Capitulo 20
Nanoha...
-¿Fate-chan?-susurro Nanoha.
-¡Dark Shadow!-grito Yachi.
Nanoha apenas tuvo tiempo de bloquear el ataque de Yachi mientras su corazón latía rápidamente a causa de lo que había escuchado.
Fate-chan la había llamado...
-¿Que pasa, Takamachi? ¿Todavía estas pensando en aquel engendro?-pregunto Yachi.
Nanoha lo miro con furia antes de lanzarse a por el usando a Raising Heart para bloquear sus ataques.
-¡Barrier Burst!-grito Nanoha.
Yachi pareció sorprendido por su defensa tanto que entonces la joven vio la oportunidad de atacarle con Bardiche.
-¡Plasma Lancer!-grito entonces Nanoha.
Yachi fue golpeado con el poder del ataque y lanzado lejos de ella mientras ella respiraba pesadamente, intentando coger su aliento.
No sabía como, pero Bardiche le había dado poder para realizar todos los hechizos que Fate-chan conocía.
Sería tan fácil acabar ahora con él...
Quería hacerlo, tenía que hacerlo por todos a los que había hecho daño, se acerco a él, con toda la intención que quitar de la faz de la Tierra al ser que se lo había quitado todo.
Fate-chan...
Las lágrimas caían por sus ojos, ella lo era todo para ella, la quería, la amaba más que la palabras podían expresar y la había perdido.
Te voy a echar de menos...
Iba añorar desde su cabello rubio mezclándose con el de ella hasta su suave respiración al dormir y la leve sonrisa que siempre aparecía en su cara cuando soñaba.
Anoche en tu sueño parecías feliz.
¿Si?
Si, ¿sobre que soñabas?
Sobre tu, yo y Vivio.
-Tu me la quitaste...-susurro a Yachi.
Yachi la miro, el dolor tan crudo en la cara de su enemiga que hizo mella en él, porque ese dolor era el mismo que él había tenido con la perdida de Alicia.
Un dolor que incluso ahora no se había marchado.
Vio a Nanoha levantar el arma de Fate para acabar con él y él cerró los ojos a la espera del cruel desenlace.
-¡Nanoha!-grito una voz.
Lo había conseguido...
Signum suspiro cuando vio que había conseguido detener a Nanoha antes de que asestara el golpe final a Yachi pero sabía que todavía no había ganado la batalla.
Pues ahora tendría que hacer que lo dejara en sus manos y las de Vita para que ella pudieran llevarlo a la justicia y Nanoha fuera a un sitio más importante donde la necesitaban.
-Signum...-susurro Nanoha.
-Nanoha, detente, no puedes hacerlo.-dijo Vita al lado de Signum.
La pequeña entendía que la visión de Nanoha no era así, ella clamaba venganza por lo que había pasado con Fate, pero tenía que detenerse.
De lo contrario se arrepentiría toda su vida.
-Si puedo, igual que él me quito a Fate-chan.-susurro Nanoha.
-No, Nanoha, tienes que parar o solo te harás daño a ti y a Vivio...-empezó Signum.
-Ya ha perdido a una madre, no la hagas perder a la otra.-terminó Vita.
Era rastrero, si, pero la razón comenzaba a entrar en Nanoha y era todo lo que necesitaba en aquel momento.
-No, ella...-intento decir Nanoha.
-Ella te necesita y no es la única.-le corto Signum.
Nanoha la miro sin comprender y fue cuando Signum se atrevió ha acercarse a Yachi y asegurarlo mientras Vita abrazaba a Nanoha.
-Vuelve con Hayate...-sonrió la pelirroja.-...tiene algo para ti.
Nanoha no entendía nada, pero el corazón le latía demasiado rápido, como cuando algo importante estaba por llegar y ella no tenía ni idea.
Pero...
-No puede haber nada importante sin ella.-susurro Nanoha.
Vita la miro, casi deseando contarle la sorpresa en aquel momento, pero sabía que no debía hacerlo.
Las mejores reuniones eran las menos esperadas.
-Ve, solo hazlo.-le dijo al fin.
Nanoha asintió lentamente echando una última mirada a Yachi que le devolvió la mirada, más que con odio, con tristeza.
Había perdido...
Los dos lo habían hecho.
Y aunque él iba a correr peor suerte que ella, sabía que el fondo, aunque fuera durante un segundo en el tiempo, los dos habían corrido por el mismo camino.
El de la perdición.
Hayate esperaba fuera de la sala mientras Shamal y Yuuno seguían haciendo pruebas, nerviosa, la comandante paseaba nerviosa por los pasillos mientras Thoma, Lily y Erio la miraban con cierta confusión.
Habían seguido el maldito libro y ahora no estaban seguros de lo que había pasado.
-Me duele la cabeza...-murmuro para si misma.
Era muy difícil saber que iba a pasar a partir de ahora, que era lo que habían hecho para que aquello les saliera de aquella manera.
¿Como habían conseguido aquello y porque habían fallado en lo otro?
Hayate cerró los ojos, no quería ni imaginar que sería de ella cuando se lo explicara a Sanderson, él le gritaría seguro y después la ayudaría a encontrar una solución.
Nada en comparación con lo que sería de ella cuando Nanoha lo descubriera.
Me matara...
Entonces escucho unos pasos lentos venir desde las sala que da a la salida y su corazón de repente le dio un vuelco.
¿Signum y Vita lo habían conseguido?
Le había parecido una locura al principio, pero cuando Vita había dicho con total confianza que podrían hacerlo si actuaban en el momento justo, Hayate había sabido que tenían razón.
Al fin y al cabo, Nanoha no era una asesina.
La puerta de la sala de espera se abrió y allí apareció Nanoha, todavía en su uniforme de combate.
Todavía con aquella mirada derrotada que le atravesaba el alma.
Calmate, Yagami...
-Hayate...-susurro Nanoha.
-Nanoha, menos mal.-dijo Hayate.
Hayate la abrazo con lágrimas en los ojos, por su mirada sabía que Nanoha no había hecho lo que pretendía y Signum y Vita habían llegado con seguridad a tiempo.
Gracias a dios por ello.
-Todavía no se quienes sois...-se escucho desde la sala médica.
Nanoha se separó de Hayate y antes de que ella pudiera hacer nada, vio como su amiga abría la puerta de par en par para mirar lo que ella creía, era otro juego de su mente.
Pero no, estaba allí.
Fate-chan...
-¡Fate-chan!-grito Nanoha.
La rubia giro su mirada hacia la persona que había gritado y apenas y tuvo tiempo de prepararse para el abrazo en el que se vio envuelta.
Antes de poder hacer nada, tuvo a una persona encima de ella llorando y abrazándola como si fuera un salvavidas.
Pero...
-Oye.-dijo la rubia.
Nanoha sonrió mientras levantaba su mirada y se topo con la mirada confusa de su Fate-chan, que además hacía esfuerzos para separarse de ella.
-¿Fate-chan?-pregunto Nanoha.
-Nanoha...verás...-dijo Hayate.
La rubia miro a Nanoha y después a todos los demás antes de volver su mirada a Nanoha con más confusión que antes.
-¿Quien eres tu y porque me llamas Fate-chan?-pregunto sin entender.
