Capitulo 12
-¡Birdshot Shell!-grito Veryon.
Thoma apenas pudo esquivar el golpe del ataque de Veryon mientras intentaba defenderse de los golpes de DeVille, que con su velocidad estaba ganando terreno.
Tranquilo Thoma, recuerda el entrenamiento...
Thoma cerró los ojos, invocando sus poderes para poder contrarrestar los de sus enemigos, sabía como y que podía hacer, pero tenía que calmarse para intentarlo.
Y entonces pensó en la única persona que conseguía calmarlo cuando estaba nervioso o fuera de control...
Lily...
Como si fuera una orden, Thoma se calmó al pensar en su compañera, tenía que ganar esto si quería que ella estuviera a salvo, al fin y al cabo, se lo debía todo a ella y no la iba a defraudar.
El poder...lo siento fluyendo a través de mi, ¿será esto cosa del virus? ¿o es mi verdadero poder como mago artificial?
Y entonces, algo extraño pasó, su cuerpo se cargó de poder, uno que reconocía demasiado bien, el virus se estaba haciendo con el control de su cuerpo y mezclándose con el poder de su magia, era increíble...
Ahora entiendo porque somos tan peligrosos...
Abrió los ojos, iluminados con el poder que brotaba de su cuerpo y se preparo para atacar con todo el poder que tenía.
Espero que te des prisa, Sanderson...
Pensó en su amigo, el que había dejado solo en una de las bases más peligrosas del mundo, una de la que podría no salir vivo y rezó para que saliera de allí con vida y pudiera volver a casa con Fate y Lily, había arriesgado su vida por algo que no tenía nada que ver con él y era lo menos que merecía.
Fate, por favor, salvala y cuidate...
Apunto con su arma hacia Veryon, casi sin mirar quien era y sin sentir ni el roce del aire en su piel, solo su poder, uno que acabaría consumiéndolos a todos sin Fate, uno que solo ella podría parar...
Aunque fuera a costa de su vida, él sabía que Fate haría lo correcto al final, porque así era ella, como él, con la única finalidad de salvar a los suyos a costa de lo que fuera.
Lily, parece que ya no podremos pasear más...
Su arma comenzó a brillar con fuerza mientras Veryon miraba asustado a Thoma, el cual no sintió nada excepto un pequeño roce en su brazo, entonces, bajo la mirada para ver una lágrima allí.
Él lloraba por ella.
No quiero irme lejos de ti, Lily...
El poder lo consumía, lo llenaba de tal manera que era incapaz para él respirar, sentía la presión en sus venas y el corazón a punto de explotar...
Ese era el virus en su totalidad.
Te amo, Lily...esa es la verdad.
-¡Silver Barret!-grito Thoma.
La luz salió en forma de varias balas que, a toda velocidad, fueron a una misma dirección mientras Thoma sentía toda su fuerza abandonarlo...
Todo se estaba volviendo oscuro.
Solo voy a dormir...
Y entonces, todo se volvió negro...
Sanderson se paró en seco cuando escucho la explosión que provenía del lugar donde Thoma debía estar peleando con los Hückebein.
Pensar que puede pararlos él solo...
Cerró los ojos escondiendo las ganas de volver a ayudarlo, él tenía una misión, tenía que encontrar los papeles para ayudar a resolver el problema del virus y eso era en todo lo que tenía que pensar.
Y aún así, no podía dejar de pensar en Thoma.
Gane o pierda tienes un trabajo, Sanderson, así que manos a la obra...
Respiro antes de entrar en la sala principal de la fortaleza, o eso parecía, de los Hückebein y buscaba algún signo de vida.
Al parecer, todos estaban concentrados con Thoma, ya que no podía encontrar a nadie por más que mirara.
Cuidado, Sanderson, son magos, no militares como tu.
Y eso era algo que no debía olvidar, camino a través de sala, despacio, sin dejarse ningún rincón por mirar, pero al parecer, no había nadie en toda la sala.
-Vamos a ver...despacho de...eso es, aquí estas.-susurro para si mismo.
El despacho de Fortis era uno de los últimos de la sala con una pequeña cerradura, lo que impedía a Sanderson entrar en el despacho.
-Bien, entonces...-susurro.
Coloco un silenciador en su pistola y disparo a la cerradura que cayó al suelo y le permitió entrar en busca de los archivos.
-Deben estar por aquí...-se dijo a si mismo.
Rápidamente, registro el lugar para encontrar unos papeles que hablaban de un proyecto actual, mezclados con los papeles del Proyecto F, un proyecto, que por lo que podía ver...no iba a ser nada bueno ni para él, ni para los magos...
-Han neutralizado a Thoma Avenir, lo traen para aquí.-dijo un hombre.
Sanderson levantó la mirada para escuchar unos pasos que provenían del pasillo hacia la dirección donde él se encontraba, hablaban de Thoma y que lo habían capturado inconsciente después de una dura pelea, también decían algo de un tal Veryon gravemente herido y algunas cosas sobre Fate y el proyecto.
Tengo que salir de aquí...
Sanderson miro rápido a su alrededor, entonces vio una ventana, su vía de escape, aunque para salir de allí, perdería la oportunidad de saber de Thoma y comprobar si estaba vivo o no.
Pero no tenía opciones y sabía que el chico, si seguía vivo, se las podría apañar hasta que pudiera llegar hasta él de nuevo.
No te rindas chico, volveré...
Fortis abrió la puerta de su despacho al mismo tiempo que el ruido de cristales resonaba a través de su oficina, pudo ver una sombra caer por su ventana mientras el viento se metía dentro de la oficina dejándolo frío.
-Pero...¿que?-se pregunto.
Entonces, se acordó de Thoma y la rareza de que estuviera solo enfrentándose a ellos sin apoyo, sin nadie para cubrirlo...
Lo que él había supuesto era verdad, Thoma solo era una distracción.
-Maldita sea...-susurro.-...¡Maldita sea!
Corrió a la mesa, donde sus papeles había desaparecido, no quedaba nada de su proyecto Fate y el Proyecto F original, todo había desaparecido.
Le habían robado...
-¡Cypha! ¡DeVille!-grito desesperado.
Los dos aparecieron delante de él en segundos, su cara cargada de preocupación e intriga mientras Fortis se paseaba nervioso por la oficina.
Esto es malo...muy malo...
-¿Que pasa, Fortis?-pregunto Cypha.
-Id a buscar al intruso, tiene mis papeles.-dijo él.
Los dos guerrero ni siquiera se atrevieron a preguntar mientras salían de la sala por la ventana, en busca de su intruso y Fortis se quedo allí, solo...
Perdido...
Porque si perdía aquello, no solo perdería la oportunidad de investigar a la primera maga artificial perfecta, si no que también podría no dar con la cura de su gente...
De Curren.
Y la verdad, no sabría si aguantaría perderla a ella también.
Sanderson corría lo más deprisa que podía, en la caía se había hecho daño en el brazo y temía que la sangre que resbalaba por el brazo dejara un rastro para sus enemigos.
Pero aún así, no podía quitarse de la cabeza a Thoma.
Por favor, que este bien, no puedo decirle a Lily que esta...
No, no podía ni quería pensar aquello, prefería pensar que había sido capturado y estaba vivo, de otra manera...
De otra manera sabía que Lily no lo aguantaría...
-¡Esta herido!-grito una mujer.
Sanderson murmuro algo para si mismo antes de seguir corriendo, los archivos en su brazo bueno y su voluntad llevándolo a casa de nuevo.
Lo conseguiría, tenía que hacerlo...
-¡Ahí esta!-grito un joven.
Y Sanderson maldijo, porque no podía más y ellos iban a atraparlo sin poder llevarle los archivos a Fate, sin poder cumplir el deseo de Thoma.
No eres más que un humano inservible.
Pero entonces, algo pasó, una sombra lo arropo mientras otra uso su arma para esconder su rastro de sus enemigos.
Y, sin saber en que confiar, se dejo llevar por el remolino oscuro que estaba intentando tragárselo con un último pensamiento en su mente.
Lo siento, compañero.
-¿Se han ido?-pregunto Signum.
-Si, tenemos que llevarlo con Hayate.-dijo Vita.
Signum asintió antes de comenzar a volar, habían visto al hombre correr y lo habían reconocido como Sanderson, que llevaba los papeles sobre el Proyecto F y otro proyecto en sus brazos.
Pero no había rastro de Thoma Avenir.
-O lo tienen, o esta muerto.-aclaró Vita.
Y, por alguna razón, no podían dejar de pensar en la segunda opción.
