No paro de mirar a Jen mientras nos dirigimos a la sesión de fotos, y me doy cuenta que sus ojos no quieren encontrarse con los míos. Desde el incidente, me ha estado evitando todo el rato. Busco con la vista sus manos para ver si puedo cogerlas, pero están agarrando con fuerza el volante.
-¿Jen?-mi voz suena algo más bajita de lo que quería. Ella sigue sin querer darse cuenta que estoy en el coche con ella, así que coloco una mano en su rodilla.-Hola.
Noto como se ha puesto tensa, muy tensa, pero sigue como si nada, con la mirada fija en la carretera.
-Hola.
-Bueno… ya sabes, no es tan malo que te haya visto…-
-Ni lo menciones-dice entre dientes.
-Vale…-digo, dejando que el silencio vuelva a hundirnos. Después de unos minutos, decido volver a romperlo. ¿Lo siento, vale?
-Me da igual-suelta. Con una sacudida, aparto mi mano de su rodilla, algo dolido.
-¡Al menos yo no chillo por nada!
-Había una razón…
-¡Y tanto! ¡Claro que sí!-Me burlo
-¡La había!- Me contesta
-Bueno, ¿Y cuál es?
Jen sigue mirando la carretera, aparentemente tranquila, mordiéndose el labio. Respira hondo y suelta:
-Vi una araña.
Me quedo parado lo que me parece horas. Debo haber oído algo mal. Una araña. Había lanzado ese grito desgarrador por una maldita araña. Veo como me mira y no puedo evitar que las comisuras de la boca se levanten formando una sonrisa, y antes que me dé cuenta, los dos estamos riendo como histéricos.
-¡Cállate! ¡No es gracioso! ¡Era enorme y daba mucho miedo! –Jen tampoco puede evitar que la risilla se le escape y me da un golpe amistoso en el hombro.
-Estoy seguro de que lo era, Jen-Me río entre dientes.
Pone los ojos en blanco, volviendo a centrar su atención en la carretera. Muevo mi mano hacia su hombro y con mis dedos imito a una araña. Ante esto, veo como se estremece soltando un ligero gruñido.
-Te odio.-Dice cuando se da cuenta que soy yo. No puedo evitar sonreír.
-Yo también te odio, preciosa.
Se pone un poquito roja al oír el nuevo apodo con el que la llamo ahora y que he adoptado desde que rodamos Los Juegos del Hambre, como Peeta con Haymitch. No hablamos más hasta que llegamos al Estudio 10 para la sesión. Nada más al entrar, nos separan llevándonos a maquillaje y vestuario.
-¡Ya era hora!-Se queja Patricia-¿Alguna vez eres puntual?-Me encojo de hombros delante de ella y, entonces, un montón de manos me cogen a la vez, comentando la talla que tengo y los colores que van bien con mi piel. Antes que me dé cuenta, ya tienen todo el vestuario preparado. Éste consta de una holgada camisa gris, unos vaqueros pitillo, azul marino, por supuesto, una chaqueta negra de cuero y unas botas marrones de combate. El equipo de maquillaje entra y me aplica unas pocas manchas de grasa en la camiseta y en la cara, a la vez que me ponen unas cicatrices falsas.
Me miro en el espejo y me doy cuenta de que este atuendo nunca me lo pondría de buena gana. Genial, voy a estar de mal humor todo el día.
-¿Hay alguna posibilidad de escaparme de esta?
-No-Se sincera Patricia-Pero yo de ti no me quejaría, porque recuerda que ha sido tu culo el que nos ha metido en esta mierda.
-Ya, ya… No me lo recuerdes. –Gimoteo. Me llevan a un set donde hay una motocicleta negra delante de un fondo blanco. Me sacan unas cuantas fotos mientras que los demás llegan. En total, estoy solo unos quince minutos. Ariana es la primera en llegar. Lleva un vestido negro muy ajustado sin tirantes y unos tacones negros. Ignoro su penoso intento de ligar conmigo cuando me guiña un ojo.
Jen es la siguiente. Parece ser que quiere ser la chica más caliente la habitación. Tal vez es la cosa más caliente que he visto en mi vida. Desprende sexualidad por los poros. El vestido rojo brillante muestra una cantidad indecente de escote y además, acaba en la parte superior del muslo. JODER. Me acabo de dar cuenta de que, literalmente, me estoy lamiendo los labios, y me fuerzo a parar.
Viene hacia mí, aparentemente muy incómoda.
-No te creerías todo lo que me han tenido que apretar para que me entrara el vestidito. Siento que voy a estallar en cualquier momento.
-Vale, ¡atención todo el mundo!-Chilla el director-Estamos buscando fotos sexys, ¿vale? Jennifer y Ariana, tenéis que estar absolutamente llenas de lujuria por Josh. ¿Entendido?
-Ohm…-Ariana carraspea-¿Te refieres a esto?-Se gira hacia mí y coloca una pierna en mi cintura.
-¡SÍ! ¡QUE ALGUIEN HAGA UNA FOTO DE ESO!-ordena. Las cámaras empiezan a sacar montones de fotos. Ariana lleva sus labios hacia mi cuello, besándolo suavemente. La miro fingiendo toda la lujuria del mundo, y me doy cuenta que nadie se lo tragará jamás.
Me equivoco.
-¡Está perfecto! Me sirve. Jennifer, ahora en un segundo empezaremos contigo y con Josh.
Jen sale del set y puedo sentir como nos lanza miradas con odio. Si las miradas matasen, Ariana y yo estaríamos muertos. Aún así, la pelirroja parece disfrutar del momento, porque me está clavando las uñas en la espalda y el pecho. Juego con ella y acaricio su pierna desnuda mientras inclino la cabeza para darle unos besos en el cuello. Seguimos con este juego sin sentido durante unos 30 minutos más hasta que el director se aburre.
-Vale, ya está bien. Jennifer, cámbiate con Ariana.
Mientras las dos chicas se cambian el sitio, puedo jurar haber visto como se fruncían el ceño mutuamente. Jen camina hacia mi… parece tan inocente como un cachorrito. No me puedo ni imaginar cómo se supone que va a ser una bomba sexual. Me la quedo mirando, intentando adivinar que planea hacer. Finalmente, con un dedo recorre el camino desde mi cuello hasta mi pecho. Con este simple hecho ha conseguido que un escalofrío recorra todo mi cuerpo. Sus labios encuentran el camino hacia mi mandíbula, dejando un rastro de besos desde la garganta hasta el maxilar.
-¡ME ENCANTA!-Chilla el director.- La mano de Jen se cuela por debajo de mi camiseta haciéndome sentir un hormigueo que jamás soñé sentir con ella. Me muerdo el labio para silenciar el gemido que se escapa de mis labios. – ¡Sácate la chaqueta de cuero!- Ordena el hombre al mando.
Le he indicado a mi cuerpo que se quitara la chaqueta, pero estoy paralizado. Jen se ha dado cuenta y me susurra al oído:
-Deja que lo haga por ti.
Me la saca suavemente mientras saborea mi oído derecho. Recuerdo cuando, pocos minutos antes, Ariana había hecho lo mismo. Sentí que no tocaba, que estaba fuera de lugar, que era incómodo. Pero con Jen… siento el ansía y la excitación correr por mis venas. Después de lo que parecen años, parece que mi cerebro funciona de nuevo, y la cojo por la cintura colocándola justo donde quiero tenerla. Un pequeño jadeo se escapa de sus labios y no puedo evitar sonreír. Se aparta de mí oreja y me mira fijamente mientras nuestras frentes se tocan. Incluso ahora, estando tan cerca, siento que no estamos suficientemente juntos.
-¡Brillante! ¡Ha sido increíble! Es perfecto, no creo que necesitemos tomar ninguna otra foto. La atracción sexual que hay entre vosotros es increíble… poneros juntos en una sesión de fotos es la mejor idea que he tenido. ¡No hay ninguna duda de que seréis portada en todas las revistas!
-¡Sólo llevamos aquí una hora!-Se queja Ariana-¿No crees que necesitamos sacar unas fotos más?
El director niega con la cabeza.-No es necesario, y ni se te ocurra cuestionar mis decisiones creativas. Todo el mundo, a recoger, YA.
El equipo empieza a guardar todo el material y a volver a ponerse en marcha. Todos, menos Jen y yo. Aquí estamos, aún apretados contra el otro sin que nada nos importe. Nos quedamos en esta posición respirando con muchas dificultades sin romper el contacto visual. Pero nada es para siempre. La realidad nos abruma y nos damos cuenta que estamos en público. Jen mira hacia abajo para encontrar mis manos, que aún la están agarrando las caderas con fuerza. Las aparto si n decir nada. Entonces, se va sin mirar atrás. Dejo escapar un suspiro, deseando poder evitar todas las complicaciones para poder abrazarla, simplemente. Camino de vuelta a mi camerino mientras el resto del mundo revuelve todo a mí alrededor, poniendo las cosas en su sitio.
Veo que mi teléfono vibra en la mesa y que es Miley. Raro. Casi nunca hablamos y nunca hemos salido, pero contesto igualmente.
-¿Josh?-Suena como si se estuviera asfixiando con sus propios sollozos-¿P-puedo ir a tu casa esta noche?
-Claro, Miley. ¿Por qué?-
-Adiós-Su voz se rompe antes de colgar.
IT'S DIANA'S TIME!
Jajajajaja! Vale, después de esta introducción algo rara… vamos a lo que de verdad importa! ¿Qué os parece el capítulo? ¡Si en el capítulo anterior las cosas estaban calientes, en este ya ni os lo cuento! Bueno, ¿Cuáles son vuestras teorías sobre la llamada? Me muero por escucharlas!
Adriana2011: Aún no entiendo cómo puede tener fans… Es decir… se nota a la legua que tiene mucho dinero y que por eso es famosa. Des de pequeñita cantando el himno nacional en estadios, ya ha hecho conciertos, tiene su propio video musical… y de repente, está en una serie. VENGA HOMBRE! En fin… Menos mal que este fic la deja donde corresponde (?). Espero que te haya gustado el capi, un besito! :D
Elleleeo: Sí, los capis son un poco cortitos… Ya estoy presionando a la autora original para que los haga más largos… e.e Esperemos que nos oiga! :D ¿Te ha gustado el capi? ¿Qué opinas de la llamada…? Intrigante. Jajajaja, un besito! :D
shakty Mellark Everdeen: Hacen muy, MUY buena pareja… no sé si has visto una entrevista en la que Josh le guiña un ojo, la saluda, dice que es adorable y… en esa entrevista SE NOTA que Josh está almenos un poquito pillado por ella. Jajajaja, gracias por el halago! :D Espero que te haya gustado el capi, que te ha parecido?
Nos vemos en el siguiente capitulo! :DD
