Disclaimer: Los personajes son de la genio Stephenie Meyer, solamente la trama me pertenece ^^
Edward POV
- ¡Papá! - gritamos Jasper y yo al mismo tiempo.
- ¡Idiotas!- nos imitó Rosalie riéndose de nosotros- Carlisle. No. Está- dijo separando cada palabra.
- No nos hables como si fuéramos retrasados mentales. Ya sabíamos que no estaban aquí- dijo Jasper enojado.
- No hay necesidad de hablarles asi para que lo sean- dijo Rosalie sirviéndose jugo en un vaso.
- ¡¿Por qué tantos gritos?- gritó Emmet entrando a la cocina.
- Jasper quiere manejar pero es mi turno- dije agarrando las llaves que Jasper me había quitado.
- Yo sé la solución de este problema- dijo Emmet- Lo haremos por edades y como soy el mayor, yo manejo- y entonces empezó una discusión entre los tres acerca de quien manejaba.
- ¡Podrían cerrar la boca de una vez por todas!- dijo Rosalie, o más bien gritó- Se dejan de pelear que yo manejo hasta que lleguen nuestros respectivos autos.
- ¡Imposible!- gritamos los tres al mismo tiempo.
- Me dan esas llaves y donde alguien las toque, los rajare de tal manera que no sabrán si son hombres o mujeres- inmediatamente Emmet le dio las llaves, con Rosalie nadie se mete.
Todos nos subimos al auto que nos dejó papá para ir al instituto. Rosalie había dicho que nos pusiéramos ropa casual, ya que no había muchas personas con nuestra situación económica, asi que era mejor no desentonar.
Al llegar al parqueadero del instituto, pudimos ver que ya estaban la mayoría de los alumnos. Nos parqueamos del lado izquierdo, donde solo había dos espacios vacios, paramos en el primero que vimos.
- Genial, ahora todos nos miran- susurró Jasper a ver que dos chicos y una chica nos miraban raro, parecían emos, aunque más bien parecían rebeldes.
De repente algo captó nuestra atención, pero increíblemente solo la nuestra, nadie más pareció percatarse de lo que sucedía. Un Porsche Boxster Spyder color negro iba entrando al estacionamiento y paró justo a un par de autos a lado nuestro, era un auto realmente hermoso, bueno, eso pensaba hasta que vi a la conductora de aquel vehículo.
Creí haber muerto por lo que un ángel venia a por mí. Era una mujer hermosa, parecía que su aura de belleza rodeaba todo el estacionamiento sin siquiera darse cuenta. Era la viva imagen de la que sería Afrodita en forma humana.
Era un ángel apoyado en un deportivo mientras escuchaba música.
Tenía el cabello ondulado, largo hasta la cintura y de un hermoso color chocolate. Era medianamente alta, de complexión delgada pero con unas curvas pronunciadas que invitaban a perderte en ellas. Su vestimenta era sencilla, pero parecía hecha especialmente para ella; llevaba unos simples pantalones rasgados, una blusa gris que le sentaba realmente perfecta y una cazadora de cuero, calzaba unas botas poco usuales. Además de que usaba gafas.
Desvié la atención de mi ángel para centrarla en mis hermanos, al parecer estaban en la misma situación que yo porque no dejaban de ver a la hermosa mujer que se encontraba a unos metros de distancia.
- Tiene cara de malvada- dijo Rosalie demostrando su fastidio hacia ella.
- Esconde algo oscuro- esta vez fue Jasper quien critico.
- Me cae bien- dijo Emmet.
- Ya dejen de ser prejuiciosos, a mi me parece hermosa.
- Nos está viendo- susurro Jasper.
De repente nos quedamos paralizados. En el momento en que habíamos desviado la atención de ella, se había quitado las gafas, dejando a la vista los ojos más hermosos que haya visto en toda mi vida. Sus ojos, demasiado extraños pero a la vez hipnotizantes. Parecían café achocolatado y brillaban demasiado como si tuviese pequeños puntos dorados. Repito, extraño pero hermosos.
De repente en su hermoso rostro apareció una mueca de incomodidad y se arrancó rápidamente los auriculares de las orejas mientras veía con fastidio a una chica que se hallaba a su lado.
- La quiero- dijo Jasper sorprendiéndonos a todos.
- ¡Es mía! ¡Yo la vi primero!- le dije mientras lo encaraba. Mi hermano no me iba a quitar a mi ángel.
- No la castaña, idiota, a su amiga, la pequeña- me insultó mientras miraba embobado a la chica que parecía querer golpear a mi ángel.
Entonces vimos como mi ángel se iba alejando hacia la entrada del instituto, al mismo tiempo que nos percatábamos sobre la ausencia de la mayoría de los estudiantes. Asi que decidimos ir a secretaría para retirar los horarios y recoger un mapa del instituto.
No nos habíamos dado cuenta que sin intención, íbamos al mismo lugar que ella.
Al entrar, la chica pequeña se había ido para otra parte, mientras todos íbamos a secretaría al igual que mi ángel, MI ángel? Desde cuando era MI ángel. Pero bueno, al llegar ella empezó a conversar con el conserje, no parecía que fuera una chica que hablara con los conserjes, no me malinterpreten, no soy creído ni nada por el estilo. Simplemente que parece una de esas típicas chicas ricachonas que odian a todo el que no se les parezca. Se veía seria y muy reservada, talo vez mis sospechas sean ciertas… Ella se puso a conversar con el conserje, que se llamaba Josh, mientras esperaba a unos puestos de nosotros.
- A ver, que no se te haya hecho costumbre, sí, es verdad que me mandaron a hacer trabajo comunitario, pero no era para tanto, y, ¡ni siquiera fue mi culpa!- dijo mi ángel mientras se cruzaba de brazos, no pudimos evitar reir por su forma de expresarse. Algo confiada e infantil.
- Sí, claro, yo te creo cariño, y dime, ¿Qué haces aquí tan temprano?- dijo Josh de forma cariñosa, pero ella no se quejó en lo absoluto por su forma de hablarle, tal vez ya era costumbre.
- El jueves tuve castigo y como Alice quería ir de compras, tuve que faltar y el viernes no asistí porque me dio sueño y me quede dormida después de deportes, así que vengo a que me lo reprogramen para otro día- dijo mirando sus uñas. Al parecer era una chica mala.
- Bien por ti preciosa, y por qué el castigo- dijo Josh alzando una ceja.
- Eso, amigo mío, es información clasificada, lo único que te puedo revelar es que me dieron tres horas- dijo guiñándole un ojo ocasionando una carcajada de parte de Josh. Tres horas! Eso es mucho.
- ¿Tres horas? Muy malo tuvo que haber sido, si usualmente ponen 30 minutos.
- Es que estaba enojada y, por cada queja mía, me aumentaban media hora.
- Les garçons de ton côté te surveillent fascinés- dijo Josh con un fluido francés. Nosotros solo nos mirábamos con rostros realmente confundidos.
-Celle-là est la mauvaise chance par mon physicien- dijo mi ángel con una mueca.
- Lo que tú digas princesa- dijo en tono de burla.
- No fastidies Josh, ya es mi turno, después pierdo más clases- dijo levantándose de su asiento.
Mientras ella hablaba con la secretaria nos pusimos a conversar entre nosotros.
- Quisiera hablarle! – dijo Emmet mientras todos veíamos el rostro enojado de Rose.
- ¿Cómo que quieres hablarle?- Rosalie estaba en serio enojada.
- Mi Rose, no hay otra mujer más hermosa como tú. Solo que me tiene intrigado esa chica ¬¬
Cuando nos dimos cuenta ya se había ido mi ángel.
Pedimos los horarios y un par de mapas para guiarnos hacia nuestras clases. Por cada lugar que pasábamos nos quedaban mirando como si fuésemos carne fresca. Una hora antes del almuerzo, nos tocaba español y ya sabíamos que no iba a haber maestra por lo que escuchamos decirle la secretaria a nuestro ángel y apenas entramos el salón estaba hecho un desastre. Ésta clase la compartía con Jasper y Rosalie, nos sentamos en los únicos lugares que habían libres en medio de todo el desastre. A lado de la chica que le gusta a Jasper. Él se nos adelantó y la pequeña chica le dirigió unas palabras mientras le daba la mano.
- Lo siento señorita – escuchamos que decía Jasper.
- ¡Hola! Ustedes deben ser los chicos nuevos. Vaya bienvenida – dijo riéndose mientras señalaba el salón. Rosalie tuvo que hablar ya que Jasper se había quedado embobado observándola.
- Hola, cierto nosotros somos los nuevos por desgracia – dijo haciendo una mueca – Yo soy Rosalie, él es Edward y él es mi hermano Jasper – señalando a cada uno.
- Yo soy Alice Swan – dijo con una sonrisa radiante.
Nos pusimos a conversar toda la hora que teníamos libre y nos enteramos de muchas cosas, como por ejemplo que vivía con su hermana solas ya que su padre era un empresario y solo las mantenía a la distancia, que sólo le faltaba un año para terminar el instituto asi como nosotros, también que le encantaba las compras y que tenían un perro que le daba miedo. También le hablamos algunas cosas sobre nosotros, como que hace pocos días llegamos a Forks y que nuestros padres se habían quedado terminando de arreglar unos papeles y que llegaban en una semana. Al final nos dijo que si queríamos almorzar con ella y aceptamos encantados, no nos apetecía almorzar solo nosotros.
- Alice nos encontramos a la entrada de la cafetería, es que tenemos que buscar a mi hermano – dije luego de la clase.
- No se preocupen, tal vez les presente a mi hermana.
En eso nos encaminamos a buscar a Emmet que hablaba animadamente con un chico de tez morena, ojos algo achinados y medianamente alto, parecía menor a nosotros.
- Hola chicos les presento a Seth – dijo Emmet cuando nos divisó.
- Lo siento, un gusto saludarlos pero voy tarde, tengo que encontrarme con alguien – dijo apenado mientras se alejaba rápidamente.
- Quizás llegaba tarde donde la novia – dedujo Jasper mientras íbamos juntos a encontrarnos con Alice.
La vimos en la puerta de la cafetería con el rostro contraído nerviosamente. Al acercarnos dio un pequeño salto de la impresión.
- ¡Hola chicos! Me asustaron es que estaba algo distraída – dijo algo sonrojada.
- No te preocupes. Él es mi novio Emmet, Emmie ella es Alice – los presentó Rosalie, a lo que Emmet le daba un enorme abrazo a Alice.
- Jajaja Un gusto Emmet, pero vayan entrando que yo ya los alcanzo a nuestra mesa – señaló una mesa a un extremo de la cafetería. Entramos y otra vez las personas nos quedaban viendo.
Jasper y Rosalie se quedaron cuidando la mesa mientras nosotros íbamos por nuestros almuerzos, al decir verdad todo se veía grasoso y nada nutritivo, lo único bueno eran las frutas y los trozos de pizza.
Al terminar de comprar nos encaminamos a nuestra mesa.
- ¿Se dan cuenta que la mesa de ese extremo nadie la ocupa?- dijo Jasper señalando una mesa al frente nuestro.
Estábamos tan concentrados que no nos dimos cuenta cuando todos se quedaron en silencio. Al percatarnos de eso dirigimos nuestra mirada donde la mayoría estaba viendo.
No era nada más ni nada menos que mi ángel caminando con paso elegante y decidido hacia la mesa que unos segundos atrás estábamos viendo.
- Ya me di cuenta por qué nadie se sienta allí- dijo Emmet.
- ¿Qué tanto miran? – dijo Alice mientras se sentaba en una silla vacía. A lado de Jasper.
- Esa chica que todo el mundo mira como con respeto o temor.
- Ella es Isabella, o más bien Bella si es que ella les pide que la llamen así, ella ha sabido ganarse el respeto de las personas. Más que nada por su forma de ser, así que no se sorprendan si los ignora o les habla. Es una caja de sorpresas ¿Y ustedes por que la miran así?- dijo revisando su móvil.
- A mí me gustan sus botas – dijo Rose.
- Esconde un misterio – Jasper.
- Se ve tierna, quisiera hablarle – Emmet.
- Extremadamente hermosa como para ser de este planeta – dije sin poder contenerme. Al terminar de hablar todos en nuestra mesa se me quedaron viendo con la boca abierta mientras que Alice me miraba con una sonrisa enorme.
- Por como dicen que es, no creo que deberías ilusionarte tanto. Irresistible Edward – Rosalie y sus comentarios mordaces.
- No me importa lo que digas, le hablaré, la conoceré, la enamoraré y seremos felices por siempre – dije mientras me recostaba en mi silla.
- Pues suerte amigo – dijo Alice mientras soltaba senda carcajada.
Dejé de mirar a Alice para concentrarme en mi ángel, quien estaba leyendo y escuchando música ¿leyendo? Interesante, no todos los adolescentes de hoy en día leen.
De repente el chico que nos presentó Emmet se acercó a ella haciéndola asustar con un libro enorme. Se sentó y puso sus piernas en el regazo de ella.
- Chicos quisiera hacerles una pregunta. He estado pensando si les gustaría ir a mi casa al finalizar las clases. Es que ya me dijeron que sus padres no están y no creo que les gustaría estar solos. Además que en mi casa podríamos ver unas películas y tal vez comer algo ¿Qué dicen? – dijo Alice con una sonrisa enorme en su pequeño rostro.
- Yo pienso que no sería problema para nosotros, pero ¿a tu hermana no le incomodaría? – dijo Rose.
- No, para nada. Andes de venir a la cafetería vine hablando con ella.
- Entonces a tu casa vamos pequeña Alice – dijo Emmet sonriendo como niño chiquito.
Empecé a ver todo rojo y no pude evitar lanzar un gruñido al ver como ese chiquillo ponía su cara en el cuello de mi ángel. Además de que se largó a carcajadas cuando se dio cuenta que lo miraba.
Luego de aquel pequeño episodio nos fuimos cada uno a sus clases, la mayoría me tocaban con Rose, Jasper o Alice y muy pocas con Emmet por lo que no lo vi hasta el final del día. Las clases pasaron aburridas y algo incómodas por las presentaciones en cada una de ellas.
Al final del día escolar nos reunimos todos en el estacionamiento a esperar a Emmet que se estaba demorando.
- ¡Hey! ¿Listos para irnos? Tendrán que seguirme para yo guiarlos ¿Nadie viene conmigo? – dijo Alice mientras nos dirigía a un Porsche 911 turbo color canario.
- Yo voy contigo – dijo Jasper con una sonrisa boba en el rostro.
A lo lejos vimos como el enorme cuerpo de Emmet esquivaba, o al menos eso intentaba, a todas las personas del estacionamiento hasta llegar a nosotros.
- ¡Chicos! ¿A que no adivinan con quien me tocaron las clases después del almuerzo?
BUEEENO! Aquí con un nuevo cap. Al parecer estaré actualizando los fines de semana aunque espero hacerlo más pronto, pero no prometo nada porque ya empezaré clases y estaré bastante ocupada :s
Me imagino que ya tienen una idea de con quién tuvo clases nuestro gran Emmet ;D
Sé que es algo corto el cap pero espero mejorar con el tiempo :)
Reviews? Espero que me ayuden en lo que me falta...
Saluditos y nos leemos. BYE!
