Capítulo 15 - ¿Celos?
-No es lo que parece- me apresuré a aclarar.
-Oh, claro que no- ironizó y suspiró forzadamente- solo estabas quitándole la ropa a la cazafortunas esta sin ninguna intención sexual- acabó y se encerró en su habitación de un portazo.
Me froté las sienes cansado, ¿por qué acababa siempre todo igual? En otras circunstancias le habría ofrecido mi cama para descansar como un buen caballero pero en esos momentos no estaba por la labor de empeorar la situación así que, después de vestirse, fuimos en taxi a King Cross y, solo después de asegurarme de que estaría bien, regresé a mi piso.
-Sherlock- lo llamé por milésima vez desde el otro lado de la puerta, no había echado el cerrojo pero ya sabía de sobra lo quisquilloso que era con su espacio personal.- déjame que te lo explique.
-No hay nada que explicar, estabas apunto de fornicar con esa en mi sofá.
-Pues siento decepcionarte, tus deducciones ya no son lo que eran- y me senté a esperar que picara en el anzuelo.
Y picó, salió como una bala aún con el abrigo y la bufanda puestos y se paró en la mitad de la sala, poniendo esa mirada. Después de observar por unos segundos sus ojos regresaron a mí.
-Lo has podido poner perfectamente ahora-comentó con un cierto aire de niño enfadado.
-¿Seguro?- parpadeé esperado una respuesta y me incliné hacia atrás en mi asiento.
-No…-suspiró derrotado y se tiró de cualquier forma a su butaca, apoyó la cabeza en el respaldo y cerró los ojos durante unos minutos para arrollarme de nuevo con sus deducciones- Dices que no te excitó sexualmente la escena, en cambio, cuando llegué, tu acelerada respiración, tus pupilas dilatadas daban a entender que… oh- abrió los ojos y fijó la vista en las llamas del fuego.
-¿Oh?¿Qué?- insistí.
-¿Quién la pegó?¿Fue aquí?- cambio de tema repentinamente pero no me dejo responder- Fue él, ha vuelto- asentí con la cabeza- Sí…- se levantó y tiró el abrigo y la bufanda al perchero para, después, pasearse nerviosamente por la sala juntando las palmas de la manos- Pero esta vez es diferente, distinto, ¿para qué arriesgarse? Ni si quiera a drogado a la victima esta vez, lleva demasiado tiempo sin matar, quizá haya encontrado su objetivo, quizá…-saltó por encima de la mesa y cogió el portátil para teclear rápidamente.
Me di cuenta de que mi ayuda había acabado ahí y que no me necesitaría para nada más y me fui a dormir.
A la mañana siguiente lo encontré en la misma posición en la que lo dejé la noche anterior. No había podido dormir mucho, a pesar de que esa noche reinaba un completo silencio en todo el apartamento. Me decidí por unas tostadas y un café cargado para despejarme.
-Creo que ya lo tengo- pensó en voz alta desde el salón mientras sus ojos seguían fijos en la pantalla.
-¿Sí?- me aventuré a preguntar.
-Bueno, ahora mismo tengo tres posibles soluciones, una de ellas es la más probable- tecleó y apretó fuerte el enter.
- ¿Y va a compartirlas don Perfecto con el resto de los mortales?- me reí pero ya no me estaba prestando atención.
Era domingo y un inusual sol radiante se colaba por las ventanas. Decidí llamar a Charlotte y preguntar que tal había pasado la noche. Mi móvil no estaba en mi bolsillo. Subí a mi cuarto y tampoco estaba allí, ni en el baño, ni en el salón.
-¿Buscas esto?- el detective lo aireaba con su mano izquierda mientras con la derecha escribía como un mecanógrafo profesional.
-Me lo podrías pedir la próxima vez, ya ni eso…- intenté alcanzarlo pero me esquivo con un rápido movimiento.
-No, no- me regañó como a un perro y lo volvió a guardar en su bolsillo.
-¿Pero qué…? Solo déjame llamar a Charlotte- le pedí.
- No- me sonrió forzadamente y apartó el portátil. Se levantó y se estiró por el malestar de estar sentado tanto tiempo- No creo que hagas ningún bien en llamarla.
-¿Ahora decides tú cuando puedo llamar a alguien o no?- me estaba empezando a cabrear.
- John- empezó como siempre que me recordaba porque él era el detective y yo solo el ayudante- Me pareció sorprendente que te acercaras de esa manera a la señorita Northman para poder sacar información. Obviamente hay algo que no nos cuenta, pero creo que ya es suficiente. Una buena táctica pero ya estás demasiado cerca- enfatizó en el "demasiado" y siguió su camino a la cocina a hacerse un té.
No me lo podía creer.
-¿Estás celoso?- me reí con todas mis ganas.
-¿Qué?- sobreactuó y siguió con lo suyo.
Me acerqué a él y me apoyé en la mesa esperando a que dijera algo mientras me reprimía las ganas de partirme en su cara.
-No sé que esperas que te diga, John. Solo te estoy diciendo que…
-¿Entonces por qué no quieres que esté con ella?
- Sé que te hace feliz pero, John, seamos realistas. No coincide en nada con tus otras relaciones. Sabes perfectamente que no va a llegar a ninguna parte. Solo estás perdiendo el tiempo.- me dijo como si estuviera recitando la lista de la compra.
- ¿Así que solo lo dices por mí bien?- me aguanté de nuevo la risa.
- Solo estás con ella…- prosiguió- porque es más joven. Te asombras de que una chica de su edad quiera estar con alguien como tú. Te alaga y te sientes más joven y dominante. Lamento decirte que su comportamiento no es normal. Probablemente de pequeña haya tenido algún desencuentro amoroso con alguien mayor, o su padre no le proporciona el suficiente afecto y busca consuelo en alguien de tu edad. No me extrañaría que en menos de un mes te haya dejado por otra persona más joven.
-¿Has acabado ya?- me tembló la voz.
¿Por qué hacia eso? ¿Por qué siempre hacia eso? A veces parecía que por fin dejaba mostrar su humanidad teniendo miedo de perderme y al segundo soltaba de memorieta por qué él era el único que podía soportarme.
-John, no lo hago para herirte. Nunca lo haría por eso- se giró quedando frente a mí.
- No, claro que no. Solo es tu forma de demostrar tus sentimientos…- aparté la vista cuando escuché un coche de policía estacionar en nuestra calle.
Sé que es más cortito pero tenía ganas de subir algo ya. A petición de... todos, ya van apareciendo "cosas" entre ellos dos.
