Hola a todos! Aquí está el último capítulo de esta historia. Éste es el primer fic que escribí y no tienen idea de lo mucho que me divertí al hacerlo, así que, sinceramente espero que haya sido de su agrado. Cabe decir, que no se librarán de mí tan fácilmente muajajaja. Trataré de volver pronto con otras historias.
*Victorious no me pertenece.
Capítulo 14
Los besos de Jade sabían a café, furiosos e intensos, nunca daban espacio a las dudas, nunca pedían permiso. Sus manos delgadas, pero fuertes, transmitían su impaciencia, al tocar, como si quisiera tomarlo todo a través de una caricia. Su mirada profunda, atrapaba a su víctima en un laberinto de sensaciones, en las que se podía morir congelado o fundido en su calor intenso, según ella lo quisiera. Esa era Jade West; y Tori casi podía sentirla impregnada en su piel, como la huella imborrable de un amor que existía, aunque fuese negado.
La castaña, lloró amargamente una vez más, al notar lo inútiles que eran sus intentos por olvidarla. Había pasado casi todo el fin de semana encerrada en su habitación, ignorando las preguntas de preocupación de sus padres y los intentos de su hermana por animarla. Había ignorado todo, porque, sin Jade, las cosas eran insípidas, lineales y estúpidas.
Se preguntaba una y otra vez, qué era lo que la había enamorado de Jade, siendo tan malvada, tan cobarde, tan necia. Pero, siempre llegaba a la misma conclusión: Se había enamorado de su maldad, de cada uno de sus miedos, de su necedad. Se había enamorado de ella por ser como era, por cada virtud, pero también por cada defecto y ahora no podía soportar el no tener motivos para odiarla, porque simplemente amaba todo en ella.
Deseó profundamente no haberla conocido, no haber descubierto su lado sensible, no haberse dejado llevar por sus impulsos. Quiso cambiar su vida entera, para evitar lo que sentía, pero estaba atrapada en un montón de recuerdos, con los que su presente no podía competir.
-¡Tori! ¡Tori, baja rápido!- escuchó chillar, a su hermana, desde la sala, lo que la sacó violentamente de sus pensamientos.
La castaña, se incorporó rápidamente, secando sus lágrimas con una de sus manos, preocupada por lo que podía pasarle a Trina.
-¡Tori, ven por favor! –continuaba la mayor de las Vega.
Tori, tomó unas tijeras que estaban en su velador, salió de la habitación y bajó las escaleras casi corriendo para defender a su hermana, cuando se encontró con algo que no se esperaba.
Su hermana, tenía inmovilizada a Jade, tapándole la boca con la mano derecha y sujetándole los brazos y la cintura con el brazo izquierdo. La chica gótica, por su lado, luchaba con todas su fuerzas para liberarse, pero Trina parecía ser más fuerte.
Cuando Tori terminó de bajar las escaleras, completamente confundida, Trina por fin soltó a Jade, haciéndose a un lado, para que ésta no la golpeara.
-¡Déjame, lunática!- dijo la chica gótica, a penas pudo hablar.
-¡A mí tampoco me agradas!- gritó Trina, pareciendo agotada, por mantener sujeta a Jade.
-Trina ¿Qué estás haciendo? –preguntó Tori, empezando a enojarse.
-Secuestré a Jade, para que hable contigo de una buena vez.
-¡¿Qué diablos le dijiste a tu hermana?- casi gritó Jade, pareciendo furiosa.
Tori abrió la boca para contestar, pero fue interrumpida por Trina, que estaba muy alterada. – ¡Nada! No ha dicho nada a nadie y ¿Sabes por qué? Porque sería incapaz de traicionarte, contando algo que obviamente te molesta.
Tori y Jade se quedaron mirando, confundidas, preguntándose, hasta qué punto Trina sabía lo de ellas –Hermanita…- empezó Tori, con voz calmada. –Creo que te estás confundiendo un poco.
-Sí, yo estoy confundida. –dijo Trina, con sarcasmo. –Mira esto. –agregó, sacando el teléfono que debió quitarle a Jade, mientras la secuestraba; y empezando a buscar algo en él. La chica gótica corrió para recuperar su PeraPhone, pero no lo logró.
Cuando Trina mostró la pantalla, Tori se vio a sí misma en una foto, durmiendo en la cama de Jade. -¿Me tomaste una foto mientras dormía?- preguntó la menor de las Vega, deteniendo a tiempo, el gesto de ternura, que estaba por mostrar.
-Eh… debió tomarse por accidente. –se defendió Jade, desviando la mirada.
-Sí, claro. -dijo Tori, incrédula, volviendo a su realidad.
-Pero no te sientas mal, Jade. –continuó Trina, cada vez con más ironía en su voz. -¿Ves esas tijeras?-dijo, señalando a las manos de su hermana. –Anoche, Tori se durmió abrazándolas. Si yo no hubiese entrado a su habitación, seguro se habría hecho daño sin querer.
Ante esto, Tori miró ferozmente a su hermana, mientras Jade mostraba una sonrisa triunfante. -¿Dormiste abrazando unas tijeras?
-Estaba algo sensible. –admitió Tori, bajando la cabeza.
-Bien…- agregó Trina, mientras se dirigía hacia las escaleras. –Yo ya hice mi trabajo, ahora hablen y solucionen el problema que tienen, sea cual sea; ¡Y dejen de sufrir por gusto!
Trina se alejó, dejando a Tori y Jade, mirándose fijamente, avergonzadas y completamente mudas ante los acontecimientos. Tori se sentó en el sofá y Jade hizo lo mismo, clavando la vista en el suelo.
-Tu hermana es…- empezó a decir Jade.
-Sí, todos dicen lo mismo. –interrumpió Tori, sintiéndose cada vez más incómoda. -¿Quieres café o algo?- preguntó con la esperanza de huir a la cocina.
-No. –respondió Jade, girándose, para mirarla a los ojos. –Quiero hablar contigo.
Tori notó el nerviosismo en las palabras de Jade, y se preguntó si la chica gótica, diría lo que ella estaba pensando. Se forzó a no ilusionarse antes de tiempo y sin decir palabra, asintió con la cabeza para que Jade continuara.
-He pasado las dos últimas noches sin poder dormir, pensando en… todo esto y... –Suspiró, pareciendo cada vez más insegura y frustrada.
Tori la observó en silencio. Sabía que Jade estaba esperando algún tipo de ayuda para hacer su discurso más fácil, pero la castaña no pensaba intervenir. Era hora de que la chica gótica, se expresara por sí sola.
-No soy muy buena con las palabras. –dijo Jade finalmente, como esperando que eso fuera suficiente.
-Lo sé, continúa. –dijo Tori, acomodándose en su asiento, forzándose a no sonreír.
Jade la miró como si quisiera estrangularla, pero al instante suspiró, tratando de calmarse. -Bueno, yo…
-Tú…
-En serio te odio por esto.
-¿Es lo que querías decirme?- presionó Tori, disfrutando cada vez más el momento.
-¡No!-gruñó la chica gótica, con desesperación. –Sólo déjame hablar ¿Está bien? -Suspiró y continúo con palabras suaves. – Creo… que el miedo me hace actuar como idiota.
-Estoy de acuerdo. –dijo Tori, y Jade respondió con una sonrisa de resignación. – ¿Algo más?- añadió la castaña.
-Sí, bueno… lo que trato de decir es que…
-¿Ahora sí puedes quererme? – completó Tori, con una sonrisa dulce.
-No te quiero, Tori. –Respondió Jade. –Yo te amo. –añadió acercando su rostro al de la chica frente a ella.
-Espera. –la detuvo Tori, con una mano en alto para impedirle avanzar.
-¿Qué?- preguntó la chica gótica, pareciendo preocupada.
-¿Puedes decirlo de nuevo?
-Oh, cállate, Vega. - dijo Jade, antes de unir sus labios en un beso, esta vez, tierno y dulce, sin temor y sin prisa.
Tori supo, al sentir a Jade, que el resto del mundo había dejado de importar. Todo lo que quería, para bien o para mal, era estar con esa malvada fiera, que poco a poco empezaba a apaciguarse.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Pasaron tres semanas, desde que Jade y Tori dejaron de esconder lo que sentían. Tuvieron que dar algunas explicaciones, respecto a las mentiras que habían dicho desde que todo empezó, y lidiar con la confusión de sus amigos, para los que fue algo difícil hacerse a la idea, pero con los días las cosas volvían a la normalidad.
Beck había vuelto a ser amigo de Tori, y por la insistencia de ésta, también había vuelto a hablar con Jade.
André por su lado, no pudo evitar enojarse con Tori, por no haberle dicho la verdad, mientras esta veía que él se ilusionaba; sin embargo la castaña logró hacerle entender lo difícil que había sido para ella pasar por eso. Al poco tiempo se amistaron, y no se volvió a mencionar el tema.
Cat y Robbie habían soltado risas incontrolables, la primera vez que sorprendieron a Jade y Tori, en mitad un beso, murmurando frases irónicas sobre el amor y el odio, pero luego de que la chica gótica, lanzara a Rex por la ventana del salón de clases, ninguno de ellos volvió a hacer comentarios sobre ellas.
Y en cuanto a Sinjin, él se había mostrado misterioso con respecto a Jim y a lo que pasó el día que lo golpearon, pero sólo hicieron falta un par de palabras amables de Jade, para que contara la verdad. El extraño joven recibió, ese día, un abrazo de dos de las chicas más lindas de la escuela.
Era una mañana soleada Hollywood Arts, los pasillo estaban repletos de estudiantes caminado de un lado al otro, preparándose para sus clases o simplemente conversando entre sí. Robbie, Rex, Cat, André y Beck, estaban sentados a un costado de la escalera, observando un extraño juguete, que la pelirroja traía en las manos, cuando escucharon gritos desde la puerta, lo que atrajo también, la atención de Trina, que estaba frente a su casillero.
-¡¿No me vas a decir quién es? –gritó Jade, con rudeza, caminando a pasos rápidos para alcanzar a su novia, quien iba por delante.
-¡Es Paul, un amigo de Trina!- respondió Tori, frustrada.
-¡Trina no tiene amigos!
-¡Oye!- refutó Trina, pero fue ignorada.
-Qué más da. Sólo me preguntaba por la obra de Sikowitz. –Alegó Tori, girando hacia Jade, y suavizando un poco la voz, mientras tomaba su mano. –No hay nadie en Hollywood Arts, que pueda competir contigo. Eres hermosa.
-Suéltame, Vega. Yo no confío en ese chico. –dijo Jade, alejándose rápidamente, con una mirada furiosa, y tropezando con Sinjin, quien sin pensarlo levantó las manos, para protegerse de ella, pero ésta, sólo lo miró por un segundo y siguió su camino, sin decir más.
-Wow, de la que me salvé. -mencionó André, con diversión, haciendo que todos sus amigos rieran, mirando a Tori, que a su vez también sonreía ampliamente.
-¿Sigue llamándote Vega?- preguntó Beck.
-Sólo cuando se enoja- respondió Tori, manteniendo la sonrisa.-Nunca le digan, pero... amo cuando se pone celosa.
-Awww- respondieron todos al unisonó.
-Sí, sí. Ve y alcánzala antes de que mate a Paul. –dijo Trina y Tori lo consideró por un segundo.
-Vamos, Jade no…- lo pensó otra vez. –Nos vemos luego. –dijo a sus amigos, corriendo hacia donde Jade se había marchado. -¡Jade! ¡Jade, espera!
-Fin-
Bien, eso fue Una fiera Herida, ¿Qué les pareció?
Quiero agradecer a todos aquellos que me acompañaron en cada capítulo. Gracias, por agregar la historia a favoritos, por dedicar un tiempo para comentar, o por simplemente entrar a leer.
Más allá de la realidad: Sabes que amo tu historia, de hecho, como ya te comenté, fue la que me impulsó a escribir. Eres muy talentosa, gracias por el apoyo.
Loverxanime: Muchas, muchas gracias por tus reviews, me alegra que la historia te gustara, espero que este capítulo haya cumplido con tus expectativas. Adoro cada una de tus historias.
Lindsaywest: Te considero una magnifica escritora, por eso que comentes mi historia, ha sido muy importante para mí. Muchas gracias.
AsukaMiyamoto: Sabes que me encanta leer tus historias, en serio me alegra que leyeras ésta, espero te haya gustado hasta el final.
Gracias también a: Robertdavidac, Lay-Cool Lover, Dark-Karumi-Mashiro y UrikoTobari, por animarse a dejar un Review en alguno de los capítulos.
Nos leemos pronto! Va en serio, por favor actualicen sus historias que siento adicción por algunas de ellas.
Bye-
