Capitulo 13
Fate se dio cuenta de que la felicidad no duraba para siempre cuando vio a Signum y Vita entrar con Sanderson en sus brazos...
Un Sanderson que ella desconocía, cansado y ensangrentado, no quedaba nada del fuerte soldado que ella había visto durante su estancia con su equipo y eso, la asustaba...
-¿Que ha pasado?-preguntó rápidamente.
Signum miro a Vita y luego de nuevo a Fate mientras dejaba a Sanderson en una de las camillas y Hayate empezaba a intentar hacer algo con sus heridas.
-Lo perseguían y lo rescatamos.-dijo Signum.
-¿Que? ¿De que?-pregunto Fate de nuevo.
-De la gente que tienen los archivos del Proyecto F.-dijo Vita.
Y Fate volvió a sentir que sus peores pesadillas hacerse realidad cuando vio como Sanderson agarraba, incluso en su inconsciencia, los documentos que abrirían paso al conocimiento de su creación...
A la verdad que ella no quería reconocer.
-Dame los archivos.-dijo Fate.
Vita se los entrego casi sin querer mientras miraba la mirada asustada de Fate, ella realmente no quería ver lo que había allí escrito por lo que Vita podía observar, pero el deber era más importante que sus miedos...
Y su deber ahora era resolver aquel rompecabezas.
Fate agarro los archivos con temor, las manos le temblaban y podía jurar que su visión se estaba nublando cuando sintió una suave mano sobre la de ella y un cuerpo pegarse a su espalda.
-Estoy contigo, Fate-chan.-susurro Nanoha después de darle un beso en el hombro.
Fate cerró los ojos mientras respiraba tranquilamente, luego agarro una de las manos de Nanoha y se la puso en el pecho, necesitando de su fuerza para seguir adelante.
Nunca se había dado cuenta de lo vital que realmente era Nanoha para ella.
-Agarrame fuerte, Nanoha.-susurro la rubia.
Porque podía sentir como se caía en un abismo, parecido al de hace muchos años, cuando no era más que la esclava de Precia Testarossa y no quería volver allí...
No quería volver a sentirse un monstruo, no cuando se sentía tan humana y amada por Nanoha.
-Lo haré, Fate-chan, no te soltare.-susurro Nanoha.
Y allí mismo, delante de todos y agarrada por el fuerte abrazo de Nanoha, Fate Testarossa Harlaow abrió el archivo del Proyecto F...
Definitivamente la felicidad no esta hecha para mi...
Thoma podía sentir la sensación de mareo y las nauseas de alguien que parecía acabar de ser movido a una velocidad demasiado rápida para su propio bien.
Y lo primero que vio, fue que no estaba en casa.
No era una pesadilla...
-Se esta despertando.-dijo una voz.
Thoma necesito de toda su fuerza para enfocar su mirada y ver a los Hückebein delante de él, mirando como si fuera la cabaya elegida del experimento.
Pero todavía había algo que lo sorprendía más, el hecho de estar vivo a pesar de haber usado el virus para defenderse.
¿Como era posible?
-¿Es ese el amigo de Testarossa?-pregunto otro hombre.
Thoma apenas miro al hombre que se acercaba a él con aires de superioridad, como si fuera mucho más que él, pero Thoma sabía la verdad...
El hombre apestaba a miedo.
-Si señor, Thoma Avenir.-respondió Fortis.
Y el hombre lo miro con una sonrisa como si tenerlo allí fuera la mejor noticia que pudieran darle, como si tenerlo allí...
Un momento...
-¿Que...quereis?-pregunto Thoma.
El hombre se acerco a él y se agacho justo delante de él para mirarle a los ojos, unos ojos que le reflejaban odio, desprecio...
Destrucción.
-Quiero a Fate Testarossa, joven.-susurro el hombre.
Y Thoma tembló, porque en sus adentros podía adivinar que lo que querían de ella no era solo la cura del virus...
Si llegaban a cogerla, la destruirían...
-Jamás...-susurro Thoma.
El hombre simplemente sonrió y se levanto, haciéndole el gesto a DeVille y Veryon para que lo encerraran en una celda que estaba no muy lejos de él.
-No...la...encontrarás.-susurro Thoma.
El hombre entonces se giro, mostrando su sonrisa malvada mientras que Thoma era llevado a la celda donde lo tendrían cautivo.
-No me hace falta, tu me la vas a traer.-dijo el hombre.
Lily no había llorado, ni siquiera se había parado a pensar en Thoma mientras miraba a Fate revisar junto a Nanoha y los demás los archivos del Proyecto F, ahí estaba su cura y sabía que era lo que Thoma pretendía.
Él no iba a volver, iba a por una cura para mi...
Dejó el pequeño pañuelo que él le había regalado en la mesilla mientras recordaba que él siempre había dicho que no importaban las dificultades del camino, si ella estaba con él, él podría contra todo.
Pero ahora él no esta y sin él todo parece haber perdido su sentido...
Si pensaba un poco podía recordar tantas cosas de él, la manera de abrazarla, como la sostenía en las noches, como era capaz de mejorar su mundo con una de sus sonrisas...
Como luchaba para protegerla.
Y ahora...
Una lágrima cayó en su mano, después otra y después otra, hasta que Lily tuvo que reconocer que todo iba a ser más difícil que nunca si no lo tenía a su lado.
Era su amigo, su familia...
Su único y verdadero...
-Thoma...-susurro para si misma.
Y se rindió a la tristeza, porque sin él ella no veía el futuro, él era su compañero y si lo había perdido, ella misma podría perderse en el infierno, poco le importaba sin él.
-Señorita Testarossa, es un placer por fin conocer a la persona que puede contribuir a la salvación de los magos artificiales.-susurro una voz.
Podía sentirlo, la voz cargada de maldad que solo quería hacer daño, la voz que seguramente estuviera detrás de todo aquel problema.
Su traidor.
-¿Quien es?-pregunto Fate enfadada.
-Poco le importa, señorita Testarossa, solo tengo que decirle que no queremos nada con la persona que tenemos invitada en nuestra base.-volvió a decir la voz.
-¿Quien es esa persona? ¿Que quiere?-volvió a preguntar Fate.
La sombra hizo un gesto con la mano mientras Lily entraba en el cuarto, sorprendida al ver la imagen que mostraba la comunicación.
-Queremos un intercambio, Señorita Testarossa, usted viene con nosotros y el Señor Avenir volvera con su compañera.-dijo la voz.
-No...Fate...-susurraba Thoma.
Y, de repente, Lily sintió que todo aquello solo estaba a punto de empeorar.
-¡Ni hablar!
La voz de Nanoha sonó tan fuerte que Fate se asusto, aunque no fue nada comparado a lo que sintió cuando vio a Nanoha a su lado, furiosa.
Y estaba completamente hermosa de aquella manera.
Ponte seria, Testarossa...
-Si se niega, mataremos al Señor Avenir y la buscaremos hasta dar con usted, Señorita Testarossa.-dijo la sombra.
El miedo lleno sus sentidos, podía sentir a Lily luchar por no echarse a llorar, el enfado en Signum y Vita, la preocupación de Hayate...
La determinación de Nanoha.
-¿Porque hace esto?-se encontró preguntando a la sombra.
Vio como la sombra se movía, como si estuviera pensando en que decir, en como responder a la pregunta que ella había hecho.
-Tengo cuentas pendientes contigo, Testarossa.-contesto finalmente.
Testarossa, lo dice con odio...
Fate podía sentir el agarre de Nanoha en sus manos, como si sintiera que si la soltaba ella desaparecería de su lado y otra vez, se vio forzada a elegir...
¿Que era más importante? ¿Podría salvar a Thoma y perder su futuro? ¿O lo dejaría morir a cambio de unos momentos más con Nanoha?
La felicidad no dura para siempre y menos si es para ti...
Porque a pesar de que no quería separarse de Nanoha, sabía que no podía dejar a Thoma solo en aquel momento.
Si puedo salvarlo, tengo que intentarlo...
-Tiene una hora para decidirse, Testarossa, si no esta aquí para entonces, mataremos al Señor Avenir...-dijo la voz.
Y tan pronto como había venido, se fue dejando a Fate con un dolor en su pecho que nada podría reemplazar.
Tenia que dejarlo todo de nuevo y esta vez, no estaba segura de poder recuperarlo de nuevo.
-No...ni se te ocurra, Fate-chan.-susurro Nanoha.
Pero era tarde, Nanoha no podía detenerla por más que estuviera intentándolo y ella misma se estaba muriendo por dentro.
Era su destino...siempre sola, siempre luchando...
Para eso había sido creada y eso debía hacer hasta el final.
-Lo siento, Nanoha.-susurro ella.
Y antes de que Nanoha pudiera decir algo que les hiciera daño a las dos, se aparto de ella y cogió a Bardiche mientras una triste sonrisa adornaba su cara.
-Cuidate, mi amor.-susurro a Nanoha.
Solo la vio desaparecer, vio el polvo donde antes estaba ella y sintió que su mundo perdía el sentido...
Era mucho peor que la otra vez...
-Fate-chan...-susurro entre lágrimas.-...idiota...
