Hola queridos lectores. Los dejo otro capítulo, espero que les guste y que tenga una buena lectura. Gracias por todos sus reviews, de todo corazón: D
-"¿Qué haces aquí, que no se supone que estabas en Paris?"- preguntó Draco, anonadado.
-"Estaba, no pensabas que me fuera a perder la publicación de tu novela, así sin más"- contestó ella.
-"No, supongo que no"- contestó el rubio. Los dos notaron como unas personas empezaban a impacientarse. Hermione sonrió, viendo como Draco estaba solicitado por su nuevo fan club.
-"He venido con Ginny y Luna, quería verte."- Draco alzó una ceja y Hermione carraspeó incomoda por el silencio del rubio –"Viendo como no soy la única en querer mi copia firmada por el autor, te dejo. Me dio mucho gusto volver a verte Draco. "- Hermione tomó el libro de las manos de Draco que no parecía querer devolverle el libro, completamente aturdido. Draco volvió en sí y asintió.
-"A mí también me dio mucho gusto Hermione"- ninguno de los dos estaba dispuesto a romper el contacto visual. Michel tuvo que intervenir, viendo que la gente ahora empezaba a quejarse. Draco se volteó para ver que quería su editor y al momento en el que se dio la vuelta Hermione había desaparecido. Miró en dirección de sus amigos y no la vio. Trató de localizar las amigas de la castaña pero no estaba con ellas. Draco se quedó de una pieza, todo esto estaba tan irreal que empezó a dudar de la presencia de Hermione. Después de cinco meses de ausencia, aparecía así y revolvía todo su mundo otra vez. Y para el colmo volvía a desaparecer sin despedirse. Draco apretó los dientes, sentía tanta rabia. Ni siquiera habían podido tener una conversación, nada. Pero porque venir en primer lugar si era para irse así sin decir ni un adiós, ni un perdón por haberlo dejado sin una noticia.
Draco volvió a firmar unas copias, no iba a preocuparse. Hermione Granger ya había causado bastantes problemas en su vida para que también le diera la satisfacción de echar a perder el día de la publicación de su libro. No iba a pensar en ella, ya no.
La tarde transcurrió sin ningún incidente. Draco pasó el resto de la tarde conversando con sus amigos y unas personas que quería saber para cuando seria su próxima novela. Pudo conversar con Ginny que le confirmó que Hermione había venido con ella. Pero ella se había tenido que ir, ya que tenía mucho trabajo pendiente. Así que había vuelto a Paris, Draco no podía creerlo. Esa mujer no dejaba de sorprenderlo.
Cuando la sesión de autógrafos terminó. El cocktail con el bufete podía empezar. Gente de la editora, periodistas, todos estaban invitados. Todos los periodistas ahora estaban interesados en la fecha de salida de su próxima novela, de la persona de la que había hablado el rubio. La que también agradecía en la parte de los agradecimientos del libro.
Pero ellos se quedaron con las ganas, porque Draco no dijo nada acerca de su próxima novela y la identidad de la persona. Solo quería pasar una buena tarde en compañía de sus amigos y disfrutar de este día. Conversar con Potter y Charlie no era tan desagradable. Todos habían crecido y no valía la pena discutir por las rivalidades del pasado. Ginny y Luna también se llevaban muy bien con Pansy y Astoria.
-"¿Cómo se siente tener su primera novela publicada y aclamada por tantas personas?"- preguntó Astoria con una sonrisa. Draco estaba bebiendo su cocktail fuera de la librería, quería tomar un poco de aire y sobre todo dejar de pensar en la castaña.
-"Muy bien, se siente bien saber que las personas aprecian tu trabajo"
-"Es que sería muy difícil no hacerlo. Tu novela es un encanto Draco, de verdad está muy buena. Felicidades."- Astoria abrazó al rubio.
-"Gracias As"
-"¿A dónde está Hermione?"- preguntó Astoria fingiendo desinterés.
-"¿Qué sé yo? Se ha ido"- contestó Draco con un tono seco.
-"Si pero me dijo que se quedaría un poco. Supongo que debió suceder un contratiempo"
-"Porque la defiendes tanto As. Hermione se ha ido a Paris, parece que tenía mucho trabajo pendiente"- puso énfasis en la última parte de la frase.
-"Y tu porque te enojas tanto, si se ha tenido que ir, tendrá sus razones. No te olvides que fuiste tú quien la dejó"
-"Yo también tenía mis razones por hacer lo que hice. Y menos mal que lo haya hecho antes de que me mandara a la mierda, como es su costumbre"
-"Susceptible por lo que veo"- notó Astoria con una sonrisa. – "Draco tendrá todo el tiempo para pensar en tu relación con Hermione. Yo lo que quiero es que disfrutes de la fiesta y mañana podrás pensar en tu castaña" – Draco arqueó una ceja.
-"¿Entonces porque preguntarme dónde está ella, si quieres que deje de pensar en ella?"
-"Porque quería asegurarme que ella fuera realmente la razón por este aislamiento súbito. Anda quita esa cara y vente conmigo. La fiesta es para ti, tienes que asistir"- dicho esto, lo tomó del brazo y lo guió de vuelta en la librería, para festejar el éxito de su libro.
Apartamento de Draco Malfoy, muggle Londres
Draco regresó a su apartamento, su reloj marcaban las dos de la noche. La fiesta había durado más de lo previsto pero la había pasado muy bien. Su plática con Astoria lo sirvió para que recordara que tenía que disfrutar esos instantes, que eran únicos e irrepetibles. Encendió las luces y otra vez le sorprendió ver que no estaba solo. Hermione Granger estaba sentada en su sofá, una taza de té en las manos.
-"Veo que tu y Spiderman siguen siendo muy amigos. De otra no estarías aquí."- dijo el rubio, quitándose el abrigo para ponerlo en el closet. Se quitó la chaqueta y la puso sobre el respaldo de una silla.
-"Sí es verdad. Spiderman me hizo pasar pero habría entrado de todas formas. He vivido en este apartamento Draco, habría podido arreglármelas para entrar."
-"Dime a que debo esta visita Hermione, creí que habías vuelto a Paris ya. ¿Qué, no tenias trabajo pendiente?"-preguntó el rubio de manera seca. Si ella quería jugar con él, no iba a caer otra vez. Se sirvió una copa de vino mientras Hermione lo observaba.
-"Si, pero el trabajo pendiente estaba en la agencia, no en Paris. Además tengo cosas que hacer antes de regresar."- contestó ella, lo observó llevar la copa a sus labios.
-"Tú y tu trabajo, se me había olvidado lo mucho que te importaba tu trabajo. Pero dime a que se supone que has venido. Digo estás en mi apartamento a las 2 de la mañana, tiene que ser muy importante. ¿No?" –Abrió una de las ventanas y se sentó en un sillón, lejos de ella. Hermione carraspeó un poco, sabía que se merecía tanta frialdad de su parte pero no impedía que se sintiera mal por la actitud que tenia él. Se levantó del sofá para acercarse a él y se apoyó sobre el respaldo de un sillón cerca de él. Draco la miró a los ojos, esperando su explicación.
-"Como te lo he dicho antes, quería verte. Pienso que te debo una explicación sobre el porqué de mi indecisión y porque siempre acabo huyendo de mis bodas"- Draco arqueó una ceja.
-"Cuando Alec se murió, nunca pensé que iba a volverme a casar. Yo estaba convencida que el matrimonio no era para mí. Pero entonces llegó Jude y pensé que tal vez podría dar este paso. Pero la verdad era que seguía enamorada de mi ex esposo y estaba buscando a alguien que me lo pudiera recordar. Y al aceptar comprometerme con ellos, les hacía creer que yo era exactamente la mujer que querían en sus vidas. Por eso era muchísimo más fácil para mí huir de la boda porque todo era una mentira."- Hermione jugueteó con sus manos, nerviosa bajo la mirada imperturbable del rubio.
-"Hasta que llegaste tú. Draco nunca me he confiado con alguien como lo hice contigo. Es como si me conocieras de toda la vida. Yo aprendí a conocerte, a confiar y me enamoré de ti. Independientemente de mi pasado con Alec, aprendí a amar cada una de tus facetas. Unas más que otras. Aprendí a amar el hombre que eres y que supo aprender a conocerme y querer a la verdadera Hermione. La Hermione con el corazón roto que no se atrevía a confiar y menos en dejar a alguien ayudarla"- Draco asintió, miró por la ventana, no podía mirarla porque si no sabía muy bien que no iba a ser capaz de resistirle.
-"Sí, me enamoré de ti y aprendí a conocerte. Mira nada más a donde nos llevó. Cinco meses sin una noticia, preguntándome como estabas, si por lo menos pensabas en lo que fuimos. Que si por lo menos yo te importé aunque fuera un poco para que no me dieras una señal de vida"- habló Draco. Hermione sacudió la cabeza.
-"Me habías dejado Draco. Me dejaste con una carta, no estabas por ningún lado. Que querías que hiciera."- se defendió Hermione.
-"Por lo menos habrías podido tratar de contactarme Hermione. Pero nada, preferiste huir otra vez."- Draco se levantó del sillón y se paró frente a las ventanas, viendo la ciudad. Hermione lo siguió y se puso a su lado.
-"Vainilla"- dijo Hermione en alto.
-"¿Perdón?"- Draco la miró con curiosidad. Hermione sonrió.
-"Mi sabor favorito es vainilla y no la menta como lo dijo Jude. No me gustan las bodas a lo grande, todos te miran y observan como si fueras un animal de circo. Si me caso, quisiera que fuera al aire libre, un día de semana. Así si tengo que huir, por lo menos tendré el camino libre"- sonrió ella.
-"¿Quieres que lo escriba en mi cuaderno?"- bromeó Draco. Hermione sonrió y lo invitó a sentarse. – "¿Que estás haciendo?"- preguntó Draco, divertido por la actitud de la castaña.
Hermione respiró hondo y una vez que Draco estuviera sentado, ella se puso de rodillas. Draco abrió los ojos como platos y puso una mano sobre sus ojos para no ver, eso era una locura, pensaba el rubio.
-"No no Draco, no te tapes los ojos. Para mi es la primera vez y no vas a querer perderte esto. Así que pon mucha atención"- bromeó Hermione. Tomó la mano de Draco, que no podía esconder su sorpresa. Hermione lo miró a los ojos, perdiéndose en sus orbes grises.
-"Te amo Draco Lucius John Malfoy. ¿Te quieres casar conmigo?"- Draco se quedó sin saber que decir, eso era una verdadera sorpresa. -"Necesito pensarlo un momento"- se rió el rubio y Hermione sonrió.
-"Perfecto esperaba que dijeras eso"
-"No seas mentirosa"- acusó Draco riendo.
-"Si, de otra forma no habría podido hacer la otra parte de mi pedida que llevo ensayando por días."- tomó su varita y un sillón vino a posicionarse en frente del rubio para que ella pudiera sentarse –"¿Estás listo?"-preguntó ella sonriendo, tomando las manos del rubio.
-"Estoy todo oído"- contestó él, entrelazando sus dedos con los de ella, los dos mirándose intensamente.
-"Te garantizo momentos de pura dicha. Te garantizo que llegará un momento en el que los dos o uno de los dos va a querer salir de esto. Sin embargo, te garantizo también que si no te pido que seas mío. Me voy a arrepentir por el resto de mi vida. Porque yo sé, siento en mi corazón que eres el único para mi, sólo tú."- Hermione solo tenía ojos para el rubio y Draco para ella.
-"Es un discurso muy bonito Hermione"- dijo Draco acariciando las manos de ella.
-"Lo he sacado de un novelista que conozco"- contestó Hermione sonriendo. –"¿Entonces qué me dices?"- preguntó ella, nerviosa. Draco se levantó del sillón y le pidió que esperara, desapareció unos segundos y volvió con algo en la mano.
-"Que me hayas pedido matrimonio no significa que no puedo darte un anillo"- Draco abrió la mano y puso su anillo de Slytherin en el dedo anular de la mano izquierda de la castaña. –"Sí, quiero casarme contigo Hermione Granger"- contestó el rubio. Hermione soltó una risilla, unas lágrimas rodaban por su cara. Draco secó sus lágrimas con su pulgar y acarició sus mejillas.
Hermione, tomó su rostro entre sus manos y Draco depositó un beso sobre su frente antes de depositar otro sobre sus labios. Draco profundizó el beso tomando su tiempo en saborear sus labios, Hermione pasó su mano en el cabello de él. Cuando tuvieron que separarse para recuperar la respiración, Draco depositó unos besos por su quijada.
-"Te amo"- susurró Hermione en su oído. Draco la atrajo hacia él para que ella se sentara en su regazo y la tomó en sus brazos. Hermione le rodeó el cuello con sus brazos, refugiando su cara en su cuello, contenta de estar abrazada a él otra vez. Tenía que estar con él, si había vuelto es porque no podía pasar otro día separada de él.
Hermione soltó un suspiro, feliz. Draco la miró a los ojos y ella acarició su quijada con la punta de su dedo, trazando de paso la barba de 3 días que tenia él. Draco le dio un pequeño beso en la nariz y otro sobre sus labios. Hermione le devolvió su beso y otro pequeñito en la nariz. Entonces los dos se volvieron a besar, empezando con unos besos pequeñitos llenos de ternura. Sus besos se volvieron más urgentes y apasionados. Draco cargó Hermione en sus brazos, los dos llegaron en la habitación. Entre besos y caricias, llegaron a la cama donde sus ropas en un instante estaban esparcidas por toda la habitación.
Draco arregló unos rizos de la castaña detrás de su oreja antes de esparcir unos besos por su pecho. Hermione hundió sus dedos en su cabello, soltando un gemido. Draco siguió con la exploración del cuerpo de la castaña, rememorando cada centímetro de piel, cada parte sensible. Puso las manos de la castaña al nivel de su cabeza y las sujetó dejándola a la merced de sus caricias y su boca exploradora. Hermione jadeó cuando sintió esta misma boca besarla al nivel de su ombligo.
Draco siguió con su exploración, sujetando las manos de Hermione con un hechizo al nivel de su cabeza, lo que hizo que la castaña lo fulminara con la mirada. Sin embargo siguió con su pequeña exploración, besando cada parte de piel al alcance de su boca, lo que le valió unos gemidos de parte de ella.
Draco volvió a besar sus labios donde al mismo tiempo deshizo el hechizo, Hermione entonces tomó el rostro del rubio entre sus manos, profundizando el beso. Cuando por fin sus cuerpos se unieron, los dos soltaron un gemido. Hermione abrazó a Draco fuertemente contra ella como si quisiera fundir su cuerpo al suyo. Draco llevó una de las piernas de la castaña al nivel de su cintura, uniendo sus cuerpos dese otro ángulo, que no dejó a Hermione insensible por el gemido ahogado que soltó ella, rasguñando la piel de Draco en la misma ocasión. Hermione buscó los labios de Draco, en este momento sus miradas se cruzaron, unos orbes marrones se toparon con unos grises. Draco esbozó una sonrisa y Hermione acarició su mejilla y buscó su boca otra vez, sonriendo. Draco siguió con el mismo ritmo, esparciendo unos besos por su cuello. Hermione posicionó su otra pierna al nivel de la cintura de Draco mientras él seguía el ritmo.
Entre jadeos y gemidos, los dos llegaron a su orgasmo, Draco susurró su nombre y refugió su rostro en el cuello de ella y Hermione solo podía recuperar una respiración normal, con una sonrisa soñolienta adornando su rostro, acariciaba su pelo. Los dos, disfrutando de este momento, abrazados y deliciosamente cansados.
Draco se despertó unas horas después, algo confuso, buscó a Hermione en la cama y la encontró del otro lado, su melena castaña haciendo contraste con lo blanco de las almohadas. Le pareció raro verla tan lejos cuando ella tenía por costumbre de dormir abrazada a él por las noches. Todavía era muy temprano, miró el reloj eran las 5 de la mañana. Era algo raro verla del otro lado de la cama cuando por los 5 últimos meses, el había dormido solo. Sin embargo eso le pareció extraño porque ella pertenecía allí, era la cama de los dos. La quería dormida a su lado todas las mañanas y si tenía por costumbre de dormir abrazada a él, pues así la quería. Acto seguido, Draco se inclinó hacia ella, besando su espalda desnuda y acariciándola al nivel de su cadera, siguió besando su espalda hasta que obtuviera una respuesta de ella. Y como lo había esperado, medio dormida ella se dio la vuelta y se acurrucó contra su pecho. Poniéndose cómoda y pasando una mano por su abdomen. Draco sonrió, triunfante, la conocía como la palma de su mano, no había cambiado, sabía exactamente cómo hacer para que ella durmiera en sus brazos.
Él soltó un suspiro, al sentir su cuerpo desnudo contra él, eso le dio más ganas de hacerle el amor. Trató pensar en otra cosa pero era demasiado tarde, todavía podía oír sus gemidos, ella susurrando su nombre otra y otra vez mientras llegaba a su orgasmo. Draco soltó un suspiro, ahora no sabía si despertarla o esperar a que ella se despertara. Sin embargo no tuvo que pensarlo mucho ya que Hermione empezaba a despertarse. Arrugó la nariz y abrió los ojos, pasando su mano por el pecho del rubio. Hermione lo miró a los ojos con una sonrisa, viendo que no era un sueño, Draco estaba con ella, la noche pasada no había sido un sueño. Draco sonrió y no esperó un minuto más, buscó sus labios y la besó.
-"Madrugador por lo que veo"- susurró Hermione, rodeando su cuello con sus brazos. Draco, entendiendo el doble sentido, sonrió con suficiencia.
-"¿Tu qué crees?"- contestó él, pegándola más a su figura, sonriendo. Hermione soltó una risilla y Draco la volvió a besar.
Draco se despertó por segunda vez esta mañana, esta vez Hermione estaba abrazada a él. Habían caído dormidos después de su primer despierto improvisad. Un celular estaba sonando y no era el suyo, debía de ser de Hermione. Draco soltó un suspiro, no quería bajar y contestar, pero el aparato hacia tanto ruido que era imposible fingir que uno no había oído. Aparentemente la persona estaba decidida porque seguía llamando.
Entonces Draco cuidadosamente se levantó de la cama, teniendo cuidado a que Hermione no se levantara. Puso su bóxer y fue a buscar el maldito aparato. Draco encontró el Blackberry sobre el sillón, había 5 llamadas perdidas. Draco, curioso quiso saber de donde provenían esas llamadas. Miró en el repertorio de las llamadas perdidas y apareció el nombre "Ben". Draco frunció los ceños, quien era ese Ben y lo más importante porque llamar 5 veces a su novia. No conocía ninguna persona llamada Ben, ¿quién era el tipejo ese, se preguntó el rubio? El celular volvió a sonar y esta vez Draco contestó.
-"¡Donde diablos, estás Hermione! Llevo un rato llamándote. ¡Me has mentido!"- empezó Ben, gritando. Draco alejó el celular de su oído, no quería quedar sordo, este hombre no hacía nada más que gritar.
-"¿Quién es usted?"- preguntó Draco, de mal humor.
-"A ver tío, no sé quién eres pero pásame Hermione, es urgente"- contestó Ben, pensando que por fin Hermione había seguido su consejo, se había encontrado un galán.
-"No está, ahora dígame quien es usted"- empezó a impacientarse el rubio.
-"Joder tío, no te metas a donde no te llaman. Volver é a llamar y espero que esta vez sea Hermione quien conteste"- Ben colgó y Draco apretó el puño, por quien se creía este tipejo. Draco subió las escaleras, decidido a aclarar la identidad del tipo ese. Ella seguía dormida, eso no era ninguna sorpresa para el rubio, siempre había sido una dormilona.
Draco tocó su espalda, no quería despertarla bruscamente pero necesitaba respuestas. Hermione protestó, farfullando algo media dormida. Pero Draco estaba decidido tenía que despertarse. Una vez despertada, Draco le tendió su teléfono y Hermione alzó una ceja, claramente cansada y algo confusa.
-"¿Y eso para qué es?"- preguntó ella, cubriéndose un poco con las sabanas.
-"Ben ha llamado"- dijo Draco, observando la reacción de Hermione, esperando captar algún índice sobre la naturaleza de sus relaciones con ese Ben. Pero Hermione solo alzó una ceja, mirándolo perpleja.
-"¿Y?"- preguntó Hermione, el celular en la mano, no veía a donde quería llegar Draco con todo esto.
-"¿Quién es este Ben?"- exigió Draco. Hermione lo miró, los ceños fruncidos, no le gustaba su tono.
-"Mi amante"- contestó Hermione, muy tranquila. Draco se quedó de una pieza, su mirada se volvió fría.
-"Mientes"- dijo el rubio, enojado. Por lo menos, eso esperaba, que ella mintiera.
-"Pues claro, entonces por qué me lo preguntas Draco"- preguntó ella, molesta. Primero la despertaba sin una razón válida y luego se ponía celoso. Draco se relajó un poco con su respuesta. Hermione salió de la cama con las sabanas y se fue en el baño. Él la siguió en el cuarto de baño, se detuvo cerca de la puerta, observando como Hermione entraba en la ducha.
-"Él te ha llamado como cinco veces ya. Además no tiene ninguna educación, este tipo es un imbécil. Por qué te tiene que llamar tantas veces, quiere ligar contigo, o qué"- dijo Draco.
-"No seas tonto Draco, Ben es un colega de trabajo. Está conmigo en Paris, trabaja en la agencia y fíjate que está comprometido. Así que no veo porqué te pongas así. Tu y yo nos vamos a casar Draco, así que no creo que…"- Hermione se detuvo cuando sintió unos brazos abrazarla por la cintura.
-"He exagerado, pero ya me conoces. No me gusta compartir y menos cuando se trata de lo que quiero. Pero tienes razón, tu y yo nos vamos a casar así que no me tengo que preocupar" – Draco besó su cuello.
-"Sí, y cuanto más pronto, mejor. Ya hemos perdido demasiado tiempo" - Hermione se dio la vuelta para encarar al rubio, el agua caliente cayendo sobre ellos.
-"¿Y puedo saber en qué momento te decidiste sobre la fecha de nuestra boda? Cuando estabas soñando conmigo o mientras montabas a tu prometido como una amazona"- bromeó el, con una sonrisa suficiente, refiriéndose a sus previas actividades. Hermione lo golpeó juguetonamente el pecho, sonrojándose.
-"¿Tu qué crees?" – sonrió Hermione. Draco besó su frente y la tomó en sus brazos.
Casa de los Granger, muggle Londres
Tom abrió la puerta y sonrió al ver a su hija, sin embargo estaba un poco sorprendido de ver al rubio con ella. Sabiendo que Hermione les había dicho que ya no estaban juntos. Pero tomó la mano del rubio de todas formas y abrazó a su hija. Jane Granger corrió a abrazar a su hija también, pero ella escondió su sorpresa al ver al rubio, dándole un abrazo también.
-"Bueno hija, a qué se debe esta visita, nosotros creíamos que estabas en Paris."- dijo Tom, Jane llegó con unas tazas de té para todos. Hermione miró a Draco y él contestó.
-"Tom, Jane si estamos aquí es porque tenemos algo que decirles"
-"Estás embarazada"- se emocionó Jane Granger.
-"No mamá, no tiene nada que ver"- sonrió Hermione. Jane se desanimó un poco con esa repuesta y Draco sonrió.
-"Nos vamos a casar"- anunció Draco. –"De hecho me gustaría formalmente pedirles la mano de su hija"- Tom y Jane se quedaron silenciosos, por un momento. Hermione miró a sus padres, temiendo sus reacciones. Ya sabía que no era la primera vez que oían esto, pero con Draco, las cosas eran diferentes. Tom miró a su esposa y Jane asintió.
-"Claro Draco, nosotros solo queremos la felicidad de nuestra pequeña."- dijo Tom, con una sonrisa. Hermione sonrió y Jane abrazó a su hija. –"¿Y cuando usted se lo pidió, en Paris?- preguntó Tom.
-"No se lo he pedido hace 5 meses y Hermione me lo pidió ayer"- Tom casi se atragantó con su té. Tom abrió los ojos de par en par.
-"Bueno eso sí que es moderno, no te parece Tom"-preguntó Jane con una sonrisa. – "¿Bueno y cuando van a empezar los preparativos? Te hace falta el pastel la sala de recepción, la iglesia… Por dios tantas cosas que hacer"- empezó Jane.
-"La verdad Jane es que no queremos una grande ceremonia, de hecho solo habrá nuestros amigos y nuestros padres. Nos queremos casar lo más pronto posible."- aseguró Draco.
-"Pero hijo, es una boda, no una simple fiesta de despedida de colegas"- confirmó Jane.
-"Mamá, no habrá una grande ceremonia. De hecho solo quería una boda con Draco y el cura como únicos invitados pero él me convenció de lo contrario, diciéndome que sería bueno que asistieran nuestros amigos y padres. Si fuera para mí, me habría casado hoy mismo. Amo a Draco y no necesito un centenar de personas que ni siquiera conozco para casarme. No es un baile, es una boda, es nuestra boda"- Hermione miró a Draco y tomó su mano. Jane soltó un suspiro, bueno por lo menos su hija se iba a casar, no necesitaba hacer una gran fiesta, pensó ella.
Tom sacó una botella de champan para festejar el compromiso de los dos y Draco sonrió. Aunque no le hacía mucha ilusión tener que decirle a sus padres que se iba a casar. Vio como los padres de Hermione abrazaban a su hija y le habría gustado que sus padres fueran así de feliz por él.
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