5- La forma adecuada de equivocarse

Estás enamorado, pelirrojo?

No. Sí. No lo sé… Mierda.

"Estás enamorado."

La patata frita se me calló de la boca cuando escuché aquello de mi mejor amigo. Le miré totalmente horrorizado y sonrojado.

"Qué?" exclamé con un tono demasiado agudo. Stan rió y adoré que lo hiciera de verdad de nuevo. Por primera vez parecía haber superado la ruptura y todo era gracias a Kenny. No, no lo adoraba! Por qué me decía aquello?

"Vamos, Kyle, tienes los síntomas de un enamorado." Sonrió cogiendo una patata de la bolsa y recostándose más en las taquillas.

"Y cuales son, genio?" desafié alzando una ceja escéptico.

"Cuando te hablamos siempre estás despistado y en casa te pasas el día mirando el reloj y el móvil." Sus labios se curvaron en una sonrisa mucho más felina, que hizo que me sonrojase más con aquellas palabras tan ciertas.

Oh, Moisés… claro que no lo eran! Yo no hacia nada de aquello, seguía como siempre!

"Y si puedo dar mi opinión, diría que es alguien de nuestra clase." Terminó de hundirme como mi super mejor amigo que era.

"Me sorprendes, Sherlock." Bufé, volviendo a los apuntes que hacia en mi agenda e intentando darle la menor importancia posible. Pero Stan no estaba dispuesto a dejarme así, claro.

"Es Rebecca Costwold?" interrogó.

"El acusado tiene derecho a guardar silencio" sentencié.

"Ya sé, es Red!" intentó de nuevo.

"Que parte de no diré nada más no entiendes, Marsh?" seguí, cogiendo mi coca-cola light para beber.

"Es Wendy?" Escupí el trago al momento y empecé a toser al sentir el molesto gas palpitando en mi nariz. Stan rio con malicia, pero cuando abrió la boca para seguir machacándome llegaron Cartman y Kenny.

"Hey, todo bien?" sonrió el rubio dándome unos golpecitos en la espalda.

"Mas o menos." contesté sonrojado, mirando con odio a Marsh. Kenny soltó su mochila para sentarse en el suelo con nosotros. Los humos de Stan cambiaron al momento y se removió nervioso.

"Haremos algo para San Valentín?" preguntó el rubio. Yo solté un gruñido.

Sí, el sábado sería el llamado día de los enamorados y por eso habíamos tenido que soportar una semana entera de decoraciones vomitivas, entre las cuelas destacaban los corazones colgados del techo, que se caían constantemente.

Pero me armé de paciencia y volví a mis quehaceres, intentando no dar la opinión que tenia sobre ello.

"No se… Es un día muy importante, Kenny…" sonrió incómodo Stan. "Además, lo nuestro no es en serio…"

No pude.

"Vamos! No es un día importante, es un invento de los grandes almacenes para potenciar el consumo!" Agregué, cerrando la agenda y rodando los ojos con exasperación.

"Dijo el soltero." Se burló Kenny, esbozando una sonrisita traviesa.

"Sí, solo lo dice porque es el único sin cita." añadió Cartman con sorna, estirándome de una mejilla. Apreté con fuerza mi agenda y conté hasta tres para calmarme. Eric había conseguido, milagrosamente en mi opinión, quedar con Patty Nelson ese día y era de lo único que había estado hablando desde entonces.

La campana sonó y eso hizo que el gordo se librara de un buen puñetazo.

"No me importa ese día." Sentencié recogiendo mis cosas y poniéndome en pie para volver a clase. "Será un sábado cualquiera."

"Ñañaña, Kyle no tiene cita!" canturreó Eric detrás de mi mientras íbamos a clase.

"De verdad no te importa estar conmigo en San Valentín, Kenny?" preguntó Stan sin mirarle.

"Ñañaña, porque es judío y nadie quiere a un judío!"

"Por qué me tendría que importar?" sonrió el rubio.

"No sé, por que perderás tu oportunidad de engañar a una chica y acostarte con ella." Se burló el otro.

"Ñañaña, porque los judíos no tienen alma!"

"CÁLLATE DE UNA JODIDA VEZ, GORDO DE MIERDA!"

"Disculpad"

Nos volvimos los cuatro al mismo tiempo, Kenny y Stan sujetándome los brazos y Cartman con las manos tapándose la cara para defenderse. Y cuando lo hicimos, surrealistamente un montón de rosas rojas llenaron nuestro campo de visión.

Detrás de ellas surgió Gregory Fields, con su radiante sonrisa y sus dientes perfectamente alineados, como sacados de un anuncio de dentífricos.

"Estáis obstruyendo el camino."

"Perdón." Murmuró Kenny, mirándole con un odio que jamás creí posible en él.

El otro rubio le empujó al pasar y entró en nuestra clase.

Entré con cierta precaución por lo que pudiese pasar y al momento mi radar Tucker localizó al moreno al fondo en su silla. Al parecer su radar Anti-acosadores también funcionaba bien, porque alzó la mirada hacia mí al instante, sobresaltándome y haciendo que bajara la cabeza, avergonzado y frustrado.

Sentí que sus ojos seguían mis movimientos y no se por qué aquello me molestó y me dieron ganas de gritarle y lanzarle algo a la cabeza, pero entonces empezó el espectáculo.

"Gregory, que haces aquí?" se sorprendió Wendy, que estaba de pie hablando con sus amigas cuando el rubio apareció.

Él le tendió el ramo de rosas ante la estupefacción general.

"Querida Wendy… Aceptarías una cita conmigo el día de los enamorados?" Los gritos de sus amigas me provocaron una mueca de disgusto y ella se tapó la boca, con mejillas rojas y ojos llorosos, como si le hubiese pedido matrimonio por lo menos.

No sabía como estaría reaccionando Stan en aquel momento porque todavía estaba alucinando con la escenita de novela crepusculiana, pero los ojos de Wendy sí se volvieron a él y sonrió con una inocencia y timidez que me habría llegado a creer si no fuese la misma que usaba Cartman desde pequeño.

"Solo si a Stan no le importa" dijo.

Esta vez sí miré a mi amigo. Wendy llevaba días intentando hacerle daño a Stan, solo para poder demostrar la mentira de Kenny. Y Stan, una vez más, había sentido el golpe como una puñalada, pero consiguió mantenerse firme.

"Claro que no, eres libre de salir con quien quieras." Consiguió sonreír. "Además, yo también tendré una cita en San Valentín."

Todas las miradas regresaron a Wendy, que agudizó la vista, como si intentase leer la mente de su exnovio. Gregory carraspeó, poco acostumbrado a que el público no le prestase atención a él.

"Bien… tengamos una cita doble!" exclamó la chica. Stan abrió más los ojos y ella sonrió y se cruzó de brazos. "Algún problema con eso?"

"Claro que no, iremos encantados" agregó Kenny, dándole una palmadita en la espalda a su 'novio'.

"Bien!" desafió ella.

"Bien." Repitió Kenny.

"Bien" dijo Cartman por decir algo.

El profesor llegó por fin, salvándonos a los demás de aquel circulo viciosos de bienes, y Gregory se fue con la cabeza alta, mirándome con suficiencia cuando pasó por mi lado.

Antes de sentarme me giré de nuevo hacia Craig. Él me miró al momento una vez más y me sonrió con sorna.

Mátate Tucker… por ser tan atractivo.

….

Y así estaban las cosas.

Todos tenían cita para ese día mientras yo me martirizaba tumbado en mi cama, recapitulando los hechos y la gracia de mi desdicha.

No era como si me importase… Qué significaba esa fecha? Nada. Seria un día normal con aspiraciones vanidosas, solo eso. Citas habían todos los días y…

No, no estaba pensando en Craig. Me importaba un carajo no verle en San Valentín y tampoco la idea de que tuviese otra cita. Además, quien querría salir con aquel elemento? Nadie, o al menos eso esperaba…

"Pero en qué diablos estoy pensando?" me frustré, llevándome las manos a la cara.

Me incorporé para tranquilizarme y entonces todo hilo de pensamiento se perdió, cuando miré hacia la estantería que había frente a mi cama. Fruncí levemente el ceño y me levanté, acercándome a ella.

"Ike? Ven un momento!" llamé.

Escuché una silla moverse y al momento mi hermano entró a mi habitación, cerrándose mejor su bata azul y sonriéndome, feliz de que le distrajese un poco de sus estudios.

"Qué pasa, Ky?" preguntó con inocencia.

"Entraste esta tarde en mi habitación mientras estaba con el consejo?" inquirí. Me giré cruzándome de brazos y le estudié unos segundos con la mirada. Él abrió los ojos sorprendido por la acusación, pero luego negó con la cabeza y rio un poco.

"Crees que quiero que me mates?"

"Me lo prometes?"

"Obvio, por mamá."

Le creí, no había más que hablar. Ike solo juraba por mamá cuando realmente decía la verdad, porque la primera vez que juró en su nombre y luego descubrimos que era mentira el castigo fue, bueno… épico.

Y eso solo significaba una cosa.

"Alguien entró ayer en mi habitación." Declaré en la cola de la cafetería al día siguiente a Stan. Él me miró extrañado.

"Estás seguro?"

"Créeme, sé perfectamente cuando alguien toca mis cosas." Aseguré mientras apartaba de mi camino uno de los tantos corazones que caían del techo.

"A alguien se le ha ido la cabeza…" canturreó Cartman. Le miré con odio, pero volví a Stan.

"Ha sido Fields, estoy seguro." Sentencié sin miedo a equivocarme. Stan asintió en silencio y miró a la nada.

"No sé si estoy preparado para salir mañana con Kenny…" murmuró entonces, con un leve sonrojo. Rodé los ojos exasperado y fui hacia la mesa. Por qué era tan fácil para los demás ignorarme siempre?

Apoyé los codos en la mesa y la cabeza en las manos, mientras miraba a uno de los dichosos corazoncitos del techo. Por un momento, pensé en la posibilidad de que hubiese sido Craig quien entró en mi cuarto, pero me parecía algo tan surrealista que me cubrí la cara y me froté los ojos, intentando despejar mis ideas.

Mierda… empezaba a pasar demasiado tiempo pensando en él y aquello no era bueno.

Pero que hacia? No era el momento de pensar en esas mariconadas! Había sufrido un allanamiento de morada y tenia que resolver eso ante todo!

Me mordí la uña mientras miraba hacia la cola de la cafetería, donde Stan y Cartman todavía estaban discutiendo con la cocinera porque se había vuelto a terminar el pollo frito.

Necesitaba respuestas y sabía lo que tenía que hacer.

Y también a quien tenía que acudir.

"Estas seguro que quieres hacer esto, Kyle?" preguntó Kevin.

Las clases habían terminado ya y los pasillos estaban desiertos. William trasteaba en la puerta del club de periodismo poniéndole un extraño aparato bajo la cerradura propio de un agente 007. Asentí con cierto nerviosismo, mirando hacia la esquina del pasillo temeroso.

"Y vosotros estáis seguros que nadie notará que la puerta se ha forzado?" inquirí.

"Ni un poquito…" murmuró Will, que parecía más bicho raro aun con aquellos gogles puestos mientras seguía a lo suyo. "Listo." Anunció apartándose.

Apretó un botón del medio y empezó a sonar un silbido extraño que fue aumentando de volumen hasta que sonó un 'plof' y la puerta vibró ligeramente. Will se subió los gogles de nuevo y Kevin giró la manilla de la puerta con cuidado, pero esta se abrió con facilidad, como si hubiésemos traído llave.

"Gracias, chicos." Dije impresionado, entrando con cuidado en aquella aula por primera vez. El olor a tinta y papel pronto me invadió los sentidos.

"No hay de qué, es una buena manera de pasar la víspera de los enamorados." Sonrió burlón Kevin. "Cuando termines recuerda echar el cerrojo por dentro."

Asentí pensativo mirándolo todo a mí alrededor y mordiéndome los labios. Will y Kevin se marcharon y cuando me quedé a solas revisé cada rincón en busca de algo… fotos, papeles, artículos para imprimir… cualquier cosa que demostrase que Gregory Fields o uno de sus subordinados estuvo en mi casa ayer. Y por muy Sherlock que me sintiese en aquel momento la verdad era que no encontré absolutamente nada.

Cuando empezaba a replantearme la posibilidad de que todo hubiese sido una paranoia me centré en una puerta negra que debía ser la sala de revelado de fotografías.

La puerta estaba abierta y la luz apagada. Cerré con cuidado tras de mi y encendí la luz infra-roja para poder ver sin causar daños a las fotos, aunque todas estaban ya colgadas secándose.

Me acerqué a mirarlas y el corazón casi se me salió por la boca cuando vi una foto mía con el consejo. Ellos me hablaban, pero yo miraba distraídamente a alguien que salía de espaldas y cortado. Alguien que vestía cazadora negra de cuero y un gorro de lana azul…

Estás enamorado, pelirrojo?

No…no lo sé…

"No es un poco tarde para revelar fotos, señor presidente?"

El corazón me dio un vuelco al escuchar aquella voz nasal y me giré bruscamente, Craig estaba apoyado en la puerta y me miraba con cierto interés.

"Q-qué haces aquí?" quise saber.

Alzó una ceja y entró en el cuarto de revelado lentamente, recorriéndolo con la mirada.

"Estaba castigado." Murmuró.

"Qué novedad." Contesté a la defensiva. Craig no me miró ni se inmutó, sino que siguió observando las fotos colgadas mientras yo notaba como mi corazón se aceleraba conforme se acercaba a aquella fotografía en particular.

"Te meterás en otro buen lio si te ven aquí." Añadí para distraerle. Sentí un alivio enorme cuando se centró en mí y pude volver a respirar.

"No me importa" contestó para mi sorpresa. Ladeó la cabeza y me sonrió de nuevo, con cierta sorna. "Yo también conozco las consecuencias de ese tipo de acciones perfectamente, Kyle"

Me sonrojé sobremanera y agradecí por ello la falta de luz. Y por si no hubiese sido bastante aquello, otro puto corazoncito del techo me cayó en la cabeza en aquel mismo momento. Abrí la boca para protestar por todos los estudiantes y decoradores incompetentes que había en este maldito colegio, pero entonces unos pasos nuevos en el pasillo nos sorprendieron.

"Joder…!" masculló Craig, cogiéndome del brazo y arrastrándome al rincón más oscuro.

Me arrinconó contra la pared y al momento mis sentidos y mi fuerza se esfumaron, cuando sentí su cuerpo contra él mio. Intenté apartarme alarmado y sonrojado, pero él me cogió de las muñecas.

"Estate quieto, cojones…" murmuró, demasiado cerca de mi oído.

"Bi-bien! Pero suéltame!" pedí totalmente acalorado.

Los pasos se acercaron a la puerta de la sala de revelados y sentí que mi corazón se saldría de mi pecho en cualquier momento. Cerré los ojos horrorizado y me encogí un poco más. El olor a tabaco de Craig me ponía más nervioso todavía y me removí de nuevo. Él me sujetó con más fuerza y se apretó más contra mi para calmarme, pero aquello me calmaba poco.

"Estos críos…" Escuchamos al conserje. "No solo se dejaron la puerta abierta, sino también la luz encendida!"

La mano del hombre se asomó por la puerta y solté un pequeño gemido ahogado que Craig silenció cubriéndome la boca con la mano. Las piernas empezaron a temblarme cuando la sombra se hizo más grande en la puerta.

Pero solo apagó la luz infra-roja y se alejó por donde vino y ambos quedamos totalmente a oscuras y en silencio.

"Joder…" repitió con alivio, retirando su mano de mi boca, pero no su cuerpo por algún motivo. "Estás bien?"

Asentí frenéticamente, todavía con el corazón acelerado, y cerré los ojos, intentando tragarme el nudo que se me había formado en la garganta.

"Kyle?" repitió él, haciéndome recordar que estábamos en completa penumbra y no podía verme.

"S-sí… gracias…" murmuré.

Hice uso de toda la fuerza de voluntad que me quedaba para separarle un poco de mi, pero para mi sorpresa me cogió de los brazos, atrayéndome de nuevo hacia él.

"Por qué intentas ser un chico bueno cuando está claro que te gustan las travesuras, presidente?" Me susurró, haciendo que un suave y placentero escalofrío me recorriese la espalda, volviéndose mas y más intenso.

Estás enamorado, pelirrojo?

No sabía qué fue.

Si seria algún sentimiento san valentinesco rencontrado, o simplemente la adrenalina de la situación recién vivida… o quizás que la falta de luz se llevó también la cobardía…

Solo sé que fruncí el ceño y le cogí de la camiseta, volteando la situación y poniéndole contra la pared.

Loving you… isn't really something I should do….

"Por qué aparentas ser un chico malo cuando ya es la segunda vez que me ayudas?" contesté. Y aun sin verle, sentí aquellos ojos serios e intensos fijos en mí.

Shouldn't wanna spend my time with you..

Craig soltó una pequeña risita sarcástica y volvió a ponerme a mí contra la pared, cogiéndome de la cintura y acercándose más, desafiante.

"Quien te dije que no pediré nada a cambio?" jugueteó, haciendo que perdiese toda batalla posible.

That I should try to be strong…

Los latidos de mi corazón me cegaron los pensamientos completamente. Craig se inclinó sobre mi y yo recibí sus labios fríos con un hambre y una impaciencia que nunca creí que sentiría, tomándole de la nuca y hundiendo mis dedos en su cabello.

But baby you're the right kind of wrong

"No creo que enamorarse sea un problema "

"No, en mi caso es una equivocación…"

"Pero es una manera buena de equivocarse, no?

Yeah baby you're the right kind of wrong

OOOOO

Pido disculpas ante todo por tardar tanto en leer otros fics y contestar los mensajes, pero ahora mismo ando un poco liada u,u

Segundo, gracias por leer a los que todavía les interese esto!^^U Para ellos, este regalito de navidad! ¬/¬

No temáis por el stenny, solo recordad que es la pareja secundaria, pero llegará :3

Y recordad que Will es un oc de Sonicalaeriza y no me pertenece; tampoco South Park.

Nos leemos, feliz navidad a todos!