Oh, ira. Ese sentimiento tan... no sé. A todos nos han entrado las ganas de partirle la cara a alguien, no? xd Espero que os guste mucho ^^. la verdad es que he disfrutado mucho escribiendo este drabble largo/shot corto/comoqueraisllamarlo, ultimamente estoy en un plan muy angustioso xd. Bueno, no os doy mas el coñazo xd aaaaa leer! :3
Ira
Hay veces en las que cuando la gente le pregunta cómo se siente respecto a lo que ha sucedido con Sherlock Holmes se queda sin fuerzas para contestar. Le embarga una sensación de represión, de ira al saber que todo lo que pudo ser no fue, que la cosa se ha acabado ahí y ya no hay más vuelta de hoja. No sabe muy bien a qué se debe, ni a quién debería echarle las culpas por ello.
Podría echárselas a sí mismo, por haber sido un tipo tan cerrado e inconsciente que solo sabe darse cuenta de la importancia de las cosas cuando estas ya no están.
También podría echárselas a James Moriarty. De hecho alguna vez lo ha hecho. La gente le preguntaba por qué, de dónde salía tal rencor hacia un profesor tan sublime y cosas así. Watson se encoge de hombros repitiendo una y otra vez que cuando un cabronazo se lleva tu posesión más preciada, la cosa que más amabas, así de repente, la cantidad de impotencia y odio que te entra solo es comparable a la cantidad de deseo y amor que tenías por eso que se ha ido sin más. Pero Watson no puede hacer nada contra eso, porque James Moriarty está muerto. Podría cagarse en toda su estampa, pero eso tampoco serviría de mucho. Al muerto le iba a dar lo mismo, total. Ni siente ni padece.
Ah, en los casos más extremos se la echa a Sherlock Holmes, pero eso es cuando nadie le ve. Suele ser cuando, de repente, se despierta en medio de la madrugada con una ganas de vomitar sobrehumanas y la constante imagen de Holmes precipitándose cataratas abajo repitiéndose en su cabeza, golpeando contra la paredes de su cráneo y sintiéndolo como si fuera un jodido tormento. Después le entran ganas de pegar hostias a cualquier cosa que le recordase al detective, a la vez que se le llena la boca de todo tipo de insultos. Quería hacerse el héroe, corriendo a tropel con ese orgullo infumable que él tenía, pues ahí lo tienes, ególatra, cabrón. Cosas así. Y al final, se echa a llorar abrazándose a sí mismo, mientras ruega a Dios que todo eso sea una pesadilla, que se despierte ya y todo sea como antes. Con Holmes experimentando con Gladstone o tocando notas chirriantes con ese violín.
Ruega tener esos dos minutos más que le faltaron para decirle a Sherlock Holmes antes de desbordarse que le quería. Que se había enamorado de él. Para quitarse ese peso de encima y que Holmes se llevase ese recuerdo a la tumba. Esos dos minutos que no sabe si hubiesen mejorado o empeorado la cosa –porque sinceramente a Watson le da mucho miedo pensar en la posible respuesta-, pero que al menos le hubieran hecho sentir más ligero, más contento consigo mismo.
Sin embargo, John Watson se tendrá que conformar con la mirada que le dio el detective antes de descender para besar a la muerte. Esa mirada de "y yo a ti" que Sherlock Holmes se dio el capricho de mostrar como última palabra.
Uy, ya por descarte sabréis cuál es el siguiente, no? xddd
Ah por cierto, revieeeeew? *-*
