Vuelvo a repetir que esta historia no es mía, yo solo la traduje para que ustedes pudieran disfrutarla también (obviamente con el permiso de la autora).

DECLAIMER: Los personajes pertenecen a la serie Fairy Tail de Hiro Mashima. Esta historia pertenece a Yankee-chan, y su traducción al inglés a Medley Nightfallen (sin la cual no la hubiera podido traducir ya que la historia original esta en francés).


Capítulo 3: Angustia… Alivio… Buenas noticias.

(Por Yankee-chan)

Era imposible. La mente de Levy se negaba a creer o siquiera considerar la posibilidad. Gajeel no podía estar muerto. No ahora. Había enfrentado tantas cosas, ¡él no podía morir aquí! Su mente quería creer este hecho, ella quería creer, pero los que sus ojos veían no mentía. El Dragon Slayer no se movía, y si lo dejaba así, nada lo traería de vuelta, no volvería a ver su sonrisa, no lo volvería a escuchar, nada. Y lo necesitaba, quizás era egoísta, pero quería que volviera por ella, quería que se quedara a su lado.

Por lo que Levy hizo lo primero que se le cruzo por la mente. Aunque considerando la condición de Gajeel, nunca lo hubiera hecho si no hubiera estado tan aterrada. Lo abofeteo fuerte, el fuerte golpe sonó en el corredor, seguido por una hermosa sentencia.

- ¡Despierta idiota!

Pero el dragón no se movió, no reacciono, aún inmóvil y en silencio. Desesperada la joven lo abofeteo dos veces, pero no funciono.

- Gajeel, por favor… - Sollozo.

Sus lágrimas cayeron en el rostro del dragón, limpiando la sangre, dejando largas sendas blancas. Incapaz de contener sus sollozos, agarró su cuello y oculto su rostro en el. Pero aún no había reacción, solo su calor disipándose y su intoxicante olor desapareciendo.

Lo zarandeo violentamente, esperando una reacción por su parte, pero nada paso. Le grito, lo abrazó, le rogó volver. Mientras lo minutos pasaban, sentía pánico cada vez más, dando cuentas de que las posibilidades de que él sobreviviera iban disminuyendo. No podía evitar temblar violentamente, su mente vacía ya no era capaz de pensar, pero no quería que muriera, no quería perderlo. ¿Eran en realidad tan débil? ¿Nunca lograría ayudarlo, mientras él la ayudo tantas veces? ¡No! ¡Lo traería de vuelta, sin importar que!

Esta era su última oportunidad, si no funcionaba, no habría nada más que hacer. Lo recostó lentamente y se arrodillo a su lado, rezando que funcionara. Tratando de proseguir lo más lentamente posible a pesar de su pánico, comenzó a presionar su pecho, esperando que su corazón volviera a latir, pero aún nada. Gentilmente, puso su mano detrás del cuello del Dragon Slayer y lo levanto un poco. Sus labios se juntaron con los de él, ya fríos, para después exhalar todo el aire contenido en sus pulmones. Y lo hizo otra vez, una, dos, tres y finalmente cuando había perdido la cuenta tras haber repetido lo mismo tantas veces, se escucharon pasos. Excepto que estos venían del corredor Y por detrás de ella.

Un gruñido y un ligero insulto en sus espaldas, le dijeron que Iván se había recuperado del golpe. En el momento que se iba a voltear hacia él, preparada para defender y proteger a Gajeel, los magos de Fairy Tail llegaron al mismo tiempo, sin querer estrellando al pobre mago oscuro que estaba en sus rodillas. Siguieron los gritos, y Natsu incluso dijo "disculpa" al maestro de Raven Tail que ahora tenía la marca de un zapato en su rostro. Incrustado en el suelo, no puedo lograr mover un dedo, considerando que Grey lo sujeto al piso y Erza lo apuntaba con una decena de espadas que no dudaría en lanzarlas hacía él si se movía. Happy ayudaba a Panther Lily a caminar, porque estaba realmente mal herido. La sangre recorría en su agraciado pelaje, su cola estaba desaliñada y él cojeaba. Estaba por prevenir a los demás cuando Iván lo encontró. Así que pretendió estar muerto, de otra forma de verdad lo estaría. Hablando de heridas los demás magos no estaba mejor, todos tenían magulladuras y cortes, pero eso no los pararía si tuvieran que volver a pelear.

-¿Levy, estas bien? – Pregunto el gato negro mientras se acercaba lentamente.

- Lo estoy, pero Gajeel no – Respondió llorando.

- No me digas que él esta…

Lucy no logro finalizar su oración, demasiado espantada al darse cuenta de las condiciones del Dragon Slayer y su amiga. Al igual que los demás, tenía una mirada vacía. Y repentinamente, Makarov apareció, sonando como un toro, y con una delgada línea de sangre recorriendo su frente, y sin decir una palabra corrió hacía Gajeel, lo observo cuidadosamente, tomando su pulso y sosteniendo su cabeza.

- ¿Qué deberíamos hacer? ¿Dónde está Wendy? ¿Ella lo podría curar no es así?

Levy dejo ir a Gajeel y se apartó para darle espacio a su maestro. Solo ahora se percató de que sus manos y ropas estaban cubiertas de sangre, pero no la suya. Si hubiera podido sacar su corazón de su pecho para dejar de sufrir, lo hubiera hecho, era la primera vez que dolía tanto y nadie podía calmarla. Acurrucada en ella misma, se lamentó susurrando palabras desconocidas, y no importaba que tan cerca estuvieran sus amigos, no se podía calmar, tenía la sensación que su mundo, su vida estaba desapareciendo mientras el Dragon slayer se sumergía en la oscuridad.

- Charle y Wendy fueron heridas mientras estaban volando alrededor del edificio. Alzark y Bisca están escondidos con ellas y Macao, Wakaba y Cana han ido con ellos para curarse en caso de que hubiera más magos con los cuales pelear - Explico Erza sin perder de vista al cuerpo de Iván.

- ¡Pero la necesitamos! ¡Gajeel va a morir si no lo ayuda! – Grito la mujer de cabellos azules a la maga, un poco más fuerte a medida que los segundos pasaban.

- ¡Oye tú! ¡Viejo hediondo! ¡Cancela tus hechizos! – Le ordeno Natsu mientras agarraba al mago oscuro del cuello de su gracioso abrigo, sacudiéndolo como a un árbol de ciruelos.

- Como fi fuera fofible, no fuefo canfiar fe furfo. Y aunfe fufiera, ¡nunfa lo haría! – Declaro Iván con una voz extraña (aparentemente había perdido varios dientes), y entontes se desmayó en dulces sueños después de la colosal e inflamable bofetada de Natsu.

- ¿Qué debemos hacer?

- Cálmate Levy, encontraremos alguna forma – Dijo el maestro, arrodillándose al lado de ella y Gajeel.

- Quizás podríamos electrocutarlo – Propuso el Dragon slayer de fuego.

- ¡Idiota! ¿vez algún mago de electricidad por aquí? – Le contesto la joven de cabellos azules.

- ¿O le podemos dar acero?

- ¡Como quieres que coma en esta condición!

Nunca habían visto a Levy contestar a alguien de aquella forma, daba algo de miedo, pero considerando la situación, todos estaban tensos. Repentinamente el maestro hablo nuevamente, con una insegura pero determinada voz.

- Quizás haya algo que pueda tratar. Levy pone a Gajeel en tu regazo, debes sostener su cabeza. Y tú Lucy, trata de sentir su pulso por favor.

La joven miro al maestro, un brillo de esperanza en sus ojos mientras obedecía, colocando gentilmente la inanimada cabeza de Gajeel sobre su regazo, sosteniéndola firme, mientras Lucy tomaba su muñeca para chequear su pulso, y Makarov situaba lentamente sus manos en el pecho del Dragon slayer. Repentinamente una luz dorada apareció, y comenzó a pulsar a través del cuerpo del mago, causando espasmos involuntarios, como un electroshock.

- ¿Qué está haciendo? – Le pregunto Grey mientras el resto se preguntaba lo mismo.

- Mando violentamente mi magia a través de su cuerpo para estimular su corazón, actúa como un electrochoque aunque es menos efectivo.

Por un momento que pareció una eternidad, no sucedió nada, todos pensaban que nada podía traer al dragón de vuelta y que todo estaba perdido.

- ¡Pare, espere! – Repentinamente grito de un salto Lucy.

Inmediatamente Makarov se detuvo y la observo con intensidad, seguido por la mirada de Levy, llena de esperanza, y por la mirada de los demás magos. La joven rubia apretó su agarre en la muñeca de él, enfocada, esperando por algo. Hasta que lo percibió. Un débil e irregular pulso, pero aun así pulso.

- ¡Tengo un pulso! Susurro triunfantemente, una gran sonrisa que alcanzaba a sus orejas ilumino su rostro.

Y no era la única. Inmediatamente todos comenzaron a gritar de alegría, excepto Levy, la cual lloraba y reía al mismo tiempo, y Natsu quien sacudía nuevamente a Iván, pero parecía que trataba de alentarlo para que se uniera a la celebración. Pero aparentemente el maestro oscuro prefirió mantenerse inconsciente y no compartir la alegría de los magos de Fairy Tail.

Makarov continúo un poco más, para estabilizar su corazón y hacerlo latir con un más rápido y regular ritmo. El pecho de Gajeel se levantó un poco, implicando que estaba respirando nuevamente aunque aún seguía inconsciente.

Gentilmente el maestro de Fairy tail tomó al Dragon slayer en sus brazos, los cuales habían crecido el triple de su tamaño, y seguido por los miembros de su gremio, salieron del edificio, después de haber encerrado y encadenado seguramente a los miembros de Raven Tail, y haber llamado a la armada real. Encontraron al otro grupo escondido detrás de unas rocas, los cuales se estaban encargando de una llorosa Wendy la cual estaba lastimada de su hombro. Después de curarla, pudieron regresar a Magnolia. Pero la ciudad estaba muy lejos, y no podía llegar a ella en un solo día, especialmente con todos heridos y cansados. Por lo que decidieron parar en el hospital de Shirotsume, porque Gajeel realmente necesitaba de atención urgente. Tres días después, pudierón volver a Fairy Tail después de haber sido cuestionados por el concilio, como sucedió cuando la guerra en contra de Phantom Lord había sido declarada. Que ironía, habían venido a rescatar a uno de sus ex miembros, y se encontraron en una situación idéntica a cuando habían derrotado a Phantom. Pero finalmente no les importaba. Todo lo bueno termina bien.

Casi…


Cuidense mucho, nos leemos en el siguiente capitulo.

Aralys