Pasaron dos días desde que Sasori envió la carta a sus amigos de la Lluvia. Yo ya estaba recuperada y Sasuke y Naruto casi habían llegado a la Arena. Chiyo, la abuela de Sasori se encontraba e mi habitación haciéndome las ultimas pruebas para ver si estaba recuperada.

-Estas muy sana.-Rió la anciana mientras miraba los documentos.

-Muchas gracias por curarme abuela Chiyo.-Sonreí como agradecimiento.

-No hay de que Sakura... Aun que podrías hacer algo por mi.-Sonrió mientras me miraba.- ¿Por que no sales un rato con Sasori?

Me sonrojé a mas no poder, Sasori. Nunca lo habría visto de la manera en la que decía su abuela. Era agradable con migo, guapo... Al cuerno.-Claro me encantaría.-Sonreí de nuevo antes de que alguien entrara.

-¿Como estas Sakura?-Decía Kakashi mientras se acercaba y me miraba. Chiyo se levanto.

-Bueno Sakura, eso ya lo decidís vosotros dos.-Salió mientras seguía riendo. Era una abuela muy risueña por lo visto, y muy agradable también. Me gustaría aprender jutsus médicos de ella.

-¿Decidir el que?-Preguntó mi sensei mientras se sentaba a mi lado.

-A donde vamos a ir Sasori y yo.-Conteste.

-¿Os vais?

-Si, a dar una vuelta por la villa.

-¿Cuando?

-¿A todo tienes que preguntar maestro Kakashi?

-Vale, vale...

Reí, Kakashi parecía estar bastante interesado en eso pero no le di mucha importancia. Era mas de media mañana y mi estomago rugía de hambre y falta de comida.-Odio los chequeos...

-¿Por que?

-Maestro Kakashi. A la próxima pregunta le doy con el cojín.-Le miré riéndome. Todo desde que entró eran preguntas. Ni que fuera una entrevista.

-De acuerdo.-Sonrió.- Vamos a comer anda.-Dijo mientras me cogía del brazo y salíamos de la habitación. Justo nos encontremos al Kage de frente.

-Justo con quien quería hablar.-Sonrió.- Vamos al despacho, todos os están esperando.

Me pregunté por que pero no llegue a decirlo, solo obedecí. Al llegar estaban todos mas otras dos personas. Naruto y Sasuke.

-Sakura-chan.-Dijo Naruto abrazándome.- ¿Estas mejor?

-Si...-Sonreí y le devolví el abrazo.- ¿Me sueltas ya?

-Claro, claro.-Sonrío rascándose la cabeza mientras me soltaba.

-Bien. Hemos recibido ya la respuesta de la lluvia.-Dijo el Kazekage mientras nos miraba. Y comenzaba a leer la carta.- 'Estimado Kazekage. Durai es un antiguo miembro del ANBU, ahora mismo esta en busca y captura por la Lluvia por traicionar a la villa. Siento no haber podido contestar antes. Decidle a la Hoja que en unos días pasaremos a por el para ponerle castigo. Firmado Konan, Pain y Nagato.'

-De acuerdo. Pero sigo diciendo que no tiene sentido. Sigo sin comprender por que van tras la chillona.-Dijo cruzándose de brazos Suigetsu.

-Nunca e ido a la Lluvia. Así que no se que mal podría haber hecho.-Contesté.

Hubo un largo silencio, esos minutos que estuvimos pensando a mi se me hacían horas. Iban tras de mi y no sabíamos nadie de los presentes el por que.

-Quizás... Es por lo que arás.-Dijo Naruto pensativo.

-Claro Naruto, Ojiji-sama les a dicho una de sus premoniciones y van a por mi antes de hacerlo.-Le mire mientras decía todo en un tono bastante sarcástico.

-Bueno, lo que importa es que ahora mismo no están atacando ni nada, y han parado.-Dijo Sasori sonriendo.

Suspiré y asentí.-Tiene razón, han parado no hay por que alarmarse. Además. Podre defenderme sola a caso de que me ataquen.

-Claro. Como la última vez que si no es gracias a mi ya estarías muerta.-Dijo Suigetsu de mala gana y mirándome.-Te recuerdo que fui yo el que te dijo que había alguien en tu casa.

-Ya lo sé. Y gracias por haber entrado. Pero casi me matas tu por el susto.

Todos nos miraban como si fuera una conversación interesante. Temari mas bien me miraba con cara de psicópata por que Suigetsu me había salvado. Sasori por otra parte me miraba y con la mano disimuladamente me señalaba la puerta a la cual me dirigí.- Yo me retiro.-Sonreí y salí fuera seguida de Sasori.

-¿Y donde quieres ir preciosa?-Preguntó.

-¿Donde me llevarías?

-Pues... Ahora mismo a mi habitación -Río mientras yo me sonrojaba a mas no poder.- Pero yo soy un tipo decente no como Suigetsu. -Dijo mientras caminaba y sonreía.

-B-Bueno Suigetsu es que es algo idiota, pero tiene un buen corazón.-Decía mientras caminábamos hacia la salida. Al salir la luz del sol brillaba, perecía mentira que fuera mas de medio día. Aun que yo seguía teniendo hambre.

-Crees que es bueno por que como a dicho te salvó la vida... Pero sigues pensando que es un idiota.

-Bueno, vale. Es un completo idiota.-Suspire y le mire.- ¿No sabes de algún lugar para comer? Tu abuela no me a dejado probar bocado...

Rió a mi comentario y asintió. Puso rumbo a un pequeño restaurante, parecido al Ichiraku, también vendían ramen, así que seguramente Naruto habría comido allí.

-Aquí es.

-¿Ramen?

-Claro, ¿no te gusta?

-Pues la verdad es que me encanta -Sonreí y entre. Me senté y a mi lado Sasori. Se parecía mucho mas por dentro al Ichiraku que por fuera. Sasori pidió comida por los dos. Yo no sabía lo que había y lo que estaría bueno o no. Al poco rato ya nos habían servido y poco después ya habíamos terminado. Fue rápido, no ponían tanto ramen como en Konoha, pero el poco que ponían llenaba mucho.

-Estaba delicioso.-Sonreí mirando como pagaba.-No tenias por que pagar.

Sasori sonrío de medio lado.-Si tenia por que.-Se levanto mirándome.-Será mejor que volvamos antes de que se pregunten donde estamos.

Asentí levantándome. En el camino de ida a la mansión Kage no hablemos ninguno. Quizás no tendríamos nada que contarnos. O quizás fuera la vergüenza. Quien sabe. Al entrar me pare en la puerta de mi habitación.

-Yo me quedo aquí.-Sonreí.

Sasori puso una de sus manos contra la puerta como impidiéndome el paso. Me miró y sonrió mientras se acercaba a mi.-De acuerdo pero antes...-Dijo acercándose cada vez mas a mis labios con la única intención de besarme. Yo no sabía que hacer así que lo único que podía era sonrojarme mas y mas por momentos. Hasta que una mano se puso en medio del beso.

-Te llama tu amigo Kankuro. Pelirrojo refinado.-Dijo Suigetsu quitando la mano mientras que Sasori se apartaba.

-De acuerdo. Ya nos veremos Sakura -Sonrió y marchó con paso firme y las manos en los bolsillos de sus pantalones.

-Se supone que a de protegerte no besarte.-Dijo Suigetsu molesto.

-Se supone que no te tendrías que meter en mi vida.-Le mire abriendo la puerta.

-Te recuerdo que empezaste tú, hace unos días.

-Bla, bla, bla. Si no tienes nada que decirme no me molestes.-Entre en mi habitación y antes de poder cerrar la puerta Suigetsu puso el pie impidiéndomelo.

-Solo una. Nos volvemos a la Hoja.-Retiro el pie y esta vez cerró él.

Abrí de nuevo y antes de que pudiera decir nada ya se había marchado. Entré solo para recoger mis cosas antes de bajar y encontrármelos a todos abajo. Incluido el Kazekage. Nos acompañaron hasta la salida donde nos despedimos todos.

-Un placer volver a verte Gaara.-Dijo el rubio de Naruto sonriendo.

-Lo mismo digo Naruto.-Le tendió la mano a su amigo cual la cogió y se despidieron como suelen hacer. Un apretón de manos.

-Es una lastima que te vayas.-Dijo Temari a Suigetsu.- Este tiempo me lo e..

-Temari. Escuchame. Tu y yo nada, eso solo fue diversión. O quizás ni eso. -Se giró y nos miró.- ¿Partimos ya?

En ese momento amé a Suigetsu. Enserio le había dado calabaza a Temari antes que ella a él y por lo visto parecía resignada y con muy mal humor.

-Claro.-Sonreí y antes de que me pudiera dar cuenta. La arena del frasco que me dio Gaara había salido y había parado un kunai.

-Vaya, vaya. Así que la pelirosa tiene la barrera del Kazekage...-Dijo uno de los cuatro hombres presentados allí. Llevaban cada uno una mascara. Por lo que parecía eran mascaras de miembros del ANBU de algunas aldeas. Una ya la había visto antes. Era de la Lluvia, junto a otras que no conocía. Naruto y Sasuke se pusieron delante mía bastante veloces y a mis lados Kakashi-sensei y Suigetsu.

-¿Qué es lo que queréis de ella?-Pregunto Sasuke mirándoles con el sharingan.

-Quizás solo divertirnos, o puede que matarla.-Sonrió fríamente un hombre, el mas alto de los cuatro.

-Por mi vale.-Contestó Temari. Todos miraron mal a la rubia, Incluso sus hermanos, una cosa es ser borde conmigo. Y otra muy distinta es que esté a favor de que me maten.

-¿Quien os manda?-Dijo Suigetsu con un tono estricto, y exigiendo la respuesta.

-Eso no es de tu incumbencia. Nosotros cumplimos ordenes.-Dijo Otro.

Kakashi miró hacia atrás mirándome.-Tranquila. No te atacarán, nosotros se lo impediremos.

Después de estas palabras la arena del Kazekage ya había cogido a los cuatro manteniendolos apretándolos, casi sin dejarles respirar.

-No diremos nada.-Dijo uno sonriendo antes de que Gaara apretara lo suficiente la arena como para matarles. Lastima que solo eran clones de sombra.

-Gracias.-Sonreí.- Por protegerme de nuevo.

-Sakura es nuestro trabajo proteger a los camaradas, ¿sabes?-Contesto Kakashi sonriendo y poniéndome una mano en la cabeza.

-Gaara, gracias por tu arena.-Dije devolviendole el frasco. Sabía de sobra que la arena solo me protegería si estaba cerca de Gaara o en la villa. Gaara tomó el frasco sonriente.

-No hay de que Sakura.-Destapo el frasco y la arena entró de nuevo a su calabaza.

-Bueeeeeeeeeno. Vayámonos ya. Estoy deseando ir al Ichiraku.-Dijo Naruto.

-Solo piensas en comer Dobe.-Suspiro Sasuke.

-Pero tiene razón. Deberíamos irnos ya.-Añadió Suigetsu.- Ahí que avisar a la quinta sobre los actos de los queridísimos amigos de Sakura.

-Claaaaaaaaro. Los quiero taaaanto. Puff... -Dije igual de sarcástica que Suigetsu.

Todos rieron a nuestros comentarios. Tras despedirnos formalmente de todos. Partimos a Konoha, el camino sería mas largo que antes, pero en vez de aguantar al idiota de Suigetsu, ahora tendría que aguantar también las tonterías de Naruto.

-Sakura.

Giré mi cara y miré a Suigetsu que iba el último.-¿Qué?

-Tengo sed.

Le miré cabreada mientras apretaba el puño con fuerza.- S-Suigetsu... ¡Esta vez si que te voy a matar!-Dije mientras salía a correr detrás de él. Kakashi, al igual que anteriormente reía esta vez acompañado de Naruto y Sasuke.

-Eso será si me pillas chillona.-Decía mientras corría y reía.

-¡Es que como te pille no lo cuentas! -Añadí casi alcanzadole y corriendo aun por aquél pesado desierto que era la entrada a Suna.