CAPITULO 20
Cuando su mente tuvo noción de la posición en la que estaba con Anthony siendo vista por Terry, Candy trató de apartarse rápidamente de los brazos del rubio. Fue un movimiento sutil pero decidido, dejándoles ver a todos los presentes en un lenguaje silencioso lo que sentía.
Aún así Anthony no la soltó completamente, la mantuvo sostenida por los hombros; mientras miraba con desafío a Terry. Ninguno de los presentes hablaba, todos estaban demasiado agobiados por las noticias del padre de Candy, que parecía debatirse entre la vida y la muerte.
- Candy, necesito hablar contigo –pronunció Terry con enojo.
Anthony contestó por la rubia, mucho antes que ella lo pudiera evitar.
- Creo que no es el momento, Terry. Debemos dejar descansar a Sarah y Candy. –Abrazó nuevamente a la rubia- Talvez sea momento que se retiren.
Era una afirmación explícita.
Anthony los quería lejos de la compañía de Candy. Terry enfureció aún más. Se iría hasta que Candy se lo dijera, no antes.
- Creo Anthony, que eso es algo que Candy debe decidir.
Ambos se miraban furiosos.
Aún no había sido dicha ninguna palabra por parte de Candy. Anthony seguía siendo su prometido y Terry su amigo; aunque la realidad de las cosas fuera totalmente distinta. Pero por alguna razón Candy había caído en un mutismo inexplicable. Se sentía ajena de su cuerpo. No prestaba demasiada atención a su entorno.
- Anthony –dijo Karen tratando de ablandar la situación- No veo el motivo por el que nos eches de aquí. ¿Hay algo que no sepamos? –dijo irónicamente
Anthony no era un tonto al que pudieran engañar fácilmente, pero no quería dar indicios de que sabía "algo" sobre Terry y Candy, no era el momento. Como Karen lo había dejado ver, no tenía motivos "aparentes" de echar a Terry y Karen del lugar. Para todos ellos eran amigos de Candy que la acompañaban en este momento difícil de su vida. Aún en contra de sus impulsos más primitivos, tuvo que aceptar la realidad y dejar que Candy decidiera si los quería o no junto a ella.
- De ninguna manera –trató de sonar tranquilo- Era solo una sugerencia, pudieran estar cansados. Si no desean irse aún, no veo porque tendría que sacarlos.
- Perfecto –dijo Karen sonriente- Terry, acompáñeme por un té para Candy. Creo que lo necesita mucho.
Terry parecía no querer moverse del lugar. Estaba sumamente molesto por la situación en la que se encontraba, él más que nadie merecía estar al lado de Candy. Pero no quería armar un escándalo en este momento. Era Candy la que debía terminar sus relaciones con Anthony, y hasta que esto sucediera debía permanecer distante. Como el amigo, se suponía que era.
- Vamos Terry –Karen prácticamente lo empujo- Acompáñame
Sin decir palabra alguna, acompañó a su prima a la cafetería del hospital para traer una bebida que tranquilizara un poco a la rubia.
- No creo poder soportar esta situación por mucho tiempo –dijo él después de haberse alejado lo suficiente
- Entiendo. –dijo Karen compresivamente- Pero por el momento, no tienes otra opción. No creo que sea el mejor momento para armar un escándalo. No con el Sr. White tan grave
- Lo sé –dijo desesperado- ¡Maldita sea! Lo sé muy bien…
- Tranquilo –dijo deteniendo su paso- No debes desesperarte. –Le tomó el hombro- Será solo por un tiempo, en lo que Candy termina definitivamente con Anthony. Tranquilízate, como lo veo, es lo mejor que puedes hacer.
Terry respiró sonoramente.
- Supongo que tienes razón, pero es que… -se pasó la mano por el pelo- No soporto verlo abrazarla y besarla como lo hace. No tiene derecho
- Jajaja
- ¿Qué? –Gritó- ¿Qué es lo que te parece tan gracioso?
- Que tu eres el amante… ¡recuérdalo! –Sonrió burlona- Recuerda que ella no ha terminado con él y tienen una boda a la vuelta de la esquina. Ante todos tú eres el que no tiene ningún derecho sobre ella.
- Gracias por tu apoyo. –Dijo irónico- Además, esa boda no se llevará a cabo. Ella es mi mujer y su compromiso con él es solo de palabra. Ella no lo ama.
- Bueno, eso lo sabemos tú y yo. Pero el resto del mundo no lo sabe. Así que debes mantener la calma. Ahora, será mejor que vayamos de una vez por todas por ese té. –Dijo reiniciando su camino- Así podremos regresar al lado de Candy.
Terry estuvo de acuerdo con ella. Mientras más rápido fueran por el bendito té, más rápido regresarían al lado de Candy.
OoOoOoOoOoOoOoOoO
Todo a su alrededor era confuso. Los sentimientos que la embargaban eran abrumadores. Observaba a las enfermeras y doctores, correr de un lugar a otro en el caos que se presentaba en la unidad que estaba internado su padre, pero ningún movimiento en particular llamaba su atención. Era como estar en el limbo. Le acababan de decir que su padre podría no sobrevivir de este paro cardíaco, y su mente no paraba de decirle que todo era su culpa.
- Candy
Era la tercera vez que Anthony trataba de hablar con la rubia, pero ella parecía estar muy distraída.
- Candy –la movió ligeramente- Amor ¿estás bien?
- No –dijo sin verlo- No estoy bien
- Talvez sea conveniente que fueras a descansar un poco. No darán noticias de tu padre hasta mañana temprano.
- Quiero quedarme aquí por cualquier emergencia. –dijo sin mirarlo.
- Candy, creo que Anthony tiene razón. Será mejor ir a casa a descansar un poco –dijo Sarah que de pronto parecía más serena. Venía de visitar a Charles que se encontraba en terapia intensiva.
- ¿Cómo está papá? –preguntó ella inmediatamente.
- Igual –dijo agachando la mirada- Pero coincido con tu prometido. Talvez sea conveniente regresar mañana temprano ya descansadas
- No. Puede surgir una emergencia –sentenció
- Es poco probable, preciosa. Será mejor ir a descansar un poco. Regresaremos mañana a primera hora.
Candy no quería apartarse del lugar bajo ninguna circunstancia, pero su madre y Anthony parecían tan seguros que sería lo mejor que empezó a considerarlo una opción. Talvez de esa manera tuviera la oportunidad finalmente de hablar con él y comunicarle sus decisiones. Era mejor hacerlo de una buena vez.
- Antes, me gustaría verlo –dijo empezando el camino hacia la habitación de su padre- No estaré tranquila sin velo antes de marcharnos.
- No es posible –dijo Sarah- Tiene las visitas restringidas
- Pero a ti te dejaron entrar
- Solo un momento, pero el médico me advirtió que sería la única visita que recibiría en la noche. Probablemente mañana tengamos acceso nuevamente y será tu turno de entrar. Ahora será mejor irnos a casa a descansar, Anthony –se dirigió al rubio- ¿podrías llevarnos a casa, por favor?
- Por supuesto –sentenció
- Entonces vamos.
Candy aún no estaba muy convencida de irse sin ver a su padre, pero talvez era lo mejor. Verlo haría que su decisión tambaleara y lo que más necesitaba ahora era convicción. Debía terminar su relación con Anthony hoy mismo.
- Pero… -detuvo su paso- Creo que no les avisamos a Terry y Karen que nos vamos.
- Talvez ya se fueron –afirmó Anthony
- No lo creo. Debemos esperarlos para despedirnos de ellos
"y para darme valor a lo que tengo que hacer viendo nuevamente a Terry", pensó
Antes que Sarah o Anthony objetaran lo dicho por Candy, Terry y su prima aparecieron en el pasillo proveniente de la cafetería.
- ¿A dónde se dirigen? –preguntó Karen
- Llevo a Candy y su madre a casa para que descansen un poco. Volveremos mañana temprano al hospital.
- Entiendo –dijo Karen- Entonces será mejor irnos tu y yo también, Terry. –se dirigió a su primo
Candy y Terry intercambiaron una mirada que decía más que mil palabras. Ella silenciosamente le pedía apoyo para lo que estaba por suceder y él de la misma forma le comunicaba cuánto la amaba. Ambos entendieron perfectamente lo que él otro quiso decir, por el momento no podría haber más contacto que éste. Debían ser pacientes, la presente situación no se prestaba a pregonar a los cuatro vientos lo mucho que se querían.
- Hasta luego, Candy. Vendré mañana a ver como se encuentra tu padre –la abrazó Karen
- Muchas gracias Karen. Agradezco mucho tu apoyo en estos momentos –le sonrió al separarse del abrazo
- Yo también Candy, vendré mañana con Karen -afirmó Terry- Todo saldrá bien
Muy al pesar de Anthony, Terry la abrazó. Hacia tan poco tiempo que no la tenía en sus brazos pero dadas las anteriores circunstancias parecían una eternidad. Aún no sabían cuanto tiempo transcurriría antes de volver a abrazarse de esta manera; así que aprovecharon el momento. El abrazo duró en distintas cantidades de tiempo para los presentes en este pasillo de hospital. Para Candy y Terry fue demasiado corto, para Anthony y Sarah, demasiado largo. A fin de cuentas, cada uno tenía sus motivos por lo que el abrazo de ellos les era tan incómodo.
- Gracias Terry –fue lo único que pudo pronunciar
Él le sonrió ampliamente, y pasó sus pulgares por las mejillas inundadas de lágrimas de Candy. Este movimiento tan íntimo provocó una gran furia en Anthony, pero como todos esta noche, se tuvo que aguantar sus impulsos.
- Bien –dijo aclarando la garganta- Será mejor irnos
- Estoy de acuerdo contigo Anthony. –dijo Sarah- Candy, vámonos
Le sonrió a Terry y Karen y emprendió su camino a casa.
Le esperaban momentos muy difíciles. Finalmente le diría a Anthony lo que su corazón guardaba.
o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o
El camino a casa de sus padres fue sorpresivamente rápido. Talvez era la ansiedad de lo que vendría o su angustia perenne por la delicada salud de su padre, no lo sabía con exactitud; pero en el silencioso auto de Anthony el trayecto le fue más corto que de costumbre.
- Llegamos –dijo él con una sonrisa
- Gracias por traernos a casa Anthony –agradeció Sarah
Anthony ayudó a bajar a ambas mujeres y juntos recorrieron el camino desde el auto hasta la puerta de la casa de los White.
- Gracias nuevamente –dijo Sarah- ¿Te veremos mañana en el hospital?
- Probablemente lo mejor sea recogerlas yo mismo en la mañana e irnos juntos al hospital
- Creo que es lo mejor. Anda hija, despídete de tu prometido antes de entrar a casa. Ha sido un día sumamente largo.
- No. Quiero hablar contigo antes que te vayas –dijo finalmente Candy- Necesitamos hablar
Anthony palideció ante las últimas palabras de la rubia. Por alguna extraña razón no tenía ningún interés en escuchar lo que sabía Candy le diría. Era mejor irse inmediatamente del lugar.
- Será mañana, linda. Hoy debes descansar un poco –sonrió
- ¡No! –Afirmó- Es mejor hablarlo de una buena vez.
- Candy –intervino Sarah- Es mejor como dice Anthony que descanses un poco. Mañana podrán hablar todo lo que quieran
- No mamá. Será hoy de una vez. Lo que tengo que decirte es importante –sentenció
Sarah volteó a ver a Anthony, al parecer Candy estaba determinada a hablar con el rubio esta noche.
- Mira Candy, ya es muy tarde. Mañana podremos hablar tranquilamente. Los nervios te hacen perder la paciencia, pero nada es más importante en este momento que descanses.
- Es verdad Candy. El día fue muy agotador. El cansancio te puede hacer decir cosas que no quieres en realidad –afirmó Sarah con una mirada penetrante
Esto no podía ser… ¡Estaba tan cansada!
Cansada de tener que hacer lo que hacer lo que todos querían cuando ellos decían. Cansada de la situación en la que se encontraba. Cansada de tener que ocultar sus sentimientos. Cansada… de esta vida.
- Por una vez en tu vida… respeta lo que yo quiero hacer. Tengo algo que decirte –le dijo Candy a Anthony
Anthony se sorprendió mucho con la actitud de Candy.
- Lo ves. Estás muy alterada –dijo con la mayor tranquilidad que pudo reunir- Sarah, será mejor que le des un calmante a Candy. Las emociones del día le están haciendo decir cosas que no siente. Te veo mañana, amor. Que tengan buena noche.
Sin decir nada más, Anthony emprendió su camino de vuelta al auto. ¡Era increíble! La había dejado con la palabra en la boca, una vez más.
- ¡Anthony! –Gritó- ¡Anthony! –empezó a caminar hacia él
- Detente Candy. Deja de hacer el ridículo.
- Tengo que hablar con él.
- Primero… tú y yo vamos a hablar.
El tono utilizado por su madre era nuevo. Nunca en sus veinticuatro años la había escuchado hablar de esa manera. Se detuvo y la observó.
- ¿Qué quieres decirme?
- Este no es el lugar. Entremos –la tomó de la mano- Tú y yo tenemos una conversación muy larga todavía.
Callada obedeció lo dicho por su madre y la acompañó hacia el interior de la casa. Tenía miedo de cambiar de opinión, por eso tenía que hablar con Anthony esta misma noche. Pero su madre, prácticamente se lo había impedido. Hablaría con ella y trataría con toda sus fuerzas evitar que lo que su madre le diría la hiciera flaquear en su decisión.
- Siéntate
Candy la obedeció una vez más. Como niña que recibiría un castigo se sentó y esperó lo que su madre diría. Observó a su alrededor. Todo había cambiado desde esta tarde cuando había llegado a informarles todo a sus padres, era verdad que todo seguía en su sitio; pero todo lucía distinto a sus ojos. Ahora el salón se parecía más a un cuarto de castigos y su madre, la mujer noble y sensible que siempre había conocido, en este momento se asemejaba mucho a un verdugo. Estaba a punto de escuchar el peor sermón que oiría en su vida.
- Necesitamos hablar
- Adelante, te escucho –trató de sonar fría
- Primero que nada, quiero decirte que todo esto es tu culpa. –afirmó sin inmutarse
- ¿Qué? –se levantó de su asiento
- Lo de tu padre. Que esté así de mal no es más que tu culpa. Tú tienes la culpa de todo, Candy
- No madre. No permitiré que me eches la culpa de algo que no estaba en mis manos evitar.
- Te equivocas. Todas las insensateces que dijiste esta tarde ayudaron a colapsar el agotado corazón de tu padre.
- No era mi intención provocar todo esto. Pero creí oportuno informarles lo que había decidido. Ahora me doy cuenta que talvez ha sido el más grande error de mi vida. Creí, estúpidamente, podía confiar en ustedes. Que como los padres amorosos que siempre conocí, apoyarían mi decisión y quisieran mi felicidad. Ahora veo lo equivocada que estaba.
- No me vengas con chantajes, Candy. Para el caso es lo mismo. Tú también nos fallaste. –La miró con enojo- Depositamos en ti nuestro futuro y así nos pagas.
- ¿De qué hablas? –dijo varios decibeles arriba de su tono normal
- ¡Qué estamos en la ruina! –Gritó- De eso estoy hablando. Tu matrimonio con Anthony nos ayudaría significativamente a nuestros problemas económicos. ¿No entiendes? –La miró a los ojos- Que rompas esta relación nos hundiría más en la miseria…
- No lo puedo creer. –rió irónica- Así que se trata de dinero. ¿Eso valgo yo para ti, madre? Mi felicidad es para ti una transacción comercial.
- No me vengas ahora con que no lo sabías
- ¡Por supuesto que no! –Gritó- Imaginaba que mi matrimonio con un Andley les traería dividendos económicos favorables pero nunca creí que era solamente eso. Yo decidí casarme con Anthony, porque en su momento pensé que a su lado sería feliz. No por su dinero. Nunca le haría semejante cosa a él.
Candy se dirigió furiosa a la ventana. Todo esto era el colmo. Sabía que sus padre nos pasaban por una buena racha económica, pero nunca se imaginó que todo lo del compromiso y boda con Anthony Andley, era una mera transacción monetaria para ellos.
¡La estaban vendiendo!
- No entiendes –Sarah comenzó a llorar- Si tu rompes tu compromiso con Anthony perderemos todo
- ¿A qué te refieres?
- La casa –levantó los brazos señalando la instalación- las propiedades, las acciones, el dinero… ¡todo! –Lloró más- Lo perderemos todo, Candy. ¿No te importa? –se sentó en el sofá llorando- ¿No te importa vernos en la ruina? ¿Te imaginas lo que provocaría en tu padre esa situación? ¡Lo mataría Candy! –Lloraba cubriéndose la cara con ambas manos- Este fue solo un aviso para lo que ocurrirá cuando Anthony nos quite todo. ¿No entiendes? ¡TODO! Todo… le pertenece a su compañía. Acabando ese compromiso no tendría piedad de despojarnos de todo. ¡Estaríamos en la calle!
Candy oía a su madre incrédula. Las palabras de ella se hundían en sus oídos llevándola a una de sus peores pesadillas.
- No creo que Anthony sea capaz de esto, mamá. –Se acercó a ella- Él es un buen hombre. Entenderá que a mi lado no será feliz. Encontrará a alguien que lo ame con la misma devoción. Estoy segura.
- ¡Eres una ingenua! –Se levantó con el rostro cubierto de lágrimas- Crees que para él será todo tan sencillo. Se enfurecerá. Su orgullo estará lastimado por tu abandono, más si se entera que lo dejaste por su socio. Querrá vengarse de todos nosotros.
- No lo creo –titubeó- Anthony no es así.
- No Candy, no te engañes. En tu mente ingenua, crees que él te dirá "Candy, no tengas pena. Gracias por cancelar la boda a tan pocos días" –se burló- Eres una estúpida. Él se enojará contigo, con nosotros, con todos los implicados.
Era verdad, todo lo que su madre decía era muy cierto. Seguramente Anthony no lo tomaría tan bien después de todo. Pero ella no permanecería a su lado solo para no enfurecerlo.
No lo haría.
No sacrificaría su felicidad junto a Terry por dinero. Era algo muy parecido a venderse.
- Talvez tengas razón. –La encaró- Pero aún si todo esto pasara no voy a dar marcha atrás. Me estás diciendo que debo casarme con Anthony por conservar el dinero que ganan ustedes de todo esto. No mamá. Te equivocas si crees que voy a dar marcha atrás a todo esto. –Se volteó y comenzó a caminar- Si tu no me apoyas –volteó a vela nuevamente- Como te dije en la tarde no me importa. Tengo a Terry, junto a él puedo soportarlo todo –dio media vuelta y se dirigió a la puerta.
- Candy… ¿Te das cuenta de algo? –Candy se detuvo- Nos estás cambiando por un hombre que apenas conoces. Nosotros te dimos todo en la vida, ¿y así nos pagas? ¡Me das vergüenza!
Esto si enfureció a Candy.
- ¿Me estás diciendo que tengo que pagarles lo que me han dado en la vida casándome con alguien a quien no amo? –La vio con rencor- ¡qué mal mamá! –Sus ojos se nublaron- nunca creí que tenía que pagarles algún día lo que me dieron de pequeña.
- No te hagas la víctima, que no te queda. Con esa estúpida decisión, no solo arruinarás mi vida, la de tu padre, la tuya, la de Anthony… también lo harás con la de tu "amado Terry".
- ¿Qué quieres decir? –Candy preguntó llorosa
- Que no solo arruinarás nuestra vida, que al parecer no te importa demasiado. También lo harás con la de Terry. ¿TE has puesto a pensar que sucedería con la sociedad que ellos tienen?
Candy tembló.
- Terry perdería mucho con la ruptura de esa sociedad. Su compañía es más pequeña que la de Anthony, seguramente se irían a la quiebra. Además de que miles de empleados perderían su empleo. ¿Lo habías pensado?
- No es justo, mamá –lloró- ¿Por qué me dices todo esto? –se acercó a ella- ¿De verdad tan poco me quieres? ¿Por qué en lugar de decirme todo lo malo que podría ocurrir, no me apoyas en mi decisión? –la encaró con el rostro lleno de lágrimas- ¿Por qué? ¿Tanto me odias? –le gritó
Entonces Sarah hizo algo que nunca antes había hecho, la golpeó. Candy sintió la furia de su madre en ese golpe sobre su mejilla. Adolorida, masajeó su rostro; mientras la observaba con rencor.
- Ahora más que nunca lo creo. En verdad me odias –Rió irónica- Quieres que me case con Anthony por dinero. Para ustedes no soy más que un objeto que venderán a un hombre rico que está dispuesto a pagar mucho dinero por mí. No te importa mi vida, no te importa mi felicidad. Lo único que te importa es seguir viviendo como hasta ahora, con los lujos y comodidades que estás acostumbrada. Felicidades mamá. Eres muy buena convenciendo a la gente de lanzarse al precipicio. Porque déjame decirte –lloraba, pero reía irónica- que eso es precisamente lo que voy a hacer; pero no te preocupes –rió aún más- es en sentido figurado. Tu pequeña mina de oro no se quitará la vida literalmente, aunque si lo hará de la peor manera. Me casaré con Anthony… y con eso mi vida terminará. Seré infeliz y desdichada por el resto de mi vida, pero no te preocupes –se carcajeó- tu tendrás tu casa, tus joyas, dinero, todo… todo lo tendrás, mamá –comenzó a llorar amargamente- Todo lo tendrás. Todo lo que a ti te importa estará presente. Todo mamá… todo lo tendrás. Yo seré desdichada, pero como eso no te importa en realidad –lloraba- Pues no veo porque debas preocuparte.
Se dirigió escaleras arriba a la que antiguamente era su habitación.
- Pero eso sí. –Dijo antes de subir el primer escalón- No pretendas que me ocupe del resto de preparativos para la "boda" –se rió- No lo haré. Será irónico que planeara mi funeral ¿no te parece? Porque estoy segura que eso será mi boda… mi funeral. Encárgate tú de todo, a fin de cuentas eso es lo que seguramente has venido haciendo estos días que he estado afuera ¿verdad?
Continuó subiendo las escaleras, impidiendo a su madre dirigirse a ella. Pero antes que terminara de subirlas le dijo algo más.
- ¡Felicidades mamá! Acabaste con mi vida…
Y con esto último, entró a su cuarto corriendo. Necesitaba llorar. Llorar amargamente, sola. Sin testigos. Nadie se enteraría de su amargura.
¡Nadie!
¿Por qué había regresado?
¡Era una estúpida! Comenzó a patalear en la cama, llorando de rabia y enojo. Se sentía traicionada. Usada. Sus padres la miraban como un objeto que podían vender al mejor postor. No les importaba su felicidad.
Se arrepentía de haber vuelto. Le hubiera hecho caso a Terry y hubieran permanecido más tiempo en Escocia. Los días allá habían sido tan lindos…
Rió con ironía. Por lo menos la vida le había permitido vivir algunos días en el cielo, antes de instalarse definitivamente en el infierno.
¡Odiaba a todos! ¡Odiaba al mundo! ¡Se odiaba a sí misma!
No hubiera regresado
Hubiera esperado más tiempo.
Lloraba sin parar, culpándose de todo. Todo era su culpa. Si no hubiese insistido tanto en volver y "dar la cara"… hubiera sido mejor fugarse con Terry e iniciar en otro lado. Sin importarle nada ni nadie. Pero ahora… sabiendo todo lo que acarrearía su rompimiento con Anthony no podría hacerlo. No podría dejar a sus padres… ¡Debería hacerlo!... ¡Pero no podía!...
Era una estúpida… ¿Por qué había regresado?
No dejaba de torturarse.
Debería seguir a su corazón y continuar con lo acordado, pero no podía. No podía hacerle esto a Terry. Su madre tenía razón. Él también sufriría, perdería todo. Perdería su empresa, todo… cientos de personas se verían afectadas por su decisión. Perderían su trabajo…
¡No era justo!
¿Por qué?... ¿Por qué? –gritaba
Talvez si hablaba con Terry y le explicaba todo… él seguramente la ayudaría con sus padres. Talvez… Anthony no reaccionara tan mal por la ruptura.
Talvez… tenía una esperanza…
¡Pero no!
Pero… como se lo diría a Terry… ¿cómo le diría que siempre mejor si se casaba con Anthony? ¡Lo mataría!... ¿Cómo podría decírselo?
Él le preguntaría porque había cambiado de decisión, ¿y qué le diría? Le diría que era una cobarde, que temía las reacciones de Anthony hacia sus padres y hacia el mismo.
¡No!
No podría decírselo así. No se lo permitiría. No le permitiría abandonarlo. Y ella deseaba que no se lo permitiera.
¿Pero… podrían soportar todo lo que se vendría después?
¿Y si Anthony se enfurecía tanto y le hacía daño a Terry?... ¡No! Anthony no era así… pero ¿y si…?
Las preguntas en su cabeza la torturaban. Sin darse cuenta el amanecer llegó y con el nuevo día venía un nuevo tormento. Decirle todo a Terry. ¡La odiaría! Y ella se lo merecía… por no luchar. Por acobardarse por lo que podría suceder. Pero, todo era tan confuso. Su madre había hecho un gran papel plantándole la duda en su cabeza. Necesitaba pensar. Pensar con calma y la cabeza fría.
¿Y sí hablaba con Terry?
Se levantó y con la misma ropa que tenía puesta bajó las escaleras y se dirigió a la calle. Tenía que pensar. Pero ya había pensando toda la madrugada… ¡No sabía que hacer! Se sentía sola, confundida, usada, traicionada.
Sacó su celular de la bolsa y marcó el número de Terry. No contestaba. Intentó nuevamente, pero tampoco contestó.
¿Estaría molesto con ella por lo de la tarde anterior?
¡Necesitaba hablar con él! Talvez… si llamara a Karen… ella podría decirle donde estaba su primo. Ellos se habían ido juntos.
Marcó el número, a la tercera tonada ella contestó.
- Karen
- Candy, ¿sucede algo? ¿Tu papá…?
- No, él está bien. Necesito hablar con Terry. –dijo agitada
- ¿Te sucede algo? Te oigo agitada
- Si… no… ¿Sabes dónde está?
- Durmió aquí en mi casa, pero se fue temprano. Lo llamaron de la oficina temprano. Al parecer finalmente se llevará a cabo el negocio que tanto deseo. Estaba sumamente feliz. –Dijo Karen emocionada- Creo que ahora si todo le está saliendo bien. Te tiene a ti y finalmente consiguió el negocio que tanto tiempo quiso. –sonrió
Estas últimas palabras hicieron eco en los oídos de Candy.
No podía hacerle esto a Terry. Él había luchado tanto por hacer crecer su empresa. Ahora contaba con gran expansión, gracias a su sociedad con los Andley. Pero si ella rompía con Anthony… todo se acabaría. Arruinaría su vida.
- Candy… ¿Estás allí?
- Eh… si. Gracias Karen. Lo llamaré a la oficina.
- De acuerdo. Más tarde pasaré al hospital para verte. Te quiero
- Yo también, hasta luego.
Colgó. Ahora estaba decidido. Todo dependía de ella… marcó nuevamente para localizar a Terry. Solo que esta vez lo hizo a su privado en la oficina.
- Grandchester –contestó
- Terry
- Candy, amor. Te he extrañado
Se le hizo un hueco en el estómago, pero estaba decidido
- Terry, necesitamos hablar.
- Sobre ¿Qué?
- No te lo puedo decir por teléfono. Puedo llegar a tu apartamento más tarde.
- Claro.
- Nos vemos allí.
- Por supuesto, te amo Candy.
Sin contestar, colgó la llamada. No tenía el valor de decirle que ella también. No después de lo que tenía que decirle.
CONTINUARA...
Hola!
Les dejo el nuevo capitulo de esta historia, espero les guste!
MIL GRACIAS POR SUS REVIEWS...
Rosy Jiménez: Mil gracias amigas por leer la historia! Si… a mi también me dan ganas de subirles de un solo todos los capitulo, pero así le quitaría emoción.. Jeje. Saluditos
Val Rod: hola! Se que te he hecho sufrir un poco con Anthony, pero no te creas… el no ha sufrido tanto que digamos, jeje… espera algo lindo para el también. Es grato tener la atención de una Anthony fan para esta historia que tanto quiero, mil gracias!
Mariita: si… tenia que regresar Anthony… para que todo se llevara a cabo. No te equivocas amiga… prácticamente obligaran a casarse a Candy con el. Bueno, sabemos que no se casa… pero aun falta saber, porque? Mil gracias por leer…!
Patty reyna: jeje… me gusta que me presionen, me ayuda a seguir presionarme a mi misma! Gracias por seguir la historia.
Talia: Estabas atrasada! Gracias por leer los capítulos de un solo… mil gracias por tu apoyo!
Oligrandchester: si… los padres tienen una poderosa (dinero, jejeje) razón para querer a Anthony y a Candy juntos. Terry es un caballero y no quiso "delatar" su relación con Candy frente a Anthony… me duele hacerlo sufrir!.. Gracias por tu apoyo!
EdbEll CuLLen: ese es el problema… la necedad de Anthony! Además de la indecisión de Candy… mil gracias por seguir la historia!
Candy20086: mil gracias por tus palabras! Me alegra saber que les gusta lo que escribo. Gracias por animarte a dejar un review. Gracias!
ChrisK: amiga… tienes las letras llenas de razón…! Gracias por tus palabras siempre! Agradezco tu apoyo.
LUZ GRANDCHESTER: gracias! Te agradezco que te animaras a leer mis letras y que te animaras a dejar un comentario! Espero que te guste lo que sigue. Saluditos
Luna: es verdad… la culpa será un factor importante en Candy… yo también sufro con lo que le esta sucediendo a Terry! Gracias por tus palabras…!
WISAL: amiga! Perdón por tu sufrimiento… yo también quiero llorar por lo que le sucede a terrybombon! Gracias por tu apoyo amiga! Saluditos
Carmencita: gracias! Si todo esta súper complicado, todo dependerá de la fortaleza de su amor. Mil gracias por leer!
Cinthya: ahora si me tarde! Jejeje. Perdón! Es verdad, Anthony sabe algo que aun no sabemos… mil gracias por tus palabras!
Lisseth: es verdad… hubiera sido lo mas sensato. Decirle de una vez por todas lo de la boda, pero ella esta muy confundida, la culpa la ciega. Gracias por leer!
Neidy: si… no debió dejarse abrazar, pero estaba muy afectada! Gracias por tus palabras siempre… agradezco tu apoyo! Saluditos
Mayuel: si… Karen influyo mucho en el autocontrol de Terry. Me dio risa lo de "se le junto el ganado", jejeje… no conocía ese dicho. Mil gracias por leer… saluditos hasta Venezuela.
Wendy: gracias amiga! Espero que hayas tenido unas felices vacaciones, te agradezco tu atención! Saluditos
Eli: gracias por tus palabras amiga! Me alegra que te este gustando la trama. Que estés bien tú también, saluditos
Dayana: si… querrá casarse solo por su padre. Mil gracias por tus palabras, agradezco tu atención! Saluditos
Janeth: amiga, es verdad… el correo es vital en todo esto, jejeje. Mil gracias por tu apoyo! Saluditos
Lucy: te agradezco infinitamente por leer la historia! Gracias por tu atención!
Sofía: gracias por leer, me alegra saber que te este gustando. Lo bueno es que ahora si dejo tu celular, dejar un comentario. Gracias por tu apoyo. Saluditos
Gracias por sus palabras, queridas amigas! agradezco su apoyo, infinitamente. Como siempre esperare sus impresiones...
SALUDITOS
