Capitulo 15

Erio había desaparecido...

Shamal había mirado en las habitaciones, en la cafetería, en el jardín, en las oficinas pero no había encontrado rastro ninguno del joven Mondial.

¿Donde te has metido?

Ni siquiera Caro lo había visto, lo que le daba a Shamal una pequeña idea de que podría haber causado su desaparición voluntaria.

Quizá sea el virus, quizá ya haya tomado control de su mente...

Le dolía pensar que lo había perdido, el chico era joven y fuerte, él debería haber podido aguantar algo más de lo que sospechaba que había aguantado.

-Shamal-san...-susurro Caro.

La joven Caro tenía lágrimas en sus ojos, lágrimas que Shamal podía notar también en su mirada, pero se esforzaba por no derramarlas, ella tenía que ser fuerte y no se podía rendir, era la maldita doctora de la sección seis y podría afrontar aquello...

Fuera cual fuera el resultado.

-Shamal, voy a buscar a Yuuno.-dijo Subaru.

Subaru y Teanna también se habían unido a la búsqueda de Erio y habían recorrido los alrededores sin éxito, pero ellas seguían intentándolo sin descanso.

-¿Yuuno?-pregunto la doctora.

-Él ha investigado cosas del virus, quizá pueda ayudar.-explico Teanna.

Shamal miro sus manos, recordando que en un momento le había ayudado pero después él mismo se había encerrado en su biblioteca sin dejar a nadie entrar para investigar un fenómeno importante.

Idiota, tenía que haberlo imaginado...

Yuuno estaba investigando lo mismo que ella, el virus y una salida alternativa a Fate Testarossa Harlaow.

Incoming Call Commander Hayate Yagami

-¿Hayate?-pregunto la doctora mirando la imagen preocupada de su comandante y amiga.

-Shamal, esto te va a ser muy duro de asimilar, pero tienes que hacerlo y rápido...-dijo ella.

¿De que habla?

-¿Que...?-comenzó a preguntar.

-Fate esta viva y es la cura del virus que sufre Erio.-dijo su comandante.

La mirada de Shamal se ensancho mientras miraba la imagen de su amiga, la sorpresa se reflejaba en su cara y su corazón parecía detenerse un poco más con cada latido.

Hasta que recordó a Erio y, de repente, un halo de luz volvió a su mente.

-Hayate, Erio se ha escapado...-susurro a su amiga.

Shamal no pudo descifrar quien de las dos estaba más sorprendida por las noticias que se acababan de dar.


Podría decirse que Nanoha estaba dominando a su bestia interior con control, aunque no sabía cuanto más podría durarle la paciencia o cuanto más crecería el miedo que sentía.

Estaba a punto de perderla, esta vez de verdad.

No, reacciona, ella no se dejara matar tan fácilmente, es fuerte, confía en eso...

Y a pesar de eso, la sensación de que podía perderla no desaparecía de su mente ni de su corazón...

Miro a su espalda, donde Hayate con Singum y Vita intentaban determinar donde estaba la base de los Hückebein y un plan de rescate para Fate.

Si no llegaban demasiado tarde.

¿Que haría ella sin Fate-chan?

Intento imaginarselo, una mundo sin Fate-chan no tenía mucho sentido para ella, sin la melena de oro que siempre veía recién levantada, sin los ojos borgoña que la hacían estremecer cada vez que la miraba, sin el calor de su cuerpo cuando la había abrazo mientras hacían el amor hacía solo unas horas.

No podía soportarlo.

-Tranquila, Nanoha, es fuerte.-dijo Lily.

La joven se sentó a su lado y le presto una taza de té que ella gustosa acepto mientras calmaba sus sentidos, pero podía notar la mirada de Lily sobre ella, una mirada que hacía dudar a Nanoha, pues la joven la miraba de manera culpable.

¿Porque la miraría así?

-Lily...-empezó Nanoha.

-Nanoha, lo siento.-susurro Lily.

Ella no entendía porque le pedía perdón, supuso que era por el enfrentamiento de Fate y todo lo del virus, pero algo dentro de ella le decía que había algo más.

Entonces escucho el ruido de la lluvia fuera de la base y volvió a mirar a Lily que lloraba, ahora sin esconder sus lágrimas.

¿Porque vuelvo a sentir que pierdo a Fate-chan?

-Nanoha...todavía no te he dicho como puede curarnos Fate...-susurro Lily.

Nanoha agarró la taza de té más fuerte, sintiendo una extraña punzada de dolor, su interior gritándole que no la escuchara, que era todo mentira...

Y aún así se quedo esperando a que la joven hablara.

-Puede curarnos si le extraemos su linker core, que es donde esta el antídoto...-susurro Lily.

Y de repente, Nanoha solo deseo escuchar la lluvia mientras el sentimiento de dolor se había más fuerte y sentía el peso de un futuro injusto en su espalda.

Fate-chan...

Fate-chan...

¿Puedes oirme, Fate-chan?


Yuuno había estado esperando un milagro para encontrar una solución al problema del virus, había intentado la clonación sin éxito y por eso necesitaba algo que le dijera que no todo estaba perdido.

Nunca imagino que aquel milagro sería la única opción, la única salvación...

Fate T. Harlaow estaba viva.

-Yuuno, es cierto lo que te digo.-decía Shamal.

Con la doctora, las caras alegres y preocupadas de Caro, Subaru y Teanna la acompañaban para que él pudiera decirles que era lo que tenían que hacer ahora.

Yuuno, esto no va ser fácil, ni va a tener final feliz...

Él recordaba eso, recordaba la investigación y el saber que Fate tendría que dar su linker core para salvar a los demás infectados era demasiado hasta para él.

Lo intente, juro que intente buscar otra solución...

-Entonces, tendremos que viajar a donde esta y empezar a usar el antídoto.-dijo Yuuno.

-¿Sabes como hacerlo?-pregunto Shamal.

Preferiría no saberlo...

-Si, Subaru y Teanna, id a buscar a Vivio, Caro y Shamal preparad todos, nos vamos lo antes posible a la base donde están los demás.-dijo Yuuno decidido.

-¿Y Erio?-pregunto Caro.

Yuuno sonrió mientras le daba un apretón de animo al hombro a la joven.

-No te preocupes, creo que tengo una idea de donde puede estar.-dijo él.

Esto era lo que querías, ¿verdad? Ahora vas a ser el héroe del mundo sacrificando a una buena persona.

Se dio la vuelta mientras las chicas se marchaban, no quería que ellas vieran que no todo acabaría bien, por lo menos, no para todos.

-Debo hacer lo que debo hacer.-susurro para si mismo.

Pero al mirarse al espejo, tenía lágrimas en los ojos, porque ahora podía entender que el deber y el querer eran cosas distintas y a él le había tocado aprenderlo de la manera más dura que se podía imaginar.

Libro sobre la extracción del Linker Core

Cogió el libro de su escritorio y lo metió en su mochila mientras suspiraba, no quería, pero debía y por mucho que lo intentara, él no podía cambiar lo que tenía que hacerse.


Volaba...

Él volaba hacía donde sentía que debía ir, escuchaba peligro, gritos de angustia, la cabeza le ardía con la locura que le comía la mente.

Erio Mondial, te esta esperando...

¿Quien lo esperaba? ¿Porque? No sabía la respuesta pero él tenía que estar allí antes de que fuera tarde, tenía que salvarla...

No volveré a dejar que desaparezca...

Porque ya lo había sufrido una vez y había tenido suficiente, nadie había creído en él hasta que llego y él se aseguraría de no defraudar su confianza.

Eso era lo único que estaba claro en su mente.

¡Acabare contigo!

¡Esto no tiene sentido! ¡Detente!

¡No! ¡Tu me la quitaste y ahora te haré desaparecer!

-¡No!-grito él.

La cabeza le iba a estallar, su corazón le latía con demasiada fuerza y estaba empezando a no hacer pensamiento coherentes, solo sabía que tenía que ir a protegerla.

Tenía que salvarla.

Fate-sama...

Y, de repente, su mente se lleno de voces mientras llegaba a una extraña base, las voces eran todas familiares, como si todos pertenecieran al mismo lugar...

Como si todos fueran allí por lo mismo.

¡Fate-sama!

¡Fate-sama!

¡Fate-sama!

Entonces vio una luz salir del centro de la base, una luz que baño todo el lugar y dos formas que planeaban juntas en el cielo.

Y supo que allí era donde debía ir.

La batalla había comenzado y él tenía que formar parte de ella para rescatar a Fate de las manos del mal y así, poder conseguir su antídoto.

Su sacrificio será nuestra liberación...

Y a pesar de que aquella frase se repetía como un mantra en su mente, dos lágrimas cayeron de los ojos del joven.

Erio Mondial iba a sacrificar a su maestra por un bien mayor.

La vida no podía ser más injusta...