Disclaimer: Los personajes y lugares presentes en la historia a continuación no me pertencen, sino que son propiedad de J.K. Rowling. Yo escribo esta historia sin fines de lucro.
Mi Bella Bruja
Capítulo 26
Malfoy llevaba todo el día de un humor de perros, cada vez que Nott decía algo, Malfoy respondía con un sarcasmo o un insulto. Casi parecía ladrar en lugar de hablar. Durante todo el día Nott lehabía hablado con mucho cuidado, para evitar que su amigo se enojara más. Durante la tarde, Malfoy pareció calmarse un poco, y se instaló en el living a leer el periódico.
"Me alegro de que Granger se vaya a París, así no voy a tener que ver su malagradecida cara una y otra vez en el Ministerio", pensó Malfoy, fingiendo que leía el diario que tenía ante sus ojos. No pensaba dejar traslucir lo que pensaba. "No quiero verla de nuevo", se repitió, como intentando convencerse de eso era verdad. "No quiero ver sus enfados, ni sus tonterías", su frente se arrugó al recordar las numerosas peleas que había tenido con ella. "Aunque tengo que reconocer que voy a extrañar conversar con ella, nunca he conocido a una mujer tan inteligente como ella." El último pensamiento pasó por su cabeza contra su voluntad, y él lo desechó con un movimiento de la mano, irritado. "Menos mal que no hay nadie como ella, con dos como ella me volvería loco."
Nott se fijó en los gestos que hacía su amigo, y frunció el entrecejo. Suponía lo que estaba pasando por la cabeza a Malfoy, y no sabía qué hacer con eso. Hacía un tiempo que sentía que algo pasaba entre Hermione y Malfoy, pero al ver el humor del que había llegado Malfoy la noche anterior, después de hablar con ella, deducía que habían peleado. Y debió haber sido una pelea seria, especialmente si Decidió que debía preguntarle a su amigo qué le estaba pasando. Entró al living y se sentó en el sillón junto al de Malfoy.
—Draco, ¿por qué no dices qué te pasa? Llevas todo el día de mal humor —le preguntó, mientras Malfoy levantaba la vista del diario —. ¿Tiene algo que ver con Hermione? ¿No estarás enojado porque ella se va hoy a París?
—¿Con Granger? ¿Cómo se te ocurre? Claro que no —respondió rápidamente Malfoy. Nott levantó las cejas, dejando claro que no le creía. —No me mires así, ¡es Granger, por Merlín! La sabelotodo, soy-mejor-que-tú Granger —declaró Malfoy, ante la mirada incrédula de su amigo, se notaba a las claras que Nott —. Aunque, tengo que reconocer que creo que me he acostumbrado a ella… pero sólo un poco.
— ¿Un poco? De verdad, crees que soy estúpido —le dijo Nott con sarcasmo, haciendo que Malfoy apretara los labios con firmeza —. Si sólo te hubieras acostumbrado a ella, no estarías así. Te guste o no, ahí hay algo más. Pero si quieres engañarte, es problema tuyo —agregó, levantándose del sillón donde se había sentado.
—Espera, Theodore —dijo, levantándose y dirigiéndose a su amigo —. Pongamos el caso hipotético de que… —Malfoy dudó unos segundos antes de completar la frase —yo sintiera algo por Granger. ¿Qué debería hacer? Digo, ella se fue a París esta mañana —Nott sonrió ante la casi-confesión de su amigo, mientras Malfoy insistía en mantener la cara impasible, disimulando todo lo que estaba pasando por su cabeza. ¿Por qué Nott sonreía de esa forma?
—Bueno, si ese fuera el caso, yo te diría que fueras tras ella y le dijeras lo que sientes —contestó Nott —. Es cosa de ir al Ministerio y pedir que te preparen un traslador, no es muy caro, y te aseguro de que puedes pagarlo. Creo que es en el Departamento de Transportes Mágicos, en la Oficina de Trasladores…
Nott no alcanzó a terminar completar esa frase, Malfoy salió disparado por la puerta del departamento, ante la mirada sorprendida de su amigo. Nott se encogió de hombros al verlo y se dirigió a la cocina a prepararse una taza de chocolate caliente, se la había ganado.
-o-
Hermione metió las manos en los bolsillos de su chaqueta, mientras paseaba por la orilla del Sena, en dirección al Museo del Louvre. Llevaba sólo unas horas en París, pero se sentía como si llevara años en la ciudad, mientras respiraba el aire parisino. Inspiró y exhaló profundamente. No podía creer que estaba ahí, en París. Se sentía como soñando, y temía despertar en cualquier momento y darse cuenta de que sólo había sido un sueño.
El embajador le había dicho que aprovechara su primer día en París recorriéndola, y que la esperaba al día siguiente en la embajada. Le encantaba esa ciudad, con sus parques y su aire bohemio. Respiró hondo, apoyándose en la barandilla del pont du Carrousel y admirando la espléndida vista que tenía ante sus ojos. Todo su esfuerzo de los últimos meses había valido completamente la pena. Y sin embargo, había una gota de amargura que parecía empañar toda la alegría que debía estar embargándola.
"Y no tendré que ver al arrogante de Malfoy", pensó ella, acomodándose el pañuelo que llevaba al cuello. "Es lo mejor, aunque esté enamorada de él, lo nuestro nunca habría funcionado… somos totalmente distintos en todo sentido", suspiró, separándose de la baranda y volviendo a caminar. "Tengo que olvidarme de él, tengo que hacerlo".
De repente, una figura al otro lado del puente llamó la atención de Hermione. A la distancia podía ver que se trataba de un hombre joven y bastante alto, que le parecía familiar. Un grupo de personas se atravesó entre ellos y Hermione lo perdió de vista. Sin que ella supiera por qué, le parecía que saber quién era él se había transformado en algo extremadamente importante para ella. Cuando el grupo de turistas se hubo alejado, Hermione vio que la figura había desaparecido y el alma se le fue a los pies. Una idea se le vino a la mente. ¿No era Malfoy? Descartó esa idea rápidamente, ¿qué hacía Malfoy en París?
La joven se quedó helada, mirando hacia todas partes, como si Malfoy estuviera escondido tras un árbol y fuera a salir en cualquier momento diciéndole que todo había sido una broma. Pero nada de eso pasó, y Hermione no sabía qué esperar qué estaba pasando con ella. ¿Podía ser que Malfoy le importara tanto que lo estaba viendo en todas partes? Se estaba volviendo loca, ¡por Merlín!
Miró su reloj, eran las seis y media. Según el mapa que había examinado al llegar al pequeño departamento que le había conseguido la embajada, no estaba muy lejos de la Torre Eiffel. Quizás podría ir ahí y admirar la vista aérea de la ciudad. Tal vez así dejara de pensar en el insoportable de Malfoy, que parecía estar invadiendo sus pensamientos sin siquiera pedir permiso. Intentando calmarse, empezó a caminar hacia la Torre; según el mapa que había tomado de una estación del metro, no estaba muy lejos.
-o-
Malfoy observó la vista que se extendía frente a él, con una sonrisa en los labios. Llevaba apenas unas horas en la ciudad, y no había dejado de buscar a Granger. No sabía exactamente lo que le iba a decir, pero suponía que las palabras acudirían solas, llegado el momento. Pero cuando la había visto en el puente, no se le había ocurrido qué decir. Recordaba las peleas con Hermione, y también recordaba lo agradable que podía ser bailar con ella. Granger era una contradicción con patas, y no podía saber cómo iba a reaccionar al verlo. Aprovechando que un grupo de turistas se atravesó en el camino, desapareció entre ellos.
"¿Quién diría que Draco Malfoy se iba a quedar sin palabras?", casi podía escuchar a Theodore burlándose de él. Pero nadie podría decir que el mismísimo Draco Malfoy era un cobarde, y él iba a solucionar ese problema inmediatamente. Aunque no sabía que pasaría, no podía ser peor que la incertidumbre. Finalmente lo había admitido, Hermione Granger era una mujer diferente y por eso le atraía como nadie. Se había acostumbrado a tenerla cerca, a pelear y a conversar con ella; se había acostumbrado a esos pequeño gestos que delataban cuando ella estaba a punto de estallar, cuando se estaba conteniendo para no saltar de alegría; había aprendido a apreciar todos esos pequeños gestos, y no se había dado cuenta de cuando había empezado a extrañarlos.
No sabía si Granger lo había visto, pero tenía la leve impresión de que sí lo había hecho. Vio como la joven tomaba la dirección que llevaba a la torre Eiffel. Ese era el momento de actuar, se dijo a sí mismo, escondiéndose en un callejón oscuro antes de desaparecer.
-o-
Hermione levantó la vista, asombrada por la estructura que se alzaba frente a ella. Siendo el lugar más turístico de la ciudad, estaba tan lleno de gente como cabía esperar. Una larga fila estaba formada ante las boleterías del monumento, y Hermione suspiró ante la sola idea de hacer una cola tan larga.
Y entonces, lo vio de nuevo. La misma figura que había visto en el puente hacía un rato. Pero ahora podía ver los rasgos del joven con claridad, y estaba segura de que quien estaba parado frente a ella, era el mismísimo Draco Malfoy.
Hermione se quedó estática en donde estaba, mientras miles de pensamientos volaban por su cabeza. ¿Malfoy? ¿Qué hacía ahí? Tenía claro que en algún momento los comentarios arrogantes y la actitud de "soy-genial-y-lo-sabes" le habían dejado de molestar, pero no podía decir cuando había sido; y tampoco podía decir cuando había empezado a gustarle ese lado ligeramente ácido e irónico, que revelaba una inteligencia por sobre la media y un sentido del humor bastante interesante. Malfoy se alejaba mucho de lo que ella habría considerado su ideal, pero de repente, la idea de no volverlo a ver se le hizo insoportable. ¿Estaría enamorada de Draco Malfoy?
Mientras ella luchaba contra sí misma, Malfoy se acercó unos pasos, dejando apenas unos metros de separación entre ambos. Y a pesar de que estaban rodeados de personas, Hermione tuvo la impresión de que ambos estaban solos.
—¿Y bien, Malfoy? —Logró decir Hermione, unos segundos después, apenas pudo hablar de nuevo —. ¿Qué se supone que tengo que hacer ahora? ¿Correr a tus brazos? —Añadió, recuperando de golpe todo su valor y mirando a Malfoy a los ojos.
Malfoy esbozó una sonrisa al escuchar las palabras de Hermione. Esa era Granger, dispuesta a tener siempre la última palabra, daba lo mismo cual fuera el tema en discusión. Y eso le encantaba, por Morgana.
—Eso lo dejo a tu elección, Granger —contestó él, sin dejar de sonreír de esa forma que hacía que Hermione dudara entre abrazarlo o golpearlo con todas sus fuerzas.
Hermione sólo sonrió.
FIN
¿Qué les pareció el final? Lo dejé así, porque me pareció que pegaba mejor con la historia que el primer final pasteloso y cursi que había escrito. Draco y Hermione no son una pareja convencional, por lo que no puede tener un final convencional, ¿no creen? Espero que les haya gustado, yo disfruté mucho escribiéndola.
Y ahora, los agradecimientos de rigor:
Deirdre O'Cloverfield, sailor mercuri o neptune, Hechizada517, irenelove2, Adalara, Toomuchme, adrmil, dwells, I-love-the-Sweet-Irony, tormenta oscura, karina349, ImjustMaria, Troya, estefa1523, Rowina Ravenclaw, ritsuka10, ConAmor, Caroone, VeSiHer, Patzy, Lorena, Shiraze Tao, Hope Withesoul Snape, Katherine, elenaa, dana-weasleygranger, anon, ValeFelton, NICE, Mantcora, ZhirruUrie, EM Granger, Alguien que lee, Mama Shmi, crazzy76, Stephany Falcn, Pam Malfoy Black, Unplugged, danae y jesica-haruzuchia: ¡Gracias a todas por los reviews, las palabras cariñosas y el ánimo que me dieron para seguir escribiendo!
89cheshire, anges80, aniali1234, barloow, bb-sly, brenda p, Brianda Cullen, CADF, catagranger, ch3rr1m7, dana-weasleygranger, Gwenog Black Jones, harryandale, Hermiwg, jennyhale, jesica-haruzuchia, Juli Ramos, KUBL, madeleinemarivop, michi nolet, nina92, ninarickman, Ross severus cullen, Rossy Adamantis, Schatzie0713, Selene de Tracia, Shiraze Tao, Sofia hernandez, Srta de Malfoy, Tany Black, XiMee, yoxo, zzamantha, ArdidB, ArelyM, Aya001, barbiieRubia, Beatrix Malfoy, Blue Uchiha, Bookz24, estoy en wonderland, GFMalfoy, Gisa1987, Hanhermy, Isabella Anianka Black Zabinni, Jedahomy, Mimiru-chin, minerva91, msole64, NaSaNo, nena10124, Queen-Of-The Shadow, rochy true, sammymalfoycullen, Schatzie0713, Selenya Black, varonesa y yequita: ¡Gracias por las alertas/favoritos! También me dieron ánimos para seguir escribiendo.
Y por supuesto, muchas gracias a quienes leen desde las sombras. ¡Sé que están ahí!
¡Hasta la próxima historia!
Muselina
