Hola chicas, aquí les traigo el capi final de esta historia, espero que les haya gustado y la hayan disfrutado. Tal vez, pero solamente tal vez y si ustedes lo desean (para esto deben dejarme algún RR afirmativo para la idea) escriba un 4to capi pero toda la historia desde el punto de vista de Neji. Pero para eso me tienen que dejar RR para hacerlo. UN beso
CAPÍTULO 2: REENCUENTRO Y COMIENZO.
Las semanas pasaron pero yo no recibí ninguna llamada de Neji. El trámite del divorcio estaba en marcha y según los abogados llevaría tiempo. Con Sasuke ya habíamos acordado todo lo necesario en cuanto a los locales y los bienes compartidos. El se quedaría con el restaurante y yo con el café – bar; tendríamos una custodia compartida de nuestro hijo; el apartamento me lo quedaría yo así como todo lo que había en él pero Sasuke se quedaría con el pequeño apartamento mono – ambiente que teníamos a dos cuadras del restaurante; lugar que habitaba desde que nos habíamos separado (hacía un año ya).
Me sentía triste por no saber que sería de Neji ni como podría contactarlo pero aún albergaba la esperanza de que él volviera, como había prometido. Me había enamorado profundamente de él y sentía que me faltaba algo cuando no estaba a mi lado. Cuidar de mi hijo me ayudaba a sobrellevar el estar sin él. Sai estaba hermoso a sus casi cuatro meses. Se portaba lo mejor que un bebé de su edad podría, dormía la mayor parte de la noche y lloraba solamente cuando tenía hambre o había que cambiarle el pañal. Ya había comenzado a tomar alguna leche con complemento aparte de la materna, por lo que podía pasar un poco más de tiempo en el local, haciendo algunas de las tareas que antes eran mías y después fueron de Neji. Ni que decir lo complicado que fue hacerme cargo de todo cuando el se había ido, sin haberme avisado con antelación. Al principio Sasuke me había dado una mano con todo el asunto y me había reprochado el haberle ofrecido justamente al cocinero un puesto que conllevaba tanta responsabilidad. Claro que no le retruqué nada ni emití comentario alguno al respecto, ya que Neji no me había dado demasiados detalles al respecto de su repentina desaparición. Esperaba que se encontrara bien, y que su prima Hinata estuviera a salvo. Yo la había visto un par de veces y me había parecido una muchacha muy dulce y alegre. Saber que podría estar en problemas me dejaba el estómago hecho un nudo. Al igual que algo le pasara a Neji. Finalmente había contratado a una prima de Shizune, llamada Anko, para que se ocupara de la dirección del local y yo poder dedicarme a mi hijo y poner en orden otras cosas. Su contrato sería por un año pero luego la dejaría trabajando a medio tiempo así yo tendría tiempo para vivir mi vida también aparte de trabajar.
Seis meses más pasaron y yo ya casi me había dado por vencida con respecto a Neji cuando vi a Hinata aparecer por la puerta del local. Mis ojos se iluminaron al verla bien, pero enseguida la preocupación tomó lugar al no ver a Neji con ella.
- Hinata! Hola! ¿Cómo estás? – le pregunté acercándome rápidamente a su lado. Ella sonrió y nos abrazamos un momento antes de soltarnos y agarrándola de las manos la llevé a una mesa y nos sentamos en las sillas allí. Le hice seña a uno de los meseros para que nos trajera café y enseguida me concentré en ella.
- Muy bien Sakura, ahora estoy bien.
- Pero dime que pasó, Neji vino un día a despedirse que tenía que ir a ayudarte y no me dio más detalle. Han pasado meses y no he tenido ninguna noticia de ustedes y de repente estás aquí… Por favor no me digas que le pasó algo – tartamudeé un poco al final, un tanto asustada por lo que pudiera decirme ella. Los ojos de Hinata se volvieron tristes un momentos pero enseguida se encontró con mi mirada.
- Lamento mucho que hayas pasado por todo esto, me imagino que debes haber sufrido. Tenía un novio que tenía problema con las drogas y se había metido con gente mala. Me vi envuelta en eso sin darme cuenta y Neji tuvo que usar sus contactos para ayudarme a salir de todo eso. Mi novio está en la cárcel ahora y he tenido que mudarme de la ciudad. Mis padres me desheredaron pues me culpan de toda la situación que ha enlodado su apellido – los ojos de la morena se llenaron de lágrimas – y vine aquí a comenzar mi nueva vida… ver si puedo olvidar los malos momentos que pasé… - le apreté las manos con fuerza, y la miré con determinación.
- Todo lo que necesites no dudes en decírmelo Hinata, te daré una mano con lo que sea.
- Gracias – ella asintió – te lo agradezco mucho. En cuanto a Neji… - su voz se apagó y yo contuve la respiración esperando lo peor. – el fue herido en una de los enfrentamientos que se dieron entre los que vendían droga y los policías; había ido como policía encubierto y terminó en el fuego cruzado… él… estuvo un mes en coma, y unos meses más recuperándose de sus heridas… - su voz ahora era un susurro – lamento mucho que tuvieran que estar separados por mi culpa… - Hinata lloraba ahora. Me acerqué a su lado y la abracé para consolarla. Neji había sido herido, había estado en coma y meses recuperándose… y según eso, ahora estaba bien, ¿o no?
- ¿Él está bien ahora? – le pregunté temblando. Ella asintió y sonrió.
- Está en el auto ahora, afuera, esperando – Hinata dijo y mi corazón saltó de alegría – él tenía miedo de que hubieras seguido con tu vida… no es que me lo dijera sino que yo se leer entre líneas cuando se trata de él – y ambas nos reímos disimuladamente. Nos sirvieron el café pero diciéndole una disculpa a Hinata salí corriendo del local. "Es el Citroen azul" sentí que me gritaba la prima del hombre que amaba, mientras escaneaba el estacionamiento por la descripción del vehículo donde estaría Neji, pero nada más cruzar la puerta hacia el exterior un brazo se enredó en mi cintura atrayéndome hacia un pecho fuerte. Mi corazón latió desbocado al oler la loción que Neji siempre usaba y mis ojos se llenaron de lágrimas al darme cuenta de que era mi hombre el que me sostenía en sus brazos.
- Hola Sakura – dijo con su voz profunda en mi oído y escalofríos de placer me recorrieron. Le sentí olerme y apoyar su barbilla en mi pelo. Me giré para verlo y una lágrima de deslizó por mi mejilla al tenerlo frente a mí.
- Neji! – me aferré a él y se quejó un poco a lo que yo vacilé – Lo siento! – me disculpé alejándome un poco.
- No es nada, no te preocupes preciosa – me dijo con una sonrisa limpiando una lágrima de mi rostro. – Te he extrañado mucho Sakura.
- Yo también Neji… - susurré intentando controlar los sollozos que querían escapar de mi boca. – Pensé que quizá… - lo miré suplicante – … que te había sucedido algo – él tomó mi rostro entre sus manos y me besó al fin, reclamando mis besos con una necesidad feroz que ambos sentíamos. Me abrazó al fin y yo enterré mi rostro en su cuello mientras lloraba y él acariciaba mi espalda intentando reconfortarme.
Volvimos adentro y nos sentamos con Hinata charlando de todo un poco, y dando detalles de todo lo que había sucedido en las vidas de ambos mientras habíamos estado separados todo ese tiempo. Hinata se quedaría en el apartamento que Neji había alquilado en la ciudad antes de irse, ya que tenía dos habitaciones. Y solicitaría empleo en algunas de las tiendas que había en las cuadras. Neji volvería a trabajar como cocinero en mi local. Finalmente ellos se fueron para dejar sus cosas e instalarse en el apartamento mientras Neji y yo quedábamos para una cita esa noche, en mi apartamento. Yo había llamado a Shizune para que se llevara al bebé esa noche así Neji y yo estaríamos tranquilos. Una vez me hube ocupado de eso, junto con todas las cosas que el bebé necesitaría, me ocupé de darle algunas indicaciones a Anko para esa noche así ella quedaría a cargo de todo, y yo podría relajarme con Neji.
Él llegó cerca de las diez de la noche, con una botella de vino en sus manos y un bolso en la otra. Sabía que esa noche sería especial para ambos, sería un reencuentro y un comienzo. La cena estaba preparada ya, y él me sentó en su regazo y me alimentó. Sus manos fueron desnudándome de a poco mientras me alimentaba con diferentes ingredientes cada vez. Yo disfrutaba mucho sus caricias mezcladas con la degustación de los deliciosos platos que teníamos. Sentía su erección contra mi trasero llenándome de excitación por lo que vendría. Una vez que ambos estuvimos satisfechos fuimos a la habitación. Él me besó probando mi gusto, lamiendo mis labios, mordisqueándome y robándome el aliento, dejándome mareada y excitada. Neji me recostó en la cama y ató mis muñecas a la cabecera de la cama. Me había ido desnudando mientras cenábamos así que ahora estaba completamente desnuda y a su merced. Me vendó los ojos y pasó sus dedos por mis pezones que ya eran unos picos duros, mientras mi estómago temblaba. Sentí el roce de su ropa mientras él se desnudaba y luego hubo silencio. Sentí que algo peludo y suave me acariciaba. Se movía a lo largo de mis brazos, y sobre mis pechos, y zigzagueado a través de mi estómago hasta mi montículo. Contuve el aliento cuando la cosa peluda y suave me acarició, haciendo círculos sobre algunas áreas rápidamente, después moviéndose con suaves caricias por mis piernas. Los toques nunca tocaban donde yo lo anticipaba, y rápidamente mi piel se fue excitando. Algo frío tocó mis pechos y luego la punta de mis pezones haciendo que se volvieran duros guijarros mientras yo jadeaba por la sensación. Sentí los labios de Neji chuparlos a continuación y el contraste casi me catapulta al orgasmo. Mi vientre estaba tenso por la excitación y yo desesperada por correrme. Neji movió el cubo de hielo (yo asumí que era eso) por mi piel, haciendo círculos en mi ombligo y luego yendo más abajo, pasando por mi clítoris haciendo que gimiera, y luego en mi raja húmeda. La sensación era sumamente erótica y excitante, el contraste de temperaturas era increíble. Sentí la lengua de Neji en mi clítoris mientras me metía el cubito de hielo en mi interior y me corrí allí mismo, gritando su nombre. Él siguió chupando mi botón de nervios y después que el hielo se derritió por mi calor interior sentí su lengua allí, lamiendo y sorbiendo mis jugos. Mi cuerpo temblaba aún por el orgasmo cuando sentí sus manos recorriendo mis piernas suavemente, y sentí sus besos en el interior de mis muslos. Neji fue dejando un camino de besos por mi cuerpo hasta llegar a mi boca donde me dio un beso a consciencia, demandante, erótico y sensual, un beso que me dejó sin aliento y deseando más. A continuación bajó a mis senos y los succionó fuertemente hasta dejarlos duros. Sentí que me colocaba algo en uno de ellos y un dolor agudo se disparó hacia mi clítoris al sentir algo así como una pinza apretándome el pezón.
- ¿Duele? ¿O te gusta? – me preguntó aún pasando su lengua alrededor del pezón donde había colocado la pinza. Gemí mojándome más aún.
- Ssí… me me gusta… - dije casi sin aliento mientras me acostumbraba a la sensación, la cual se había transformado en placer un momento después. Neji realizó el mismo procedimiento en el otro pezón y otro chillido se me escapó hasta que me acostumbré a la presión de las pinzas. Sentía que mi cuerpo se recalentaba por las nuevas sensaciones y que cualquier cosa podía detonar un nuevo orgasmo. Neji volvió a besarme en la boca, tentándome con su lengua maestra y dejándome con ganas de más. Él bajó de nuevo, besándome en el camino y degustando mi ombligo mojado, soplando un poco mientras la zona se erizaba. Bajó a mi montículo y lo palmeó agregando sensaciones al cúmulo de las ya existentes.
- ¿Te gustaría correrte de nuevo Sakura? – me preguntó mientras su aliento rozaba mi clítoris y yo me estremecía.
- Sí señor… por favor… sí… - rogué. Sentí sus manos amasar mis nalgas y su lengua succionar mi clítoris y mi raja mientras lo único que yo podía hacer era gemir y deshacerme en sus manos. Sentí su intrusión casi al instante, llenándome y haciéndome sentir completa por al fin tenerlo en mi interior, en mi vida. Me cogió así, hasta que ambos nos vinimos en un orgasmo maravilloso, que nos dejó jadeando y suspirando.
- Te extrañé Sakura – me dijo al oído un momento después, mientras me desataba las manos y me acariciaba mi costado. Yo me acurruqué junto a él y nos dijimos palabras tiernas y nos acariciamos, intentando abarcar lo más que podíamos el uno del otro. Neji me limpió y fue a buscar algo para que picoteáramos los dos en la cama. Nos reímos un poco y nos besamos profundamente. Finalmente me quedé dormida entre sus brazos, para despertarme unas horas después boca abajo y otra vez con mis muñecas atadas a la cabecera. Neji lamía mis nalgas y me las mordisqueaba; me chupó mi raja y mi culo mientras yo jadeaba anhelando más. Sentí luego unos azotes en mi culo, el escozor se sumó a mi excitación. Sentí sus dedos en mi interior estimulándome mientras la otra mano apretaba mis pezones sensibilizados por haber tenido antes las pinzas. Neji jugó con mi cuerpo llevándome varias veces a la cima para luego no dejarme liberarme, yo jadeaba insatisfecha casi lloriqueando por no poder tener mi orgasmo. Hasta que al final luego de unos cuantos ruegos y torturas me permitió al fin alcanzar mi clímax, y lo hice teniendo su miembro muy bien enterrado en lo profundo de mi ser. Caí en la inconsciencia después de ese clímax, creo que por un momento mi cerebro se sobrecalentó por la sobre estimulación.
Al día siguiente, Neji me despertó con el desayuno en la cama y volvimos a hacer el amor en la ducha un rato después. Sabía que Anko se haría cargo del lugar así que no me preocupé por otra cosa que no fuera pasar a levantar a mi hijo de lo de Shizune y Tsunade, acompañada de un muy sonriente Neji. Ya habíamos hablado acerca de nuestra relación. Nos daríamos la oportunidad de seguir intentándolo, hasta ahora veníamos muy bien, ambos nos amábamos y teníamos mucha química en nuestro trato diario, no solamente en la cama, como había sido el caso con Sasuke. Cada uno acarreaba con sus propios fantasmas; él era viudo y yo aún estaba divorciándome y criando un hijo, por lo que no sería fácil en algunos momentos. Pero mientras ambos nos quisiéramos seguiríamos intentándolo. Después de todo, el que no arriesga no gana, ¿verdad?
Hasta aquí el capi, espero que les haya gustado! un beso grande y nos vemos en mis otros fics!
Juliana
