Aquí les dejo el capitulo 4. Esta hitoria va girando cada vez más XD. Agradezco a quienes comentaron. Es cierto que Jade a veces se comporta de forma extraña. Lo adjudico a sus intentos fallidos de ocultar lo que en verdad siente. En cuanto a por qué querer lo de divulgar lo del Beso... pues iran descubriendo la respuesta, poco a poco en siguientes actualizaciones.

Espero que este episodio sea de su agrado. Si es así o si no hagamenlo saber de igual forma.

*Ninguno de los personajes me pertenece.

Capítulo 4

Esa mañana, Tori no quiso despertar.

Se levantó y sintió que su vida estaba a punto de ser destrozada.

Aún no tenía idea de por qué había besado a Jade. Es decir, la chica era linda y muy enigmática cuando quería, lo que podría haber llamado la atención de Tori, en el caso de que ella fuera… pero no, ella sólo, estaba confundida.

Se metió a la ducha y dejó que el agua fría congelara su mente por unos segundos, pero no fue suficiente, se había descubierto en el juego más peligroso del mundo. Empezaba asentirse atraída, por alguien que sólo buscaba hacerle daño. Estaba en problemas, ya sea que fuese lesbiana, estuviese confundida o loca, estaba en el peor lío en que habría podido meterse.

Salió de la ducha con pasos pesados y se dirigió al armario, donde apenas notó lo que sacaba para vestirse. Y ahora ¿Qué pasaría cuando Trina se enterara de lo que ella había hecho? ¿Se lo diría a sus padres? ¿Y sus amigos? ¿Seguirían viéndola igual si se enteraban? ¿Qué pensaría Beck de que ella haya besado a su ex novia?

Ya vestida, bajó las escaleras para unirse a su familia en el desayuno y sin querer hacerlo, dio los buenos días a todos y se sentó junto a ellos.

-¡No puede ser!- dijo Trina, quien parecía haber leído una terrible noticia en su PeraPhone- ¿Quién demonios escribió esto? No puede ser verdad.

El corazón de Tori empezó a golpear violentamente contra su pecho, estaba claro, Jade lo había posteado online, así todos lo sabrían.- ¿Qué leíste?- preguntó con resignación.

-Hay un post anónimo que dice que Robbie tiene en su casa unos carteles de una chica de Hollywood Arts en proporciones reales.- Contestó Trina pareciendo horrorizada.

El corazón de Tori empezó a calmarse y tras un suspiro trató de disimular su gesto.- ¿Y eso en que te afecta?- Preguntó fingiendo interés en la respuesta.

-¿Qué no es obvio? Claro que se trata de mí. Todos saben que ese chico raro me idolatra.

Tori giró los ojos hacia arriba.-No son tuyos, son de Cat.

-¿De Cat? No es cierto, a él no le gusta Cat, le gusto yo.

-Yo he visto los carteles… Son de Cat.- dijo Tori con aspereza, suponiendo que con eso terminaría la conversación y podría volver a sus pensamientos.

-Bueno… ¡Qué importa!- añadió la mayor de las Vega, pareciendo feliz de nuevo.-Y dime, Tori ¿Estás lista para tu gran presentación?

-¿Qué?- preguntó Tori sin siquiera saber a qué se refería.

-Hoy es la presentación de la clase de canto.-Añadió su hermana.-No lo olvidaste, es imposible.

Tori suspiró, con todo lo que había ocurrido en esos días, no se había preocupado demasiado por las clases, lo que, en ella, era extraño.-Da igual.- dijo con voz exhausta.- Creo que es hora de que acepte mi realidad y vuelva a mi antigua escuela.

-¡¿Qué?- Gritaron sus padres y su hermana al unísono.

-No soy artista. -mintió. -Es hora de que todos aceptemos, que la única talentosa aquí es Trina. –Añadió, dejando a todos confusos, sus padres, sólo se miraban entre sí, tal vez, pensó Tori, por el shock de la noticia. No estaba de ánimos para considerar que le estaban dando la razón.

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Llegó a la escuela, sintiendo el peso del mundo sobre sus hombros, preparándose para las burlas, las criticas y hasta posibles insultos. Como consuelo se limitaba a pensar que sólo estaría ahí el tiempo que le tomaba sacar sus libros.

Caminó a pasos rápidos hacia su casillero, pero todo parecía normal, nadie la miraba de forma extraña, nadie comentaba nada a su paso. Todo estaba bien. Supuso entonces, que Jade aún no había llegado, por lo que se apresuró en sacar sus cosas para irse antes de que empiecen los problemas.

-Uhmm ¿Limpiando tu casillero?- dijo a Tori, la voz que menos quería escuchar ese día.

-Ya me voy Jade, no tienes que hacerlo.- dijo con voz suave, admitiendo su derrota. -Sólo me "saldré de tu camino" y te dejaré ser feliz. No tienes que decir nada.

La chica pálida se sonrió maliciosamente.- No voy a decir nada Vega, no dramatices fuera del escenario.- dijo recibiendo de Tori una mirada de confusión.- ¿No has notado en que escuela estudias?- Añadió la gótica.- Los artistas no somos prejuiciosos. Si lo contara, lo único que te ocasionaría, tal vez, sería un problema familiar, lo que no me serviría porque no podría verlo, así que no tiene gracia.

La cabeza de Tori daba vueltas, no se había detenido a pensar en que nadie la iba a juzgar en una escuela donde todo es diferente, pero aun así, ella no quería que la gente anduviera diciendo por ahí que a ella le gustaba Jade, por lo que agradecía secretamente el modo de razonar que tenía la chica gótica. -¿Por qué me dijiste que lo divulgarías si no pensabas hacerlo?- preguntó tratando de aclarar su mente.

-Por hacerte sufrir.- dijo Jade con satisfacción en su rostro.

Tori suspiró. Sólo quería estar tranquila después de tanto pensar. – Lo lograste. -admitió. – La pasé muy mal, ahora por favor déjame sola.

-¿Qué pasa, Vega?- preguntó la chica gótica, clavando una mirada tentadora en los ojos de su presa. –Ayer parecía que me querías muy cerca y ahora quieres que me vaya. –Continuó, sonriendo de modo perverso, mientras daba un paso hacia adelante, causando que Tori retrocediera casi al mismo tiempo.

-Vete, Jade.- Logró decir la latina, aunque parecía querer justo lo contrario.

-Parece que lo de tu "fijación" por las chicas malas será nuestro secreto.- Añadió Jade, burlonamente, liberando por fin a Tori y caminado a pasos seguros hacia el salón, sin mirar hacia atrás.

Por fin Tori había comprendido que, el motivo real por el que Jade no había dicho a nadie lo del beso, era que ahora, podía usar esa información para burlarse de ella. Entonces se odió a sí misma, porque no entendía cómo había podido darle a su mucho-menos-que-amiga el arma perfecta para lastimarla; y odió a Jade, porque no soportaba ver como se olvidaba de todas las veces que ella, Tori, la había ayudado, que la había escuchado y había hecho lo imposible por resolver sus problemas; odió saber que esa fragilidad efímera en su victimaria aún la cautivaba; y odió ese beso que no podía sacar de su cabeza.

-Y otra vez Tori Vega, sola y pensativa deambulando por los rincones de la escuela. –dijo Beck al parecer, muy animado. A esto Tori respondió con la sonrisa más convincente que logró encontrar, la verdad era que no quería estar cerca de Beck, después de todo, él era, de algún modo el causante de todos los problemas que tenía últimamente.

-¿Qué pasa Tori? No pareces muy feliz hoy.- Preguntó, con un gesto de preocupación.

-Estoy bien. – dijo ella, buscando a mil por hora alguna excusa para alejarse.

-¿Vamos por un café antes de entrar a clases?- Preguntó él.

-En realidad, Beck, creo que debería buscar a Trina, olvidé decirle algo importante.

Él sin embargo, pareció no creer una sola palabra de lo que ella dijo y con una mirada de suspicacia preguntó. -¿Estás tratando de evitarme?

-No, Beck, en serio debo buscar a mi hermana. –Dijo empezando a alejarse lentamente.- Lo siento, nos veremos luego.

Pero Beck caminó hacia ella nuevamente, pareciendo inseguro sobre lo que diría. -Tori, la verdad es que trato de decirte algo. Esperaba que estuviéramos solos en la cafetería, pero si no se puede, lo diré ahora.

Ella podía ver lo que se avecinaba, y le resultaba increíble que Jade, hubiese estado en o cierto respecto a Beck. Ahora más que nunca, sólo deseaba irse a clases, pero él no la dejaría marcharse sin que lo escuchara.

-Tori, yo quería saber si… bueno no sé cómo decirlo…-Continuó él pareciendo bastante nervioso. Definitivamente esto no era para darle celos a Jade. –Me preguntaba si tú y yo podríamos salir este sábado.

Tori negó con la cabeza antes de poder procesar palabra alguna, no quería lastimar a su amigo, pero tampoco podía salir con él. –Beck, yo no...- Se detuvo y no supo si fue por torpeza o porque no necesitaba más palabras. Beck ya había entendido.

-Oh- Interrumpió pareciendo decepcionado. – Lamento haber preguntado, es que pensé…

-No Beck, en realidad me alagas… es sólo que, no puedo. -Dijo ella tratando de borrar la expresión de tristeza en el rostro de su amigo.

-Pero ¿por qué? No estás saliendo con nadie o… -Entonces él pareció darse cuenta de algo.- Es por Jade ¿No? Le tienes miedo como todos. –agregó con gesto de frustración.

-No es miedo, es respeto. –Alegó ella, sin la plena seguridad de estar siendo sincera. –Sabes que eso le afectaría mucho.

Beck se apoyó la espalda sobre el casillero que tenía detrás y bajó la vista. –Siento que, aunque terminé con ella, su fantasma me estará persiguiendo por un buen tiempo.

-No te pongas así.- Dijo ella con una sonrisa, trataba de reconfortarlo, pero estaba demasiado desanimada como para ser el consuelo de alguien más. –Para mí es complicado, pero sabes que cualquier chica querría salir contigo.

-Querrás decir, cualquier chica que no estudie aquí. –dijo él con ironía en su voz. – Las de esta escuela no querrán acercarse, sabiendo que Jade puede usarlas como tablero de dardos.

Tori abrió la boca para contestar, pero fue interrumpida. –Hola ex novio. –dijo Jade a Beck, con una sonrisa de satisfacción, que interrumpió para beber del vaso de café que traía en las manos. – ¿Cómo van esos planes de conquista?- Añadió.

-Vamos a clase Tori, antes de que vuelque el café sobre ti. – dijo él a lo que Tori respondió con una feroz mirada. No era bueno darle ese tipo de ideas a Jade.

-¿Por qué haría algo así?- Preguntó la chica gótica, como si el comentario fuese ridículo. –Me gusta el café.

Beck y Tori intercambiaron miradas de resignación.

-Además- Continuó Jade sibilinamente. –Pienso que ustedes dos deberían salir. Después de todo, tienen algunos gustos en común. Se divertirán.

-¡Jade!- exclamó Tori sin tener idea de cómo detener lo que estaba ocurriendo. Sabía que para Jade, podía ser muy tentador decirle a Beck que, la chica con la que quería salir, en realidad la quería a ella. Podía verlo en los ojos de la chica pálida, estaba a punto de soltar esa verdad y Tori no podía dejar que pasara. No podía lastimar a Beck de esa forma.

-Está bien, Vega, no te avergüences. –continuó Jade dejándoles ver lo mucho que disfrutaba el momento. –Es lindo compartir aficiones con alg...

Antes de que alguno de los tres pudiese procesarlo, Jade había callado, con el rostro volteado casi en noventa grados, mientras que la mano de Tori permanecía en alto, inmóvil.

Cuando notó lo que había hecho, la latina retrocedió rápidamente, preparándose para la reacción de la chica frente a ella. Quería huir de ahí. Aún no podía creer que su desesperación hubiese podido más que su sentido común. ¿En qué diablos había estado pensando al soltar esa bofetada sobre Jade West?

La chica gótica se repuso, pareciendo sorprendida. Su mirada estaba clavada en Tori, pero no decía nada. Planeaba algo, o lo intentaba. Un simple golpe en respuesta parecía ser poco para una venganza digna de ella. Frotó su mejilla mientras su rostro volvía a formar su habitual sonrisa maliciosa. Tori, notó con temor, cómo se perdía en aquella mirada que la iba congelando de a pocos y esperó lo peor, cuando la propia voz de su captora la liberó de su letargo.

-Que quede así por ahora, Vega.- dijo Jade marchándose con aires de autosuficiencia.

Eso no había terminado, Tori lo sabía bien.