Capitulo 19
No te preocupes, yo te protegeré...
No podrás.
¿Que? ¿Porque?
Porque yo seré quien acabe contigo...
-¡No!-grito.
Erio abrió los ojos de repente con el corazón todavía palpitando duramente en su pecho, el sueño otra vez lo perseguía y las consecuencias de lo que había hecho todavía estaban grabadas en su mente.
No podía perdonarse, no podía pensar...
-¿Erio?-pregunto Caro.
La joven bajo de su cama y fue directa hacia él con cara de preocupación, una que él estaba acostumbrándose a ver, que no le gustaba.
Ella debería odiarlo, no consolarlo.
-Alejate de mi, Caro.-susurro a su compañera.
Pero ella en vez de hacerle caso, se acerco más, hasta meterse en su cama con él y mirarlo a los ojos con una furia que Erio jamás había conocido en ella.
-No...no te dejare.-le dijo ella decidida.
-¿Porque?-pregunto él en un susurro.-...yo la mate.
Y tan pronto como la frase dejo sus labios, un fuerte golpe escucho en el aire al mismo tiempo que sentía la punzada de dolor ardiente en su mejilla.
Caro le había golpeado.
-¡Idiota!-lloro la joven.
Erio no entendía el porque de su comportamiento, ella debería odiarlo, debería matarlo como él lo había hecho con Fate, su amiga, su maestra...
-¡No es tu culpa!-grito Caro.-...Ella sabía que era la única solución para curaros y por eso dejo que la matarás, ¿o de verdad crees que eres más fuerte que ella?-pregunto histerica.
-¿Que?-susurro Erio.
-Ella lo sabia todo, Erio y fue su decisión morir a manos del virus que te llevo a usar tu ataque, ella lo sabía.-sollozaba Caro.
Y entonces Erio lo recordó, aquel momento, antes de morir, las palabras de Fate en su mente, su mirada...
Todo esta bien, Erio...haz lo que debas...
Lo que debía, él tenía que hacer lo que debía de hacerse, ella lo había elegido a él para acabar con su vida, para darles la libertad.
-No desprecies su regalo.-susurro Caro en sus brazos.
Erio miro sus manos, entendiendo por fin la nueva perspectiva, sabiendo que él no era el verdugo, si no la víctima, que no había sido el causante directo de la muerte de Fate si no que ella había sido su salvadora, la de todos.
Gracias, Fate-san...
Abrazo a Caro con una pequeña sonrisa cuando se dio cuenta de que ya no estaban en la sala principal de la base de los Hückebein, si no en una habitación.
-Vamos a buscar a Nanoha.-susurro Caro.
Entonces Erio recordó donde estaba Nanoha, peleando contra Yachi, el causante de muchos de sus problemas ahora y sintió la sangre hervir al mismo tiempo que Caro lo detenía con su cuerpo.
-Dejame ir a por él.-susurro Eiro.
-No...-susurro ella.
Y aunque no lo entendía, decidió que era mejor hacer lo que ella decía, porque aunque quisiera, él no podría ayudar a Nanoha en una venganza tan personal.
Solo espero no perderla a ella también...
Hayate repasaba una y otra vez las páginas de su libro, unas que ella no había visto jamás, era como si el mismo libro contestara a sus deseos de devolver la vida a Fate y le hubiera mostrado una solución.
-Sabiamos que el libro era importante, pero no de que manera.-susurro Thoma.
Hayate miro al joven, que junto con Lily, Yuuno y Shamal, intentaban descifrar como hacer la reconstrucción del Linker Core de Fate sin dañar nada dentro de su cuerpo.
Una tarea que no era del todo fácil.
-Aqui esta.-susurro Yuuno.-...estas palabras son la clave pero no logro encontrar su significado exacto.
Hayate miro lo que él estaba mirando, allí había escritas unas palabras que ella sentían que era vitales, una sola frase que podría cambiar el rumbo de todo.
"In perfecta tristitia, tres sapientes salvus contritum cor."
Y de repente, casi sin notarlo, Hayate vio como la letras se cambiaban de orden delante de ella, reaccionando a sus deseos y lo que su corazón le gritaba.
-Yuuno.-susurro Hayate.-...yo se que pone ahí.
Yuuno se quedo mirándola con incredulidad y llamó a Lily y Thoma mientras Shamal mantenía el cuerpo de Fate en buen estado hasta que averiguaran como recuperarla.
-Hayate, es un latín antiguo.-dijo Thoma.
-Pero puedo leerlo.-dijo ella.
Lily se puso a su lado y respirando pesadamente la miro con confianza mientras le apretaba la mano en señal de apoyo.
-Que pone.-susurro.
Hayate miro de nuevo el libro, las palabras resonando en su mente, en su corazón, ella tenía la clave para salvar a Fate.
-En la más completa tristeza, tres magos salvarán el destrozado corazón.-susurro Hayate.
Los cuatro se miraron, entendiendo a lo que se refería el libro cuando la puerta se abrió y Erio junto con Caro, entraron en la sala.
Tenían la solución y a los protagonistas, ahora solo les quedaba saber como debían hacerlo.
Tengo que salir de aquí...
Fate caminaba sin rumbo a través de un bosque lleno de flores amarillas y purpuras, donde el sol brillaba con fuerza y la felicidad parecía respirarse en cada rincón pero ella no se sentía ni de lejos feliz.
Ella necesitaba a su familia para volver a ser feliz.
-¡Alicia!
Fate giro su cabeza fuertemente para ver a una pequeña niña rubia corriendo hacia una pareja que reía feliz mirando a su pequeña.
Ella era Precia...
Él, Yachi...
¿Que es esto?
-¡Papa! ¡Para subeme a hombros!-grito la niña.
Yachi sonrió y levanto a su hija sobre sus hombros para llevarla mientras la familia feliz caminaba por el bosque.
Yo no tuve algo así...
Fate sintió una lágrima rodar por su mejilla mientras recordaba su propia infancia y todo lo que ella no había tenido.
Todo lo que se le había negado hasta Nanoha.
Tengo que luchar, por ella, por Vivio...
Iba a volver a casa, tenía que hacerlo para tener ese mismo paseo con ellas, tenía que hacerlo porque ahora entendía mejor que antes a Yachi.
Él se veía tan feliz...
-Fate, salva a mi padre...-susurro una voz.
Fate se giro para ver a la misma Alicia delante de ella, sus ojos cargados de lágrimas y su mirada cargada de desesperación.
-Por favor, Fate, salvalo.-dijo de nuevo.
Y de repente, Alicia despareció y Fate comenzó a verse arrastrada por una fuerza de la que no podía escuchar al mismo tiempo que escuchaba unas palabras.
Excitate victimae gaudio revertatur Morbi quis furatus diesrevertimini ad RECENS qui exspectant te appello...puteus...
Tres magi artificialis
La luz la inundo y Fate ya pudo ver nada más, solo pudo sentir como su cuerpo era arrastrado a un lugar que ella no conocía.
Nanoha...
A/N: Las últimas palabras en latín vienen a decir..."Despierta sacrificio, unete a nosotros y devuelve la alegría que un día nos robaste, vuelve a quien te llama, vuelve a quien te espera...nosotros te llamamos
Los tres magos artificiales."
Por si alguien quería entender que estaban diciendo.
Ahora si, un saludo, gracias por estar ahí y preparaos que dentro de poco
GRAN FINAL!
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