Buenas buenas, aquí ha llegado la conti! lamento haber demorado, no era mi intención! A mina-kyu le digo que en realidad no escribí ningún capi con los pensamientos de Neji pues no se me había ocurrido en realidad, pero ya que lo dices, quizá escriba un epílogo con la visión de su parte durante todo el three-shot, y con eso sería un cuatro-shot o algo así jejeje. Sin más les dejo para que lean, espero les guste ^^
CAPÍTULO 2: NEJI
Finalmente a mis cinco meses de embarazo se me empezó a notar mi pancita de embarazada. Las hormonas se habían calmado, o al menos no había nada que un toque de mi mano de vez en cuando no pudiera subsanar. Sasuke y yo habíamos acordado seguir separados sin tramitar el divorcio mientras durara el embarazo, de forma de no tener trámites ni preocupaciones extras que pudieran estresarme. Aún discutíamos que sucedería cuando el bebé naciera, al yo vivir sola ahora. Sasuke quería mudarse de nuevo conmigo pero yo me negaba rotundamente. Al final había arreglado con mis tías Shizune y Tsunade, que cuando el bebé naciera ellas me dieran una mano con el asunto. Mis padres habían fallecido cuando era pequeña y mis tías (las cuales eran pareja) se habían hecho cargo de mí. Tsunade trabajaba en el hospital local, y Shizune era decoradora de interiores. El hermano de Sasuke también se había ofrecido para darnos una mano, pero ambos sabíamos que él siempre estaba ocupado y que probablemente seguiría absorbido por su trabajo.
Yo había intentado descifrar a quien dejaría en mi lugar cuando tuviera al bebé; aunque el apartamento donde yo vivía estuviera en la parte de arriba del local, no tendría mucho tiempo para encargarme de la organización y dirección del lugar. Lo mejor sería ir desde ya adiestrando a alguien para el puesto para poder quedarme tranquila cuando llegara el momento. Neji y yo habíamos intercambiado opiniones acerca de cosas sobre el lugar y me había dado algunos buenos consejos que había puesto en práctica. Aunque hubiera entrado para el puesto de cocinero, se notaba que tenía una formación en administración gastronómica. Tal vez él sería un buen candidato para el puesto. Pero primero tendría que consultarlo con Sasuke… aunque eso era solamente un detalle, era mi decisión la que contaba en este local después de todo.
Y como yo lo había predicho, a Sasuke no le agradó demasiado la idea de mí pasando más tiempo con otro hombre pero reconoció mi punto al detallarle las buenas calificaciones para el puesto y mi opinión profesional del desempeño de Neji. Por supuesto que dejé afuera la creciente atracción entre ambos, y lo bien que nos llevábamos fuera del entorno laboral. Neji se emocionó cuando le comenté mi decisión y enseguida aceptó el ofrecimiento. Y desde ese momento comenzamos a pasar más tiempo juntos, mientras yo intentaba ponerlo al tanto de las cosas que tendría que hacer durante mi suplencia, cuando el no estaba trabajando de cocinero. Él también me había ofrecido su ayuda cuando tuviera el bebé, era todo un caballero en cuanto al tema, y siempre atento a mis necesidades. Sin duda cada vez me sentía más y más allegada a él. Salimos varias veces e incluso conocí a su prima Hinata, su única pariente con la que tenía buena relación. Sin embargo; parecía que ninguno de los dos se decidía dar ese paso final, aunque ambos nos moríamos por darlo. Las miradas entre nosotros quemaban y los roces ocasionales nos dejaban con la sangre ardiendo y anhelando más.
A veces me preguntaba si lo que frenaba a Neji era mi embarazo o algo más. Sabía que había estado casado con una chica de nombre Ten-ten y que ella había fallecido durante una redada policial, ya que ella era policía. Neji había aparecido en el pueblo queriendo cambiar de aire, y de vida, luego de dos años intentando sin éxito seguir con su vida en la casa que había compartido con su esposa muerta. Un hombre que también había sido un detective y que por las desgracias de la vida había cambiando totalmente su oficio, su vida e incluso su forma de pensar en muchas cosas.
Finalmente fue un día en que habíamos pasado un día estupendo juntos, en que decidí intentar yo dar ese paso. No sabía muy bien como encararlo pero si no lo intentaba nunca podría sacarme las dudas.
Recién habíamos llegado al local y le había invitado a tomar un café en mi apartamento (té para mí), cuando me armé de valor y le enfrenté.
Él estaba sentado en unos de los taburetes del barcito que separaba de la cocina, y yo fui a sentarme en uno a su lado llevando las bebidas de ambos. Nos miramos un momento en silencio, diciendo tanto con nuestros ojos como podíamos. Dejando mi taza a un lado le tomé una de sus manos y admiré sus largos y fuertes dedos. Sentí que se estremeció cuando pasé mi dedo por la palma de su mano y unas mariposas de anticipación recorrieron mi cuerpo.
- ¿Hay alguna razón para que hasta ahora no me hayas besado? – sus ojos llamearon ante mis palabras y sentí que se puso en tensión todo su cuerpo. - ¿He dicho algo malo? – pregunté dudando. El acarició mi rostro y yo exhalé un suspiro de satisfacción, me lamí los labios y enseguida sentí sus dedos recorriendo donde mi lengua había estado antes. Sus ojos nunca dejaron mi rostro, tragando cada detalle del mismo, de mis expresiones. Finalmente suspiró.
- No has dicho nada malo, preciosa. Es sólo que… no sé si te asustarías por mis preferencias… - yo fruncí el ceño, ¿de que hablaba.
- Estoy segura que no eres gay… - el se rió.
- Menos mal… pero no me refería a eso – dijo y yo aún me quedé media perdida antes sus extrañas palabras. Esperé a que continuara. – Soy un Dominante, aunque lo prectico más en el dormitorio.
- ¿Un Dominante como en Bdsm? – él asintió. Observando mi reacción. Yo en realidad no sabía mucho acerca de eso, por lo que esperé a que el dijera algo
- Así es, ¿sabes algo de eso?
- No mucho en realidad, aunque tengo una amiga que me ha contado que ha tenido experiencias de ese tipo. – el asintió. – Pero no entiendo que tiene que ver eso con… con esto…
- Para nosotros poder tener algo tú tendrías que tener cualidades de sumisa… o al menos disfrutar de someterte… - yo abrí mi boca para decir algo pero el me calló – He estado observándote, me gustas mucho y creo que nos hemos acercado pero no sé si estás preparada para algo como esto, no ahora mismo… con un bebé en camino y las preocupaciones venideras…
- No me digas lo que puedo o no hacer – el sonrió negando con la cabeza.
- Eres tan terca… - yo sonreí también. Me moría de ganas de besarlo, de que me besara, pero ahora no sabía si sería adecuado intentar algo con él. – Es un rasgo tan interesante en ti… - él se acercó aún más y con mi cara en sus manos me besó, suavemente al principio y más fuerte después, delineando mis labios con su lengua, y tentándome a cada instante. Mi corazón galopó en mi cuerpo y sentí erizado cada centímetro de mi piel. Neji obraba milagros con su boca.
Finalmente nos separamos y mis mejillas ardían ante la excitación que ahora recorría mi cuerpo. Los ojos de Neji brillaban, y sentía su erección contra mi muslo.
- Quiero que hagas algo esta noche por mí – me dijo con su voz un poco más ronca de lo normal. Yo esperé mordiéndome el labio. Él observó eso y volvió sus ojos a los míos – quiero que esta noche te masturbes pensando en mí. – Me sonrojé aún más fuerte pero como hipnotizada por sus ojos y sus palabras igual asentí. – Quiero que después me llames y me cuentes como fue. – Mis ojos se agrandaron y sentí la humedad entre mis muslos - ¿Entendido? – asentí – Dilo. – yo tragué.
- Sí… sí lo entendí.
- Muy bien preciosa. – me dio un casto beso esta vez, y después delineó mis labios con su dedo antes de separarse de mi lado. – Ahora me voy a retirar.
- Em… de acuerdo… te acompaño hasta la puerta. – él me siguió y una vez allí me acarició una vez más mi mejilla y mis labios y se fue, dejándome con el corazón desbocado. Enseguida me puse a buscar en Internet cosas acerca del Bdsm y sobre dominación y sumisión y debo admitir que algunas cosas me excitaron mucho al imaginar practicarlas con Neji. Más tarde cuando me acosté e hice lo que me había dicho, encontré lo estimulante que era saber que el sabía lo que yo estaba haciendo y tener que reportárselo después, contarle los detalles de mis toques íntimos y mis fantasías mentales.
Así pasaron dos meses, Neji dándome tareas de vez en cuando, como no llevar ropa interior a alguna salida que hacíamos, masturbarme a la hora del almuerzo mientras él me miraba por la ventana de afuera de la pequeña oficina; incluso una vez me puso enfrente de un espejo y me tocó él haciendo que yo observara todo lo que me hacía. Cabe decir que mis expectativas aumentaban cada día, quería sentirlo dentro mío, sentirlo correrse en mí, en mi boca, en mi cuerpo, quería complacerlo. El se notaba satisfecho con mis progresos; sin duda sus instrucciones habían sacado a relucir la sumisa complaciente que había en mí y estaba dispuesta a ceder a cada una de sus demandas. En otra de las ocasiones, una de las últimas veces que habíamos salido, él había atado mis manos en el cabecero de mi cama y me había probado con su legua. Me había dado un sexo oral maravilloso. Varias veces me había llevado hasta la cumbre sin dejarme acabar, lo cual me había hecho sufrir en ese momento; sin embargo, una vez que el estuvo satisfecho y mis ruegos le complacieron me dejó llegar al orgasmo y el clímax fue como ningún otro que hubiera tenido antes; intenso, poderoso, devastador. Y eso que ni siquiera habíamos tenido sexo.
Yo estaba ya en mi último mes de embarazo, y el doctor me había recomendado evitar las emociones fuertes por lo que últimamente Neji y yo nos limitábamos a las caricias y besos, el me mimaba mucho y no me dejaba hacer nada. Me dominaba totalmente el tiempo que pasábamos juntos, y cada vez yo iba notando más y más esa presencia de dominante y controlador. Pero no me disgustaba; al contrario, lo encontraba reconfortante y amable, al contrario de Sasuke que cuando se ponía en su faceta de controlador se volvía posesivo y celoso al extremo.
Había hablado con mi esposo acerca de mi amistad con Neji, (lo cual había sido un momento muy incómodo) así como también había dejado todos los papeles del divorcio preparados para comenzarlo una vez hubiera tenido al bebé. No me gustaba la idea de seguir viéndome con Neji e incluso tener algo serio con él, estando aún legalmente casada con mi marido. Todo había pasado tan rápido, los sentimientos habían crecido exponencialmente en los últimos meses y eso a veces me asustaba un poco. A Neji no se le escapaba nada de mis reacciones ni otras cosas. Él también sabía que yo estaba un poco asustada por la intensidad de lo que sentía, pero él también tenía experiencia en relaciones del tipo en que estábamos teniendo (D/s) por lo que encontraba normal lo que yo sentía. Era abrumador algunas veces sentir esa clase de adoración por alguien, o sentir que la vida de uno gira alrededor de la otra persona a tal nivel.
Neji había estado actuando un poco extraño y distante en los últimos días por lo que me sentía un poco preocupada. Sin embargo, cuando le preguntaba me decía que era nada, que no me preocupara. Y yo no lo hacía. Finalmente di a luz, un lindo niño que se llamaría Sai, como uno de los hermanos de Sasuke que había fallecido cuando era pequeño. Mi tía Shizune se había trasladado a mi apartamento una vez que me habían dado el alta y me ayudaba y atendía a todas horas con el bebé. Neji pasaba temprano un rato y luego se iba a atender el local. Al mediodía pasaba por allí un rato y almorzábamos juntos y conversábamos del día. Por las noches pasaba a despedirse y ocasionalmente me dejaba alguna tarea para mantenerme entretenida, Como si cuidar un bebé no fuera suficiente para mantenerlo a uno ocupado. Pero de todas maneras sentía que eso nos juntaba más a él y a mí como pareja. Todas las noches Sasuke pasaba por el apartamento a ver al bebé y a veces cenaba con Shhizune y conmigo. Mi tía Tsunade pasaba a vernos después de sus turnos y a veces se quedaba a dormir si tenía libre al día siguiente.
Neji seguía teniendo sus momentos de extrañeza y ahora que no pasábamos tanto tiempo juntos como antes le extrañaba mucho. Y no sabía si su cambio en su día a día había variado mucho tampoco, debido a que ahora no podía estudiarlo en detalle. Un par de meses después de que hubiera nacido Sai, Neji se apareció con cara lúgubre frente a mi puerta. Era justo un miércoles, después de haber cerrado. Esa noche Shizune se había ido a su casa ya que era su aniversario de pareja, y Tsunade tenía la noche libre. Neji entró y agradecí que Sai estuviera dormido en ese momento. Estaba nerviosa.
- ¿Qué sucede Neji? – le pregunté un tanto asustada.
- Debo irme – me dijo con voz profunda. Me miró a los ojos y su rostro mostraba una seriedad absoluta. – Tengo que resolver unos problemas en mi ciudad.
- Cuéntame – le pedí arrodillándome a sus pies, en una posición de súplica que me había enseñado. Él tomó mi rostro en sus manos y me besó profundamente y sentí que mis ojos se llenaban de lágrimas. Se sentía como una despedida. – Por favor Neji… señor mío… no me dejes… - el apoyó su frente en la mía y después se retiró. Me instó a que me sentara en su regazo y me masajeó la nuca con una mano y me acarició la pierna con la otra, como hacía cuando quería tranquilizarme por algo.
- Mi prima está metida en un problema por culpa de su ex – novio, y desde hace unos meses me he mantenido al tanto de lo que sucede porque temo por ella. Se está investigando una serie de situaciones y tengo que ir allá para dar una mano en lo que pueda. Como ex – detective aún tengo importantes contactos y una fuerte presencia que puede resolver y solucionar algunas cosas… ella está en peligro y la quiero mucho – él me miró a los ojos con pesar – es mi familia y debo ayudarla. Se lo debo. – él dudó antes de seguir – no puedo decirte mucho más aún… y no sé cuanto tiempo puede llevarme solucionar todo… - una lágrima rodó por mi mejilla y el la limpió – No llores preciosa… voy a volver…
- ¿Lo prometes? – susurré con voz débil.
- Lo prometo – afirmó él – Además… eres mía… - agregó con tono posesivo y atrayéndome más cerca de él. La pasión renació entre los dos y mi cuerpo ardió por él.
- Quiero ser realmente tuya antes de que te vayas Neji… - lo miré a los ojos con amor y adoración, rogándole que me hiciera el amor antes de irse – por favor Señor… - me bajé y me puse en posición, ofreciéndome a él.
Neji tomó un pañuelo que había sobre el sofá y me levantó de un brazo, no podíamos ir a mi habitación porque el bebé estaba durmiendo allí en ese momento por lo que una vez que me ató las manos, me colocó sobre el reposa - brazo del sofá exhibiendo mi culo hacia él, y mis manos y mi torso estaban colgando sobre el sofá. Yo tenía puesta solamente una bata y debajo estaba desnuda ya que me había acostumbrado a estar así. Neji me subió la bata y expuso mis muslos hacia él, pasó un dedo por mi raja notando la humedad que había allí, la prueba de mi excitación y se lamió los labios. Yo gemí al sentir su lengua probarme y sus manos amasando mis nalgas. Un dedo comenzó a estimularme mi clítoris mientras su lengua seguía atormentando mi vagina y su otra mano acariciaba mi nalga y mis piernas.
- Lamento no tener tiempo para disfrutarte como me gustaría, preciosa… - dijo con voz ronca y me cacheteó las nalgas, el lugar me escoció un poco mientras una agradable sensación hormigueaba a través de la zona. Me amasaba y azotaba las nalgas suave, y un poco más fuerte cada vez hasta que sentí que estaba muy cerca de correrme. Que sensación tan maravillosa, pensé. Sentí el sonido de ropa cayendo y supe que Neji me iba a hacer el amor. El nuevamente bajó a lamerme mi clítoris y casi me vengo ahí mismo. – No tienes permiso de correrte aún Sakura – me dijo con su voz profunda y exigente. – y yo temblé ante los escalofríos que la vibración de su voz me produjo. Subió un camino de besos por mi espalda y posicionó la punta de su miembro en mi entrada. Me mordió la nuca al llegar a ella y me penetró de una sola vez. Grité un poco por la intrusión repentina, estaba además muy sensible y con el orgasmo pendiendo de un hilo, y tuve que morderme los labios para impedirme gritar más fuerte ante la sensación del pene de Neji llenándome. Él gruñó con satisfacción al sentirse enfundado en mi calor. – Que bien te sientes, preciosa… - susurró en mi oído mientras mi piel se erizaba al sentir su lengua recorrer mi cuello y espalda. Yo gemí y el comenzó a moverse lentamente haciéndome cabalgar un orgasmo. – Acaba, Sakura – me dio permiso para dejarme llevar por el arrollador orgasmo que vibraba en todo mi cuerpo, dejándome temblorosa. Él siguió moviéndose mientras mis últimos temblores internos apretaban su miembro aún erecto. Luego me rodeó con uno de sus fuertes brazos para comenzar a estimular nuevamente mi clítoris sensibilizado y las sensaciones volvieron a construírse en mi interior. Neji me azotó una de las nalgas un par de veces mientras la quemazón enviaba pequeños cúmulos de excitación hacia mi núcleo. Gemí ante sus estocadas más fuertes ahora, una de sus manos seguía estimulando mi clítoris mientras ahora la otra sondeaba la roseta apretada de mi ano. Estaba nuevamente muy cerca del clímax otra vez.
- Por favor… por favor… - le rogué.
- ¿Por favor que Sakura? ¿Qué quieres? – preguntó en un tono malicioso.
- Quiero correrme… por favor… déjame acabar mi señor… - jadeé mientras él me follaba más fuerte.
- Así me gusta, buena chica. Córrete Sakura, hazlo ahora – me dijo con autoridad, mientras me penetraba el ano con uno de sus dedos, lo cual me disparó de una a otro clímax poderoso. Él dejó de estimularme tanto el clítoris como el ano y me tomó las caderas con ambas manos para aumentar sus penetraciones y finalmente derramarse en mi interior con un ronco gemido de satisfacción. Ambos quedamos jadeando y sudorosos, pero con el cuerpo muy relajado. Neji salió de mí pero me impidió moverme hasta que volvió con un paño húmedo y me limpió los restos de nuestra consumación. Me levantó suavemente y me desató las manos. Me sentó en su regazo abrazándome y acariciándome la espalda.
- Gracias Neji – le dije en voz baja mientras sentía que el cansancio de tantas noches ocupada con el bebé, y el ejercicio físico reciente me adormecían; lo último que sentí fue un "Descansa" en mi oído y un suave roce en mi frente. Cuando desperté unas horas después Neji se había ido. Yo estaba acostada en el sofá tapada con una manta. Mis ojos se llenaron de lágrimas cuando ví la nota en la mesita ratona frente al sofá que ponía: Volveré.
Nota:
Bdsm: BDSM es la denominación usualmente empleada para designar una serie de prácticas y aficiones sexuales relacionadas entre sí y vinculadas a lo que se denomina sexualidad extrema convencional. Las siglas significan B (bondage), D (disciplina, dominación), S (sumisión, sadismo) y M (masoquismo).
Relación D/s: relación que existe entre un/a Dominante y un/a sumiso/a
Hasta aquí el capi, espero que les haya gustado y me dejen algún RR con sus impresiones ^^
Un beso!
Juliana
