Tengo el permiso respectivo para realizar la Traducción de este fic.

Rating: M

Author: Galadriell

Beta-reader: Shix

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Disclaimer: Todo el mundo de Harry Potter y sus personajes le pertenecen a J.K Rowling y a Warner. El fic es obra de Galadriell. Sólo tomo crédito de la traducción.


How Potter Turned Malfoy Gay

Chapter 3

Draco andaba de un lado al otro del dormitorio, cuando Blaise entró.

"¿Y bien?" preguntó Draco en cuanto lo vio entrar, caminando hacia su amigo.

"¿Hmm?" murmuró Blaise.

"¿Sabes qué está tramando?" preguntó Draco.

"Sí – um…" Blaise se aclaró la garganta, vacilante. "Sí. Hablé…con él"

Draco cerró los ojos con desesperación. "Por favor, sólo dime qué averiguaste" rogó.

Blaise clavó la mirada en Draco. "Puede que esté equivocado", empezó a decir, parpadeando rápidamente, tratando de aclarar sus ideas. "Pero creo que quiere contigo."

Draco gimió, presionando las palmas de sus manos contra sus ojos. "¿Qué?" lloriqueó. "¿Por qué?"

Blaise ladeó la cabeza, enfocándose repentinamente en Draco. "Puede que también esté equivocado con respecto a esto", aclaró antes de continuar.

"¿Con respecto a qué?" preguntó Draco, en un suspiro.

Una sonrisa desconcertante cruzó el rostro de Blaise "Creo que está tratando de volverte gay, Malfoy"

Las cejas de Draco se alzaron. "Oh, no" se burló, negando con la cabeza. "Tú crees que… ¡De ninguna manera!" Rió.

Blaise simplemente sonrió. La sonrisa en el rostro de Draco desapareció.

"No, Blaise, porque tú creerías que… no," Insistió Draco con una sonrisa perpleja.

Blaise siguió sonriendo, la sonrisa de Draco desapareció de nuevo.

"Potter no lo haría- no. Él no está tratando -no. ¡Por supuesto que no!" insistió Draco, ahora negando vigorosamente con la cabeza.

Blaise permaneció sonriendo. Draco dejó de mover la cabeza.

"¿De qué estás -Él no- por qué habría de?- No...No" protestó Draco, frunciendo el ceño en desconcierto.

Blaise simplemente sonrió.

Bueno…eso duró un rato.

"¡OH, DIOS MIO!"

Blaise simplemente sonrió.

"Lo voy a matar" vociferó Draco. "Lo voy a envenenar, y luego lo arrojaré al lago para que las sirenas y los tritones hagan lo que quieran con él. No, no, no. Mejor aún, Lo voy a tirar desde la torre de Astronomía y veré cómo su estúpido trasero gay se hace añicos contra el suelo. O tal vez sólo lo encierre en el invernadero de Herbología y deje que los musgos carnívoros se encarguen de él. Y si eso no funciona, lo voy–"

Eso también duró un rato.

"–y con eso su trasero quedará sobre su cabeza–"

"¿Y qué pasa si te vuelve gay?" preguntó Blaise, sin molestarse en levantar la vista de la revista que estaba leyendo.

Draco se detuvo abruptamente. "¿Qu– qué?" tartamudeó.

Blaise pasó la página de su revista lentamente. "¿Y si te vuelves gay?"

"¡Maldita sea, no puedes estar hablando en serio!" estalló Draco, apretando los puños.

Blaise levantó la mirada hacia Draco. "¿Y por qué no, Malfoy?" le preguntó con mordacidad.

"Jódete" maldijo Draco, dando fuertes pisadas hacia su escritorio y revolviendo sus libros para no terminar golpeando a su mejor amigo en la nariz.

Blaise se recostó en su cama, acercando la revista para poder seguir leyendo. "¿Y si," dijo, "te vuelves gay, Malfoy?"

Draco hizo una pausa, mirando fijamente hacia su escritorio.

"¿Y si te vuelves gay?"

Draco parpadeó.

"¿Y si…?" murmuró Blaise.

Draco se dio la vuelta lentamente. "No…"dijo. "No querrás decir que…"

"Hmm…"

Draco se sentó en la silla, atónito. "Wow"

"Mhm..."


La lluvia helada estaba empeorando aún más el partido. Ningún equipo podía ver más allá de la niebla o las nubes grises. Los espectadores estaban totalmente envueltos en capas de ropa y hechizos de calentamiento. Harry flotaba por encima de la escena que proporcionaban los cazadores y golpeadores que buscaban frenéticamente las bolas… correctas.

Risita tonta.

Harry no sabía cómo iba el marcador. De hecho, no tenía ni idea si los demás seguían jugando. Tenía el uniforme empapado y su cabello estaba aplastado contra sí. Apenas podía ver a pesar del hechizo que impedía que sus lentes se empañaran y mojaran. La lluvia todavía se le metía en los ojos. Parpadeó para alejar las gotas, preguntándose por qué diablos se sometía a tales torturas.

Snitch.

Los ojos entrenados de Harry, divisaron el brillo, ahora opaco, del objeto dorado. No lo pensó dos veces, y se lanzó hacia ella, luchando contra el viento y las nubes. Oyó más que ver a su oponente tirando hacia arriba, para alcanzarlo. Draco se inclinó sobre su escoba, con el cuerpo casi paralelo a ella. Harry ladeo su escoba, empujando contra Draco y tratando de desviar su escoba. Draco respondió con un suave giro sobre Harry, haciendo que el moreno se desviara de su posición. Harry maldijo, enderezando su Saeta de Fuego. Alcanzó al Buscador de Slytherin otra vez.

No había tiempo para juegos cuando se trataba de Quidditch.

Hombro a hombro, los dos buscadores empujaban contra la ráfaga de lluvia helada conforme se acercaban a la Snitch.

Todo lo que hicieron fue parpadear y la Snitch se había ido.

"¡Maldita sea!" murmuró Harry. Draco desaceleró hasta detenerse, al igual que Harry. Ninguno de los dos dijo una sola palabra. Con tales condiciones climáticas, necesitaban concentrarse. Especialmente cuando la Snitch andaba cerca. Se quedaron flotando bajo la lluvia, mirando con ojos entrecerrados el juego que se desarrollaba debajo de ellos. Podían oír los aplausos y los gritos apagados del comentarista.

Harry fue jalado hacia delante por la parte del frente de su camisa, lo que causó que casi quedara boca abajo. Antes de que pudiera hacer algún movimiento, Draco estaba a centímetros de él. El estómago de Harry dio un vuelco y su corazón se detuvo. Draco no está sólo a centímetros de Harry, Draco estaba a centímetros de los labios de Harry. Sus miradas se encontraron. El moreno podía sentir la pesada respiración, el tibio aliento que pasaba de la boca de Draco a la suya. Harry se congeló, horrorizado. Sus ojos se cerraron fuertemente.

"Idiota"

Los ojos de Harry se abrieron de golpe y Draco se había ido. Harry dio un giro sobre su escoba.

Draco tenía una sonrisa satisfecha en el rostro, al momento de cerrar la mano sobre la Snitch, mirando a Harry desafiante.

Harry hizo una mueca por la derrota, con los ojos en la Snitch. Pero…

Harry volvió la mirada hacia el rostro lascivo de Draco. Había podido contemplar los ojos grises y creyó haber visto una mirada de…bueno…no era una mirada de asco. Harry se elevó hacia Draco. El rubio no se movió. Harry se detuvo.

"Supongo que perdiste, Potter" se burló Draco, haciendo rodar la Snitch entre sus dedos. "¿Qué tal se siente?"

"¿Qué fue eso?" interrumpió Harry.

Draco se hizo el desentendido. "Esa es la manera en la que un verdadero Buscador hace las cosas. Podrías tomar una o dos notas sobre cómo –"

"¿Qué fue eso, Malfoy?" preguntó Harry demandante mientras se acercaba.

"Ese fui yo ganando" respondió Draco.

Harry se lanzó furioso, contra Draco, agarrándolo por el cuello. "Maldito tramposo", gruñó el Gryffindor. "¡Eso fue una falta y lo sabes!"

Draco se inclinó hacia delante y preguntó. "¿Y dime Potter, Cuál, exactamente fue la falta?"

Harry boqueó hacia Draco. "Tú-tú- tú…tú intentaste- tú…"

"¿Qué fue lo intenté?"

Harry estaba cada vez más nervioso bajo la fija mirada de Draco. Así que decidió resolver el problema, con violencia. Estuvo a punto de tirar al rubio de su escoba. "Podría dejarte caer en este mismo instante, Malfoy" siseó.

Draco llevó la mano al pecho de Harry, sintiendo su corazón. Harry lo empujó, alarmado. Draco dejó caer su mano, sobre el mango de su escoba, con una sonrisa extendiéndose en su rostro. "Ni siquiera puedes tocarme, Potter" dijo. Y sin decir más, voló hacia el terreno de juego con la Snitch en la mano.

Harry parpadeó hacia el lugar donde Draco había estado flotando.

¿Cómo es posible odiar tanto a un hombre?


"Terminado y acabado" dijo Draco sonriendo, mientras frotaba sus manos una contra la otra, para agregar dramatismo a sus palabras.

"¿Qué?"

"Puse a Potter en su lugar y no va a volver a molestarme nunca más" dijo Draco, inflando el pecho en señal de triunfo. "¡Debiste ver su cara! ¡Pensé que se iba mear encima! Y ahora puede volver a su patética existencia, donde yo no estoy involucrado."

Blaise se mordió los labios, pensativo. "¿De verdad crees que Potter te va a dejar en paz? ¿En serio?"

La alegría de Draco desapareció en un instante, dejándose caer en su cama. El resto de los de Casa estaban celebrando en la sala común, lo que dejaba libre los dormitorios para hacer lo que quisieran. "No" murmuró de mal humor. "Pero gané este round"

Blaise sonrió. "¿Cuántos rounds son?" preguntó.

"No lo sé. Él empezó. Él es quien siempre empieza," se quejó Draco. "¿Cuál es su problema?"

Blaise pretendió reflexionar sobre la pregunta. "Oh, no lo sé. Tal vez tenga algo que ver con todo lo que le has hecho a él y a sus amigos. O tal vez porque casi le das un puñetazo en la cara…Ah ya sé. Es porque odia tu carácter. Eso debe ser"

"Cállate", dijo Draco, mostrando su exasperación sobre el tema en la voz.

Blaise rió para sus adentros. Le encantaba el drama. Y este no tenía precio. "Ok, ¿Y ahora qué?"

"Es su turno…"


Paso 3: NO trates de estrangular al objetivo

Muy bien, este paso parece ser el que más problemas le da a Potter. De hecho, debe frenarse a si mismo casi a cada hora del día, para no cometer una estupidez. En realidad, también debe frenarse algunas veces cuando está dormido. Por otra parte, asfixiar a Malfoy en sueños, puede volverlos muy placenteros.

Harry sabía que Malfoy sabía.

Y eso apestaba.

¿Cómo se iba a divertir de ahora en adelante?

Y para empeorar las cosas, Malfoy andaba publicando y alardeando que Astoria era su novia. Incluso enfrente de Harry. Y como si eso no fuera suficiente, tenía las agallas suficientes para besarla delante de él.

Harry caminaba de un lado a otro, por la sala de estudio, con las manos en los bolsillos y la vista sobre sus zapatos. Tenía que pensar en algo. Malfoy iba un paso adelante. Pero el Slytherin no iba a hacer nada hasta que Harry hiciera el próximo movimiento. La pregunta era '¿Quería Harry seguir con esto?' Ya lo habían humillado. Supuso que podría tomar represalias contra Malfoy.

El haber estado tan cerca de los labios de Draco había sido aterrador. Una cosa era tocar la piel de Draco. Besar al bastardo sería…Harry se estremeció, asqueado. ¿Volver a Malfoy gay significaba que tenía que besarlo? ¿Besarlo en la boca? ¿La misma boca que escupía insultos y estúpidas ideas llenas de estereotipos? ¿La misma boca que había estado sobre los labios de Greengrass? ¿No podía simplemente aprovecharse de Malfoy y dejarlo así?

"Ugh" Harry respiró profundamente tratando de calmarse.

Pero el encuentro con Malfoy había sido bastante revelador.

Malfoy no odiaba a los homosexuales.

Sólo odiaba a Harry.

El Gryffindor no sabía si eso iba a hacer que las cosas fueran más simples o más complicadas. Porque ahora tendría que conformarse con sonrisas presumidas y desaires por parte del Slytherin. Y tendría que conformarse con burlas y comentarios sarcásticos.

No que fuera muy diferente de cómo solía ser.

Lo que nos lleva a –

Paso 4: Alcohol

Razones por las que Malfoy odia a Potter:

1. Es Gryffindor. 2. Es una piedra en el zapato. 3. Es rico y famoso. 4. Le gusta andar buscando pelea. 5. Sabe demasiado.

Razones por las que Potter odia a Malfoy:

1. Es Slytherin. 2. Es una piedra en el zapato. 3. Es rico y famoso. 4. Le gusta andar buscando pelea. 5. Sabe demasiado.

Así que, eso quiere decir…

Slytherin vs. Gryffindor

Bueno…eso lo hace más sencillo. Potter es mitad Slytherin. Sin duda, eso es una ventaja, podía ser tan vil como esas serpientes.

La cena de Navidad se celebró un día antes de que los estudiantes fueran a casa. Lo mismo de todos los años: la deliciosa comida, villancicos, peleas con bolas de nieve, y la decoración del árbol; todo creaba una cálida atmósfera. Pero para los de octavo año, el alcohol logró el mismo efecto que todo lo anterior. Por ser mayores de edad, su celebración se alargó, aún cuando el resto de estudiantes estaban en sus dormitorios terminando de empacar. Había que darle crédito a la Profesora McGonagall por haber permitido que en lugar de que los estudiantes fueran a Hogsmeade, pudieran beber alcohol en el Gran Comedor, aunque no podían hacerlo en cualquier otro lugar. Al menos así podía tener un ojo sobre ellos gracias a los hechizos de prohibición.

Al llegar la medianoche, la fiesta apenas estaba empezando.

Todas las casas estaban separadas en círculos esparcidos por todo el comedor. Las mesas habían sido empujadas a los lados para tener más espacio donde caminar. Ramas de muérdagos flotaban a lo largo de todo el techo, incitando a las parejas a besarse. El árbol de Navidad estaba rodeado por regalos anticipados. Envolturas de papel y moños cubrían el suelo, mientras los amigos agradecían de uno a otro por los presentes. Música sonando al fondo, casi ahogada por las conversaciones de los estudiantes. El Whiskey de Fuego era la bebida predilecta para esa noche: barato y eficaz.

Fue pura casualidad.

Harry se estaba riendo ruidosamente al ver como Dean y Seamus imitaban a la Profesora Trelawney y a Firenze mientras discutían sin sentido. Su mirada se movió sin su consentimiento.

Blaise insistió en que debía emborrachar a su amigo, por lo que urgió otra jarra de cerveza para Draco, a pesar de que el rubio ya tenía en las manos dos jarras de cerveza. Draco sonrió mientras intentaba tomar una de las jarras de Millicent. Sus ojos vagaron por la habitación.

Verde y gris se encontraron.

La mente de Harry trabajó un poco más lento que la de Draco. La sonrisa de Draco se desvaneció en un instante. Sin embargo, Harry…

Sonrió cálidamente, asintiendo con la cabeza una vez. Luego apartó la mirada.

Draco se congeló con la boca abierta.

Los ojos de Harry se abrieron como platos cuando se dio cuenta de lo que había hecho. "Demonios" murmuró para sí mismo, sonrojándose. No se atrevía a levantar la mirada hacia Draco. Bebió un trago de su cerveza mientras trataba de calmar sus nervios. El alcohol había dañado sus reflejos gravemente.

Draco alejó su mirada de Harry, en shock. "¿Pasa algo malo?" preguntó Theo, arrastrando las palabras, al mismo tiempo que sacudía a Draco.

El rubio negó con la cabeza tratando de alejarse de sus ensoñaciones. "No, nada" dijo.

Por un buen rato, ninguno hizo contacto visual con el otro. Draco no estaba seguro si esta era otra de las artimañas de Potter y Harry no estaba seguro de cómo usaría Malfoy esa sonrisa en su contra.

"DOCE DÍAS PARA NAVIDAD"

"¡Buu!"

"DE NINGUNA MANERA"

"AÚN FALTA DEMASIADO"

"El primer día de Navidad–"

"Oh, cállate"

"–mi verdadero amor me dio –"

"O haremos que te calles, Finnegan."

"–un viejo Sauce Boxeador –"

Al momento se creó el silencio, únicamente roto por el sonido de los grillos.

"No habían escuchado esa versión antes ¿Verdad?" preguntó Seamus en voz alta, subiéndose al banquillo y tambaleándose inestablemente. "En el segundo día de Navidad, mi verdadero amor me dio –"

"NO PUEDES ESTAR HABLANDO EN SERIO"

"– dos Duendecillos molestos y un viejo Sauce Boxeador" terminó Seamus. Obtuvo unas cuantas carcajadas pastosas, lo que logró sacarlo de quicio. "En el tercer día de Navidad mi verdadero amor me dio tres Bludgers locas, dos Duendecillos molestos y un viejo Sauce Boxeador." Un par de chicas cantaban con él en coro. Otros grupos se acercaron, intentando no mostrar demasiada curiosidad.

"En el cuarto día de Navidad mi verdadero amor me dio cuatro babosas carnívoras, tres Bludgers locas, dos Duendecillos molestos y un viejo Sauce Boxeador."

Harry inclinó su vaso hacia delante y hacia atrás. "Voy a necesitar más si voy a escuchar esto." le dijo a Ron, señalando la mesa que estaba llena con vasos de Hidromiel y Whiskey de Fuego. Ron sonrió, asintiendo con la cabeza. Harry se abrió camino entre la multitud, que ahora estaba cantando con Seamus. Bueno que intentaban cantar. A penas logrando acertar en algunas palabras. Harry agarró una nueva jarra y se dio la vuelta casi tirándole la bebida encima a Draco. El Slytherin saltó justo a tiempo hacia atrás para evitar que lo salpicaran todo. "Ten cuidado" le espetó.

"Lo siento" dijo Harry antes de recocer quién era. Cuando por fin se dio cuenta, estuvo tentado a vaciarle el vaso de Whiskey de Fuego encima a Malfoy. Frunció el ceño con fiereza, pasando al lado del rubio.

Draco frunció el ceño, confundido. Nunca entendería a Potter y sus repentinos cambios de humor. Tomó un vaso y se dirigió hacia el grupo que ahora cantaba a coro. Al parecer, ya iban en el sexto día.

"En el sexto día de Navidad mi verdadero amor me dio seis Boggarts saltarines, cinco Doxies desesperados, cuatro babosas carnívoras, tres Bludgers locas, dos Duendecillos molestos y un viejo Sauce Boxeador."

Harry vio por el rabillo del ojo a Draco. Blaise, Adrian y Pansy estaban completamente borrachos y cantaban en voz alta. Theo y Draco eran demasiado sofisticados para tales niñerías. Harry volvió a dirigir su atención a Seamus y sus fans. Nunca había odio una versión tan buena de los Doce días de Navidad. Incluso empezó a escuchar armonía en las voces. "Extraño ¿No te parece?" le comentó a Dean.

"¿Extraño? Es más bien brillante," se rió Dean.

Para cuando llegaron al duodécimo día de Navidad, Harry se había terminado su bebida y estaba cantando entusiasmado tratando de recordar todos los días. "En el duodécimo día de Navidad mi verdadero amor me dio doce pastillas vomitivas, once dragones furiosos, diez hipogrifos calientes, nueve sanguijuelas inquietas, ocho Umbridges feas, siete píldoras apestosas, seis Boggarts saltarines, cinco Doxies desesperados, cuatro babosas carnívoras, tres Bludgers locas, dos Duendecillos molestos y un viejo Sauce Boxeador."

Al finalizar, se escucharon vítores y aplausos. Seamus hizo una gran reverencia, lo que provocó que cayera hacia delante. Y la borrachera continuó, seguido de un montón de villancicos. Los más sensibles se habían ido a la cama. Casi todos seguían en el Gran Comedor. Al llegar las dos de la mañana, la mayor parte de estudiantes no podían siquiera caminar derechos.

"Hey, Ron… Ron… Ron"

"¿Qué?"

Harry sonrió ampliamente. "Tengo que ir a mear" dijo, completamente desorientado.

"¿Y?" preguntó Ron. "Yo no." Luego empujó a Harry hacia la puerta. "Tú puedes ir solo."

"Pero- pero estoy seguro…que me voy a perder" se quejó Harry, tratando de arrastra a Ron consigo.

"Ya, déjame ir", Y de un manotazo alejó la mano de Harry, y tambaleándose volvió a donde hasta hacia un momento había estado con su novia, que ahora los veía con reproche en la mirada.

"Bien" murmuró Harry, frotándose los ojos. "Iré yo solo" salió de allí furioso, no muy seguro de a dónde tenía que ir.

La siguiente cosa que recordaba era estar frente a Draco, afuera del Gran Comedor. Parpadeó. Draco lo estaba viendo intensamente. Como siempre. "¿Qué quieres?" preguntó Harry en voz alta, moviendo los brazos.

Draco puso los ojos en blanco. "Tú eres el que me detuvo. Entonces dime ¿Qué es lo quieres?" respondió. Evidentemente, podía manejar mejor el alcohol que Potter.

Harry frunció el ceño, teatralmente. "No quiero-" se detuvo a sí mismo. Una sonrisa malvada sustituyó el ceño fruncido, tenía los ojos vidriosos y una postura oscilante. "¿Qué es lo que quiero?" preguntó Harry. "Te voy a decir qué es lo que quiero" dijo, caminando hacia Draco, tropezando con sus propios pies demasiadas veces. Draco trataba con todas sus fuerzas de no caerse al piso por la risa. "Te lo voy a decir justo ahora" murmuró Harry casi incoherentemente, sus ojos tratando de enfocar algo. Al igual que su mente. "Te quiero a ti" dijo, pasando un dedo por el pecho de Draco. "¿Sí?"

Draco le dio a Harry un suave empujón. Harry cayó sobre su trasero, desorientado. Draco se rió esa vez. "Mañana vas a estar hecho mierda, Potter. ¿Quieres que te rompa la nariz o la mandíbula?" dijo sarcásticamente.

"Oye, jódete" se quejó Harry, tratando de levantarse.

"Muérdago", bromeó Hannah, cuando paso al lado de los dos.

Harry y Draco miraron hacia arriba.

Efectivamente, era muérdago.

"Hey, Potter. ¿Quieres besarme?" se burló Draco.

Harry respiró profundamente. "Preferiría besar a un basilisco" respondió.

Draco chasqueó la lengua. "Sabía que no tenías las agallas"

Harry se puso de pie rápidamente, ante el comentario hiriente. "Tengo más agallas que nadie aquí" dijo, furioso. Jaló a Draco hacia sí, por la corbata. Usando la mano libre para mantener al Slytherin quieto. Parpadearon, el uno al otro, los ojos abiertos por el repentino giro de los acontecimientos.

Creó que la misma idea cruzó por la mente de ambos. "¿Qué demonios?"

Harry empujó a Draco fuertemente y se volvió hacia un lado, vomitando. "¡Ugh! ¡Potter!" exclamó Draco, tapándose la nariz y la boca. Buscó a tientas su varita. Le lanzó un silencioso hechizo a Harry, que logró tranquilizar su estómago. Luego agitó su varita en dirección al vómito, y lo hizo desaparecer. Harry cayó al suelo, exhausto. Draco carraspeó, pateando a Harry en la pierna para tratar de despertarlo. Harry no dio ni una muestra de querer moverse. Draco le lanzó un potente Enervate al inconsciente Gryffindor.

"¡Ah!" gritó Harry, agarrándose el pecho y sentándose.

"Casi me vomitas encima, maldito bastardo" escupió Draco.

"¿Huh?" murmuró Harry, confundido.

Draco lo levantó por el cuello. "Eres un maldito borracho y tienes que conseguirte una vida, ¿Entendido?"

Harry parpadeó hacia Draco. "Malfoy… ¿Qué está pasando?" preguntó, frunciendo el ceño, perplejo. Draco arrugó la nariz, ante el repugnante olor que lo golpeó. Le lanzó otro hechizo a Harry, para refrescar su aliento. Harry hizo una mueca, chasqueando la lengua contra su paladar. "Ew... ¿Qué fue eso?" preguntó, saboreando la menta amarga.

"Un favor" murmuró Draco. "Ve a vomitarle a alguien más" Y con eso se alejó.

Harry parpadeó hacia la espalda de Draco, rascándose la oreja ausentemente. Volvió la mirada hacia el muérdago.

Draco fue jalado con fuerza por el hombro. "Olvidaste tu beso" murmuró Harry, envolviendo sus brazos en la cintura de Draco y parándose de puntillas. Draco jadeó cuando unos suaves labios fueron presionados contra los suyos. Harry exhaló lentamente, su respiración caía sobre la mejilla del rubio. Draco se estremeció y empujó a Harry.

"Oh, mierda" susurraron al unísono, dando un paso hacia atrás.

Comenzaron a caminar en direcciones contrarias –Harry hacia la torre y Draco hacia las mazmorras.

¿Qué demonios acababa de pasar?

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