CAPITULO 17

Después de hacer el amor nuevamente con Terry, Candy se acurrucó en su pecho y suspiró tranquila.

Se sentía diferente y renovada.

Si alguien le hubiese dicho que después de tener su primera vez se sentiría tan cómoda y satisfecha, no lo hubiera creído. Había escuchado a amigas y alguna compañera de escuela que la primera vez dolía mucho y era demasiado molesto; nada más lejano a su realidad. Terry había sido tan cuidadoso y amoroso que no se sentía en lo más mínimo incómoda. Si al caso se sentía mejor que antes.

"Probablemente no en todas las mujeres es lo mismo", pensó.

Sonrió complacida y comenzó a trazar pequeñas líneas en el torso desnudo del castaño. La respiración de este se había vuelto acompasada y creyó que estaba dormido, se dedicó a acariciarlo y darle pequeños besos, apenas insinuados.

- Me estás provocando –dijo él sensualmente

Candy se sorprendió al oírlo hablar, lo creyó dormido.

- Pensé que dormías. –levantó su rostro para verlo

- No. ¿Cómo podría dormir cuando tus manos me están torturando de esa manera? –dijo con una sonrisa torcida

- ¿No te gusta? –preguntó sonriente

- Ay Candy, pues porque me gusta es que te lo digo.

Se acercó y la besó.

- Me siento muy bien –dijo al terminar el beso

- Me alegra –sonrió- ¿No te sientes incómoda?

- Para nada. -Terry sonrió.

- Yo también me siento muy bien –la abrazó

- ¿Sabes? Se nos olvidó brindar.

- Es verdad, ¡el champagne! –Sonrió- Creo que nos emocionamos con el chocolate –le guiñó un ojo

- Si, eso parece.

- ¿Te arrepientes?

- Para nada, me alegra que haya sucedido

- No te molesta que aún no estemos casados.

- En lo absoluto. Después de todo huimos juntos, no pretendía que me "respetaras" –sonrió

Candy se acurrucó en su pecho y él le besó la cabeza y aspiró el aroma de su pelo.

- Ahora somos uno. Eres mía –la abrazo fuerte- Eres mi mujer

- ¿Sabes? –Él escuchó atento- Antes cuando escuchaba esa expresión me molestaba un poco. –Rió- No me gustaba que los hombres dijeran "mi mujer"

- ¿Y eso? –preguntó sonriente

- No sé, supongo que me molestaba el hecho que nos creyeran de su propiedad. –Levantó su rostro para verlo- No me mires así. –Sonrió- Es la verdad. Pero ahora es diferente.

- ¿Por qué?

- Porque entiendo perfectamente lo que significa la expresión, se que significa ser uno solo. No sé, llámame cursi o lo que quieras. Pero me alegra pertenecerte así, me siento feliz de saberme tuya. A ningún otro podría jamás entregarme en cuerpo y alma como me entregué esta noche a ti. Ahora me alegro de ser una mujer, tu mujer.

Terry ya no dijo nada. Una alegría inmensa inundaba su ser, se alegraba de saberla suya pero más de escuchar de ella que nunca se entregaría a nadie más; así como él estaba seguro de nunca volver a sentirse completo con nadie más que no fuera Candy.

Siguieron hablando otro rato, haciendo planes. Pensando y trazando un futuro, juntos, se sentían dichosos. Por el momento no había nada más importante que el ser entre sus brazos. Ya después vendrían las acusaciones y los reproches, pero sabían que lo enfrentarían juntos, y eso lo haría más fácil. Así… sintiéndose en paz con ellos mismos; cayeron en un sueño profundo, el primero de muchas noches más que compartirían juntos.

OoOoOoOoOoOoOoOoO

Se despertó a media noche agitado. Era la segunda vez que se despertaba abruptamente en la noche, después de la horrible pesadilla que había tenido. Encendió la lámpara de mesa a su costado y se talló los ojos para despertar del todo.

No podía seguir sucediendo esto.

Era la tercera noche consecutiva en la que no podía dormir de corrido. ¿Qué estaba sucediendo?

Analizó largamente la pesadilla que tenía recurrentemente. Era muy extraña. En ella estaba sentado en una banca de la iglesia que él y Candy habían escogido para la ceremonia que se llevaría a cabo dentro de menos de un mes, estaba bellamente adornada y había en ella cientos de invitados que lo observaban con ¿lástima?... Era su boda y todos murmuraban sobre su presencia en la iglesia. Lo más extraño de todo era que no podía hablar con nadie, solo los observaba detenidamente y ellos a él. De pronto empezaba a sonar la marcha nupcial, volteaba a ver igual que todos en la iglesia y en el umbral de la puerta aparecía Candy; vestida de blanco, luciendo feliz y dichosa. Caminaba sonriente entre las bancas, saludando a algunos invitados. ¡Su novia se veía hermosa! Trataba de incorporarse para dirigirse al altar junto al padre y esperarla, pero alguien se lo impedía. Candy pasaba al lado de su banca y le sonreía, pero seguía de largo. ¡Un momento! Candy no iba a casarse con él. Al frente de la iglesia estaba el novio, la esperaba sonriente y cuando ella llegaba a su lado; ambos lo volteaban a ver y entre labios podía distinguir un "gracias". Lo peor de todo era observar que el novio era Terry. ¡Terry! ¡Su amigo! La ceremonia empezaba y antes que pudiera hacer otra cosa… despertaba…

Así era la horrible pesadilla que tenía, no entendía que le sucedía. Suponía que talvez eran los nervios de la boda. Había tratado de comunicarse con Candy, pero su madre siempre le informaba que estaba en algún sitio arreglando los últimos preparativos para la boda. Pero algo no le encajaba… ¡todo era muy extraño!

Solo faltaba una semana para irse nuevamente a Londres y finalmente aclarar sus dudas, la incertidumbre lo estaba matando.

Se levantó, puso ambos pies en la alfombra afelpada a los pies de la cama y observó que eran las 2:30 de la madrugada. ¡Tenía que hacer algo para conciliar al sueño! Se incorporó totalmente y se encaminó a la cocina, talvez un poco de leche le ayudara a dormir un poco. Entró a la moderna cocina de su apartamento en el centro de Manhattan y abrió el amplio refrigerador. Tomó el envase de leche y tomó un vaso de leche fría, era mejor caliente; pero no tenía ánimos de calentarla. Estaba por regresar a su habitación cuando una voz lo detuvo.

- Pensé que dormías.

- Se me ha ido el sueño –respondió cortante- Pero intentaré conciliarlo nuevamente

Anthony pretendió abandonar la cocina y alejarse lo más pronto posible de la tentación que Kate le suponía. Últimamente sus ansias estaban a tope y tenerla así de cerca, vestida únicamente con un short pequeño y top; atentaba con su autocontrol. Pero ya casi todo terminaba, en unos días se iría y trataría de olvidar esta nueva ansiedad. Todo era su culpa, de no haber sido por pasarse de caballero ofreciéndole llevarla esa primera noche en Nueva York, nada de esto hubiera pasado.

Flash Back

Anthony y Kate se dirigían en el auto que el rubio había alquilado para la "residencia" de ella.

- ¿Qué camino debo tomar? –preguntó Anthony

- Te indicaré el rumbo –dijo con una sonrisa

Anthony no conocía demasiado las calles de Nueva York, había visitado América en contadas ocasiones y apenas conocía los barrios "ricos" de la ciudad; y este rumbo para nada llevaba a dichos barrios. Es más, conducía a Brooklyn. A una de las zonas menos afortunadas de la ciudad.

- ¿Vives en Brooklyn?

- Si –sonrió

- ¿Por qué? Digo… no quiero ofenderte, pero creo que con el sueldo que debes tener en la compañía podrías conseguir algo más a tu altura ¿no crees?

- Supongo que tienes razón. Pero el barrio donde vivo, es el lugar en el que me crié. Toda mi vida he vivido allí, me acostumbré a su gente. Después que mi madre murió decidí conservar el departamento en el que vivíamos y pues, no sé… supongo que es algo sentimental.

- Ya veo. Aún así creo que deberías vivir en un barrio de mayor estrato social. ¿No te da miedo sufrir algún incidente?

A Anthony si le daba miedo sufrirlo. El auto en el que viajaban era alquilado y de muy buena marca, era un barrio bajo y se notaba que predominaba la delincuencia.

- ¿Incidente? –arqueó una ceja- Supongo que te refieres a algún asalto o altercado de este tipo.

- Si

- Pues no. Estoy acostumbrada, además el auto que manejo no es del año y mi ropa no es demasiado ostentosa. La vida llena de lujos no es lo mío.

Kate suspiró.

- Verás. Mi vida no se parece nada a la que tu seguramente estás acostumbrado. Mi madre se casó con un americano, pero ella era inmigrante; había venido de Puerto Rico desde muy pequeña. Se enamoró de él y se casaron, pero la familia de mi padre nunca la aceptó. Al morir él nos quedamos sin nada, ella tuvo que trabajar arduamente para sacarme adelante y yo estudié la mayor parte de mi vida en escuelas públicas, la universidad si la hice en una escuela privada, pero fue con una beca. Después con la maestría fue igual. Me gradué con mucho esfuerzo y sacrificio por parte de ambas. Pero mi madre no vio mi triunfo…

Anthony la escuchaba atento, manejaba lento para prestar atención al relato de Kate. Ella era sin duda una mujer guerrera, se notaba que había adquirido su éxito a base de mucho esfuerzo. Sin querer la admiración por ella empezó a mostrarle a Kate con otros ojos.

- A los meses de graduarme –prosiguió- murió de un infarto al corazón. No se pudo hacer nada por ella –su voz se quebró- Anthony, mi vida me gusta tal cual es. No creo que pudiera acostumbrarme a una vida llena de lujos innecesarios.

- Perdóname por hacerte recordar algo tan doloroso –le tomó la mano deteniendo el auto

- No te apures –le sonrió- Me gusta recordar a mi madre y mis esfuerzos. Me ayudan a mantener los pies en la Tierra.

Siguieron su camino en silencio. Hasta llegar al edificio donde Kate vivía. Se notaba que era un barrio de media clase, talvez algunos de clase baja.

- Te acompaño

- No es necesario

- Al contrario. No me sentiré seguro hasta verte en tu apartamento con la puerta cerrada

- No seas exagerado –bromeó- llevo muchas noches recorriendo el mismo camino y nada me ha pasado.

- No insistas porque no haré caso, te acompañaré y punto.

- Está bien

Kate se extrañó por la extrema protección que Anthony mostraba, pensó que seguramente su novia era muy afortunada por tener al alguien como él a su lado.

Subieron en el ascensor hasta el cuarto piso donde estaba el apartamento de Kate.

- Bien, llegamos

- Entonces, entra y me iré tranquilo

- Está bien, mi capitán –hizo una señal en burla

Pero antes de siquiera tocar la puerta esta se abrió.

¡Algo andaba mal!

- ¿Qué sucede? –preguntó Anthony

- La puerta está abierta –dijo ella asustada

Anthony la puso detrás de él y empujó la puerta. Lo que vieron adentro asustó enormemente a Kate.

Todo a su alrededor estaba tirado, había un desorden increíble y sin querer comenzó a llorar. Entraron con cuidado y observaron que algunas cosas hacían falta, Kate así se lo hizo saber a Anthony.

- Esto no puede ser –empezó a llorar fuertemente

- ¿Ves? Te dije que no era seguro vivir en este sitio.

Kate lo último que necesitaba en este mometo era un "te lo dije", probablemente el rubio tuviera razón; pero en este momento, solo quería saber porque había sucedido. Se sentía impotente y frustrada. Tenía su dinero en el banco y sus joyas de valor en una caja fuerte en su oficina, pero los electrodomésticos y aparatos que tenía en su casa eran producto de su esfuerzo. Se sentía muy mal

- ¿Qué voy a hacer? –se sentó en una silla

- Tienes que poner una denuncia

Así lo hicieron llamaron a la policía y ellos hicieron las interrogaciones pertinentes, le aconsejaron que no era prudente quedarse a dormir esa noche en el departamento, ya después podría regresar si gustaba, pero por el momento debía permanecer alejada de la escena del crimen.

- Gracias por esperar todo este tiempo

Kate le agradeció a Anthony, permanecer a su lado todo el tiempo que la policía la estuvo investigando.

- No tienes nada que agradecer. Para eso están los amigos

¿Amigos?

- De cualquier manera, te lo agradezco. Ahora lo que te pediría es que me llevaras a un hotel, pienso quedarme allí mientras consigo otro apartamento.

- De ninguna manera. Para que alquilar la habitación de un hotel cuando puedes quedarte en mi departamento.

¡Su departamento!

- ¡Como crees! No. No es necesario. Yo puedo quedarme en un hotel, por lo menos esta noche.

- No insistas. Ya sabes que no acepto un no por respuesta. –le sonrió

- Pero… no me gustaría causarte molestias

- Para nada, ahora si lo que te molesta es estar sola conmigo en un apartamento. Puedo ir a un hotel a pasar esta noche.

- ¡Claro que no! –Kate gritó

Anthony se asustó por su respuesta.

- Discúlpame, no debí gritar. Pero es que… bueno, no puedo quedarme en tu apartamento mientras tú vas a un hotel.

- Entonces, ¿aceptas quedarte conmigo? –le sonrió

- Está bien. Acepto

Fin Flash Back

Allí habían comenzado todas sus inquietudes. Kate se había metido en su cabeza, no podía sacarla de su pensamiento día y noche. Solo al estar dormido dejaba de pensar en ella, pero al dormir solo soñaba con la "boda de Candy y Terry"…

¡Se estaba volviendo loco!

- Últimamente no duermes bien, ¿verdad?

- Eso parece, pero trataré de hacerlo. Iré a recostarme para tratar de dormir.

- Entiendo, ¿quieres que te haga compañía un momento?

- No será necesario

Anthony salió de la cocina dejando a Kate sola. Desde el incidente de hacía dos noches, trataba por todos los medios de no coincidir con ella.

Flash Back

Se habían adecuado muy bien a "vivir juntos" durante estos días. Llevaban ya casi quince días desde la noche en que Kate había sufrido el atraco y cada día se llevaban mejor. Anthony le había ofrecido que se quedara mientras que él se iba de regreso a Londres para "hacerse compañía" y ella había aceptado.

Se levantaban y regularmente desayunaban juntos, se alistaban para el trabajo y él la llevaba a su oficina; posteriormente él se dirigía a sus asuntos pendientes y cuando el tiempo se lo permitía pasaba por ella en la noche.

Era extraño como en tan pocos días se hubiera acostumbrado tanto a la compañía de Kate, se la pasaban todas las noches, juntos. Hablando hasta casi la media noche, conociéndose y hablando de sus planes a futuro. Ni con Candy, había pasado tanto tiempo conversando.

Su relación con Kate era distinta. Era especial.

El viernes en la noche aburrido de no haber hecho nada productivo en el día pues sus reuniones se habían cancelado, fue a recoger a Kate a su oficina. Ella se sorprendió mucho al verlo, pero se alegró enormemente. Anthony había llegado a su vida sin previo aviso, se había acostumbrado a su presencia… pero dentro de pocos días se tendría que acostumbrar de igual manera a su adiós. Él regresaba a Londres a casarse con Candy, así le había dicho él que se llamaba. Por eso, mientras estuviera aprovecharía cada minuto. No entendía como su novia, en quince días nunca le había llamado por teléfono; si ella fuera Candy pasaría día y noche hablándole y pensando en él.

Muy a su pesar… se dio cuenta que le gustaba Anthony. Pero claro, no podía ser… Nada de esto podía ser.

Él era un hombre enamorado y comprometido. ¡Prohibido!

Así que esa noche salieron a bailar y tomar unos tragos. Kate le mostró un club nocturno muy famoso en Nueva York y tuvieron acceso gracias a los "contactos" de ella. La pasaron estupendamente. Solo que talvez, habían bebido un poco más de la cuenta. Al estar cercana la media noche, decidieron que lo mejor era abandonar el lugar y regresar a casa. Al día siguiente no tenían que ir a trabajar pero era conveniente no andar a tan altas horas de la noche en la calle.

Con precaución, debido a su estado etílico. Anthony condujo con bien hasta su apartamento. Llegaron hasta el piso de su apartamento y al entrar estaban muy "alegres", seguían bailando y Anthony sorpresivamente la abrazó.

Las luces estaban apagadas y ellos seguían riendo sin parar.

- ¿Sabes? –dijo él arrastrando las palabras- Eres muy bonita

- ¿De verdad?

- Si, con esa ropa te ves muy sexy. Me tienes…

No terminó de decir lo que pretendía. Kate se acercó a él y lo besó. No pudo resistirlo más, Anthony era muy guapo y los días a su lado habían sido maravillosos. Por lo menos quería recordar el sabor de sus labios cuando él partiera.

Al separarse del beso, Anthony la vio sorprendido; pero contrario a lo que pudo imaginar ella no le reclamó, es más la acercó nuevamente y ahora él la besó. Fue un beso largo y urgente. Muy pasional para su gusto. En su boca, podía sentir un dejo alcohólico que la hacía querer saborearlo más, Anthony estaba por el mismo estilo.

Ambos habían soportado muchos días juntos, absteniéndose de hacer esto que hacían en este momento.

Ambos deseaban este beso.

Sin sentirlo, Anthony la tenía atrapada contra la pared y trataba torpemente desabrochar los bonotes de su vestido. La estaba desnudando y ella no hacía nada para impedirlo. Su boca se dirigió a su cuello y los gemidos de la boca de ella eran cada vez más agitados.

Caminaron entre besos hasta el sofá de la sala y se quitaron los zapatos en el camino. Sus besos eran urgentes y hambrientos. La pasión en sus venas, estaba amenazándolos con quemarlas.

Antes que pudiera hacer otra cosa, Anthony desvistió del todo a Kate. Estuvo a punto de desnudarse para tumbarse sobre ella cuando ella dijo algo que lo sacó del fuego de la pasión.

- Te quiero –dijo en un susurro

Esas palabras no las esperaba él para nada. Era verdad que deseaba a Kate. Deseaba enormemente poder tener relaciones con ella, apagar el fuego que corría por sus venas. Pero no estaba interesado en otro tipo de sentimientos.

¡Estaba comprometido!

Todo vino a su mente de pronto. ¡Candy! No podía hacerle esto. Solo con ella "haría el amor"…

Se retiró de su lado y sin aviso, se fue a su habitación. La dejó sola en el sofá de la sala, pensando… recriminándose por decir esas palabras. Pero no pudo evitarlo. Ella lo quería. Se acababa de dar cuenta de ello. Si hacía el amor con él, por lo menos le diría lo que sentía, aunque él no sintiera lo mismo.

Fin Flash Back

Desde esa noche, su relación había cambiado notablemente. Anthony la evitaba a toda costa. No quería malos entendidos. Había sido su culpa por darle pie a todo… pero ahora todavía estaba a tiempo de detener todo.

- ¡Espera! –gritó Kate

Anthony detuvo su andar y volteó a verla

- ¿Qué sucede?

- Tenemos que hablar –dijo dándose valor

- ¿Sobre?

Kate sabía que él estaba tratando de ignorar lo que había sucedido. Pero ella necesitaba aclarar todo, se sentía muy incómoda por lo ocurrido.

¡Necesitaban hablar!

- Mira, si quieres olvidar lo ocurrido está bien. No me importa –mintió- Pero necesito decirte algo

- Dime

- Mañana me voy

Anthony se quedó mudo. Nunca creyó que Kate tomara esta decisión

- ¿A dónde?

- A un apartamento que alquilé. No puedo seguir en este lugar

- No te dije que te fueras

- Lo sé, pero es necesario. No podemos continuar así. No pretendía que nuestra amistad se acabara

- Yo tampoco

- Por eso, antes que todo empeore será mejor irme.

Anthony, no sabía que hacer. Algo dentro de su pecho le dolía, no quería que Kate se fuera. Le gustaba estar con ella.

¡Ella era un tentación!... pero le agradaba su compañía.

- Solo quería infomarte. Te agradezco los días que permitiste me quedara aquí.

Kate hizo un movimiento con la cabeza y dio la vuelta para irse a su habitación. Anthony tenía una batalla interna. Deseaba con todas sus fuerzas poder deterla

¿Qué le sucedía?

- Espera…

OoOoOoOoOoOoOoOoO

Habían sido los días más felices de su vida. Nunca creyó llegar a ser feliz al lado de alguien. Terry era el hombre de su vida. Lo sabía.

- Me gustó mucho recorrer la villa a caballo –dijo ella entre sus brazos

Desde la primera noche que habían hecho el amor, acostumbraban dormir juntos.

- Me alegra.

- Tu yegua es muy bonita

- La tengo desde hace mucho. La quiero como si fuera mi hija –sonrió

- Jajaja.

Se quedaron callados un momento hasta que Candy habló

- Terry

- Dime

- Dentro de una semana, Anthony llega a Londres

A Terry no le gustó nada oír el nombre de su "amigo" en este momento, después de hacer el amor con Candy y estar abrazados como lo estaban ahora.

- Ajá

- ¿Sabes? Creo que debo darle una explicación

- Se la daremos juntos

- Yo lo sé, pero -levantó su rostro- Será mejor si lo hago sola. Debo dar la cara

- Habíamos quedado en dar un poco de tiempo.

- Si, pero… creo que debo hablar con él antes. Debo cancelar la boda

- No

- Si –se removió de su lugar- Tu lo hiciste con Sophie. Es justo que yo lo haga con Anthony. Debo hablar con él.

Terry no quería que Candy hablara a solas con Anthony. Tenía miedo.

Era verdad que Candy era ahora su mujer, pero tenía un presentimiento. No quería dejarla hacerlo. Pero ella tenía razón… Anthony merecía una explicación en persona.

- En tres días partiré a Londres y hablaré con Anthony, esperare que llegue de regreso de su viaje a América y cancelare a la boda en persona…

Candy no sabia, que regresar a Londres provocaría que su planes cambiaran dramáticamente...

CONTINUARA...


HOLA!

MIL GRACIAS POR SUS REVIEWS...

neidy, Oligranchester, Talia, ChrisK, luna, Ltty, WISAL, Julieta42, Annilina, Lisseth, Mayuel, eli, guest, guest, annie de madero, lucy, carolgranchester, guest, Vale de Grandchester, luz, Wendy...

Les agradezco sus palabras y tomarse el tiempo de comentar...

Espero les haya gustado el capitulo, esperare sus impresiones...

SALUDITOS