Capítulo 9 - Desesperación


Mensaje recibido hoy a las 10.43

Tenemos otro asesinato, os envío la dirección. Lestrade.

Esta vez fue un niño pequeño. Sherlock se agachó y sacó su lupa para observarle mejor. Yo me alejé del cadáver y me quedé al otro lado de la cinta policial. ¿Qué coño le pasaba a el asesino para hacerle esto a un niño? No se si fue por ver al niño o porque me di cuenta de que habían pasado ya dos semanas y los cadáveres seguían apareciendo, esta vez sin ningún resto blanco, pero ese caso ya me estaba sobrepasando, y que decir de Sherlock.

El pobre se pasaba todo los días en el laboratorio analizando y volviendo a analizar los restos del polvo blanco. Podía estar perfectamente días sin dormir y muchos más sin comer. Había adelgazado bastante y parecía casi un esqueleto andante. Unas moradas ojeras se habían colocado bajo sus ojos hacia diez días y parecía que no se iban a ir en bastante tiempo. Sherlock no me hablaba ya, el poco tiempo que le veía se lo pasaba con los ojos cerrados y con cinco parches de nicotina en el brazo, en su "castillo" de ideas. Ya ni siquiera me decía que el olor de mi camisa indicaba que había cenado con una mujer o que el ramo de flores que le regalé a la señora Hudson fue porque aquella mujer me lo tiró a la cara mientras me gritaba que no me quería volver a hablar.

"¿Estás bien?" me preguntó Sally desde atrás, su cara denotaba preocupación.

"Sí… el que me preocupa es él" y nos giramos para mirarle.

Sus huesudas manos envueltas en látex movían el cuerpo, a Lestrade ya ni le importaba, solo quería descubrir a ese hijo de puta de una vez.

Tan pronto acabó llamó a un taxi, esta vez me subí con él y fuimos al hospital.

Aquel laboratorio ya tenía su nombre, lo había "ordenado" igual que el salón de nuestro piso. Cogí la caja de comida china que le dejé hace dos noches, estaba intacta. Levanté la vista y le regañé con la mirada pero él ni se dignó a responderme.

"Sherlock" le llamé "deberías descansar un poco" sin respuesta "o por lo menos comer un poco" silencio "¿hace cuanto que no te duchas? Esa es la ropa que llevabas hace dos días" más silencio "¡Sherlock!"

Este levantó la vista del microscopio lentamente y posó sus ojos en los míos, cogió aire y explotó.

"¡¿Cómo te atreves a decirme que descanse, que pierda el tiempo en estupideces como comer y dormir, cuando hay un monstruo en Londres que no para de matar?¡Vosotros no lo entendéis, ese cabronazo no se me va a escapar, no a MÍ! Yo soy Sherlock Holmes y a mi no me engaña nadie. Y ahora tú puedes hacer lo que te de la gana, si quieres vete a copular con tus amiguitas o vete a hacer algo de provecho pero te aseguro que yo no me moveré de aquí hasta que le coja"

Respiró aceleradamente como si acabase de correr una maratón. Su boca tembló por un momento y supe lo que debía hacer en ese preciso instante.

Abandoné el hospital y cogí un taxi, fui al club Diógenes. Estaba lleno de ancianos leyendo para variar que se alarmaron de mi llegada. Pasé de largo por las cientos de ridículas puertas y llegué al despacho del mayor de los Holmes.

"No pensé que tardarías tanto" me susurró mientras se llenaba un vaso de espaldas a mí.

"Estoy desesperado, Mycroft, ya no sé que hacer" me indicó que me sentara con la mano. Él se sentó en un sofá igual frente al mio.

"Lo sé, John, por eso tenía esto preparado" cogió una carpeta amarilla de la mesilla y me la entregó "Sé que se enfadará por haber hecho su trabajo pero a la larga me lo agradecerá"

Abrí la carpeta, era el análisis de aquel maldito polvo. Sherlock me comentó alguna vez que era una mezcla de sustancias, algo de Heroína, Cocaína, y así una gran lista, pero había un componente que se le resistía y los hombres de su hermano lo habían sacado hacía ya semanas.

"¿Estaticina? ¿Qué es eso?"

"Eso, John, es una de las nuevas drogas de "diseño"" Bebió un poco de su vaso "Es normal que Sherlock no sepa qué es, es relativamente nueva" pasé las hojas de la carpeta "Ese es el hombre que podría estar traficando con ella en Londres" habían varias fotos de mi hombre de unos treinta años "pero eso ya es asunto vuestro, no esperes que te haga yo todo el trabajo" curvó sus labios en algo parecido a una sonrisa.

"Ya…" cerré la carpeta y le sonreí feliz y aliviado al fin "Muchas gracias, Mycroft, en serio. Sé que nuestra relación no es que sea muy buena…" miré a otro lado para no verle echarme la mirada "pero esto es un gran detalle por tu parte" finalmente le volví a mirar y me sonrió de verdad.

"ya sabes que yo haría cualquier cosa por mi hermano pequeño" dijo sin darle importancia "y por su acompañante"

Acompañante… ¿Acaso Mycroft también pensaba que éramos pareja?

"No lo creo, John" me leyó la mente "Son solo suposiciones, eso ya es cosa vuestra. Pero el agradecido aquí…" se inclinó hacia delante "soy yo. Ya te lo he dicho miles de veces pero nunca me cansaré de repetírtelo y por muchos casos que os ayude a resolver y favores que te haga, John, nunca te demostraré lo agradecido que estoy por haber hecho de mi hermano una persona más humana"

Me sonrojé por completo, nunca había sido tan sincero y directo conmigo.

"Gra… gracias" me moví incómodo.

Me levanté rápidamente y caminé con prisa hacia la puerta con la carpeta en las manos.

"Por cierto, John" me paré y le miré de lado "ten cuidado con la señorita Northman y el caso Montgomery"

"¿Por qué?"

"No quiero que mi hermano salga lastimado de él" me giré por completo hacia él.

"¿A qué te refieres?" solo recibí como respuesta una última sonrisa y se marchó por una puerta trasera.

Podría ser el "hombre frígido" como lo llamaba Irene Adler pero se volcaba por completo en recuperar la relación que había perdido con su hermano.

Le llamé siete veces hasta que descolgó, le convencí para ir a Baker Street y me aseguró que como no fuera importante se haría una bufanda nueva con mi piel.

Subí directamente a la sala de estar, más concretamente al sofá roñoso donde sabía que me estaría esperando. Le entregué la carpeta antes de que me empezara a gritar e hizo el mismo efecto de darle un caramelo a un niño pequeño. Leyó las páginas con avidez.

"Ya lo sabía" ni procuró sonar creíble.

Seguía enfadado mientras miraba las hojas peor a la vez ¿aliviado? ¿Contento? Solo sé que recuperó su color natural.

"Ahora ya puedes ducharte, ¿no?" le pregunté de pie junto a él con los brazos en jarra.

"Oblígame" me respondió divertido sin separar los ojos de los papeles.

"Sabes que lo haré" intenté sonar decidido, él se levantó y se acercó a mí, a tan solo unos centímetros.

"Sabes que no" se rio y se perdió en su habitación "Por cierto, necesito tu teléfono" cansado entré en su habitación y se lo entregué.

Escribió un mensaje y me lo devolvió, regresé al sofá y me senté rendido. No había acabado, mi mucho menos, pero al menos era un adelanto y todo gracias a Mycroft. El sonido de mi teléfono me sacó de mis pensamientos.

Mensaje recibido hoy a las 19.39

Claro, nos vemos allí. CN

"Sherlock, ¿qué has…?" este asomó la cabeza por la puerta y me contestó.

"Acabas de invitar a Charlotte Northman a ir a la discoteca mañana por la noche"

¿Pero que coño…?


¡Gracias por vuestros reviews que cada vez son más y mejores! :)

Capítulo dedicado a las amantes de Mycroft Holmes que se que sois casi todas jeje
Subo este capítulo hoy ya que mañana no pasaré por casa, el siguiente lo subiré el domingo, el martes, jueves... como siempre.
Seguís insistiendo en Johnlock, tranquilas, las cosas cada vez se irán encendiendo más :)