YAY! Otro chap! Dios, no quiero joder con mis notas de traductora (porque no soy la autora de este fi XD) así, que quieren un disclaimer o una advertencia, vean el capítulo anterior… OH, eso sí, déjenme avisarles que aquí la cosa se pone buena!

Capítulo XVII: Atóminco

Caminamos nuevamente por el pasillo hacia donde el shinigami residía. Mientras entrábamos pude oírlo… Amm su nombre comenzaba con… P ¿cierto? O algo así, no lo recuerdo. Bien, él se estaba riendo de algo que sin duda, no tenía gracia. "Y ¿tu cabeza está mejor?" preguntó una de ellos, la de color blanco, cuyo nombre tampoco recordaba.

Mello me empujó ligeramente con su codo, avisándome que me lo preguntaban a mí. "¿Ah? Oh sí… Estoy bien." me moví para quedar un poco detrás de Mello.

"Bien, estás 'descolgado' como los humanos dicen." Sus ojos escanearon el lugar "Ustedes dos estarán bajo estricta vigilancia por un tiempo y Mello, tú ya utilizaste todos tus beneficios con nosotros, pero ahora se te ese permitido proteger a este humano de…" hizo una pausa para buscar sus palabras "entidades supernaturales. Y en cuanto a los humanos que quieran asesinarlo o herirlo sólo se te es permitido intervenir como humano… sabemos lo que le hiciste a ese humano Elazar y no estamos contentos con ello y es por eso que te estoy dando esta única advertencia."

"Sí, lo sé." Respondió Mello.

"¡Los vampiros Misa y Higuchi los estarán observando a ambos hyuk hyuk!" el otro rió.

"¡Qué!" gritó Mello "¿No puede observarnos sólo L?" ¿Cuál es el problema con los dos que mencionó?

"Sabemos que él tiene ciertas…" pausó "actitudes paternales para contigo y quizá no te proteja como debe hacerlo… como lo hizo antes."

"Y-yo… entiendo…" ¿Por qué está actuando tan extraño?

"Pueden irse cuando sea que lo deseen." Dijo Rem.

"¿Qué hora es en el mundo humano?" cuestionó Mello. ¿Mundo humano?

"Sólo pasaron tres horas desde que tomaron a Matt."

"¿Qué hora sería?" Mello me miró. Entonces, sólo son las… ¿once de la noche? ¡Mierda, se siente como si hubiesen sido días!

"Las once." Respondí.

"Entonces supongo que deberíamos esperar un poco antes de irnos. Creo que todo esto estresó a Matt." Me observó de nuevo.

"Eso está bien. Pueden quedarse en el cuarto que utilizaban hasta que decidan partir." Dijo agitando su mano.

"Gracias." Mello me rodeó con su brazo y me sacó de esa habitación.

"¿Cómo puede ser tan temprano aún?" pregunté mientras regresábamos al cuarto.

"No estoy seguro de cómo explicarte, entonces sólo lo diré. Estamos en una… dimensión diferente."

"¿Dimensión?"

"Sí, el tiempo pasa mucho más rápido aquí. Estuve en esta dimensión por una semana y tú un día y medio." Sus agarre se ajustó a mi alrededor "Te extrañé." Apoyé mi cabeza en su hombro.

"Perdón por no haber podido- hacer nada por ti." Susurré.

"¿De qué hablas? Tú nos salvaste." Él apareció frente a mí "Shh." Empujándome contra la pared, cubriendo todo mi cuerpo con el suyo.

"Pfft ¡No puedo creer que hayas escogido a un humanos para pasar el resto de tus días! Nosotros los vampiros deberíamos unirnos con los de nuestra especie." Una chica rubia con un peinado algo extraño gritó mientras encerraba fuertemente a un hombre de cabello negro en sus brazos. Ella frunció sus rojos labios "¿Quién es este? ¿El segundo humano? ¿O acaso hubieron más desde que-"

"¡Cállate idiota! ¡Ese fue un error y ya sufrí por eso! ¡Por qué ustedes, Malditos no lo dejan de lado ya?"

"¡Porque es divertido ver cómo te retuerces cuando sea que él es mencionado!" La rubia rió histéricamente. Mello la miró, sus ojos se tornaban carmesí. "¡Oh, no empieces de nuevo! Sabes que soy más fuerte que tú." Ella cerró sus ojos lentamente, luego los abrió nuevamente para mostrar sus propios ojos rojos.

"Detente Mello." Ordené. Todas las miradas me captaron a mí con sorpresa. No puedo culparlos, yo también estaba sorprendido.

Él asintió "Vámonos." Me empujó frente a él nuevamente y me sacó del pasillo. Finalmente llegamos a la familiar habitación, Mello azotó la puerta. "¡Malditos!"

"L-lo siento si te hice ve… estúpido…" musité.

"No, hiciste lo correcto. Quién sabe qué habría hecho si no hubieras dicho nada." Él delicadamente me rodeó con sus brazos "De verdad te amo."

Inhalé profundamente captando su esencia a chocolate. Huele bien… "Ah hah…" sus brazos ganaron fuerza a mi alrededor mientras yo jugaba con sus cabellos con la punta de mis dedos. "Oh, tu cabello es hermoso." Pausé "Quiero decir… ¿Podrías… ahh-amm… Pensé que podríamos hacer algo más."

"¿Esta noche?" sonrió maliciosamente.

"Nos quedaremos aquí por un tiempo ¿Verdad? ¿Por qué no mantenernos ocupados?" me sonrojé ante mi propia sugerencia.

"¿Quieres que te…"

Mis ojos se entrecerraron "¿Qué persona en su sano juicio quería tus dientes allí abajo?" Mello rió con algo de volumen y sonó demasiado parecido a una chica. "Mello ¿Quién era esa chica?"

Paró de reír "Mi hermana."

"¡Oh sí! ¡L me lo había dicho!"

"¡Lo hizo! Ese bastardo, voy a-" Lo interrumpí con un profundo beso.

"¿Podrías… am…" ¿Cómo debería- preguntar? "Ah-am."

"Claro. Siempre estás excitado para ser un genofóbico."

"No yo- quiero decir, yo quería…" desvié mi mirada "hacer algo por t-ti."

Él enarcó una ceja "¿De verdad? ¿No estás asustado?"

¡Claro que lo estoy! ¡Jamás lo hice antes! "No."

Cerró uno de sus ojos para dirigirme una mirada inquisitiva. "¿En verdad no quieres que yo lo haga?" sonrió mostrándome sus colmillos. Le fruncí el ceño. "Está bien, está bien… sólo bromeaba. Si quisiera morderte, no sería allí." Se inclinó a mi cuello. "¿Puedo?"

"¿Tienes que preguntar?" sus colmillos tocaron mi cuello y mordí mis labios.

"No me refiero a eso, tonto." Me empujó al suelo y sostuvo mis brazos arriba de mi cabeza. Me besó rápidamente y luego preguntó "¿Puedo quitarte la ropa?"

"¡Yo-! Pero yo- ah." No podía mirarlo, era tan vergonzoso, entonces enterré mi rostro en su camisa "Supongo. No es como si jamás me hubieses visto ya… si colocas todos las piezas juntas."

"Hmm esa es una buen imagen." Ronroneó. "Sin embargo aún no vi todo de ti… y por supuesto que también me quitaré la ropa para ti." Pareció estar negociando conmigo "Hey, es cierto, tú jamás me viste desnudo. ¿Qué clase de nov- compañero fui?" hubo una larga pausa "Te lo estoy preguntando."

"Oh, ah-" ¿Cómo dices 'perfecto' sin sonar estúpido o cursi? "atómico." Dije finalmente.

"¿Eso es malo?"

"¡N-no, es bueno!" probablemente no la mejor manera de describirlo para él… ¿Debí haber dicho sólo 'perfecto'? "Eres tan" callé por varios segundos "bueno para mí."

Él cerró sus ojos y se inclinó hacia mi pecho. Lentamente bajó la cremallera de la chaqueta que yo estaba utilizando, besando mi pecho suavemente. "Si quieres que me detenga, dilo."

"Bien." suspiré.

"Lo digo en serio. No continúes si no lo deseas." Mordió el mismo lugar que acababa de besar haciéndome temblar. Saqué mis brazos de las mangas y con ellos rodeé su cuello. Mello se apartó de mí un segundo para remover su propia camiseta. Lo liberé con mis brazos para ayudarlo, pero la prenda ya no estaba.

"Te mueves muy rápido." Musité "Quiero verte… quítate a ropa."

Mello sonrió "Está bien." él lamió mis puntos logrando que emita un bajo gemido de placer.

"¡Ngh Mell!"

"Iré primero esta vez." Se sentó poniendo sus manos en su cinturón para deshacer los botones y bajar el cierre con rapidez. Se quitó los pantalones y colocó su mano en mi entrepierna.

"C-continúa." Apenas susurré.

Cerró sus ojos, asintiendo ligeramente, mientras desabotonaba mis jeans. Sentía como si mi corazón estuviese a punto de explotar de tan fuerte que latía. ¿Por qué estoy tan nervioso? Él me vio cambiándome antes y antes de eso vio mi… Oí un sonido y luego una pausa "¿Quieres que siga?" descendí con mi mirada para notar mis pantalones ahora abiertos.

"Yo… sí." Sostuvo mis jeans con sus dedos llevándolo más abajo. Regresé mi mirada a él, sintiendo cómo mi corazón se congelaba mientras deslizaba su mano desde mi rodilla hacia mi pelvis otra vez. Sentí mis ojos abrirse en horror, todo mi cuerpo comenzó a temblar y sentí mis piernas, sin que se los ordene, patear a Mello justo en el estómago mientras gritaba "¡Detente!"