Hola queridos lectores :D Perdón por haber tomado tanto tiempo en editar otro capítulo :D Espero que les guste y les deseo una buena lectura :D

Draco observaba como Hermione paseaba sus dedos sobre el teclado de su Blackberry, mandando mensajes de texto tras mensajes de texto al imbécil de Ben. Se preguntaba como ella podía estar tan tranquila cuando estaban por hablar con sus padres. Habían decidido ir a ver a sus padres después de decirles la noticia a Tom y a Jane. Draco tomó el celular de las manos de Hermione, harto de estar el único en preocuparse. Hermione ni siquiera tuvo el tiempo de reaccionar, Draco ya había puesto el celular en su bolsillo.

-"Estamos por anunciarles a mis padres la noticia, no te parece que puedas pasarte de este maldito celular por un minuto. Además este Ben se las puede arreglar solito"- Hermione alzó una ceja.

-"Primero prefiero entretenerme con mi maldito celular en vez de observarte preocuparte para nada. Desde que llegamos no paraste, estate quieto Draco, no pasa nada."- En este momento llegaron los señores Malfoy. Narcissa y Lucius estaban vestidos muy elegantemente como si fueran a atender un matrimonio de la Realeza.

Los dos saludaron a la pareja antes de tomar asientos en el salón. Narcissa miró a Hermione, como sorprendida de verla aquí con su hijo.

-"Hijo que maravilla que te decidiste a venir a visitarnos, pero debo decir que me sorprende ver a la señorita Granger. ¿Que no se suponía que usted estaba en Francia?"- preguntó Narcissa, tomando un sorbo de su té. Hermione esbozó una sonrisa, Narcissa se esforzó en sonreír también, dejando claro que todavía tenía dificultad en aceptar cualquier asociación de su hijo con la castaña. Lucius alzó una ceja y miró a su hijo como reprochándole que su madre se pusiera en tal estado. Sabía de sobra que su madre no podía soportar su relación con la ex Gryffindor y la traía en su casa como si nada.

-"Hermione llegó ayer madre"- contestó Draco.

-"Pero creíamos que su relación había terminado, por lo menos eso nos dijiste Draco"- dijo Lucius. Draco soltó un suspiro, sus padres siempre tenían que hacer las cosas difíciles. Hermione entrelazó sus dedos con los de Draco y encaró a los Malfoy, dispuesta a dejar las cosas claras de una vez por todas.

-"Señor, señora Malfoy, puedo entender su confusión pero he vuelto y su hijo y yo nos amamos."

-"Así es y por eso los pido que no hagan un escándalo cuando les diga lo que estamos por decirles"-asintió Draco, Narcissa puso su taza sobre la mesa y miró a su marido confusa. –"Hermione y yo nos vamos a casar"

Lucius en este momento hizo una mueca y Narcissa se quedó la boca abierta, lo que era totalmente opuesto a la actitud noble que siempre reflejaba.

-"Pero qué clase de chiste de mal gusto es ese hijo."- dijo Lucius con dificultad. Narcissa traía de formular una frase pero las palabras le fallaban. Por poco Hermione se echó a reír, la señora Malfoy se parecía a un pez tratando de encontrar oxigeno. Draco fulminó a Hermione con la mirada viendo que toda esta situación le causaba gracia.

-"No es un chiste padre, además no debería de ser una sorpresa. Sabían que estábamos juntos. No estoy preguntando por su aprobación solo les estoy avisando."- dijo Draco viendo sus padres a los ojos.

-"¿Y no tienes miedo que te deje plantado? Por favor hijo recapacite antes de que sea demasiado tarde y seas el hazme reír de toda la comunidad mágica"- dijo Narcissa horrorizada nada más al imaginar el escándalo que sería si esta muchacha llegaría a dejar su hijo plantado.

-"¿En serio eso es lo único que los importe, que yo deje a su hijo plantado? Eso es patético."- Lucius y Narcissa se ofuscaron viendo como Hermione les hablaba. –"Entonces no se preocupen, no le voy a dar plantón. Y a mí me importa un rábano si me crean o no. No me voy a casar con ustedes sino con su hijo así que no les debería de importar"- contestó Hermione con un tono seco.

-"No entiendo porque tenemos que soportar tal descaro en nuestra casa. Si te quieres casar Draco, cásate pero no cuentes con nosotros. No nos pides que asistamos a lo que te pondrá en ridículo ante todos"- dijo Lucius. Hermione empezó a perder paciencia y se giró hacia Draco, levantándose de su asiento.

-"Creo que va a ser mejor que los deje a solas Draco. No he venido hasta aquí para oír semejantes estupideces. Nos vemos en casa"- dicho esto, tomó su celular del bolsillo del rubio y sin saludar a los padres del rubio, se fue. Draco miró desaparecer a su novia y sacudió la cabeza.

-"Dime hijo, realmente te quieres casar con esa mujer"- preguntó Lucius alzando una ceja. Draco miró a sus padres, taladrándolos con su mirada fría.

-"Esa mujer como tú la llamas va a ser mi esposa, que les guste o no. De ninguna manera se merecía esos comentarios. ¡No he venido hasta aquí para que la insulten!"- Draco se levantó, enojado. –"Están invitados a la boda, si deciden venir están los bienvenidos y si no, allá ustedes. Ya estoy harto de sus prejuicios de pacotilla."- Draco entró en la chimenea, desapareció con una nube verde.

Apartamento de Draco Malfoy, muggle Londres

-"Tienes que regresar Hermione, me dijiste que esta presentación iba a ser fácil. Resulta que no lo es"- dijo Ben al teléfono. Hermione suspiró, sabía que eso iba a suceder.

-"Ben yo sé que esta presentación es muy importante y que por lo tanto tienes que hacer un trabajo importante. Pero estoy tratando de arreglar unas cosas en Londres no puedo regresar por el momento"- trató de explicar Hermione.

-"Hermione solo se trata de un día y nada más. Puedes regresar a Londres en la tarde. Además no entiendo porque no puedes hacer el viaje en la mañana y regresas a tu casa con tu nuevo galán en la tarde. Solo nos queda un mes Hermione. No lo tires todo por la borda."- trató de explicarle Ben.

-"No tengo nuevo galán imbécil, es Draco."

-"¿El muy mal educado que contestó el teléfono esa mañana era Draco?"- preguntó Ben, sorprendido.

-"Sí Ben. Mira lo voy a pensar. ¿Ok? Es que acabamos de arreglar las cosas y no quiero echarle todo a perder. Necesito hablarlo con él primero. Pero no te preocupes, estaré el día de la presentación, la haremos juntos. "

-"¡Por fin! Eso quería oír mujer. Muchas gracias y dile a tu hombre prehistórico que la próxima vez no le conteste así a la gente al teléfono. Es de muy mala educación agredirle a una persona así al teléfono"- Hermione soltó una risilla una risilla.

-"Ben vete a trabajar, te llamo después"- contestó Hermione, sabiendo que no había quien para aguantar a su amigo. Ben se rió y colgó el teléfono.

Alguien sonó a la puerta y antes de que decidiera abrir la puerta, Spiderman ya estaba en camino. Spiderman le sonrió y fue a abrir la puerta. La castaña se sorprendió al ver Astoria a la puerta. La mujer sonrió y fue a saludar la castaña una vez que Spiderman le haya quitado su abrigo. Spiderman se fue a preparar unas bebidas calientes para ellas mientras Hermione invitaba a Astoria a sentarse en el salón.

Astoria miró a Hermione sorprendida, no se esperaba verla ahí. Hermione sonrió ante la expresión de la rubia.

-"Ya sé, no te esperabas verme en el apartamento de Draco. Pero para contestar a tu pregunta aunque no le preguntaste. No estoy en Paris por lo que ves."

-"Eso concluyo, te he visto ayer para la publicación pero Draco me dijo que tenias que regresar a Paris. "- contestó Astoria viendo la castaña como si fuera un fantasma.

-"Pues no, tenía que ir a la oficina y luego me vine para acá."- dijo ella sencillamente, como esperando a que Astoria le dijera algo. Astoria siempre la había tratado con mucho respeto y aún sabiendo que estaba felizmente casada con Theo, no dejaba de pensar que quizás ella seguía enamorada de Draco y que no aceptaba la relación que ella tenía con el rubio.

-"Entonces me alegro que hayan arreglado las cosas, Draco se la pasó muy mal cuando terminaron. Por un momento me tentó la idea de irte a buscar para pedir explicaciones pero Theo me convenció de lo contrario. Además puedo ver que ustedes tomaron una decisión acerca de su matrimonio"- dijo Astoria señalando el anillo que Hermione tenía al dedo.

Hermione miró en dirección donde apuntaba Astoria y esbozó una sonrisa.

-"Muchas cosas han cambiado, mira yo sé que tu y Draco son muy amigos así que por favor si tienes reservas acerca de este matrimonio me las hagas saber más tarde, ya suficiente tengo con sus padres. "- Hermione pasó una mano por su cabello y soltó un suspiro.

-"Bueno los suegros que te tocaron no son los más amables del mundo pero aman a su hijo. Dales tiempo y estoy segura qua acabarán por aceptarlo. Siempre y cuando no decidas dejar plantado a Draco claro."- dijo Astoria con una sonrisa, pero Hermione no era estúpida, sabía que debajo de este tono tan ligero descansaba una advertencia. Si había una cosa que gustaba de esta mujer era su forma muy especial que tenia de amenazar sin realmente hacerlo. Por eso cuando hablaron por primera vez, no soportó la actitud de ella. Pero sabía que lo hacía de buen corazón, lo hacía para proteger a su ex esposo. Aunque él no necesite ninguna protección.

En este momento Draco llegó al apartamento con Theo, los dos estaban riendo, seguro por un chiste que debió de contar Theo. Draco no pareció sorprendido de ver a su ex esposa, la saludó con un abrazo y le dio un beso en la mejilla a Hermione antes de invitarlos en la terraza.

Pronto la pequeña reunión entre amigos se convirtió en una pequeña fiesta donde Draco aprovechó para invitar a Harry por la gran sorpresa de Hermione. Ginny, Luna y Charlie también estaban, Hermione entonces se enteró de que todo fue idea de Draco y que quería que sus mejores amigos se enteren de su matrimonio.

-"En nombre de todos mis amigos aquí presentes, te deseo la bienvenida en nuestro club"- brindó Blaise, Draco rodó los ojos ante los teatritos de su amigo, Pansy golpeó su marido en el brazo juguetonamente. Los ex Gryffindor y Luna arquearon una ceja. Hermione brindó con Blaise y miró a Draco como para preguntarle que era ese club tan secreto.

-"Pues el club de los Slytherin en el alma. Antes un Slytherin, siempre un Slytherin"- dijo Draco, con la mano sobre su corazón. Charlie farfulló algo incomprensible y Luna sonrió.

-"Muchísimas gracias Blaise, es un honor para mí"- contestó Hermione con una sonrisa y Draco pasó su brazo sobre el hombro de Hermione.

Pasaron horas hablando y festeando, lo sorprendente era que Slytherin como Gryffindor estaban muy contentos para la pareja. Aunque Charlie intentó secretamente de razonar a su amiga a espaldas de su esposa.

-"Charlie, ya no intentes. No voy dejar plantado a Draco"- contestó Hermione riendo.

-"Sea cual sea tu decisión Hermione, yo no te voy a culpar si decides dejar al rubio. Ninguno de nosotros de hecho. "- anunció Charlie con una sonrisa.

-"De eso no tengo la menor duda, tonto"- Hermione abrazó a su amigo.

-"No olvides, si él te causa algún daño le romperé los dientes"- susurró Charlie en su oído.

-"Felicitando a la novia Weasley?"- preguntó Draco a sus espaldas. Charlie se separó de Hermione y miró al rubio a los ojos.

-"Mejor dicho, tratando de que entre en vereda esta cabezona que es Hermione"- Hermione rodó los ojos.

-"Charlie nos estaba felicitando y deseando mucha felicidad para nuestra boda ¿verdad Charlie?"- Charlie no dejó de mirar a Draco pero asintió de todas formas antes de irse a buscar a su mujer que estaba conversando con Pansy, de futuros hijos de seguro.

-"¿Siempre está así de gruñón?" preguntó Draco poniéndose en frente de ella.

-"Solo cuando protege a los que quiere"- contestó Hermione jugando con uno de los botones de su camisa. Mordisqueó su labio inferior antes de decir lo que quería decirle –"Lo siento por lo de antes. Son tus padres y no debería de haberme ido así como así. Si quieres podemos volver a verles y te prometo que haré lo que pueda para mantener la calma."- Draco la silenció con un beso.

-"Nada de eso Hermione, no vamos a dejar que eso se interponga entre nosotros. Tu misma lo dijiste ya hemos esperado demasiado tiempo. Por eso quiero que nos casemos lo antes posible."- Hermione se echó en sus brazos rodeando su cuello con sus brazos, Draco suspiró y la abrazó por la cintura.

-"Solo necesito una palabra tuya y dentro de 2 días todo estará listo para que nos casemos "- susurró Draco en su oído.

-"Lo único que te puedo decir es que pudiste encontrar otro tiempo para invitar tantas personas"- contestó Hermione antes de besar sus labios. No les importaban si sus amigos podían verlos, a estas alturas eso no iba a molestarlos. –"Me casaría contigo hoy mismo si fuera necesario pero podemos esperar 2 días. ¿No?"- preguntó burlonamente viéndolo a los ojos.

-"Pienso que no puedo esperar a que todos regresen a sus casas"- contestó el rubio refiriéndose a todos sus amigos. Quería quedarse a solas con ella y recuperar todo el tiempo que habían estado separados, con ella en Francia y él en Londres. Arregló uno de sus rizos detrás de su oreja y tomó un aire pensativo. Hermione notó ese cambio y lo miró preocupada. Draco suspiró antes de contestar a la pregunta silenciosa de su novia, explicándole porque se ponía así.

-"No pienses en dejarme plantado, ¿verdad? "- preguntó Draco tranquilamente fingiendo desinterés.

-"¿Tu qué piensas?"- preguntó Hermione mirándolo a los ojos. Draco miró en esos ojos avellanos que reflejaban tanta confianza y con una chispa desafiante en la mirada.

-"Pienso que esa vez será diferente. No sé si hablo por orgullo pero siento que a mí no me vas a dejar plantado"- para reafirmar su opinión, apretó el agarre que tenia sobre su cintura, asegurándose que no quedaba ni un centímetro entre ellos.

-"Draco, he perdido suficientemente tiempo viviendo arrastrada por mi pasado. Ahora quiero vivir mi presente y quiero un futuro contigo. Yo quiero tener esa certeza que de alguna forma tu vida está liada a la mía y viceversa. Quiero ser tu esposa Draco, y de eso nadie ma habrá dudar"- Draco asintió y depositó un beso tierno sobre sus labios. Al distanciarse Hermione acarició su quijada, finalmente le gustaba el nuevo cambio de su novio, con esa barba de tres días que tenia. Como si fuera posible le hacía quedar más atractivo de lo que ya estaba.

- "Te amo Granger"- declaró el rubio con un dedo de humor. Hermione soltó una risilla al oír que la había llamado por su apellido.

-"Y yo a ti Malfoy"- con eso Draco sonrió con suficiencia antes de darle otro beso, ese más atrevido y apasionado que dejó Hermione deseando que sus invitados se fueran de una vez a sus casas.

Colegio Hogwarts de magia y hechicería

Draco aprovechó que Hermione se había ido a Paris por el día para ir a visitar a la directora de Hogwarts, Minerva Mcgonagall. Tenía pensado algo para la boda y quería hablarlo con la directora primero.

-"¿Usted quiere casarse en los jardines de Hogwarts?"- preguntó Minerva sorprendida. Draco asintió. -"¿Y si entiendo bien esto sería en medio de la semana, donde todos los estudiantes tienen clases y algunos de los profesores hacen sus clases afuera?"- Draco volvió a asentir.

-"Señor Malfoy los jardines de Hogwarts no están disponibles en plena semana justamente porque los estudiantes tienen clases y algunos de los profesores requieren este espacio."- dijo Minerva. La propuesta del rubio la había sorprendido. Claro podía acceder a su propuesta pero no en plena semana, pero sí cuando la actividad del colegio estuviera más tranquila.

-"Profesora le puedo asegurar que si le estoy pidiendo eso es porque es muy importante. Casarnos en los jardines de Hogwarts significaría mucho para mi novia y yo"- Minerva soltó un suspiro, como podía rechazar un favor de este tamaño a uno de sus estudiantes.

-"Y quien es la elegida, usted me ha dicho que se iba a casar pero no me ha dicho con quien. ¿Ha estudiado en Hogwarts?"

-"No solamente estudió aquí sino que salió primera de su promoción, usted la conoce porque si no me equivoco era una de sus estudiantes favoritos. Y para que usted salga de la duda, los dos estábamos en la misma promoción."- Minerva abrió los ojos como platos al realizar de quien estaban hablando. La que salió primera de la promoción y que por cierto era una de sus alumnas favoritas era Hermione Granger. Pero no sabía que ella estaba comprometida con Malfoy y mucho menos que tenían planes para casarse esta mismísima semana.

-"¿No estará hablando de la señorita Granger, verdad?"

-"Sí, ella y yo nos vamos a casar dentro de 2 días y he pensado que podríamos hacerlo ahí, donde hay tanto espacio. Hermione se quiere casar al aire libre por eso pensé en Hogwarts. Aquí hay mucha verdura y el paisaje está increíble. Por favor profesora no estaría aquí, si no fuera muy importante. Por favor déjenos utilizar los espacios de Hogwarts para la boda"- preguntó Draco, mirando a su profesora.

Minerva sonrió y asintió. Si significaba tanto para ellos, entonces valía la pena.

-"Muchas gracias profesora"- dijo el rubio antes de levantarse y salir de la oficina de la directora. Ahora solo faltaban unos últimos detalles para la boda.

Apartamento de Draco Malfoy, muggle Londres

-"Eso de la despedida de solteros no me convence para nada"- farfulló el rubio viendo como Hermione estaba vestida para su despedida de soltera. Tenía un vestido negro que acentuaba su figura y sus deliciosas curvas. El escote estaba en forma de V y no tenia espalda. No solamente tenía miedo que llegara a cambiar de opinión sino que también tenía miedo a que unos galanes llegaran a ligar con ella.

-"Draco si lo recuerdo muy bien eso fue idea de tus queridos amigos así que cúlpalos a ellos."- dijo Hermione acabando los últimos toques en su maquillaje.

La boda estaba para el día de mañana y habían decidido que iban a pasar la noche separados. Porque no podían pasar la noche juntos antes de la boda, una tradición que se encargó de recordarles Jane.

-"Draco ya deja esa cara, estaré con las chicas. Solo pasaremos un tiempo cotorreando y nada más. Yo no puedo decir lo mismo para ti y tus amigos. No quiero ninguna mujer casi desnuda a esta despedida de soltero Draco. No confío mucho en Theo y tu amigo Blaise acerca de estas cosas."- murmuró Hermione. Draco sonrió con suficiencia al darse cuenta que no era el único en preocuparse. Se puso detrás de ella y beso su hombro mientras acariciaba la piel expuesta de su espalada.

-"Eres la única mujer que quiero ver casi desnuda y en mi cama Hermione, mi futura esposa"- susurró el rubio en su oído. Hermione cerró los ojos al sentir las caricias de Draco.

-"Más te vale"- jadeó ella.

-"Lo mismo digo yo, nada de hombres casi desnudos payaseando y mostrando sus muscules de atletas"- su tono era ligero pero la mirada que le daba por el espejo decía más que miles de palabras.

-"¿Celoso?"- preguntó acariciando su mejilla, mirándolo por el espejo. Draco se encogió de hombros.

-"Protector, diría yo. Eres mi prometida es normal que tenga una reacción así."-ella se dio la vuelta para encararlo, una sonrisa adornando su cara. Se puso de puntillas para darle un beso cuando oyeron tocar a la puerta. Draco ni se preocupó e inició el beso. Fue Hermione quien se decidió a interrumpir el beso y llevó a su novio quien estaba maldiciendo en baja voz sobre el mal momento que elegían sus amigos para llegar. Theo y Blaise estaban en la sala y vieron la pareja bajar las escaleras, Hermione venía con Draco detrás de ella, con cara de un niño que no quería ir a la escuela un lunes.

Por poco Theo se habría reído si no fuera por la mirada que le daba su amigo.

-"Habíamos quedado para las 8"- dijo el rubio como reprochándoles de haber llegado temprano.

-"Pero son las 8"- contestó Blaise con una sonrisa. Draco alzó una ceja, no convencido.

-"Anda Draco"- dijo Hermione, juguetonamente lo atrajo hacia ella jalando por los bolsillos delanteros de su jean. – "Me lo traen entero por favor, que lo quiero enterito para la boda"- dijo Hermione mirando al rubio a los ojos, con una sonrisa. Draco sonrió con suficiencia antes de tomar su rostro en sus manos para poder besarla.

-"Ya basta de arrumacos chicos, tienen todo el día de mañana para eso cuando venga la luna de miel"- dijo Theo.

-"Te veo mañana"- dijo Draco mirándola a los ojos, más como una afirmación salió como una pregunta. Todavía le costaba creer que por fin se iba a casar con ella. Sabía que no había nada de qué preocuparse pero no podía evitar dudar un poco. Parecía todo tan perfecto que era en su naturaleza dudar de lo que parecía demasiado bonito.

-"Nos vemos mañana"- afirmó Hermione como una promesa. –"Ahora vete antes de que cambie de opinión y decida secuéstrate aquí conmigo hasta mañana"- al oír eso Draco sonrió con suficiencia, encantado por la idea de la castaña. Hermione sonrió y lo empujó juguetonamente en dirección de sus amigos para que se fuera. Ante el rechazo de ella Draco fingió un puchero antes de irse con sus amigos.

Ginny, Luna llegaron justo después de que Draco se fuera con sus amigos. También estaban invitadas, Astoria, Alicia, su cuñada, Pansy estaba pero no podía quedarse mucho ya que tenía que tener reposo por su embarazo. Ginny había tenido la idea de llevarla a una discoteca de la ciudad, donde hubo un hombre quien acabó medio desnudo como lo imaginó Draco. En un momento le pidió a Hermione que viniera a bailar con él y como buena novia que festejaba su noche de soltera, la castaña aceptó. Ginny y Luna silbaron cuando el hombre empezó a bailar muy sugestivamente con Hermione, quitándose la ropa de la manera más sensual posible al mismo tiempo. Por otro lado Theo y Blaise optaron por una salida entre hombres en un bar de Londres Mágico.

Cuando ya empezaba a hacerse tarde los chicos y las chicas regresaron a sus casas. Draco y sus amigos pasaron la noche en casa de Blaise y Hermione y sus amigas en el apartamento que compartía con el rubio. Draco estaba muy cansado, su único pensamiento en dormirse era que en pocas horas seria un hombre casado. En el apartamento las chicas se las habían arreglado para compartirse las habitaciones. Hermione durmió en su habitación que compartía con Draco y las chicas en la otra habitación para los invitados y también abajo en el salón.

Hermione se despertó al oír la voz de Ginny, por lo que suponía que la pellirroja estaba despierta. Miró el reloj, estaban las 9 de la mañana, su madre iba a estar en dos horas para ayudarla a peinarse y prepararse. Observó el anillo de compromiso que Draco le había regalado, el anillo de Slytherin lo tenía puesto en la otra mano. Ese anillo de compromiso que había tardado tanto en aceptar.

-"Hoy me caso"- susurró para sí sola. Miró a la foto que estaba en la habitación, de Draco y de ella en Canadá y soltó un suspiro. Podía hacerlo, solo necesitaba calmarse, todo iba a salir bien. Además no es como si no estuviera enamorada, amaba a Draco con todo su corazón. Sin embargo algo faltaba, no podía casarse sintiéndose así, tenía que hacer algo.

Luna se fue a buscar a Hermione porque quería que desayunaran juntas, Astoria, Ginny y Alicia ya estaban por empezar a desayunar, solo faltaba a la castaña. Luna temía que las sabanas se le pegaran a su amiga, por eso se fue a buscar. Tocó a la puerta y no oyó nada, tocó otra vez y no resultó. Entonces abrió la puerta, creyendo que su amiga seguía durmiendo. Pero al abrir la puerta no encontró a nadie, la cama ya estaba hecha y Hermione no estaba. Buscó en la sala de baño y no había nadie. Luna bajó con rapidez las escaleras y ahí encontró a las tres mujeres mirándola con sorpresa por tanta prisa.

-"Chicas tenemos un problema, Hermione no está"- dijo Luna mirando a Astoria, Ginny y Alicia en los ojos.

Mansión de los Zabini, Londres mágico

Pansy no podía creer lo que estaba oyendo, por lo que le pidió a su amiga que le dijera otra vez lo que le acababa de contar.

-"Hermione no se encuentra Pansy, tenemos que encontrarla antes de que Draco se dé cuenta"- dijo Astoria en baja voz. En este mismísimo momento llegaba Draco, recién despertado, su pelo en desorden. Sin embargo la expresión que llevaba no era la de una persona que acaba de despertarse, se veía a leguas que lo había oído todo de lo que había dicho Astoria.

-"¿Que has dicho Astoria?"- Astoria respiró hondo miró a Pansy y después al rubio.

-"No encontramos a Hermione Draco, no está"

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