Tardemos cuatro días contados en llegar a Konoha. Ya que Sasuke y Naruto no habían descansado al igual que Suigetsu, Kakashi y yo. Nos parábamos siempre y reíamos al lado de una hoguera que hacían entre los dos senseis. A los cuatro días lleguemos a Konoha y allí nos esperaban Shikamaru junto a Ino.
-¡Ya era hora frontona! -Dijo la rubia gritando.
Saludé encantada de volver a estar en casa. -¡Hola a ti también Ino!
-Vaya par de problemáticas... -Suspiro con desgana Shikamaru antes de que Ino le diera un pisotón.
-¿Qué me has llamado? -Preguntó con cara de pocos amigos mientras miraba a su chico.
-Na-Nada. -Contestó Shikamaru con miedo a que la rubia le diera. Hacían muy buena pareja y se conocían de siempre, pero sus caracteres no habían cambiado nada. Entremos en la aldea acompañados por ellos dos. Shikamaru iba con los chicos mas adelante y yo con Ino mas hacia detrás.
-Y que... ¿Algún chico guapo en la Arena? -Abrí la boca para contestar pero rápidamente me corto.- Y me refiero alguien aparte del Kazekage.
Me quedé pensativa y después me acorde de Sasori. El pelirrojo amigo de Kankuro. Me sonroje al recordar la escena del pasillo.- P-Pues había uno..
-¡Cuéntame! -Dijo entusiasmada la rubia. En ese tiempo en la aldea hubo muy pocos cotilleos, así que quería saber nuevos.
-¿Qué te cuente que? -Respondí sin saber.
-Pasó algo entre vosotros. Así que dímelo.
-Pues.. -Empece sin poder terminar.
-Que casi la besa en la puerta, y que quería invitarla a su habitación. -Concluyo el chico con dientes de tiburón.
-¡¿De verdad? -Dijo la rubia mas entusiasmada que antes.
-Yo, por lo menos, no me e acostado con nadie. -Le miré con cara de pocos amigos mientras él se giraba y me miraba con sus ojos lilas.
-¡Já! -Dijo con un tono muy sarcástico.- Te lo hubieras tirado ahí mismo chillona.
Enrojecí violentamente a las palabras de Suigetsu mientras el resto nos miraban. Mis compañeros, Naruto y Sasuke, parecían muy sorprendidos. A Kakashi se le veía tranquilo, seguramente sabría que Suigetsu diría alguna de sus estupideces. Ino se quedó con la boca abierta y Shikamaru miraba las nubes, sin prestar demasiada atención a nuestra pequeña pelea.
-¡Por lo menos no es la hermana del Kage! -Contesté enfadada.
-Claaaaaaaaaaaro. Es el amigo del hermano del Kage.
-¡Exacto!-Grite levantando las manos.- ¡El amigo del hermano! ¡No la hermana!
-¡O paráis ya los dos de discutir o os mando con Ibiki! -Gritó la Hokage de los nervios después de ver nuestro espectáculo. A su lado se encontraba el Raikage que saludo a Sasuke y a Naruto.- Sakura, Kakashi, Suigetsu. Este es el Raikage. -Dijo mas tranquila la Hokage pero aun con algunos nervios.
-¡Hey! ¿Dónde esta Bee? -Preguntó Naruto.
-¡Come on Baby! -Dijo Bee poniéndose entre Ino y yo.- Mi nombre es Killer Bee, y soy el littel brother del Raikage, yeah... -Dijo mientras rapeaba y Ino y yo le mirábamos con cara de no enterarnos de nada.
Shikamaru y Naruto apartaron rápidamente a Bee de nuestro lado y lo pusieron al lado de su hermano.
-Un placer. -Contestó Kakashi-sensei.
-Lo mismo digo. -Dijo Suigetsu.- Pero con el permiso de los Kages y de los chicos menos de la chillona, me voy a mi casa. -Echo a andar con las manos detrás de la espalda.
-Tonto... Estúpido... Ojala te pise un gigante...-Susurraba mientras apretaba los puños. Suigetsu me tenían de los nervios.
-Bueno, bueno. -Suspiro la Hokage.- Cogisteis al final al culpable ¿o no?
-Así es. Fue Suigetsu quien lo encontró. -Dijo Kakashi señalando a su compañero aun visible a nuestra vista.
-Eso claro antes de ti..-Rápidamente Kakashi me tapo la boca con la mano y yo empecé hacer gestos con las manos mientras él sonreía. Tsunade quedo extrañada al acto de mi sensei. Suspiro y nos dedico una sonrisa.-Mierda... -Pensé. Algo mal iba.
-¡Que demonios a pasado en la Arena! -Grito la Hokage. El Raikage que estaba a su lado se asusto. Nunca había visto mujer con peor carácter que ella. Bueno, si. A la Mizukage.
-Aparecieron cuatro hombres, uno tenia una mascara de la Lluvia, el resto eran de otras aldeas. Todos iban a por Sakura. -Contestó Kakashi.- Lluvia, Niebla, Roca y Cascada. Las cuatro personas eran del ANBU así que al igual que el que tenemos aquí serán ninjas renegados.
-Maldición... -La Hokage se mordió la uña como hacia siempre y nos miro de nuevo.- Sakura, ten mucho cuidado. Si son del ANBU serán expertos, y si son renegados algo malo habrán hecho.
Asentí y sonreí. -No se preocupe, podre cuidarme sola.
-La Nube hará lo que sea necesario para ayudar a Konoha. -Dijo el Raikage.
Ambos Kages se dieron las manos antes de que el Raikage partiera de nuevo a la Nube. Yo mientras mirabas a las chicas que habían despidiéndose de uno de los acompañantes del Kage. Era rubio de ojos oscuros, muy mono todo a de decirse. Él se despidió de ellas con la mano antes de partir. Mientras que se había pasado media mañana y todo, yo ya me encontraba en casa relajándome en un largo baño, estaba pensando en lo sucedido con Sasori. Sabía que no estaba enamorada de él. Pero por un momento pude sentir su respiración junto a la mía y si no llega a ser por Suigetsu... Ahora mismo no se donde estaría... O si hubiera acabado con él y Temari. Bueno, no hubo nada entre ellos, pero lo suficiente como para no volverse hablar.-Gracias Suigetsu...-Susurre.
-De nada. -Dijo detrás de la cortina de mi baño. Grite tan fuerte que casi me dejo la voz allí.
-¡¿Qué demonios haces en mi casa?
-Pues me aburría y vine a visitar.
-¡Pervertido! -Busqué la toalla sacando solo mi cabeza por la cortina mientras enrojecía violentamente. Él me tendió la toalla que yo cogí rápidamente.-Gracias. Y ahora sal del baño y espera en el salón.
Dicho y hecho. Suigetsu obedeció, sin decir nada salió al salón y espero a que yo saliera del baño ya vestida. Me senté a su lado aun algo sonrojada por lo ocurrido.- ¿Qué quieres?
-Ya te lo e dicho. Vine a visitar. -Dijo mientras se ponía cómodo en el sofá.
-¿Te traigo un café o algo? -Respondí al ver la actitud de chulo de playa que se le veía mientras se ponía cómodo en el sofá.
-Hombre pues... -Empezó.
-Pues mejor te vas. -Terminé de decir.-Es un día libre para mí. Así que mejor vete a tu casa y haz lo mismo que haces aquí. Osea se. Nada. -Me levante y me dirigí a la puerta, la abrí y me eche a un lado. Suigetsu se había levantado y salía despacio. Ino se encontraba fuera. Entro de golpe mientras yo cerraba la puerta.
-¿Tu y Suigetsu...? Ya sabes... -Dijo con cara de pervertida mientras se sentaba en el sofá.
Le tire un cojín a la cara.-¡Ni de broma!
-¿Entonces que hacía en tu casa? -Preguntó la rubia.
-Pues que se aburría y me visita entrando por las ventanas. -Suspire. Y le miré.- ¿Qué te trae por mi casa?
-Pues a que me cuentes la historia de tu y como se llamaba... -Chasqueaba los dedos mirando al techo mientras pensaba.
-¿Sasori? -Pregunté.
-¡Ese! -Me miró y sonrío.-Bueno, ¿que tal besa?
-No me beso... -Dije con desgana mientras subía los pies en el sillón donde estaba sentada.- Suigetsu puso su mano antes de besarme.
-Agua fiestas... -Susurro.- ¿Y que pasó con Temari?
-Ah, bueno aparte de que casi le mato y que se quedo de cuadros cuando Suigetsu le dijo 'Temari. Escuchame. Tu y yo nada, eso solo fue diversión. O quizás ni eso.'
Ino se echo a reír. Ninguna de las dos aguantábamos a Temari, así que fue divertido recordarlo. La rubia reía cada vez mas cuando le seguí contando la historia desde el principio. Así seguimos hasta que se hizo la noche. Había un par de latas de refresco en la mesa y patatas también. Poco después me quedé sola ya que Ino hoy pasaría la noche haciendo vete tu a saber que con el problemático de Shikamaru. Me tumbé en la cama y descansé como nunca había descansado. Era agradable tener el olor familiar de mis sabanas y pijama. Al día siguiente me desperté ya que alguien picaba a la puerta. Me levante con el pelo alborotado, suelo moverme mucho por la noche. Antes de abrir me restrege los ojos con ambas manos y abrí. Allí habían tres personas. Dos hombres y una mujer. La mujer era alta de pelo azulado y con una rosa en el. Uno de los chicos era pelirrojo con un ojo tapado por los pelos. El único ojo que se le veía era lila al igual que el otro chico, que a diferencia de él tenia el pelo naranja y muchos 'piercing' en la cara.
-Tu debes de ser Sakura. -Dijo la mujer sonriente.
-Así es. -Dijo una voz muy conocida y estresante para mi. -Esta es la chillona.
-¿Podemos pasar? -dijo el pelinarajna mientras me miraba. No parecía tener expresión ninguna. Asentí y abrí mas la puerta. La chica me ofreció su chaqueta al verme tan poco apropiada para el momento. Me la puse y sonreí.- Gracias. -Al pasar se sentarón todos en el salón, junto a Kakashi y Suigetsu.
-Estos son los amigos de Sasori de la Lluvia.-Dijo Kakashi.- Son Konan, Pain y Nagato.
-Yo soy Sakura como bien habéis dicho. -Me senté tapada por la chaqueta de Konan.- ¿Sobre que queréis hablar?
-Sobre lo sucedido con el antiguo miembro del ANBU. -Dijo Pain el peli-naranja.- ¿No sabéis por que la sigue?
-Como ya dije en su momento.. Nunca e ido a la Lluvia... Ni a ninguna del resto de villas tampoco.
-¿El resto? -Preguntó el chico con un ojo tapado al que Kakashi me había presentado como Nagato.
-Exacto. Hay mas aparte de la Lluvia. -Dijo Suigetsu mientras le miraba desde mi lado.
-Cascada, Lluvia, Niebla y Roca. -Comentó Kakashi.
-He oído que han echo una banda o una organización, algunos antiguos miembros de las villas... -Dijo Konan no muy segura de sus palabras.-Pero no estoy muy segura. Aun así buscaré información sobre ello. -Se levanto y antes de marcharse le di su chaqueta que me había prestado. Después salió de casa.
-Si es verdad lo que dice Konan... Deberíais tener cuidado... -Dijo Pain.- Sobre todo tu Sakura.
-Se cui... -No pude terminar la frase. Suigetsu me había tapado la boca con la mano.
-Sabes cuidarte sola. -Resopló Kakashi.- Solo queremos protegerte Sakura. No queremos que resultes herida.
-Y conociéndote, lo harás todo a lo bruto, y te pondrás en peligro.-Dicho esto me soltó y se levantaron los cuatro hombres.
-Si encuentran al otro ninja renegado de la Lluvia avisen lo antes posible. -Dijo Nagato antes de salir por la puerta seguido de Pain, dejándome con ambos senseis. La sala quedo muda, nadie habló, los tres estábamos pensativos.
-Bueno. Me voy. -Dijo Suigetsu poniéndose las manos detrás de la cabeza y rompiendo el silencio. Kakashi y yo le miremos.- E quedado y no debo llegar tarde.
-No asustes a la chica. -Sonreí irónica.
-Mas asustas tú. -Dijo y cerro de un portazo.
-Me tiene de los nervios... -Comenté y miré a Kakashi. Se había levantado y me miraba mientras se acercaba.
-Sakura... -Sonrío a medida que se acercaba. Me sonrojé sin poder evitarlo. ¿Por que se le veía tan bien a mi sensei en esas condiciones.- Deberías descansar. -Posó su mano en mi cabeza como hacía años atrás.
Sonreí y asenti. Antes de irme le di un beso en la mejilla a mi sensei y despues lo eche de mi casa. Me metí en la cama y dormí hasta que vino.
-¡Frontona abre! -Grito Ino desde fuera.
-I-Ino-chan estará durmiendo... -Dijo Hinata.
-¿No crees que es hora de levantarse Hinata? -Contestó la nueva Hyuga. Tenten. Se había echo oficial de que ella y Neji mantenían una relación.
Abrí la puerta desganada mientras ellas pasaban.-Estaba durmiendo...
-Eso ya lo sabemos... -Dijo Ino echándose en mi sofá. A diferencia de Hinata y Tenten, ella se tiraba en cualquier lado que veía cómodo.
-Veníamos a decirte -Empezó Hinata.
-Que tu Suigetsu. -Continuo Ino.
-No es mi Suigetsu. Metetelo en la cabeza Yamanaka. -Le miré con cara de pocos amigos.
-Bueno... -Dijo echándose hacia un lado dejándome sentarme al lado.
-Tiene algo con la novia de Sasuke. -Concluyó Tenten.
-¿Eh? -Estaba medio dormida, por eso no me enteraba de nada. -¿Qué quien tiene algo con Suigetsu?
-Hay la niña esta... -Ino me miro y gritó en mi oído.- ¡Karin!
-¡No estoy sorda! -Contesté. Y miré al resto.- Así que con ella es con la que había quedado... -Susurré.
-¿Había quedado con ella? -Pregunto Hinata.
-Me dijo que había quedado con una chica... Pero no me dijo quien.
-¡Chicas ya sabéis que tenemos que hacer! -Propuso Ino.
-Oh no... -Dijo Tenten.
-Ya empieza... -Dije desganada.
-I-¿Ino-chan? -Preguntó Hinata nerviosa por el carácter de la rubia.
-¡Hay que averiguar que traen esos dos! -Dijo mientras se ponía en pie en mi sofá destrozandomelo mas aun y con un puño levantado. Definitivamente, las tres restantes pensemos que se le acabada de ir la olla completamente.
