Pues aquí estoy otra vez! :3

Para este pecado capital quería algo bastante más sentimental y bueno, es largo para ser un drabble pero corto para un shot, así que prefiero no describirlo xd. Solo espero que os guste y tal ^^.


Soberbia

Últimamente están que no se aguantan.

Que uno asoma la nariz, solo la nariz y el otro ya tiene cualquier objeto contundente en mano para lanzárselo o esperar a que esté a una distancia cercana para usarlo como algo parecido a un arma blanca. Sin ningún fin. Sin ninguna explicación.

Solo para hacerle daño.

Que el otro roza ligeramente la puerta con su fino dedo índice, y al uno se le llena la boca de palabras que pusieran el peligro la integridad física y social del susodicho. De toda esa palabrería seleccionada cuidadosamente para saber dar dónde más le duele, hecho sin ninguna explicación.

Solo para hacerle daño.

Pero lo que menos aguantan es la situación en sí. Cómo han llegado hasta ese punto, cómo dos personas que se han tirado fácilmente hasta las cuatro de la mañana envueltos en el humo y aromas del cigarro y la pipa, dialogando sobre todo y nada en particular hayan perdido toda la confianza de esa manera tan repentina y sin darles tiempo a asimilarlo correctamente. Sin un distanciamiento gradual previo, sin un momento para hablar sobre la situación. De la noche a la mañana. Como si años y años de relación y esperanza puestas en uno y en otro se las hubieran fumado y se hubiesen diluido con toda esa nube de porquería que hacía que se sintieran más unidos. Más ellos.

No es que esto sea algo nuevo. Eso de que se tiren constantemente los trastos a la cabeza es algo que, bueno, digamos que llueve sobre mojado. Es su día a día, están acostumbrados a soltarse toda clase de perlas y luego hacer como si nada. Es un hábito, una irremediable necesidad que al cabo de los años ha hecho que desarrollen ese tipo de relaciones que parecen casi irrompibles. Ese admirable vínculo de dependencia vital. Esa amistad con la que se te saltan las lágrimas y te entran escalofríos de la emoción de solo pensar hasta dónde habéis llegado esa persona y tú.

Pero esto, esto es otra cosa. Es algo muy distinto a lo que nunca han tenido la oportunidad de enfrentarse. Nunca han tenido esa sensación de estar metidos en una esfera llena de tensión, prejuicios e incomodidades. Nunca han tenido esa sensación de no poder estar uno al lado de otro, de no aguantar estar uno al lado del otro. Ni siquiera en la misma habitación, de espaldas, a cinco metros.

Ni siquiera se llaman por su nombre. Utilizan cualquier artículo o demostrativo corto dicho sin demasiadas ganas para referirse a ellos.

Lo más triste de todo esto es que, en el fondo, tanto el uno como el otro se están muriendo de ganas por oír esa puñetera palabra. Incluso se mueren por gritarlo las veces que haga falta. Y es que es tan sencillo. Esa una cosa tan corta, de cuatro sílabas, tan fácil de escribir, de recordar, pero tan difícil de pronunciar. Porque seamos sinceros, por favor. ¿Quién en su sano juicio se traga su propia soberbia cuando sabe que tiene razón? No es algo que Sherlock Holmes o John Watson vayan a hacer tan fácilmente. Tienen unos principios claros y bien fundamentos y ellos saben que antes de que te pisen, tienes que pisar tú. Es algo que les ha enseñado la vida en innumerables ocasiones.

Aunque John Watson se muera por dentro porque le echa demasiado de menos y no sabe por qué todo ha empezado y acabado de esa manera. Por qué Holmes buenamente y sin ninguna explicación le intenta humillar usando todas las maneras tangibles. Por qué si tan amigo y compañero suyo es no le expresa su felicidad ni le da la enhorabuena al saber que ha encontrado una mujer con la que se va a casar y va a hacerle feliz

Aunque a Sherlock Holmes le entre una rabia descomunal cada vez que obtiene ese jodido resultado inútil de siempre cuando intenta que su amigo se dé cuenta de que si intenta sabotear todo intento de relación con esa mujer es porque, probablemente, el amor que ella siente es una miseria comparado con el que el detective tiene por él.

Aunque ambos se recuerden a sí mismos constantemente, cada noche cuando se van a acostar, que ese día ha sido muchísimo peor que el anterior, pero será muchísimo mejor que el del siguiente. Que con esas miradas y gestos y esa manera de moverse que tienen se estén diciendo constantemente lo muy arrepentidos que están y cayendo en la cuenta de lo mucho que se necesitan. Y que tengan constancia de que a ese paso se acabarán de mandar a la mierda definitivamente y no volverán a hablarse, ni a mirarse, ni a recordarse –o al menos intentarlo- nunca más, haciendo inexplicable el hecho de intentar describir con algo el pánico y estrés que les entra.

Y eso no es algo con lo que se sientan a gusto. Para nada.


Reviews y cualquier cosa, por favor? :D xd