar como manager del equipo de Amefuto de Deimon.

-Hija…te ves muy alegre el día de hoy-

-Aaahhhh es que, la verdad, no me duele como yo pensaba que lo haría. Me siento muy bien y además ayer….- Mamori se detuvo junto con su madre en la gran puerta principal del hospital al ver estacionado en la calle un bello automóvil negro… Hiruma fue a buscarla para escoltarla hasta su casa para que descansara lo más posible y así regresar inmediatamente a las labores que tanto le agradan a la ojiazul: ser la manager de los Devil Bats.

-Bueno, Mamori me voy a trabajar…. Hiruma-kun te encargo que cuides de ella mientras mi esposo y yo estamos fuera-

-Claro jodida vieja-

-¡HIRUMA-KUN!-

-Está bien Mamori… ya me acostumbraré a su forma de hablar. Jajajajaja es muy gracioso…- la madre da media vuelta y se va.

Ambos jóvenes se suben al coche y se dirigen al domicilio Anezaki… Durante el viaje Mamori no despega el ojo de su querido capitán. Se veía especialmente radiante esa mañana ¿por qué? Podía imaginarse muchas cosas… había conseguido algún esclavo nuevo o quizás le había hecho pagar a alguien por "pecar" en contra del demonio… La castaña no lo sabía pero le encantaba ver a ese chico de esa manera.

-Aaaahhhh Estoy ansiosa por volver a Deimon y ser tu maldita manager otra vez-

-No serás más mi maldita manager-

-¿?-

-De ahora en adelante serás mi maldita novia Kekekekekeke-

-¿De… de verdad?- La jovencita, sin importarle que tuviera una lesión ni tampoco que el chico estuviera manejando, se tiró encima de él, lo abrazó y lo besó en la mejilla unas quinientas veces…. ¡Más o menos!... mientras Youichi intentaba controlar el volante y evitar morir antes de decirle….

-Carajo maldita Mamori… estuvimos a punto de chocar por tu estúpida efusividad y eso que no te he dicho la mejor parte-

-¿la mejor parte?-

-Durante estos últimos días estuve pensando seriamente en toda la pendeja situación por la que pasamos y, luego de darle mil y una vueltas terminaba siempre con la misma conclusión:… Quiero casarme contigo-

Mamori abrió los ojos lo más grande que le daban. Estaba pasmada ¿el quarterback demonio de Deimon quería casarse con ella? Wow! Increíble! De repente le comenzaron a venir innumerables imágenes del chico en esmoquin y no pudo evitar, nuevamente, sonrojarse…

-Eh… ahhh…. ¿De….de verdad?-

-¿Y por qué no? De todas formas tenías planeado casarte en unos meses con ese imbécil. Así que lo único que cambia es el marido- Youichi sonríe feliz junto a ella

De repente Mamori cae en la cuenta que el coche no va en dirección a su casa… ¿A dónde nos dirigimos?- cuestiona la ojiazul. Hiruma no dice nada… solo sigue sonriendo. Tras unos cinco minutos más de viaje el automóvil se detiene…

-¿Tu departamento? ¿Por qué aquí?-

-Porque a partir de hoy vivirás aquí…. Conmigo-

Hiruma se acerca a la castaña que parecía desbordar alegría hasta por los ojos ya que la sonrisa que mostraba casi no cabía en su bello rostro, la abraza y la besa con ternura…

-Te amo Youichi-

-Y yo a ti, maldita novia-

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FIN

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-EPÍLOGO-

Después de que Mamori se recuperara completamente de esa lesión en el brazo izquierdo por la caída en la escalera y regresara a su lugar como manager, el joven quarterback reunió a todos los Devil Bats en el campo para dar una pequeña noticia….

-Presten atención jodidos… la maldita manager ahora es mi maldita novia- Hiruma la abrazaba posesivamente mientras la castaña moría de la vergüenza

Diferentes reacciones se hicieron presentes en ese instante. Unos reían y otros lloraban (imaginamos quien ¿verdad?), otros los felicitaban, otros solo reían pero el acabose fue la segunda parte de la noticia.…

-Y en tres semana ¡Nos casaremos!-

-¿ ¿ ¿ ¿EEEHHHHHHH? ? ? ?- un grito al unísono de todo el equipo de Amefuto se dejó escuchar

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Así fue… una pequeña pero elegante boda se llevó a cabo. La novia se vio tan hermosa por lo feliz que se encontraba, que incluso el propio prometido, pasmado, no podía dejar de admirarla. Todos los Devil Bats fueron invitados. Realmente había sido emocionante ver a los dos jóvenes en el altar mientras se colocaban los anillos que los unirían, todavía más de lo que estaban, para toda la eternidad. Cuando ambos se dijeron el Si acepto y el beso que se regalaron para sellar ese compromiso eterno hizo que muchos de los presentes dejaran rodar unas cuantas lagrimillas por sus mejillas. Específicamente la madre de la novia, su mejor amiga y, extrañamente, el wide receiver de los Deimon Devil Bats…

Al día de hoy habían transcurrido casi años dos y medio luego de la graduación del capitán demonio de Deimon y su maldita manager. Ambos habían entrado a la Universidad Saikyodai. Él era el quarterback y capitán del equipo mientras que Mamori continuaba realizando actividades de manager…

En el campo de futbol universitario….

-Oi maldita esposa… no te olvides que tienes que tener esas ediciones que te pedí antes del sábado…. A menos que no quieras ir a la boda de tu mejor amiga con maldito vejete Kekekeke-

-Youichi, te he dicho mil veces que dejes de llamarme así… "maldita esposa" suena terrible… solo Mamori o, de a perdidas, "maldita manager"… creo que a ese ya me acostumbre-

La castaña se aleja para realizar los preparativos pertinentes para finalizar la práctica cuando Hiruma recibe una llamada a uno de sus tantos celulares…

-¿Qué quieres maldito viejo? No me digas que estás nervioso por la boda con la maldita desteñida-

-Eh? No… bueno, más o menos… pero no te llamaba por eso. ¡Quería felicitarte!-

-¿Felicitarme?-

-Aiko me contó… Mamori-san está embarazada-

La expresión de Hiruma fue cambiando paulatinamente hasta mostrar en su cara esa sonrisa característica de él. Tiró el teléfono y corrió con todo lo que tenía. En la habitación del club la encontró. La abrazó y la besó como si fuera la última vez que la vería ante los ojos sorprendidos de la chica en cuestión….

-Maldición…

kekekekeke estoy feliz- el ojiverde la cargó en sus brazos como princesa mientras ella rodeaba el cuello de él con sus delicados brazos. Poco a poco la castaña comenzó a comprender el motivo de tanta felicidad…

-Ehmmmm bueno…. No pude decírtelo como quería gracias al chismoso de tu amigo pero… es verdad… estoy esperando un bebé-

La sonrisa de la futura mamá era lo más maravilloso que Hiruma Youichi hubiera visto en sus 21 años de vida. Se sentía dichoso y afortunado de haber elegido a esa mujer… su maldita manager. Ambos jóvenes se abrazaron y besaron con pasión…

-Te amo Hiruma-kun-

-Y yo a ustedes-

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Kyaaaaaaaaaa un bebé de Hiruma ….. Que lindooooooo!

Bueno chicos y chicas, hasta aquí esta historia.

Espero que de verdad les haya gustado *.*

Y nos vemos en mi siguiente historia que se titula:

NOCHE BUENA

Jejejejeje la iba a subir hasta navidad pero… nooooooo

No podría esperar tanto

:B

Nuevamente gracias y nos leemos pronto

Mata ne