Tengo el permiso respectivo para realizar la Traducción de este fic.
Rating: M
Author: Galadriell
Beta-reader:Shix
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Disclaimer: Todo el mundo de Harry Potter y sus personajes pertenecen a J.K Rowling y a Warner. El fic le pertenece a Galadriell. Sólo tomo crédito de la traducción.
How Potter Turned Malfoy Gay
Chapter 2
¿Qué tan heterosexual es Draco Malfoy?
Bueno…En pocas palabras: le gustan los senos, no los pectorales.
Pero a la larga, era incapaz de tener una relación amorosa con cualquiera que tuviese una forma de pensar muy parecida a la suya. No quería una relación en la que tuviera que pelear por llevar los pantalones. Lo habían educado de esa manera y esa era la forma en la que iba a vivir. Su mujer ideal sería aquella que fuera devota, fuerte, y sofisticada. Rubia. Alta. Hermosa. Inteligente. Rica.
Astoria Greengrass.
Su hombre ideal estaría muerto. Literalmente. Para que pudiera estar con su mujer ideal.
¿Cómo podría Harry tener una oportunidad contra Astoria Greengrass?
Ella era la diosa a la que todos los chicos de la escuela desean: secretamente y de cualquier otra manera. Pero ella tenía los ojos puestos únicamente en un soltero, uno muy deseable y digno de su elección.
Astoria sonrió a Draco mientras pasaba a su lado, de camino a la cena.
Las cejas de Theo se alzaron. "Um… ¿Qué demonios?" preguntó.
Draco le guiño un ojo con picardía. "Sí, ¿Qué demonios?" murmuró con una sonrisa en los labios.
"Te acostaste con ella a nuestras espaldas, ¿No es así?" preguntó Blaise. Adrian se atragantó con su propia saliva, palideciendo. Aparentemente, él era muy propenso a atragantarse.
"Ok, vamos a poner esto en claro, Zabini" dijo Draco condescendientemente. "Esto es una escuela. No un burdel. Nadie se está acostando con nadie, ¿De acuerdo?"
"Eso demuestra qué tan poco sabes" respondió Blaise, sacudiendo la cabeza con lástima.
Aplausos para Astoria Greengrass
"Sus ojos son tan azules como el cielo en un día de verano"
"Su voz puede calmarte hasta entrar en un dulce sueño"
"Su suave toque logra emocionarte"
"Su cálido sonrojo, hará que tu corazón se llene de felicidad"
"Escuché que es virgen. Debe ser extremadamente mala en la cama"
"¡Blaise!"
"¿Qué? Yo solo decía…"
Harry se estiró mientras arrastraba los pies fuera de las duchas de los vestidores de Quidditch. Se detuvo cuando vio a Draco cambiándose para su práctica del equipo. Draco alzó la vista hacia el lugar de donde provenía el ruido, comenzando a fruncir el ceño. Harry detuvo cualquier palabra afilada que estuviera en la lengua de Draco, diciendo: "Realmente no quiero pelear hoy". Las cejas de Draco se alzaron ligeramente pero mantuvo la boca cerrada. Se dio la vuelta hacia su casillero, sacando su uniforme e ignorando al Gryffindor. Harry dio un par de golpecitos con la toalla sobre su cabello mientras caminaba hacia su locker. Sacó su ropa. "Buen partido el de la semana pasada" murmuró.
Draco parpadeó hacia su ropa doblada, estirándola lentamente. "¿Qué?" preguntó.
"Buena atrapada" dijo Harry.
Harry le estaba haciendo un cumplido. Draco se arriesgó a darle una mirada a la espalda de Harry. Entornó los ojos al notar las tenues cicatrices. Potter estaba mostrando sus cicatrices de la guerra. Draco hizo una mueca, dándose la vuelta. "Sí. Lo que sea" respondió.
Harry miró a Draco, sonriendo débilmente. "No te gusta charlar, ¿Cierto?" preguntó ligeramente.
Draco se quitó la túnica del colegio, rodando los ojos. Definitivamente no le gustaba charlar con el maldito Harry Potter. Tiró de su corbata furiosamente, recordando lo mortificante que fue la clase de Encantamientos. Se le erizó la piel ante el dolor que hizo palpitar su hombro cuando se desabotonó la camisa.
Harry se puso los bóxers y pantalones, dándose la vuelta para encarar a Draco. "¿Por qué insistes en ser tan imbécil?" preguntó.
Draco se dio vuelta.
Ahora, si están siguiendo tan cerca como espero que lo estén haciendo, se darán cuenta que ambos chicos están prácticamente desnudos de la cintura para arriba. Babas. Fantásticos Abdominales. Sin embargo, de los dos, Potter parece ser el único que se da cuenta. Después de todo, es gay.
La mirada de Harry vagó sobre la piel expuesta de Draco. Como había esperado, perfecta como hielo esculpido. Intocable. "Voy a detenerme cuando tomes tu grandísimo ego y lo desinfles", contestó Draco.
"Hmm", murmuró Harry distraídamente, sin escuchar del todo la respuesta.
Draco se dio la vuelta, furioso. Se quitó la camisa desabotonada, dejando su espalda descubierta ante los ojos de Harry. Era un crimen para cualquier hombre ser así de perfecto. Harry entrecerró los ojos con disgusto. Se preguntó qué tan lejos podría llegar sin ser mutilado. Se acercó sigilosamente al Slytherin. Draco saltó cuando logró divisar a Harry en su campo de visión. Harry estaba… ¿Inspeccionándolo? Se tambaleó hacia un lado, su corazón martillando. Harry tenía las cejas alzadas, desafiantes. Draco recuperó el habla. "¿Qué demonios, Potter?" ladró. "Maldito pervertido".
"¿Ah, sí?" preguntó Harry, recostándose en el locker al lado de Draco. "¿En serio?"
Draco cerró los ojos, tratando de recuperar sus sentidos y autoridad. "No trates de satisfacer tus frustraciones sexuales conmigo, ¿Entendido?" dijo con vehemencia. "Ve a echarte un polvo y sal de mi camino".
Harry sintió una sonrisa espontáneamente contra sus labios. "¿Un polvo?" Preguntó sorprendido. "¿Te estás ofreciendo, Malfoy?"
Los ojos de Draco se abrieron de golpe y luego se entrecerraron. Agarró a Harry por los hombros y lo estrelló contra los lockers. Harry hizo una mueca cuando los bordes de los lockers se enterraron a lo largo de toda su espalda. "Si pudiera, te mataría aquí y ahora," murmuró Draco, mirando intensamente al moreno.
Harry le devolvió la mirada. Elevó la mano y la presionó contra el pecho de Draco, sintiendo su corazón. Draco soltó a Harry, y se alejó en un instante, extendiendo los brazos para evitar que Harry avanzara. El moreno curvó los dedos en un puño. "Hmm…No puedes siquiera tocarme. ¿Cómo planeas matarme?" preguntó Harry. Rodó los ojos hacia Draco antes de caminar de regreso a su locker. Draco parpadeó hacia el lugar en el que había estado Harry.
¿Cómo es posible odiar tanto a un hombre?'
Harry nunca fue del tipo atrevido. Siempre había necesitado del apoyo de sus amigos para dar el siguiente paso, en lo que fuera.
Todo había cambiado con Malfoy.
Por un lado, Harry no tenía idea de por qué quería a Malfoy. No estaba enamorado del Slytherin, Merlín no lo permita. Desde su punto de vista, era puramente físico. Harry nunca había notado qué tan guapo era Malfoy. Diferente de los rasgos exóticos de Cho. Era diferente de la delicadeza de Ginny, diferente del aspecto juvenil de Michael. Malfoy era…diferente. Pero Harry no sabía cómo manejar a Malfoy.
Malfoy estaba fuera del alcance de Harry. Demasiado lejos del alcance de Harry. Era heterosexual.
Harry se giró en la cama, arrugando la colcha mientras cerraba su mano en un puño. Había sentido el corazón de Draco contra la palma de su mano. La pálida piel era suave y fría. Príncipe de Hielo. Harry sonrió, pronunciado cada letra. Iba a derretir al Príncipe de Hielo.
Las conversaciones de Draco con Astoria eran enfatizadas por muchas pausas silenciosas. A ninguno le importaba ya que esto significaba que estaban apreciándose cuidadosamente, evaluándose con ojo Slytherin.
¿Atractiva? Sí.
¿Inteligente? Sí.
¿Compleja? Sí.
¿Buena besando? ¡Sí! ¡SÍ!
Astoria rompió el beso con un suspiro satisfecho, sonriendo y revoloteando las pestañas femeninamente. Como crédito para Draco, no se le declaró en ese momento, pero sí se ruborizó de manera atractiva.
Es un cuento de hadas perfecto…Así que, obviamente, Potter es el lobo malo. O la bruja malvada. O el duende feo. O el…Bueno, se hacen una idea.
Paso 1: Planear el Plan Perfecto
Harry golpeó ligeramente su barbilla con el extremo de la pluma, viendo fijamente al pergamino en blanco que tenía enfrente. Tenía que pensar cuidadosamente en esto, empezando con una evaluación de su cordura. ¿Por qué Malfoy?
Harry metió la punta de la pluma en el tintero y la colocó sobre el papel. Y esperó. Tocó con la punta el pergamino, viendo como la tinta se extendía del punto a los lugares cercanos. Y esperó. Dibujo una línea. Y esperó.
Resopló con irritación. Luego garabateó, Malfoy chupa pollas.
"Bueno" murmuró con satisfacción. "Eso está mejor"
Siguiente línea.
Contra: Me metería en serios problemas
Harry frunció el ceño en señal de desacuerdo, meneando la cabeza.
Pro: Lo puedo molestar.
Las cejas de Harry se rozaron mientras apreciaba sus propios pensamientos. "Hmm…" murmuró al tiempo que subrayaba esa línea.
Pro: Es atractivo.
Harry amaba hablar consigo mismo sobre estas cosas. Le daba una sensación de fuerza y realización. Por ejemplo, aquí estaba, hablando consigo mismo sobre… ¿Sobre qué?
"¡Ah, sí!" exclamó, arrojando la pluma y pasando los dedos por su cabello, cuando la idea lo golpeó. Se rió, asombrado por la manera en que su mente trabajaba. Cogió la pluma y escribió,
PLAN MAESTRO: ¡Convertir a Malfoy en Gay declarado!
Una cosa era hacer sentir incómodo a Malfoy con miradas seductoras e insinuaciones. Otra completamente distinta era convertirlo realmente en gay. En la mente de Harry, este era el mejor plan que se le pudo haber ocurrido. ¿Qué mejor manera de humillar a Malfoy que convertirlo en algo que aborrecía? Pero mientras más lo pensaba, más dudoso sonaba el plan. ¿Cómo rayos conviertes a un hombre heterosexual en gay? ¿Era eso siquiera posible? Luego Harry empezó a pensar el por qué él era gay.
No sabía cómo hablar con chicas.
Las chicas eran frágiles.
Los chicos no juzgan tan cruelmente.
Los chicos van directo al punto.
Los pectorales triunfan sobre los senos. No había más que decir.
Hablando de eso…Harry miró a su túnica arrugada y sus pantalones sin planchar. Se supone que debía verse remotamente presentable si pensaba impresionar a Malfoy. No podía forzar a Draco a doblegarse contra su voluntad, ¿O si podía? ¿Podía? Sacudió la cabeza otra vez, poniendo los ojos en blanco. Estaba compitiendo contra Astoria Greengrass. Por supuesto que tenía que verse perfecto.
Paso 2: Superar a la Competencia. En TODO.
"¿Cuándo te volviste tan atractivo?" preguntó Ginny, sus ojos abriéndose con asombro al tiempo que Harry entraba a la sala común.
Harry rozó su cabello y alisó su túnica ausentemente. "¿Piensas que me veo atractivo?" preguntó, alzando las cejas y sonriendo.
Ginny arrugó la nariz, frunciendo el ceño en su dirección. "No para mí, tú nunca te arreglabas así para mí." respondió.
"¿Umm...Me veo bien?" preguntó Harry, sacando el pecho para que todos los Gryffindors en la habitación lo apreciaran.
"El pequeño Hady está enamorado" dijo Seamus con voz infantil, pellizcando la mejilla de Harry.
Harry alejó la mano de un golpe. "Sólo sentí que debía verme presentable hoy" respondió malhumorado.
¿Para quién? Preguntó Ron, entrecerrando los ojos suspicazmente. Era el mejor amigo de Harry después de todo. No debería haber secretos.
"Para mí" dijo Harry, no dándole tiempo a responder. "Todos ustedes son un montón de insensibles que no muestran ni una pizca de apoyo" añadió, señalando con reproche a sus compañeros de Gryffindor. "Estoy tratando de dar vuelta a la hoja y es así como me responden: con fuertes críticas y burlas. No más". Y en un solo movimiento, salió de la sala común, dejando aturdidos a su paso, una docena de sus compañeros de casa.
"¿Qué es lo que acaba de suceder?" preguntó Ginny, parpadeando en dirección a la puerta.
"¿Qué tan gay es?" le preguntó despreocupadamente Dean a Seamus.
La cabeza de Harry se asomó desde la puerta. "¿Y bien?" Preguntó, mirándolos con expectativa.
Los Gryffindors se dieron miradas de unos a otros brevemente antes de asentir. "Sí. Espléndido" dijeron al unísono.
Harry sonrió hacia ellos, antes de volver a desaparecer.
"Okey, eso responde a mi pregunta" dijo Dean.
"Necesita ayuda" dijo Ron con horror.
"Ve por él, hermanito" dijo Ginny con fingida alegría, empujando a Ron hacia la dirección por la que Harry había desaparecido.
La Magia hace maravillas con las apariencias.
Harry iba temprano para el desayuno, lo que quería decir que tenía libertad de escoger dónde sentarse. Se aseguró de sentarse en la dirección en la que Malfoy solía desayunar. Ron no estaba muy lejos, perplejo como nunca. Tomó asiento al lado de Harry. "¿Qué está pasando?" preguntó.
"Nada" respondió Harry, sirviéndose un poco de cereal y leche.
"¿En serio?"
"En serio."
"¿Por qué estás….vestido así?" preguntó Ron mientras se inclinaba hacia atrás mirando a Harry con cautela.
Harry alzó las cejas. "¿Y por qué no?" respondió.
Ron no podía encontrar una buena respuesta a esa pregunta. No era como si pensara que su amigo se veía mal, en ese caso Ron tendría suficiente autoridad para hacérselo saber. ¿Qué se supone que debía decir si su amigo se veía bien sin razón aparente? El rebelde cabello negro estaba peinado suavemente, dándole un aspecto encantador: Su camisa y pantalón estaban lisos e impecables, su corbata estaba atada con precisión, su túnica estaba colocada cuidadosamente sobre sus hombros. ¿Qué le podía decir su mejor amigo?
"Te ves genial" dijo Ron.
Harry sonrió, volteando a ver a Ron. "Gracias", dijo sinceramente. "Eso deseaba."
Y eso era todo. Harry no estaba lastimando a nadie. Eso era todo.
Con el pasar de los minutos, El Gran Comedor se llenó con alumnos hambrientos. Harry sólo tenía ojos para una persona. Desafortunadamente, esa persona iba acompañada por una rubia colgada de su brazo. Astoria Greengrass. Ella siempre se veía perfecta. Suaves ondas rubias a los lados. Su ropa complementaba sus curvas femeninas, la túnica escondía casi todo, pero dejaba suficiente a la imaginación. Se comportaba como una dama: elegante y recatada. Todo el mundo reconocía que ella era la pareja perfecta para Draco Malfoy. Demonios, incluso Harry pensaba eso.
Harry había escogido el asiento ideal. Estaba justo enfrente de Malfoy.
Malfoy levantó la mirada, y ladeó la cabeza, frunciendo el ceño ligeramente perplejo. Un instante después, lo reconoció. Un familiar ceño fruncido fue dirigido hacia Harry. El moreno sonrió amablemente. El ceño fruncido paso a una mirada de confusión y Malfoy bajó la vista hacia su comida.
Contacto establecido.
"¿Por favor me pasas el plantador de bulbos?"
Draco casi salta fuera de su piel. ¿Qué demonios pasaba con Potter? Tomó el plantador de bulbos y casi se lo tira al Gryffindor. Potter no le había dado ninguna mirada lasciva en todo el día. De hecho, estaba actuando educado y civilizadamente. ¿Cuándo Potter se había comportado educado y civilizado? Eso sólo podía significar una cosa.
Potter tenía una itinerario con el cual cumplir.
Bueno, Draco no iba a caer. Sabía todo sobre los juegos mentales de Potter – Pero Potter nunca los jugaba. ¿Entonces de qué demonios se trataba todo esto?
Señales en el radar.
Harry vio a Malfoy en la biblioteca, buscando libros para el ensayo de Transformaciones entre los estantes. Harry enderezó su corbata y peinó su cabello con los dedos, antes de acercarse al desprevenido Slytherin. Dio unos golpecitos en el hombro de Malfoy mientras aclaraba su garganta. Draco volvió la cabeza distraídamente. Luego se dio la vuelta completa cuando vio que se trataba de Harry. Antes de que pudiera decir algo, Harry habló. "Olvidaste tus notas de Herbología en la clase", y le tendió los rollos de pergamino.
En realidad, Harry los había robado como excusa para hablar con Malfoy.
Lo sé. ¿Demasiado desesperado?
Draco le arrebató las hojas a Harry, frunciendo el ceño furiosamente. Harry parpadeó hacia Draco, esperando. Draco no tenía ni idea de qué era lo que Harry quería de él. "Un 'gracias' sería agradable" incitó Harry.
"Jódete."
Harry apenas podía disimular su sonrisa. Draco vio la sonrisa y se quedó atónito. "De nada" dijo Harry con gentileza, ladeando ligeramente el rostro. Draco estaba seguro que estaba atrapado en algún tipo de sueño. ", Draco" terminó Harry. Ahora Draco estaba seguro que se encontraba atrapado en algún tipo de pesadilla. Harry se fue sin decir una palabra más.
Buena jugada…
Draco agarró y sacudió a Blaise al entrar en la sala común, dando vistazos desesperados y rápidos hacia los lados para asegurarse que nadie estuviera escuchando.
"¿Qué?" dijo Blaise con voz cansada.
"Potter quiere conmigo", respondió Draco con urgencia. "¿Qué hago?"
"¿QUÉ?"
Draco puso su mano contra la boca de Blaise, haciendo que se callara con una mirada cargada de veneno. "¿Qué hago? "preguntó enfáticamente, quitando la mano de la ahora abierta quijada de Blaise.
"¿Cómo -cómo -qu –qué -yo -cómo -Cómo se supone que yo lo sepa?"
"¡Tú sabes manejar este tipo de cosas!" Exclamó Draco.
"¡No! ¡No a Potter! ¡No sé cómo manejar a Potter!" Exclamó Blaise sin poder hacer nada más.
Draco chasqueó la lengua con impaciencia. "Darle una golpiza podría ayudar, ¿Verdad?" preguntó, mirando a lo lejos.
"¿Qué? ¡No!" espetó Blaise. "¿Cuántos problemas más quieres? ¡Demonios!"
"Entonces ayúdame" demandó Draco. "Por qué estoy cerca de matarlo."
Blaise gruñó completamente consternado, dejando caer el rostro entre sus manos.
Pobre Blaise…Se ve envuelto en tantas cosas. No es para nada justo.
Mientras Potter tenía su manera de hacer las cosas, Blaise prefería ir directo al grano.
"Aléjate de Draco" murmuró amenazadoramente.
"¿Eh?" preguntó Harry, boquiabierto.
"Lo que dije."
"Uh…"
"¿Qué es lo que quieres de él, de cualquier manera?" preguntó Blaise, cruzando las manos sobre su pecho a la defensiva.
"¿Por qué habría de querer algo de Malfoy?" mintió Harry empezando a preguntarse si no había sido demasiado obvio.
"Él es hetero. Lo sabes, ¿Verdad?" dijo Blaise condescendientemente.
"Lo sé" respondió Harry, sin ningún toque de arrogancia en la voz.
Blaise miró a Harry. Harry le devolvió la mirada. Los ojos de Blaise se agrandaron. "Espera, espera, espera" dijo, alzando un dedo. "Potter, él es heterosexual" dijo enfáticamente.
"Lo sé" repitió Harry.
Blaise alzó las cejas lentamente. "Tienes que estar bromeando" dijo, alzando las manos en señal de rendición.
En respuesta, Harry se encogió de hombros; recostándose en la pared y metiendo las manos en sus bolsillos.
"Demente" murmuró Blaise, sacudiendo la cabeza y alejándose.
Harry sonrió mientras veía cómo Blaise desaparecía por las escaleras. Bueno, supuso que ahora tenía la bendición de Blaise.
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