Hola! Aquí les dejo un nuevo capítulo. Apreciaré sinceramente sus comentarios :)

*Victorious no me pertenece.

Capitulo 10

El teléfono de Tori sonó por enésima vez, esa tarde, anunciando un mensaje de texto; causando que la castaña, corriera a contestar, con ilusión en el rostro. Tras leer lo que decía, sonrió con ternura y respondió al mensaje de su novio, sabiendo que a los pocos minutos, su teléfono volvería a sonar.

Jim y Tori llevaban tres semanas saliendo y todo iba muy bien. Ella se sentía cada vez más cómoda, con toda la simplicidad que él representaba. Le resultaba fácil reír, cuando Jim estaba cerca, cuando la trataba con ternura, cuando le demostraba su cariño. Todo era sencillo con él y eso era lo que Tori necesitaba en ese momento.

No era que sus sentimientos por Jade, hubiesen desaparecido; en realidad, permanecían dormidos en su mente, despertando de vez en cuando, para dejarse sentir, como un fantasma enojado. Sobre todo ahora, que la chica gótica se había vuelto una amiga, prácticamente inseparable para André, y era normal verlos andar juntos, de un lado a otro, compartiendo risas. No obstante, Tori cada vez hacía un mejor trabajo, engañando a sus sentimientos, forzándolos a mantenerse en calma y concentrarse en lo único que realmente debía importarle: Su nuevo novio.

-Tori, André vino a buscarte. –Escuchó decir a su madre desde la primera planta, interrumpiendo así su exagerada espera, por el nuevo mensaje de texto de Jim. Sus ánimos decayeron un poco, al saber que se vería forzada a recibir al músico.

A pesar que, seguía considerando a André, su mejor amigo, en esos últimos días, ella había estado evitándolo, pues Jade, parecía haberse vuelto su único tema de conversación, y eso era algo que a Tori, no le ayudaba en nada, a su búsqueda de tranquilidad.

-¿Qué te trae por aquí?- pregunto ella, tras bajar las escaleras, mientras esbozaba una sonrisa, para ocultar su incomodidad.

-Vine a visitarte. –respondió André, devolviendo sonrisa. -Parece que, últimamente, Jim te tiene muy ocupada para tus amigos.

-Sí. –dijo ella. –Es muy divertido y tierno.

-Wow, Tori Vega está enamorada.- dijo él, con asombro. –Me parece genial, amiga.

Ella, aunque se sintió extraña ante el término "enamorada", asintió con la cabeza.

-Pues entonces, debes llevarlo a mi presentación de mañana por la noche. –agregó André. –Tocaré en la escuela y ¿sabes qué es lo mejor?

-No, dime- preguntó ella, ocultando su frustración, tras una expresión de curiosidad, porque, para ella no era difícil adivinar, la respuesta de su amigo.

-Que le pedí a Jade, que cante a dueto conmigo.

-Oh. -expresó la castaña.

-Vamos Tori, olvídate de tus problemas con Jade, por favor. –pidió André. –Hazlo por mí.

Ella miró los ojos sinceros de su mejor amigo, sintiéndose culpable, por haberse alejado de él, debido a unos celos, que no tenían sentido a estas alturas; por desear tantas veces, que los intentos de André, por conquistar a Jade fracasaran, cuando lo único que hacía él, era alegrarse por la felicidad de Tori, en todo momento. No era la primera vez que se sentía avergonzada, al descubrirse como una mala amiga y ahora, que tenía a Jim a su lado, sabía que también era una mala novia.

André mantenía una mirada esperanzada, mientras ella suspiró profundamente, buscando la determinación que le hacía falta y antes de poder detenerse, se encontró asintiendo.

Había llegado el momento de apoyar a André con la chica que le gustaba; después de todo, Tori tenía novio y era feliz con él. –No faltaremos. –aseguró, forzando una sonrisa.

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Llegó la noche de la presentación y Hollywood Arts empezaba a llenarse de gente, que moría por escuchar al músico más talentoso de la escuela. Tori, quien junto a Jim había sido de las primeras en llegar, pidió a su novio que fuera a conseguirle un refresco, mientras ella aprovechaba por ir a saludar a su mejor amigo.

-¿Todo listo?- preguntó Tori a André, con una gran sonrisa.

-Sí, aunque un poco nervioso. –admitió él.

-¿Por qué? Haz hecho esto millones de veces. –dijo la latina, tratando de darle ánimos.

-Lo sé pero… -comenzó él, pareciendo armarse de valor para decir algo, pero fue interrumpido por Jade.

-Hola. –saludó la chica gótica, fijando la mirada en su amigo, tan intensamente, como si temiera que ésta, se deslizara hacia otro lugar. – ¿Me perdí de algo?- preguntó, al sentir el silencio repentino.

-No, de nada, Jade. –dijo André con entusiasmo. – ¿Estás lista? Creo que deberíamos empezar ya.

-Está bien -dijo Jade, amistosamente. –Esto ya está lleno de gente.

-Bueno, entonces, me voy con el público. –se despidió Tori. –No quiero que nos ganen los buenos lugares. –Añadió, mirando a André con una sonrisa. De pronto y sin poder evitarlo, se encontró sonriéndole también a Jade, quien no volteó a verla, ni por un segundo.

Tori se alejó de ellos, tratando de ignorar el dolor, que aún le acusaba la actitud de Jade, y despejando su mente, con toda la frialdad que pudo encontrar, para luego buscar a Jim entre la gente. Caminó de prisa, esperando hallar a su novio, antes de que la presentación empezara, cuando se topó, sorpresivamente con la mirada intensa de Sinjin.

-Hola. –saludó ella, reprimiendo una risa. Por algún motivo la mirada del muchacho, le causaba gracia, aunque supiera, que él estaba tratando de parecer serio.

-Tori. –dijo él, abriendo los ojos, como platos. –Me enteré que sales con Jim Miller.

-Así es. –respondió ella, radiantemente.

-Ese chico no me gusta para ti. –agregó Sinjin, alargando las palabras.

Ella lo miró, sonriéndole con sarcasmo. – ¿Y, qué tipo de chico te gusta para mí?- preguntó, alzando las cejas.

-Bueno, ahora que lo dices, yo podría…

-¡Sinjin!- lo reprendió ella, finalmente disgustada.

El chico, parecía estar a punto agregar algo, cuando se fijó en un punto detrás de Tori. –Me tengo que ir. Escucha mi consejo. –dijo, nerviosamente, y se alejó a pasos rápidos, perdiéndose en la multitud.

Tori, se quedó de pie, algo confundida, hasta que sintió una voz decir su nombre, detrás de ella. Cuando volteó, su novio la sorprendió con un ligero beso en los labios. –Estaba buscándote. –dijo la castaña, olvidando por completo a Sinjin. –Esto está a punto de empezar.

-Lo sé, mejor nos damos prisa. –dijo él, con entusiasmo, mientras entregaba a Tori, una de las bebidas que traía consigo y empezaba a caminar junto a ella.

No tardaron mucho en encontrar un sitio desde dónde ver el espectáculo y tomaron asiento.

La gente parecía cada vez más impaciente, todos emocionados por escuchar la nueva canción, todos felices de poder estar ahí, todos, menos Tori, quien a pesar de su lucha mental, no podía ganarle a sus sentimientos. La latina era consciente, de que cada vez que su mejor amigo y la chica gótica compartían momentos de sensibilidad, como el de cantar juntos, ellos se volvían más cercanos; y Tori, no quería sufrir por eso, por el contrario, quería estar feliz, de que André estuviera logrando su cometido.

La mano de Jim sobre la suya, la llevó de regreso a su realidad. – ¿En qué piensas? –preguntó él amablemente.

-En que, me alegra que estés conmigo en este momento. –Mintió ella, deseando que fuese verdad.

Él sonrió, pareciendo muy contento con la supuesta confesión de Tori, cuando dijo. - ¿Sabes? Estaba pensado… ¿Por qué no vas a mi casa el viernes? Cocinaré para ti.

-Sí, claro… claro que iré. -dijo ella, con gesto de ternura, y tras reconocer a Jim, como la persona que sí había apostado por ella, sin dudas, ni conflictos. Lo besó, lo más intensamente que pudo, quedándose con la sensación, de que algo faltaba.

-¡Buenas noches!- saludó André al público, y tanto Tori como Jim, volvieron su atención hacia él. -Gracias a todos por venir. En esta ocasión tengo conmigo a una gran cantante y amiga. Saluden todos a Jade West. –gritó, recibiendo aplausos de la gente en respuesta y la latina pudo ver claramente, la impaciencia en el rostro de la chica del escenario.

Segundos después, André empezó a tocar su guitarra y la gente hizo silencio para escuchar. Tori trató de dejarse llevar por la música sin sentir más, pero al ver a los dos cantantes unir sus voces, mientras se miraban fijamente en una canción que, como era de esperarse de una composición de André, era perfecta; la castaña se dio cuenta de que la herida, que deseaba que cicatrizara, todavía se mantenía tan fresca como el primer día.

Cuando la canción terminó, la gente aplaudió con todas su fuerzas, y Tori se forzó a hacer lo mismo. Entonces, vio que su mejor amigo se acercaba tímidamente a Jade, tomándola por la cintura y besándola delicadamente. La chica gótica que, al principio pareció sorprendida, luego empezó poco a poco a corresponder el beso, mientras el público vitoreaba emocionado.

Tori se sintió morir por dentro, al ver dicha escena. La había perdido, en ese preciso instante, y no haría nada para cambiar las cosas, porque su decisión ya estaba tomada. La perdió sin tener la certeza de haberla tenido alguna vez.

Se mantuvo quieta un instante, porque no podía huir y no podía llorar, no podía hacer nada más que sonreírle, al chico que tenía al lado, fingiendo ser feliz con él.