Capitulo 21

Nanoha no se lo podía creer...

Fate la miraba como si fuera una extraña, a ella, a la que había sido su mejor amiga desde los nueve años.

A la que había amado en secreto todo el tiempo.

-¿Fate?-pregunto Nanoha sintiendo como su voz fallaba.

-¿Fate? ¿Quien es Fate?-pregunto la rubia.

Su corazón se encogió cuando escucho aquellas preguntas, ¿sería posible que de verdad lo hubiera olvidado todo?

No, a ella no podía haberla olvidado, el karma no podía estar jugandole aquella mala pasada, Nanoha respiro profundamente y miro los confusos ojos borgoña que parecían estar asustados...

Asustados de ellos, de ella...

No, yo jamás la haría sentir asustada...

-Soy Nanoha...-murmuro la castaña.

La rubia frunció el ceño antes de mover su cabeza levemente, como si estuviera pensando y las esperanzas de Nanoha se dispararon dentro de su pecho.

Ella la recordaría, su Fate-chan la recordaría.

-Lo siento...-dijo la rubia de repente.-...pero no recuerdo a ninguna Nanoha.

Nanoha sintió la sorpresa en el resto de compañeros que la acompañaban en la sala, ya que ellos tenían la misma esperanza de que Fate recordara con la presencia de Nanoha.

Pero por desgracia, no había sido así.

-Por cierto...-dijo la rubia después de unos segundos de silencio.-...¿Quien es Fate?

Con Nanoha al borde de las lágrimas y Hayate demasiado confundida para responder, Yuuno se aclaro la garganta dando un paso al frente para contestar a lo obvio.

-Eres...-suspiro inseguro.-...tú.

No supo quien de los dos puso más cara de sorpresa, si Fate por la declaración de Yuuno o Yuuno por la sorpresa en la cara de Fate.

-No...-dijo la rubia.-...Yo no soy Fate.

Nanoha tragó sus lágrimas, necesitando saber quien creía que era y rezando para que todo aquello no fuera más que un sueño.

-¿No?-suspiro.-...¿Entonces quien eres?

La mirada de Fate se lleno de confianza y orgullo mientras una pequeña sonrisa llenaba su rostro, por fin aclararía aquel malentendido y podría irse a casa.

-Soy Alicia...-dijo convencida.-...Alicia Testarossa.


Una semana después, Cárcel De Maxima Seguridad de Mid-Childa

Golpeo la pared una y otra vez, sin importarle que sus manos dolieran, sin importarle que todo su cuerpo doliera.

Ella estaba viva, no sabía como, pero estaba viva y su venganza no había servido para absolutamente nada.

Alicia...

Las lágrimas llenaron sus ojos al recordar que ni siquiera había conseguido completar la última promesa que le había hecho a su querida hija.

No había eliminado a su copia.

Y lo sabía gracias a un guardia demasiado bocazas que había dejado saber a varios presos que la gran Fate Testarossa Harlaow había vuelto de su larga misión acompañada de todo su equipo y familia.

Su familia...la que tenía que haber sido de Alicia...

-Lo siento...-susurro a la pared.

Se sentía mal, un hombre sin futuro y con un pasado demasiado lleno de culpas como para ser real, un hombre que le había fallado a lo único bueno en su vida.

Y ni siquiera tenía el poder para quitarse la vida.

-Ojala pudiera estar contigo, hija...-susurro.

Shhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh...

Un pequeño susurro entro en sus oídos haciendo que Yachi se levantara de un salto del suelo, era algo oscuro, algo terrorífico.

Co...ge...me...

Yachi miro el suelo de su habitación en la cárcel cuando vio aparecer pequeñas manchas purpuras, unas manchas que le mostraban un camino.

Ven...corazón...oscuro...

Yachi puso sus ojos en blanco cuando el poder seductor que lo llamaba se hizo más fuerte que su voluntad y sentía la necesidad de salir de aquel agujero.

Necesitaba ese poder.

Necesito deshacerme de todos los que me han hecho daño...

Y con ese pensamiento, empezó a idear una manera de llegar hasta el poder y sellar el nuevo destino que él mismo iba a marcar una nueva era en aquella ciudad.

Una era de terror y donde todos pagarían el mismo precio que su amada hija.

Tendrás todo un imperio con tu nombre, mi pequeña Alicia.


Yuuno suspiro de nuevo mirando el libro y las notas que Hayate le había pasado para intentar devolver sus memorias a Fate.

-Tomate esto, te ayudara.-dijo una voz detrás de él.

Lily sonrió mientras dejaba la taza de café en el escritorio y se sentaba a su lado para mirar ella también el libro de Hayate.

-¿Crees que fuimos nosotros?-pregunto la joven.

-No se...-contesto Yuuno.-...no parece fallo nuestro pero aún así, hay cosas que me inquietan.

-¿Como que?-pregunto Lily.

-Como el hecho de que uno de nosotros no tenía energía suficiente para usar el conjuro que traería a Fate de vuelta a la vida.-dijo una voz detrás de ellos.

Thoma Avenir los miro desde el umbral de la puerta, su mirada oscura y fría recorrieron a Lily de arriba abajo haciéndola sentir helada en su interior.

-Probablemente tengas razón, pero, ¿quien?-pregunto Yuuno.

-Yo...-dijo el joven simplemente.

Los dos jovenes se miraron perplejos ante la declaración de Thoma, que seguía mirándolos aunque esta vez sus ojos mostraban tristeza, una tan inmensa que hicieron que el corazón de Lily temblara de miedo.

Algo iba mal, demasiado mal.

-¿Thoma?-dijo la joven.

-Mi virus no ha desaparecido del todo, Lily.-susurro el joven.

Yuuno lo miro lleno de sorpresa mientras Thoma se quitaba su camiseta y mostraba las marcas del virus todavía en su cuerpo.

Lo estaba consumiendo.

-No...no...-susurraba Lily.-...¿porque?-pregunto sin entender.

Thoma suspiro, odiaba hacer llorar a la persona más importante para él, pero había sabido desde que había usado el conjuro para despertar a Fate, que no le quedaba mucho tiempo.

Y sabía que era hora de contar la verdad.

-Lily...-susurro mirando a su compañera.

La amaba y se había dado cuenta de eso demasiado tarde, demasiado malditamente tarde para él.

-Soy una creación como Fate.-dijo con lágrimas en los ojos.-...soy el hijo de Jail Scaglietti, el portador original del virus hasta que el Proyecto F llego.

Y, de repente, el mundo de los dos jóvenes se derrumbo bajo sus pies dejando solo a Yuuno para recoger los cristales.


Alicia miraba a Vivio jugar con Sanderson en el jardín de la que era su casa, o por lo menos eso le habían hecho creer Nanoha y los demás, con una sonrisa en los labios.

La niña era totalmente adorable, pero no más que la propia madre.

Alicia sonrió al recordar que Nanoha siempre la llenaba de atenciones desde que se había instalado en su casa, le llevaba el desayuno a la cama argumentando que aún estaba débil de una batalla que ella no recordaba y siempre se aseguraba de estar acompañándola.

-¿En que piensas?-le dijo Nanoha sentándose a su lado.

Alicia la miro, por alguna razón la compañía de Nanoha era vital para ella y cada vez parecía necesitarla más.

-Pensaba en...-dijo Alicia en un susurro.-...pensaba en ti.

Nanoha sonrió, a pesar de que no era una sonrisa completa era lo suficientemente normal para que Alicia no se preocupara y lo suficiente especial para que sintiera un pequeño tirón de su estomago.

¿Que me pasa?

-Espero que fuera algo bueno.-dijo Nanoha.

Alicia asintió perdiéndose solo por un segundo en aquellos ojos violetas que la absorbían antes de escuchar el grito de risa de Vivio y volver la mirada hacia ellos para ver a Sanderson correr detrás de ella con la manguera del agua encendida.

-Lo era...-dijo sin pensar.

Nanoha acaricio su mano y provoco que Alicia volviera a mirarla haciendo chocar de nuevo sus miradas.

Y antes de que ninguna pudiera detenerse, sus labios comenzaron ha acercarse, atraídos por el calor del sol y la necesidad que gritaba dentro de sus cuerpos.

Los alientos se entremezclaron haciendo que Alicia se sintiera mareada por un segundo antes de que un punzante dolor en su cabeza la hiciera apartarse de Nanoha cuando estaba a escasos segundos de sus labios.

-¿Fate-chan?-dijo Nanoha sin pensar.

Pero Alicia no era capaz de contestarle ni corregirle ya que su cabeza parecía estallar con imágenes.

Imágenes que ella no conocía.

¡Salvalo!

Mi preciosa hija...

¡Papa, súbeme a hombros!

...

¡ALICIA!

Las imágenes cesaron y Alicia miro a una preocupada Nanoha que se mantenía a su lado, abrazándola para que no se cayera al suelo.

-¿Alicia?-pregunto Nanoha preocupada.

-Tengo que...irme...-susurro Alicia.

Y sin decir nada, subió a su cuarto con el sudor frío corriendo por su cuerpo y una clara imagen de su padre en su mente.

-Tengo que encontrarte, papa...-susurro para si misma.


A/N: Por si alguien se pierde, Alicia realmente es Fate, solo que ella no lo sabe...

Pensaba terminar la historia dentro de poco pero ha vuelto la inspiración y he decidido alargarla un poco más, con las nuevas tramas de Thoma (ya tengo ganas de sacar más de este personaje), su verdadera historia (tanto personal como con Lily) y lo que va a ser de Fate "Alicia", Nanoha y Yachi desde ahora.

Sin más me despido, gracias por estar ahí.

Infamous21