Simplemente era la peor persona del planeta. Del Universo. La peor.

No lo pensé. Sólo... estábamos ahí y nos besamos. Fue grandioso... ¡maldita sea, estaba mal! No era lo correcto. Pero...

Sí, era la peor. Y además, bipolar.

Rayos, pasé por lo mismo, sabía cómo dolía que tu novio besara a otra. No podía hacerle eso a alguien a quien pretendía hacer mi "amiga". ¡A nadie!

Me gustó, no lo podía negar. No lo lamentaba. No el hecho en sí, era el contexto el que tuvo que haber sido otro.

Todo pasó rápido. Aún así —quisiera o no admitirlo, me odiara o no por ello—, fue tan divertido mientras duró...

¡Agh! La peor.