Después de dos días de completa tranquilidad gracias a las pequeñas vacaciones de una semana, que acababan de empezar, fui con los chicos al restaurante de carne donde antiguamente se reunía el equipo de Asuma. La razón, sencilla, Shikamaru había ido a hablar con Inoichi Yamanaka sobre su hija Ino. Él no quería esconderse más y demostrarle a Ino a todas horas cuanto la quería. Por lo que me dijo Ino, su padre intentó leer la mente a Shikamaru mas de una vez. Pero no era muy buena idea, mas que nada por lo que había sucedido la noche anterior en casa de Shikamaru.

-¡Enhorabuena! ¡Dattebayo! -Dijo Naruto alegre mientras comía la carne. Tenía que ser rápido si quería comer, ya que Chouji tenía mas practica a la hora de coger la carne. Allí estábamos todos. Neji y Tenten, Sasuke y Karin, Naruto y Hinata. Que por lo visto empezaron a salir poco después de llegar de la Arena, A Neji no le hacía mucha gracia ya que ninguno se lleva bien con el otro. Kiba y Akamaru también estaban y Lee. Que hacía una especie de reto entre él, Naruto y Chouji de haber quien comía mas. Luego el equipo de asuma y yo. Poco después llego la gran pareja de Konoha con su preciosa hija en brazos.

-Parece que el problemático al fin se a afrontado al padre. -Decía Asuma mientras nos miraba y sonreía. Seguía como siempre, solo un pequeño cambio. Ya no fumaba, Kurenai le hizo prometer que cuando naciera la niña lo dejara y así lo hizo, ahora llevaba un palillo, como lo llevaba cuando era joven.

-¡Asuma-sensei! -Gritaron sus tres alumnos de emoción y sorpresa. Ino se tiro encima de su sensei dándole un gran abrazo. Shikamaru y Chouji por otra parte se acercaban mas tranquilos. Chouji seguía con su bol de arroz en mano con trozos de carne por encima.

-Veo que la voluntad del fuego sigue estando por aquí. -Dijo Kakashi venía caminando tranquilo con las manos en los bolsillos.

-Ahora esa voluntad la tiene mi hija. -Sonrió este y miro a su pequeña hija. Se parecía mucho a Kurenai. Y nada a Asuma. Supongo que seria bueno que no se pareciera al padre. Kurenai era mucho mas guapa.- Y... ¿Cómo va Anko?

Kakashi se ruborizó muchísimo y después se rascó la nuca mientras sonreía.- Esta de misión... Llegará mañana mismo.

-Tendrás muchas ganas... ¿Ya le has comprado el anillo o no?- Dijo Kurenai mientras dejaba a la niña con Ino y se agarraba del brazo de su esposo.

-Pues si, ya lo tengo.

-¡¿Qué quéeeeeeeeeeeeeeeee?- Grité.- ¡Kakashi-sensei! ¡¿Te vas a casar y no nos lo dices?

-Bu-Bueno Sa-Sakura... Tampoco es para tanto... -Dijo este mientras me miraba.

-Doble celebración ¡Dattebayo! -Gritó Naruto aun mas contento que antes, si eso podía ser posible.

-Así que el ninja copia de Konoha se casa. Nunca me lo esperé de ti Kakashi. -Dijo Suigetsu mientras se apoyaba en el marco de la puerta y le miraba. Después se acerco a Ino para ver al niña mientras le ponía caras raras y esta reía.

-Bueno, todos maduramos alguna vez. -Dijo Kakashi mirándole.

-Yo soy muy maduro. -Dijo.

-Tu mas bien estas podrio.- Dije.- Para estar maduro tienes que ser firme, y no acostarte con nadie.

-Y eso me lo dice... ¿Quien?

-Yo. Y si no te gusta te aguantas. -Me levanté.- Con vuestro permiso y sin el del tiburón. Me marcho. Tengo cosas que hacer.

-Sakura-chan, ¿te acompaño? -Se ofreció Naruto.

-No gracias -Sonreí y marché del restaurante. Hacía una brisa fresca fuera del restaurante. Empecé a andar por las calles de Konoha, no había nadie... Era extraño pero seguí y cuando estaba a punto de llegar a mi casa, aparecieron los cuatro ANBU's que vimos en la arena. Solo pude ver al que tenía en frente, ya que cuando me quise dar cuenta me habían golpeado. Caí desmayada al suelo y me amordazaron y ataron. Me llevaron a un lugar, pero seguía desmayada. Supongo que me habrían inyectado algo para que siguiera dormida tanto tiempo.

-Sakura.- Picaba el dientes de tiburón en la puerta de mi casa. Habían pasado ya mas de dos horas desde que me fui.- Venga, no tienes que ponerte celosa. Los celos no son buenos.- Miraba la puerta apoyado en la barandilla que había en frente.- Sakura contestame al menos... ¿Sakura? -Suigetsu pegó su oído a la puerta. No se escuchaba nada, esperó unos segundos pero seguía sin oírse nada. Miró por la ventana de al lado, la que habían roto Sasuke y Naruto el día que Kakashi le presento como su sustituto. No había nada, la casa estaba oscura, como si no hubiera nadie.- ¡Sakura! ¡Voy a entrar! -Dijo este gritando, quizás pensó que estaría escuchando música. Nada mas decir eso entro quebrando la puerta con su espada. Miró todo. La entrada, la cocina, el baño, la habitación. No estaba.- Quizás... Oh no. -Salió corriendo de mi casa. Se recorrió toda la villa, preguntando, mirando en cada rincón, nada. Poco después de una hora entera buscándome, se fue al campo de entrenamiento. Allí estaban todos. Desde el equipo de Gay, hasta el de Asuma y Kurenai, incluso el de Kakashi.

-Kakashi. -Dijo este llegando entre jadeos parándose a su lado.

-¿Qué pasa Suigetsu? -Dijo Kakashi sin entender.

-Tenemos un GRAN, GRAN, GRAN problema.

-¿Va a caer un meteorito en Konoha? -Dijo Naruto, que recibió un golpe por parte de Sasuke.- Teme eso me a dolido...

-Peor. Se han llevado a Sakura.

Hubo un gran silencio. Nadie quiso hablar, todos sabían que iban a por mi, bueno, menos Kurenai y Asuma que acababan de venir de unas pequeñas vacaciones. Poco después habló Kakashi.

-Suigetsu si es una broma no tiene gracia.

-Acabo de venir de intentar encontrarla por la villa. Nadie la a visto. Ni tampoco esta en su casa. -Dijo este serio ante la mirada de Kakashi.

-Esta bien. Kiba, tu y Akamaru intentad encontrar el olor de Sakura. El resto, id a avisar a la Hokage. Suigetsu, Naruto, Sasuke. Vosotros venís conmigo.

-Dejame ir a mi también. -Dijo Neji.- Mi Byakugan les servirá de ayuda.

Kakashi asintió y cada uno puso rumbo a un lugar diferente. Ino y Shikamaru se quedaron con Asuma y Kurenai explicándoles lo sucedido mientras que el resto iba a la Hokage.

-¡Maestra Hokage! -Dijo Tenten acompañado por Lee y Hinata. Tsunade-sama apartó la vista de los documentos y les miró.

-Chicos no tengo tiempo para...

-Han cogido a Sakura. -Dijo Tenten sin andarse por las ramas. Seguramente a Hinata le costaría mucho, ya que Tsunade tenia una cara de espanto y Lee se pondría a decir cosas como Gay-sensei. Tsunade les miró muy seria.

-¿Quien va en su busca?

-Kakashi, Neji, Sasuke Naruto y Suigetsu. -Informó Lee.- Kiba esta intentando encontrar su rastro de olor.

-Ni rastro. -Dijo este desde la ventana de la Hokage mientras le miraba.

-Habrá que confiar que el grupo la encuentre... -Dijo esta suspirando mientras les miraba.- Lo único que podéis hacer vosotros ahora es tener paciencia y ser positivos.

Todos suspiraron y bajaron la cabeza mientras intentaban pensar en que estaría bien. Poco después llegaron Chouji y Shino al despacho, seguidos por la pareja de casados y su hija y sus dos alumnos ahora novios.

Neji se paró en seco en una rama seguido por el resto. Todos le miraron, Kakashi ya estaba desesperado como Naruto o Sasuke.

-Está ahí delante. -Aseguro Neji mientras miraba a través del Byakugan.

-Gracias Neji. Ahora vuelve a la villa.-Dijo Kakashi bastante serio.- Esto ya no es cosa tuya, solo del equipo siete.

Neji asintió mientras que él se volvía a la villa ellos iban a la cueva que había. Se pararon justo en frente para decir el plan. Cuando decidieron entrar no se veía nada. Estaba oscuro y hacía frío y había alguna que otra estalagmita y estalactita. Naruto y Sasuke iban en medio mientras que Kakashi iba delante y Suigetsu. Luego llegaron a una división de caminos. Kakashi y Suigetsu tiraron por uno y Naruto y Sasuke por otro. Lo mas normal sería que cada jounin fuera con un chunnin, pero decidieron ir ambos juntos. Cuando llegaron Naruto y Sasuke solo vieron un muro levantado.

-¿Que hacemos ahora? -Dijo el rubio mientras miraba a su compañero.

-Si queréis pasar... Antes tendréis que derrotarme a mi. -Dijo una mujer detrás de ellos, de pelo rojizo, con buen cuerpo y moviendo demasiado las caderas.

-Eso será pan comido. -Dijo el Uchiha mientras activaba su Sharingan.

-Veo que eres Uchiha... Debes de ser el hermano pequeño de Itachi...

-¡¿Y tu que sabes de mi hermano?-Dijo cabreado.- No le conoces, no sabes nada de él.

-Le conozco... Yo misma le maté... -Dijo dibujando una sonrisa divertida y pícara en su rostro.

-Teme... Hay que ganar a esta tiparraca.

-Dobe. Esto es asunto mío. -Dijo antes de volverse y clavar el chidori en el muro que poco después se derrumbo.- Tu ves a salvar a Sakura.

-De acuerdo. Suerte Teme. -Dijo antes de salir corriendo por el paso desbloqueado ya gracias al chidori de Sasuke. Por otro lado estaba Kakashi y Suigetsu. Habían llegado a los calabozos.

-Tiene que estar por aquí... -Dijo Suigetsu mientras miraba por el bando derecho de las celdas.

-Si... -Dijo Kakashi mirando por el opuesto.- Tiene que...¡Suigetsu aquí!

Este fue corriendo y allí estaba yo. Tirada en el suelo recubierta de polvo y con alguna que otra marca en los brazos. Seguía desmayada o dormida, no lo se bien. Suigetsu desenvaino su espada de la espalda y corto el hierro de la puerta.

-¡Sakura! -Se arrodilló a mi lado mientras me cogía y me daba golpecitos en la cara.-Vamos chillona...

Apreté los ojos y después los abrí. Me dolía mucho la cabeza y les miré. Estaba Kakashi y Suigetsu, los dos a mi lado mirándome con preocupación.-D-Donde demonios...

-Te atraparon, quizás si te tenía que haber acompañado Naruto.-Dijo Suigetsu.

-Ahora hay que...-Antes de terminar la frase el maestro Kakashi, fue tragado por la tierra.

-¡Vamos Sakura! -Suigetsu me cogió del brazo y hecho a correr. Mas hacia delante. Donde antes había dos caminos, ahora había un tercero. De él apareció Naruto.

-¡Sakura-chan! -Dijo corriendo hacia nosotros y después dándome un gran abrazo.

-Naruto. ¿Y Sasuke?-Dijo Suigetsu antes de que el Uchiha apareciera. Iba con la ropa algo rasgada y con sangre en las manos, pero no era la suya.

-Estoy aquí. -Dijo y nos miró.- ¿Y Kakashi?

-Esta bien. Escuchadme los tres. Vais a salir de aquí y os vais a ir a Konoha.-Dijo Suigetsu volviendo a coger su espada.- Yo iré a por Kakashi.

Ambos chicos asintieron. Y me arrastraron fuera de la cueva una vez fuera marcharon sin mi. Con lo que iban ellos era un Kagebushin que había hecho segundos antes ya que me imaginaba que diría algo así.

-Tu nunca me vas a hacer caso ¿no? -Dijo Suigetsu mientras corría por la estrecha callejuela rodeada de piedras afiladas.

-Pues no. -Decía yo mientras corría siguiéndole.-¿Sabes quienes son verdad?

-Al principio tenía dudas. Ahora estoy seguro.

-Pues dime quienes son.

-Pronto lo sabrás... -Decía mientras cogía una callejuela a la izquierda, que un poco mas y me la salto. Seguimos corriendo unos diez minutos hasta que llegamos.

-No puede ser...

-¿Qué pasa chillona?

-Yo he estado aquí...-Dije mirando cada rincón de esa cueva. Había lava por debajo y unos caminos de rocas, un techo muy elevado. Y hacía mucha calor.

-¿Cómo que has estado aquí? -Dijo Suigetsu atónito.

-En un sueño...

-No seas ridícula...-Dijo él buscando con la mirada a Kakashi. Ni rastro.

-No soy...

-Vaya, vaya... Al fin has venido Suigetsu...-Dijo un hombre con una capa y una capucha. No se le veía el rostro.-¿Cuanto tiempo a pasado?

-Lo suficiente. -Dijo Suigtesu mientras se ponía en frente mía y susurraba.- Si esto se pone feo... Quiero que salgas corriendo.

-No lo voy a hacer... Kakashi me a enseñado a no abandonar a mis amigos.

Él se me quedó mirando mientras yo sonreía. El hombre nos miraba y se fue acercando a paso lento mientras ambos le mirábamos. Yo me puse a su lado apretándome bien los guantes a las manos.

-¿Sabes por que íbamos tras ella?- Dijo el hombre mientras se acercaba.

-Sorprendeme. -Dijo irónico Suigetsu.

-Por que es tu punto débil. Y así podíamos hacer que vinieras a nosotros. Y sobre vuestro amigo... El de la máscara... Hace rato que lo soltamos.

Ambos le seguíamos mirando. Suigetsu apretaba cada vez más el mango de su espada mientras que yo le miraba de reojo. ¿Qué le pasaba? ¿Quien era ese tipo?

-¿Te has quedado sin palabras hermanito? -Dijo el hombre encapuchado mientras se desacia de la capa y la capucha. Suigetsu sonrió de medio lado mientras que yo le miraba. Se parecían muchísimo, solo que su hermano no tenia esos piños de tiburón como él.

-No, solo estaba buscando el mejor sitio para matarte. -sonrío y acto seguido empezó a correr hacía su hermano con espada en mano. Cuando me quise dar cuenta ya era tarde, ya había llegado a él. Suigetsu cayó al suelo dejando un sonido mudo. No le había ni siquiera tocado...

-¡Suigetsu! -Dije mientras empezaba a correr hacía él.- ¡Suigetsu hablame!

-No te ará caso.-Dijo su hermano. Yo me pare en seco y empecé a mirarle con rabia. No me caía bien Suigetsu, pero tampoco quería verle morir.- Ahora, es una de mis marionetas.

Caí de rodillas al suelo.-No puede ser... ¡Suigetsu jamás se dejaría manipular por alguien como tú!

El chico se acerco veloz a mi mientras sonreía y me cogía del mentón subiendo mi cabeza mientras alguna que otra lágrima se me caía por la mejilla. Él sonreía alegre.

-¿Quieres ver como esta bajo mi control?... Pues miralo... -Me dio una bofetada dejándome tirada en el suelo mientras se acercaba a Suigetsu y repetía unas palabras en otro idioma.

Suigetsu se levanto con espada en mano sus ojos se hacían oscuros a mi vista. Me incorpore mientras le miraba.

-Sakura.- Se acerco mientras yo negaba con la cabeza una y otra vez mientras lloraba. Él por otro lado se acercaba cada vez mas rápido y arrastrando la espada por el suelo, esta hacia un camino de tierra pequeño dejando su marca. Cada vez se acercaba más a mi, más rápido, con la mirada mas oscura. De golpe todo lo vi claro. Era como en mi sueño. ¿Iba a morir en manos de Suigetsu? Cuando me quise dar cuenta ya lo tenía encima, asentó el golpe con la espada. Grité mientras seguía llorando, él sonrío.-Jamás... Seré controlado por alguien como tú.-Dijo mientras profundizaba la espada en el pecho de su hermano. Este sin darme cuenta se había puesto justo detrás de mi. El hermano de él escupía sangre por la boca mientras caía al suelo de rodillas después de que Suigetsu hubiera quitado su espada de el pecho de él. Luego se agachó a mi lado y sonrío.

-Ahora nos iremos de aquí... Ya todo termino Sakura... -Me levantó la cabeza y me secó las lágrimas con los pulgares. Me tiré encima de él abrazándole mientras lloraba mas fuerte.

-Suigetsu.- Repetía una y otra vez mientras lloraba en su pecho sobre él ya que ambos habíamos acabado en el suelo.- Y-Yo... Pe-Pensé...

-¿Pensaste que te iba a matar?- Él sonreía mientras me miraba y me secaba las lágrimas.- Jamás te mataría Sakura. Tenlo presente. Puedo odiarte. Pero nunca te mataría chillona.

Seguí llorando sobre él hasta que se me acabaron las lágrimas. Ambos nos levantemos, miré su espada, estaba cubierta de sangre justo al lado del cuerpo de su hermano, Suigetsu la cogió y la miró. Después se la volvió a cargar a la espalda y salió de aquella cueva conmigo al lado. Al salir a fuera estaban todos. La Hokage, Los grupos con sus respectivos senseis, incluso Anko ya había llegado de la misión y se encontraba al lado de su futuro marido. Todos gritaron y sonrieron al vernos, estábamos perfectamente. Las chicas me abrazaron mientras que Suigetsu se ponía en frente de la Hokage y ella decía.

-Suigetsu. Te nombro sensei de Sakura. Ahora ella esta bajo tu responsabilización

-¡Si hombre! -Dije malhumorada.- ¡Yo quiero seguir con Kakashi no con él!

Él sonrío y me miró.- Tranquila. Yo me marcho de Konoha, con el consentimiento de la Hokage.- Antes de que se quitara el protector le abrace mientras susurraba.

-No...No te vayas...-Él rió. No sera verdad que lo hizo adrede. -¡! ¡Te voy a matar aquí y ahora!

Ambos salimos disparados mas a dentro del bosque de las afueras de la aldea. El resto fue ya camino a la Hoja mientras yo perseguía a Suigetsu. Poco después se paro en un pequeño estanque y desenvaino su espada de la espalda poniéndola en el estanque y limpiándola. Después llegué yo y miraba el agua desde una roca donde me había parado.- ¿Cómo supiste que me habían cogido?

-Después de dos horas. Y de pensar que ya estarías en casa. Fui a verte. No abriste, así que tire la puerta abajo...

-Suig..

-Espera. Deja que termine y después me hechas la bronca, ¿quieres?- Suspiro y siguió limpiando la espada.- Entré y no había luces y no te encontraba. Me pasé un buen rato buscándote por la villa pero ni rastro. Así que lo único que me quedaba era que te había cogido.

-Debes de estar cansado... -Dije mientras me ponía a su lado.- Pero, sigo sin entender que tengo yo que ver entre tu y tu hermano.

-¿Te acuerdas de lo que dijo en la cueva?

Poco después lo recordé. Recordé al hermano de Suigetsu diciendo 'Por que es tu punto débil.'- Por que es tu punto débil.-Repetí mientras lo recordaba.- Pero aun así sigo sin entenderlo.

Suigetsu sonrío de medio lado.- Y allí en la Arena, cuando te dije que había dejado pasar a Temari para olvidarme de una chica. Pues en realidad.- Dejó la espada y se puso en pie frente a mi.- Pues en realidad era para olvidarme de ti.

-Suigetsu, no te sigo. Haber...-Me giré y me puse a mover las manos de un lado a otro.- ¡Nada de esto me cuadra!

Él sonrío y me cogió de la cintura dándome la vuelta y que quedara frente a el mirándole a esos ojos lilas que en ese momento me enamoraron, me ruboricé bastante y mas cuando suavemente posó sus labios en los míos. Primero fue un beso suave al cual yo correspondí cerrando los ojos y siguiéndole aquel beso, después se hizo mas salvaje y mas loco. Suigetsu poso su lengua sobre mi labio para pedir permiso para entrar en mi boca cual yo abrí despacio mientras me ruborizaba mas y mas al notar su lengua recorrer cada rincón. Después de este largo beso ambos nos separemos y nos miremos.

-¿Te cuadra ya o te lo tengo que volver a repetir? -Dijo enseñando sus dientes de tiburón.

-Pues repitemelo que no me e enterado... -Sonreí y cerré los ojos esperando su beso. Él me soltó de las caderas y se puso a andar.

-Vamos Chillona, en nada anochecerá y no quiero que te metas en mas líos.

-¡!- Corrí detrás de el mientras el corría mas y mas saltando alguna que otra vez por algún árbol seguido de cerca por mi. Después de varios minutos corriendo lleguemos a Konoha donde casi nos cierran la puerta. Ya había anochecido. Suigetsu entro primero y le dijo a Genma que cerrara la puerta.

-¡Geeeeeeenmaa!-Grité.-¡Que me dejas fuera! -Entre corriendo y cuando llegué pare respirando y jadeando de tanto correr.

-Suigetsu me dijo...

-¡Hoy yo lo mato! -Salí corriendo buscando a Suigetsu por cada parte hasta que lo encontré. En frente de la puerta de mi apartamento.- ¡Tú! ¡Cuan...!

Me volvió a besar mas dulcemente que antes mientras me acariciaba la mejilla y hacía que entrara en el apartamento cerrando la puerta que ya la habían repuesto. Pasaron los años. Y todo seguía normal. Bueno, ahora Naruto ya era Hokage. Shikamaru y Ino seguían como siempre. Kakashi y Anko habían tenido un niño precioso. Asuma y Kurenai cuidaban de su hija Hikari. Tenten y Neji ya habían hecho oficial, oficial su relación al igual que el Hokage y Hinata. Yo por otro lado, sigo con el tiburón teniendo nuestras pequeñas peleas como siempre. Karin y Sasuke se fueron de la villa por un tiempo para estar mas tiempo juntos.

THE END.