Capitulo 10

Era bastante simple lo que debían hacer, entrar y recuperar los archivos del Proyecto F, solo tenían un problema, Thoma tenía que usar sus poderes para encontrarlos, lo bueno era que podía saber donde estaban ellos y los archivos y lo malo...

Lo malo era que si Thoma usaba sus poderes, ellos los encontrarían.

-Entonces, ¿como vamos a encontrarlos?-pregunto Sanderson.

Thoma se detuvo, sabía bien que debía hacer y por el bien de Lily debía seguir el plan y cumplirlo a la perfección, no se arriesgaría a perder la única oportunidad de salvarla.

-Tu irás mientras yo los entretengo.-dijo el joven.

Sanderson realmente lo miro confundido, no entendía como él solo iba a poder aguantar contra todos los Hückebein si no había podido detener a los dos con los que se estaba enfrentando cuando había encontrado a Fate.

-No me parece buena idea.-dijo Sanderson.

-No te preocupes, podré con ellos-dijo Thoma.

Pero él no estaba tan seguro de aquello, aunque también sabía que si alguien podía entretener a los Hückebein de los dos, ese era Thoma, al fin y al cabo, él no era más que un humano entrenado como militar mientras que Thoma tenía unos poderes que él no podía imaginar.

Tenía que confiar en que el chico estuviera bien, no le quedaba más alternativa.

-Hazme un favor, chico.-dijo Sanderson.

-Claro...-murmuro Thoma.

Sanderson se acercó a él y puso una mano en su hombro mientras hacia que le mirara a los ojos con la seriedad de todo un militar al mando de la operación más peligrosa de sus vidas.

-Sal vivo de esto, no quiero tener que decirle a Lily que has muerto por estúpido.-susurro Sanderson.

Thoma sonrió, su primer pensamiento había sido el de Sanderson pidiéndole que se quedara el tiempo posible para que él pudiera salir con vida, pero en vez de eso, él estaba ahí, pidiéndole que saliera con vida de aquello.

Quizá valía la pena salvar al mundo de magos artificiales con virus, poderosos y locos al borde de la muerte.

-Tranquilo, me encargaré de que ella se eche a mis brazos nada más verme.-contesto Thoma.

Sanderson le dio una pequeña sonrisa antes de apartarse un poco para que Thoma, cerrando los ojos, invocara sus poderes y pudiera descubrir el paradero de los Hückebein y los archivos del Proyecto F.

Y entonces, lo vio sonreir.

-200 metros, al norte por aquel camino, no tiene perdida...y los archivos están el despacho personal de Fortis, 3 metros a la derecha de la entrada principal.-susurro Thoma señalando un camino llano delante de ellos.

-Esta bien, entonces, allá voy.-dijo Sanderson.

Thoma se quedo mirandolo mientras lo veía terminar de preparar sus armas y encaminarse hacia un destino que podía salvar al mundo...

O matarlos a los dos.

-Ten cuidado, viejo.-dijo Thoma.

Sanderson se giro una vez más antes de sonreír y coger su arma para encaminarse a la dirección que él le había dado minutos antes mientras él esperaba a los Hückebein que ya estaban en marcha después de notar su poder tan cerca de ellos.

Iban a por él y Thoma dudaba que pudiera salir de aquello como la última vez.

Parece que tengo miedo, Lily...


Estaba empezando a perder el sentido de su lucha, ella había luchado para curarse a si misma y a sus compañeros, con la esperanza de tener a Veryon a su lado para empezar una maldita familia.

Pero los planes de Arnage nunca salían bien y este no era una excepción.

Y ahora, para colmo, el maldito Thoma Avenir venía a golpear a su casa sin aviso, pero lo más raro de todo era que venía solo, algo extraño sabiendo que siempre llevaba a Lily pegada a su espalda.

-Que asco...-dijo para si misma.

Lo que ellos tenían no era como lo que ella tenía con Veryon, ellos no necesitaban estar juntos para saber cuando el otro estaba bien o mal, más bien era como si con un simple cruce de miradas, ellos ya se conocieran.

Eso es amor...

-Localizado, Thoma Avenir.-dijo Cypha.

-Recordad, Thoma es parte importante para nuestro objetivo, nada de destruir, si no apresar, ¿entendido?-dijo DeVille.

Veryon y Arnage asintieron mientras miraban a Thoma, corriendo por la llanura mientras sus ojos conectaban con los de ella.

Y por un momento, no quiso pelear con él.

Podía sentir la mirada curiosa de Veryon sobre ella, pero ella solo podía pensar en el joven que ellos estaban persiguiendo como si fueran hienas, ¿realmente valía la pena todo aquello?

¿Porque no podían trabajar juntos?

-¡Arnage! ¡Cógelo!-grito Veryon.

Ella miro al joven, muy cerca de donde ella estaba y decidió dejar de pensar en tantas cosas y concentrarse en su misión.

Tenían que coger a la rubia y llevarla ante Fortis para encontrar la cura, eso les había dicho él y eso harían ellos y después, que ellos hicieran lo que quisieran con ella.

Al fin y al cabo a ella no le importaba, ¿Verdad?


Le temblaba la mano...

Nanoha sintió como la mano que agarraba fuertemente su dispositivo le temblaba mientras miraba el cuerpo inconsciente de Fate-chan en aquella cama y a la joven que la atendía mirarla con una mezcla de cariño y preocupación.

Ella esta viva...Fate-chan esta viva...

-¿F...Fa...te..-chan?-pregunto lentamente.

Lily, Hayate, Signum y Vita la miraban pero eso ni siquiera le importaba, solo quería que unos ojos la miraran, unos que ahora estaban cerrados pero que esperaba, se abrieran de un momento a otro.

Necesitaba ver el borgoña de sus ojos.

-¿Cuando ha pasado esto?-pregunto Hayate.

-En el entrenamiento...-dijo Lily.

Hayate se acercó a Fate, agarrando una de sus manos, algo débil para su gusto pero era Fate-chan y estaba junto a su familia de nuevo.

Gracias a dios...

-Dijiste que había muerto...-susurro Signum.

Hayate se giro para ver a Signum con lágrimas en los ojos, algo totalmente fuera de lugar para ella, pero no era raro para ninguno, incluso para Lily, la verdad era que Signum quería mucho a Fate y se alegraba de verla sana y salva.

-Fue para proteger la misión Signum, lo siento.-susurro Hayate.

Signum se retiro de la tienda, no queriendo que nadie viera sus lágrimas, ella era una guerrera, no lloraba de alegría ni de pena...

Ella no sentía, aunque solo por aquella vez, dejaría que sus emociones tomarán un pequeño control.

Me alegro de que estés en casa de nuevo, Testarossa...

Dentro de la tienda, Vita miraba a su alrededor algo aliviada por no haber perdido a una compañera como Fate, pero a la vez, todavía sentía que algo en todo aquello no andaba del todo bien.

Y entonces sintió su linker core, débil y a la vez esperando para despertar una fuerza que ella misma no podía limitar.

-¿Que le pasa?-pregunto a Lily.

Lily agacho su mirada, viendo como Fate empezaba a moverse y despertarse y supo que tenía que hablar con ella urgentemente.

Quizá ellas podrían salvar a Thoma y Sanderson y traer los archivos.

-Nanoha, esta despertando, quedate con ella mientras hablo con ellas.-susurro Lily.

Como sabía su nombre, Nanoha no lo sabía, solo sabía que ella no iba a apartarse del lado de Fate-chan nunca más y por eso, asintió y dejo que se marcharan mientras miraba como Fate se movía y giraba la cabeza justo a su lado.

Y entonces, Fate Testarossa Harlaow, abrió los ojos.


Yuuno lo había sabido desde el principio.

Él había sabido que Fate iba a traer más lágrimas que alegrías, que ella iba a destrozar más vidas de las que iba a arreglar...

Y ahora que podría hacer algo bien, no esta allí para arreglarlo y él no tenía otra solución para curar a los afectados por el virus.

Maldita seas, Fate...ojala no te hubiéramos conocido.

Porque de no haberlo hecho, a él no le importaría sacrificarla si siguiera viva, no le habría importado usarla para curar a cientos de personas, tendría a Nanoha, sería feliz sin Fate, debería de serlo sin que ella estuviera estropeando su vida...

¿Y entonces porque estas llorando, Scrya?

Porque él lo sabía, él podía imaginarse pensando en todo aquello pero a la vez no podía olvidar que gracias a ella, Nanoha había sido feliz...

Vivio había sido feliz con sus mamas y eso a él le bastaba, aunque no fuera la causa principal, lo aceptaba y lo apoyaba.

Y fue entonces, cuando Yuuno Scrya se dio cuenta de que Fate tocaba las vidas de la gente solo con su sonrisa, no necesitaba nada más para convencer o enamorar.

-¿Y ahora como lo hago, Fate?-pregunto al cielo.

Porque de él se esperaba la solución y él no tenía más respuesta que aquella, sin Fate, no había cura.

Y él solo podría quedarse a recoger los pedazos rotos.

Venga Yuuno, seguro que si te esfuerzas podrás conseguir algo más...

-¿Fate?-pregunto girándose.

Pero no había nadie allí, aunque algo capto su atención, era la copia del informe sobre el Proyecto F y algunos retazos de papel sobre el estado de Alicia Testarossa...

Y entonces, supo que podría intentar algo más.

-¡Eso es, Fate!-grito Yuuno.

Si pudieron crear a Fate con las células de Alicia, alteradas para el virus, ¿podría él hacer lo mismo y encontrar una solución? ¿Podría él clonar las células de Alicia y Fate en busca de una cura?

Pudiera o no, iba a intentarlo, se lo debía a Fate y a todos por los que ella luchaba.

No te defraudare, Fate.


A/N: Lo siento, no puedo hacer a Yuuno malo malisimo, cuando esta en forma animal me puede (me encantan los animales).

Próximo capi: La conversación más esperada de la historia, hasta yo estoy nerviosa.

Un abrazo,

Infamous21