CAPITULO 9
Ver a Terry cerca de Susana era tan desconcertante para Candy. No era solo por lo que había escuchado en la conversación de Annie y Susana, era también la necesidad de ser ella la que estuviera abrazándolo, bailando con él, recibir sus atenciones; en definitiva se estaba volviendo loca. Tenía a su lado a Anthony, él era su prometido, él era con quien pasaría el resto de su vida, sería él con quien compartiría todo; sus días, sus noches, sus sueños. Pero si era sincera con ella misma, como hubiera deseado que ese con quien estaría siempre fuera Terry.
- ¿te diviertes? –preguntó Anthony mientras bailaban, Candy parecía incómoda
- Claro. Es solo que estoy un tanto agotada, ¿podríamos irnos?
- Estaba por invitar a Terry y su acompañante a tomar algo a mi departamento.
- Bien, invítalos. Pero antes me llevas a mi casa.
- No, si no vas tú no los quiero en mi departamento. Prefiero estar a solas contigo. –dijo mientras la pegaba más a su cuerpo, le hablaba a susurros en su oído.
- Ya te dije que estoy cansada. –trató de evitar esa conversación
- Vamos Candy, será solo un momento. Mañana es domingo, puedes dormir todo el día. Ven a mi departamento un rato ¿sí?
- Está bien, entonces invítalos –esa era la respuesta que deseaba escuchar Anthony, pero era un comienzo. Cuando Terry y compañía se retiraran sería el momento
Los cuatro se dirigieron al penthouse de Anthony. La noche todavía era joven y querían seguirla pasando bien, claro todos menos Candy. Ella hubiera preferido irse a su casa, dejar de pensar en lo molesta que se sentía de ver a Terry con otra y en lo incómoda que se sentía de las indirectas que su novio le hacía. Una vez en el lugar, Anthony se dirigió a la barra del bar para prepararles alguna bebida a sus invitados. Terry no se mostraba cariñoso con Susana pero si lo suficientemente cortés para hacer enojar a Candy, él lo notaba perfectamente, hasta Anthony notaba lo incómoda que se mostraba su prometida de ver a Terry con alguien más. Probablemente, el plan si iba a funcionar después de todo, pensó Terry. Lo único que necesitaría sería presionar un poco más a Candy. Por su parte la rubia no pretendía comentarle a Terry lo escuchado días atrás, no quería que pensara que lo hacía por celos, solo necesitaba ganarse más su confianza de amigos para hablar sobre el tema sin temor alguno.
- Terry veo que te has repuesto ya de tu reciente ruptura –comentó Anthony cuando estuvieron solos
- ¿A qué te refieres?
- Bueno, Susana es muy atractiva. ¿Piensas en una relación con ella?
- No –aclaró- Es solo que necesito distraerme y Susana además de ser mi asistente es una buena amiga.
- Ya veo. Supongo será tu acompañante en mi boda.
- No lo sé. –"espero no se lleve a cabo tal evento", pensó- Aún no sé si la invitaré a ir conmigo.
- Deberías. Es muy atractiva, quien quita y es la mujer de tu vida. –bromeó
- No lo creo. Por el momento no pienso en una relación –"por lo menos no con Susana"
La conversación también se enfocó en ciertos negocios que necesitaban con urgencia ser atendidos en América. La compañía estaba creciendo a pasos agigantados. Como director general, Anthony era el encargado de llevar a cabo dichas negociaciones.
En otro lado del lugar, Candy trataba mantener una sana conversación con Susana. Antes de lo que había oído, la asistente de Terry no le caía mal; pero después de lo escuchado no podía ni verla, parte celos, parte enojo por el descaro de la rubia.
- No creí encontrarlos hoy –comentó Candy
- OH, yo también me sorprendí. Terry me invitó a bailar esta noche, no creí que los hubiera invitados a ustedes también.
- Ya veo. ¿Y ustedes salen regularmente?
- No, es la primera vez. Aunque espero se repita –dijo Susana. "Claro que lo esperas, cazafortunas" pensó Candy.
- ¿Y no crees que eso pueda afectar en tu trabajo? Después de todo él es tu jefe.
- No lo creo. Creo sabremos separar ambos mundos.
- Entiendo.
- ¿Y tú? ¿Estás nerviosa por tu boda? –era verdad que ella misma les había dicho que la tutearan y que la llamaran por su nombre. Pero como deseó que Susana se dirigiera a ella de usted. Eran los celos los que hablaban
- No tanto.
- Yo sueño con casarme algún día. –"claro con Terry"
- Lo imagino. No es gran cosa.
- Para mí lo sería. Haría una fiesta en grande, sería en un palacio con miles de flores. Y claro disfrutar ese día junto al amor de mi vida –su vista se dirigió a Terry. Candy estuvo a punto de gritarle. En definitiva no soportaría ver a Terry y Susana juntos. Es más, no soportaría verlo junto a nadie más que fuera ella. Si tan solo todo fuera más fácil. Pero veía a Terry y a su novio juntos, hablando, eran amigos; ella no podía arruinar esa amistad por tener algo con Terry. No era leal, no era justo. ¡Dios! ¡Cuánto deseaba no haber conocido a Terry tan tarde en su vida! Estaba a punto de llorar, pero no podía hacerlo. La tacharían de loca- ¿Estás bien? –preguntó Susana
- Claro. Es solo que hablas de boda y me emociono
- Entiendo. Yo estaría igual.
- Susana –las interrumpió Terry- Creo que es hora de irnos. Vamos, te llevo a tu casa.
- Claro. Me encantaría.
- Yo también ya me voy. –dijo Candy. Como deseaba que Terry le propusiera que también la llevara a ella.
- Tú aún no te vas. –la abrazó Anthony por atrás. Notó como los ojos de Terry se tornaron furiosos un momento, el suficiente para que ella lo notara.- Tú y yo tenemos algo pendiente –dijo mientras le besaba la mejilla desde atrás.
- Creo ya es muy tarde. No me importaría llevarla –dijo Terry
- No será necesario –dijo Anthony. Todos entendieron el porque
- Vamos Terry, seguramente tienen todavía mucho que hacer –dijo Susana con doble intención. Claro que Terry entendió a que se refería su amigo. Por eso mismo es que necesitaba sacar a Candy de ese lugar inmediatamente.
- Si Anthony ya es muy tarde. –dijo Candy
- Solo será un momento lo prometiste.
- Está bien, pero me llevas a mi casa. –dijo ella para dejarles en claro a todos… más a Terry que no pasaría la noche allí.
- Lo prometo –dijo Anthony, aunque cruzó los dedos detrás
- Entonces, nos vamos –dijo Terry muy a su pesar
- Está bien, que tengan buen viaje. Te llamo durante la semana
- Claro, esperaré la llamada
- Fue un gusto Sr. Andley –dijo Susana
- ¡Anthony! Llámame por mi nombre. El gusto también fue mío. Cuida a Terry –le guiñó un ojo- Necesita la compañía más que nunca. ¡Dios! Los comentarios de Anthony no ayudaban en nada a los celos de Candy.
- Lo haré –respondió Susana. Anthony los acompañó a la puerta y se despidieron. Era un momento muy incómodo para Candy, ahora estaban solos.
- ¿Querías decirme algo en especial? –comentó Candy
- No, ¿por qué? –fingió Anthony
- Bueno, querías que me quedara. Creí era para decirme algo
- Te equivocas, lo menos que quiero que hagamos es hablar.
- Entonces, talvez quieras ¿jugar ajedrez? –se dirigió a la mesa de juegos. Necesitaba desviar la atención de Anthony a otro lugar. Ella sabía perfectamente a lo que él se refería, pero no se sentía preparada.
- Vamos Candy, sabes perfectamente que no quiero jugar… por lo menos no ajedrez. –se acercó a ella y la rodeó con sus brazos. Su boca se dirigió rápidamente a su cuello.
- No se a qué te refieres. –dijo ella sumamente nerviosa.
- ¿Tendré que decírtelo con todas sus letras? –ella no respondió. Por lo que él tuvo que decir- Candy, quiero hacer el amor contigo. ¿Me dejas? –Allí estaba. La pregunta, ¿era tan difícil decir que sí? Por supuesto. Ella no lo deseaba. No quería que su primera vez fuera así, por lo menos deseaba algo más especial. O que fuera el día de su boda.
- Anthony, detente –dijo mientras el rubio ya bajaba el zipper de su vestido, solo que él no la escuchaba- ¡Dije que te detuvieras! –se soltó de su agarre
- ¿Qué te sucede? ¿No quieres pasar la noche conmigo?
- ¡NO!
- ¡Demonios! ¿Por qué?
- Pues porque… porque no estamos casados.
- No creí que fueras tan mojigata. –Candy realmente se ofendió con lo dicho por el rubio
- Pues lo soy. Así soy, y tú deberías respetarlo.
- No te entiendo. Vamos, Candy. Estamos a punto de casarnos, no pasará nada si adelantamos un poco la noche de bodas.
- Si, si pasará. Yo no me siento cómoda con esta situación. Tú deberías respetar mi decisión y no presionarme de esa manera.
- Si lo que te preocupa es que alguien se entere, puedes estar segura que no se lo diré a nadie.
- No, no me preocupa que nadie lo sepa. Pero lo sabré yo, y con eso me basta. No quiero y punto. Ahora llévame a mi casa, por favor
- Bien, si así lo quieres.
- Así lo quiero
Salieron del edificio y en el camino a la casa de Candy no hablaron. Cada uno iba sumido en sus pensamientos. Era la segunda vez que lo rechazaba, y Anthony estaba furioso. No entendía la actitud de Candy, bien pudieron pasársela excelente esa noche. Nadie lo sabría y de igual manera se iba a casar dentro de unos meses. Él realmente deseaba estar con ella. Candy en cambio estaba sumamente molesta con la actitud de Anthony, pero estaba más molesta con ella misma; era obvio que no deseaba a Anthony, ¿cómo diablos le haría para hacer el amor con él cuando estuvieran casados?
- Llegamos
- Gracias por traerme
- No tienes porque agradecerme. Dije que yo te traería y así lo iba a hacer.
- De cualquier manera gracias. Nos vemos en la semana
- No
- ¿No?
- No, mañana parto a América.
- ¿A América? ¿Por qué?
- Tenemos algunas negociaciones allá y es necesaria mi presencia
- ¿Por cuánto tiempo te irás?
- Dos meses
- ¿Dos meses? Anthony nos casamos en tres meses
- Eso lo sé. No te preocupes vendré quince días antes de la boda
- Tú no puedes hacerme esto. Aún falta mucho por hacer. No puedo hacerlo todo yo
- Tienes un planificador
- Lo sé. Pero necesito a mi prometido para tomar decisiones.
- Tómalas tú, confío en ti.
- ¿Lo haces por lo de esta noche?
- ¡Por supuesto que no! Es algo que ya estaba pactado. Precisamente por eso estuvimos hablando con Terry. Estábamos ultimando detalles.
- ¿Por qué no me lo habías dicho?
- Pensaba decírtelo después de hacer el amor contigo. –Candy se sonrojó ante lo directo de su afirmación- Lo importante es que te lo digo ahora. Te llamaré mañana antes de partir.
- ¿Quieres que te lleve al aeropuerto?
- No será necesario –dijo sin verla- ¿Estás muy cansada no?
- Vamos Anthony, no te puedes ir enojado.
- No estoy enojado. Estoy decepcionado, quería pasar mi última noche contigo. Pero tú no lo quisiste así que ya que. Será mejor que entres
- Está bien. Espero tengas buen viaje.
- Gracias. Feliz noche
Candy se bajó del auto, entró a su casa y observó al vehículo de Anthony perderse en el camino. Estaba confundida, enojada, celosa y decepcionada. ¡Esta no había sido para nada la mejor noche de su vida!
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Terry había dejado a Susana en su casa, ella lo había invitado a pasar unos momentos pero claro él no estaba interesado. Lo único que quería en estos momentos era estar en el departamento de Anthony, tratando de impedir lo que a todas luces era obvio. Sabía que su amigo salía de viaje al día siguiente, por lo que no le pareció raro que el rubio tratara de pasar su última noche en Londres al lado de Candy. Solo le rogaba al cielo que la rubia no aceptara. Estaba que se ahogaba en sus celos, no dejaba de pensar en otra cosa que no fuera Candy en los brazos de Anthony. Sabía que no tenía ningún derecho sobre ella, pero eso no quitaba lo celoso que se sentía. El rubio si tenía todo el derecho del mundo de querer estar íntimamente con Candy, ¡qué Dios lo ayudara para poder dormir esa noche!
Llegó a su departamento ya muy de madrugada, intentó recostarse un momento en la cama y tratar de dormir. Lo trató, por varios minutos; una hora talvez, pero no lo consiguió. En su mente se repetía la escena de Candy y Anthony abrazados en la cama. Ella disfrutando las caricias del rubio, ambos entregados el uno al otro. Necesitaba saber que había pasado. Tomó la decisión de llamar a Candy a su celular, ¿pero y si estaba aún con Anthony? ¿Y sí el rubio se daba cuenta que la llamaba a estas horas? ¿Qué pensaría? No mejor no. ¡Pero es que necesitaba saber! Bien, de cualquier manera esperaba pasar el resto de su vida con la rubia, igual Anthony se enteraría de todas formas. Al mal paso darle prisa. Marcó el número y esperó.
- Diga –dijo adormilada
- Candy ¿Cómo estas?
- ¿Terry?
- Si
- Te das cuenta la hora que es. ¿Te sucede algo? ¿Por qué la llamada?
- Bueno… necesitaba hablar contigo
- ¿Sobre?
- Nada en especial. Es que no podía dormir y necesitaba habla r con una buena amiga.
- Terry estas no son horas de llamar
- Lo sé, lo siento. ¿Estás ocupada?
- Si
- ¡Lo siento! Pensé que ya habías llegado a tu casa
- Ya llegué
- ¿Entonces?, creí estabas aún con Anthony
- No, no estuve mucho en su casa.
- Ah, entiendo. ¿Entonces que hacías?
- Pues lo que todo mundo hace. ¡Dormir!
- Perdón. Si debí suponerlo. Entonces te dejo seguir durmiendo
- Gracias, aunque antes dime ¿a qué debo tu llamada?
- Pues… es que… bueno, quiero invitarte mañana a comer, ¿te gustaría?
- No sé. ¿Llevarás a Susana? –Terry sonrió. ¡Ella estaba celosa! Se notaba en como pronunciaba el nombre de la rubia.
- Por supuesto que no. Seremos solo tú y yo. ¿Qué te parece?
- Bien, supongo que no tengo nada mejor que hacer –bromeó
- Jajaja. Bueno pues gracias. Paso por ti a medio día, ¿te parece?
- Claro. Te espero. Ahora si no te molesta, ¿te importaría dejarme seguir durmiendo?
- No, adelante. Y discúlpame otra vez, por llamarte a esta hora.
- bien te perdono. –bromeó- ahora feliz noche… no, ¡feliz madrugada!
- Qué descanses Candy. –pero no colgó. Esperó que la rubia lo hiciera, ella por su parte esperó que Terry colgara. Solo que no se dio cuenta que no lo había hecho, intuyó que lo haría, así que no se preocupó por hacerlo. Él se quedó en la línea, ella dejó su celular bajo su almohada. Lo malo, bueno no para Terry, es que se quedó pensando en voz alta.
- Terry… ¡Dios! Ayúdame con él. Necesito apartarte de mí, Terry. ¡pero no puedo! No puedo dejar de pensar en ti. Sé que esta mal, sé que no debo hacerlo pero es algo que está fuera de mi alcance. No podría vivir sin verte cada día, no podría dejar de ver ese par de ojos y esa boca. ¡NO! ¡NO! ¡Debo dejar de pensar! Vamos Candy, a dormir. Mañana será otro día, un día en el que veré a Terry otra vez. Solo espero poder soportar su cercanía sin delatar lo que siento. Hasta el momento he hecho un buen trabajo, bueno eso espero. Por lo menos logré que él quisiera ser solo mi amigo. Eso hará que no traté de acercarse nuevamente a mí con intenciones románticas, solo así podré superar esto algún día. ¡Yo debo casarme con Anthony!
Terry siguió escuchando el monólogo de Candy. Era increíble que la rubia no se hubiera percatado de colgar ella el teléfono. Por lo menos su descuido le hizo darse cuenta que si tenía esperanzas, después de todo no iba por mal camino. Un esfuerzo más y ella terminaría por afrontar sus sentimientos, sin que le importara nadie más que ella. Mañana sería un gran día, para empezar con la segunda fase del plan.
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Candy a penas si pudo dormir después de la llamada de Terry, creía haber estado demasiado adormilada y sorprendida por su llamada que aceptó la salida con él. Ahora ya más calmada y totalmente despierta no creía ser una buena idea salir con él, solos. Aunque era solo como amigos, la cercanía del castaño aún la ponía demasiado nerviosa. Se levantó, fue a desayunar y a prepararse para tan especial encuentro. Sabía no debía emocionarse demasiado, pero era inevitable. Quería verse lo mejor posible, para él. Luego de elegir un conjunto casual, jeans y una camiseta de algodón. Fue a su habitación a esperar su llegada. A los minutos su celular sonó, creyó que era llamada de Terry, contestó rápidamente
- Aló
- ¿Cómo amaneciste bonita? –era Anthony
- Bien ¿y tú?
- También. Mi avión está por despegar, pero quise llamarte antes departir, no quiero estemos enojados. ¿Me perdonas por mi estupidez de anoche?
- Al contrario Anthony, perdóname tú a mi. No quise rechazarte, es solo que no estaba preparada.
- Entiendo. Será hasta la noche de bodas, supongo. No hay prisa, después de todo tengo toda la vida para hacerte el amor. – a Candy se le hizo un hueco en el estómago y las piernas se le pusieron demasiado pesadas.
- Supongo. ¡Qué tengas buen viaje! Llámame cuando llegues
- Claro. ¡Te voy a extrañar!
- Yo también. Espero vuelvas pronto.
- Trataré. Adiós Candy, te portas bien ¿eh? –Candy palideció
- ¿Cómo así?
- Es broma. Nos vemos amor, te cuidas
- ¡Cuídate tú! Buen viaje
Colgaron. Cada vez se sentía más culpable con Anthony, él no merecía que ella amara a otro, debería terminar su relación con él, pero no podía; no quería lastimarlo. Si tan solo alguien pudiera aconsejarla. ¿Qué era lo mejor? Hacer sufrir a Anthony un momento y cancelar la boda, o seguir con sus planes y hacerse miserable el resto de la vida estando al lado de un hombre que no amaba. ¡Era demasiado complicado!
Minutos antes de las doce del medio día, Terry tocó a la puerta. Iba vestido muy casual y para variar se veía extremadamente atractivo. Cualquiera daría lo que fuera por estar un momento con él. Claro, menos Candy; que ahora dudaba de si era adecuado salir con él.
- Hola Candy –la saludó con un beso en la mejilla- ¿Lista?
- Terry, con respecto a la salida. No creo sea correcto…
CONTINUARA...
HOLA!
Pues hoy toca publicacion... asi que les dejo el capitulo de hoy... ESPERO LES GUSTE!
MIL GRACIAS POR SUS REVIEWS...
Oligranchester: gracias por seguir la historia! te agradezco tus palabras... y tienes razon, ojala y Terry no se queme ahora que decidio jugar con fuego.
Val rod: primero que nada, gracias por seguir la historia! se que eres Anthonyfan.. y pues que leas un terryfic es importante para mi... por otro lado... tienes razon, en la cancion eso pasa.. solo que aqui no se... sabes? hay en especial dos frases de la cancion muy fuertes "quizas en otras vidas, quizas en otras muertes" y "sin daños a terceros"... para mi esas palabras son muy importantes en la cancion... ahora.. me pregunto? que tantas vidas estamos dispuestos a vivir para ser felices digo... siempre pensamos en complacer a otros y buscar antes su felicidad que la propia... no se.. me deja en que pensar...solo te prometo que anthony no sufrira mucho! saluditos
ChrisK: me dio risa no de que se le iba a notar las pecas... jejeje.. tienes razon.. esta muy celosa! gracias por seguir la historia.
WISAL: a veces los celos no son buenos consejeros... espero aqui si... gracias Wiss por seguir la historia!
luna: gracias por seguir la historia... es cierto.. candy deberia afrontar la realidad y ser feliz..
Olgaliz: no creo que Susana logre enredarlo, solo espero funcione el plan.. jeje.. saluditos. gracias por seguir la historia
Rosi White: eso mismo le dijo Karen, porque no escoger otra? jeje... bien espero le funcione. saluditos
lucero: gracias por seguir la historia... pues Susana sera un problema, aunque el mayor sera la testarudez de la pecosa... saluditos
Annie de Madero: pues no quiero adelantar mucho, pero si Susana pondra algunas trabas, lo importante sera que candy se decida a aceptar sus sentimientos... saluditos
Janeth: es cierto amiga! ver a terry y susana juntos duele, como en el pasado.. jejeje.. pero prometo que no se quedara con ella como en el manga.. saluditos
flor: ojala y si! que x fin acepte lo que siente por los celos.. jeje... saluditos..
MIL GRACIAS NIÑAS.. POR LEER LA HISTORIA Y DEJAR UN REVIEW.. ME ENCANTA SABER LO QUE PIENSAN Y ME GUSTA OIR SUS SUGERENCIAS!
SALUDITOS..!
