Capitulo 8
Para ayudar a Fate, Thoma decidió que lo primero que tenían que hacer era comprobar la capacidad que ella tenía en una batalla, había visto un poco de aquello en su pelea con los Hückebein pero sospechaba que no era ni punto de comparación con lo que era en realidad.
-No entiendo el punto de que quieras pelear con ella.-dijo Lily.
-Solo dejame ver hasta donde puede llegar, quizá en su fuerza encuentre algo.-dijo él.
-Esta bien...-murmuro la joven.
Fate, por su parte, se coloco delante de él con Sanderson detrás de ella mientras ella intentaba quitarse de encima los nervios y los malos recuerdos que aquellas pruebas le estaban trayendo.
Un experimento, eso es lo que vuelvo a ser...
Cerró los ojos mientras calmaba a su corazón y apretaba a Bardiche contra su mano, invocando su fuerza para poder pasar por aquello sin echarse a llorar.
-¿Lista, Fate?-pregunto Thoma.
-Si...adelante...-murmuro ella.
Thoma sonrió y cerró los ojos, invocando su fuerza y creando un baño de luz alrededor de su cuerpo que iluminó todo el lugar.
-Veamos si puedes hacer solo eso, Fate.-dijo él.
Fate lo miro con una ceja levantada, ¿en serio estaba retándola?, le dio una pequeña sonrisa antes de levantar a Bardiche y mirar a su dispositivo.
-¡Bardiche! ¡Set Up!-gritó.
Entonces Bardiche comenzó a brillar mientras el cuerpo de Fate cambiaba a sus ropas de combate, pero lo que más sorprendió a Thoma, fue lo que paso unos segundos después.
-Increíble...-dijo el joven sorprendido.
La luz que el cuerpo de Fate irradiaba era cálida, poderosa y protectora, como si de repente hubiera bajado un ángel a protegerlos de su muerte inminente.
-Precioso...-susurro Lily.
Su color, un dorado brillante, la hacían todavía más hermosa de lo que era mientras los ojos borgoña le daban un aire de seguridad y confianza que hizo a Lily sentirse en casa de nuevo.
Sanderson simplemente la miro, para un humano normal como él, aquello era algo fuera de lo común y no pudo evitar sentir una punzada de orgullo sobre la joven que se mantenía en el aire con una fuerza que hasta él podía sentir y a la vez, con una inocencia desconocida para él.
Definitivamente, Fate era alguien especial.
-Bueno...¿empezamos?-dijo Fate.
Thoma pestañeó un par de veces antes de prepararse y sonreír, pues Lily no se había equivocado al salvarla.
Ella les salvaría a ellos, ahora estaba convencido.
Hayate casi se sentía como si estuviera entrando por la fuerza en el despacho de Chrono, sabía que Carim la tenía muy vigilada para que no entorpeciera la misión, pero ella tenía que hablar con él fuera como fuera.
Solo él la ayudaría a llegar hasta Fate.
Chrono estaba delante de ella, tan metido en sus papeles que ni siquiera vio cuando se sentaba delante de él y mantenía su cabeza agachada leyendo papeles.
Menudo estado de alerta...
Hayate estiró su mano para poder llamarlo cuando él levanto la cabeza y se encontró directamente con la mano de Hayate delante de él, que lo miro sorprendida al ver su mirada perdida y rastros de lágrimas en los ojos.
-¿Chrono? ¿Todo bien?-pregunto ella.
-Si...-dijo secándose las lágrimas.-...solo pensaba en mi hermana, a veces me pasa...
Hayate sonrió, sabiendo que aunque pareciera que Chrono había seguido con su vida después de la muerte de su hermana, la verdad es que le estaba costando mucho asimilar la verdad de lo que había pasado.
-Tengo que hablar contigo...-murmuro Hayate.
-¿Sabes que ella cogió a mis bebes antes de yo?-dijo él de repente.
Hayate lo miro sin saber muy bien que contestar a eso, ella sabía que Chrono quería mucho a Fate, como también sabía que él había sido el fuerte de su familia cuando llegaron las noticias de Fate y ahora, también necesitaba sacarlo.
-¿Si?-dijo Hayate.
-Si...tenía tanto miedo de hacerlo mal, que ella los cogió en brazos y me enseño como cogerlos mientras me daba un golpecito en la cabeza y me decía, "No te preocupes, serás un gran padre."-murmuro Chrono.
Hayate podía sentir las lágrimas en la voz de Chrono y ella misma empezaba a sentir el famoso picor de nariz y ojos que la acompañaba todos los días, pero tenía que tragarse las lágrimas, tenía que decirle la verdad.
-Chrono, es sobre eso que tenemos que hablar, yo...-dijo Hayate.
-Lo siento, a veces me puede la pena.-la cortó él.
-Escuchame, Chrono, Fate no esta...-volvió a decir ella.
-Lo se y no sabes como la echamos de menos en casa.-volvió a cortar él.
Hayate suspiro, cansada de que él la cortara y tomó aire para poder decir lo que tenía que decir, así la odiara, ella no podía mantener más en secreto aquello.
-Fate esta viva, Chrono.-dijo Hayate al fin.
-Siempre...-murmuro él, hasta que se dio cuenta de lo que ella le estaba diciendo.-...¿Que?
-Fate...-suspiro Hayate.-...ella no murió, mentí para proteger una misión.
Y Chrono la miro durante varios segundo que a ella le parecieron horas, antes de ella viera como Chrono Harlaow se desmayaba en su propia oficina.
Tu factor sorpresa es infalible, Hayate.
-"Nanoha por favor, ¿podrías llevarle los informes a Yachi por mi, es que...ando ocupado ahora mismo."
Eso era lo que Chrono le había dicho por teléfono y ella, sabiendo todo lo que se había centrado en su trabajo desde que Fate-chan se había marchado no había podido negarse así que allí estaba, parada delante del despacho de uno de los grandes peces de TSAB para darle los informes de reconocimiento de Chrono.
-Capitana Takamachi, el señor Yachi no se encuentra en este momento pero puede pasar a dejarle los informes en su mesa, por favor, no toque nada más, el señor odia que le toquen sus cosas sin su permiso.-dijo la secretaria.
-Si, no se preocupe.-dijo Nanoha.
Entró en el despacho de Yachi, arreglado y construido como el de un ejecutivo de alto poder, con sillones de piel y una tapicería que debía costar más de lo que ella ganaba en un año.
-Vaya...-murmuro ella.
Miro un poco de un lado a otro y se encaminó al escritorio, donde dejo el informe de Chrono, entonces, algo capto su atención, era una foto, casi no se veía quien había en ella hasta que se fijo en unos ojos borgoña cargados de inocencia.
-Fate-chan...-susurro Nanoha.
Miro a la puerta para asegurarse de que no venía nadie y destapo el archivo donde se veía claramente la foto de Fate-chan cuando era niña, solo que no era Fate-chan, era...
-Alicia Testarossa...-murmuro Nanoha.
Ella conocía ese nombre, esa niña era la verdadera hija de Precia Testarossa, la hermana de Fate-chan, la persona a partir de la cual habían creado a la persona más importante de su vida, pero...
¿Porque Yachi tenía un informe de Alicia Testarossa?
En cierta manera, no debía extrañarle que estuviera, dado que todos los altos miembros del TSAB deberían tener un informe del Proyecto F y, por lo tanto, de Alicia Testarossa, pero por alguna razón, sentía que algo no terminaba de cuadrar en todo aquello.
Algo era muy raro, demasiado.
-Tengo que investigar esto.-se dijo a si misma.
-Capitana Takamachi, ¿esta bien?-pregunto la secretaria.
Nanoha se asustó antes de abrir la puerta y sonreír a la secretaria que la miraba con preocupación y, porque no decirlo, desconfianza.
-Si, solo me he quedado impresionada con el despacho del señor Yachi.-dijo Nanoha.
-Es muy sofisticado y elegante.-comentó la secretaria.
-Si...-murmuro Nanoha.
Nanoha salió de allí con la sensación de haber destapado la caja de Pandora, pero por alguna razón, sabía que tenía que llegar al fondo de aquello.
Guiame con tu luz, Fate-chan.
Fate llevaba dos horas luchando con Thoma para probar su poder y parecía estar como si recién empezarán ahora, lo cual sorprendía a Thoma pero no a ella.
No era humana, por lo que su resistencia era mayor, lo que no se imaginaba era que ella podía resistir mucho más que Thoma en una batalla.
-Increíble.-decía Thoma.
-¿Como puedes estar ya cansado?-pregunto Fate.
Thoma movió la cabeza, él tampoco parecía saber la razón por la que ella no estaba cansada pero aún así, siguió atacándola mientras ella esquivaba ataques y se los devolvía con igual o más fuerza.
Y entonces, notó que pasaba algo raro.
-Thoma...-susurro ella.
Thoma se detuvo y la miro, desde el suelo Lily y Sanderson también mientras ella sentía como su poder aumentaba hasta casi no poder retenerlo dentro de su pecho.
-¡Fate!-grito Thoma.
-¡Oh dios mio!-dijo Sanderson.
De repente una luz dorada envolvió a Fate de tal manera que creo en ella una barrera mientras ella veía su propio dispositivo hacerse pedazos, pequeños fragmentos de Bardiche que, en unos segundos, apuntaron hacia ella y se clavaron en su cuerpo hasta meterse dentro de ella mientras ella solo sentía...
Dolor, mucho dolor.
Tu eres la llave, decide entre salvar el futuro...o destruirlo.
Fate consiguió abrir los ojos mientras notaba la calidez de su cuerpo aumentar y su poder crecer, se estaba transformando...
No, se estaba fusionando con Bardiche.
You and I are one now, sir...
Y entonces, todo se volvió negro para ella...
Lily vio como Fate caía del cielo mientras Thoma la perseguía y Sanderson se tiraba para cogerla antes de que se golpeara.
Pero ella ya podía notar que le pasaba, su linker core, todo su poder, el hecho de que solo ella pudiera salvar a todos los portadores del virus...
Todo tenía sentido para ella ahora, porque había descubierto cual era el verdadero papel de Fate en todo aquel asunto.
-¿Que le ha pasado?-pregunto Sanderson.
Lily miro a Thoma, que también sabía que había pasado, las lágrimas picaban sus ojos y ella misma se odió por lo que tenía que decir, pero era la verdad...
La dolorosa verdad...
-Ya sabemos porque Fate es la única que puede salvarnos...-dijo Lily.
-¿Ah si?-pregunto Sanderson.
Thoma coloco una mano en su hombro mientras miraba el cuerpo de Fate en los brazos de Sanderson, dormida, tranquila...
Un cruel juego del destino.
-Ella es la única maga artificial que puede salvarnos y que no puede tener el virus porque...-murmuro Thoma.-...ella es el virus.
A/N: Siento no haber actualizado este fin de semana, el trabajo me ha podido y he llegado a casa tan cansada que no he podido más que echarme a dormir.
Pero bueno, ya esta aquí un nuevo capitulo, espero que os guste.
Un abrazo,
Infamous21
