Disclaimer: los personajes y parte de la trama son de Yana Toboso (si fueran míos Ciel no hubiese terminado siendo un demonio y Sebastián sería MI mayordomo), lo que reconozcan no es mío.
Una Chica... ¿Endemoniadamente Buena?
Cap. 2 Una Chica, Doble Sentido.
Un Ciel "vacío" y sin memoria se pasea por los pasillos de la mansión Phantomhive. Una chica bastante diferente llega desde Londres o tal vez mas lejos. Un secreto guardado por trece años decide salir a relucir. La venganza que quiere surgir, esta vez ejercida por otra persona. Como dicen: "La venganza es un plato que se sirve dulce y frío"
−Aléjate de mí− dijo ella soltándose las sienes y dejando ver sus ojos…
Sus ojos, aquellos ojos que sólo podían reflejar una ira y un poder inimaginable, por lo menos para un simple mortal. Ojos rojos mostrando sólo dos grietas como pupilas, esos ojos que podían significar el fin de cualquier ser viviente con un alma.
−Aléjate de mí− repitió− no quiero que me toques.
−Necesito ver la marca, con mayor detenimiento− respondió el mayordomo tranquilamente− usted dijo que quería saber qué era.
−Pero… pero… está bien…−dijo la morena. Ciel sonrió, sabía que con eso Sebastián podría convencerla, nunca fallaban sus métodos de convencimiento, eran a prueba de todo.
Sebastián se acercó sigilosamente hasta ella y con cuidado tomó la mano de la chica, la cual estudió por un momento.
−¿Entonces?−preguntó impaciente la chica.
−Parece ser… ¿en serio no sabe nada acerca de lo que significa?
−No, sólo se que es un símbolo satánico usado en muchos cultos de magia negra− contestó con un brillo de inteligencia− por eso lo escondo.
−¿Y tus padres? ¿qué sabían de esto?
−Sabían que significa, es decir, lo que dije anteriormente, pero no tienen idea de porque lo tengo. Yo fui adoptada, así que no sabían lo que era, más bien no creían que fuera algo malo hasta que… intentaron bautizarme, podrán creer que estoy loca, pero aunque era una bebé, lo recuerdo perfectamente. Luego intentaron exorcizarme, pero tampoco lograron nada. Mis padres, para protegerme y creo que también proteger a los demás, decidieron apartarme de la vida social por estar "enferma" y …− terminó de decir con un nudo en la garganta y los ojos con lágrimas que deseaban salir.
−Esa marca es… significa que eres un demonio− dijo Sebastián sin poder evitar la trágica expresión de la chica−, un demonio a medias, o cómo se hacen llamar "demonios en crecimiento", hijos directos de otros demonios, mantenidos en forma humana por alguna razón; a cierta edad los sentidos y reflejos demoniacos se desarrollan con el cuerpo, hasta que se convierten en adultos, inmortales y capaces de cambiar intencionalmente de forma. Al final del proceso, la marca termina de oscurecer− terminó diciendo mostrando la marca que lo identificaba del resto de los demonios.
La niña lo miraba perpleja, se había quedado atrapada en "significa que eres un demonio". Ciel rió para sus adentros, había sonado como la charla de los bebés que su mayordomo había terminado dándole; él había creído en el cuento de las abejitas por los primeros diez años de su vida, Sebastián había prometido durante la creación del contrato nunca decir mentiras, fue una de las primeras cosas que él desmintió junto con Santa Claus y el hada de los dientes. Su cara había quedado más o menos así, pero esto era diferente, la acababan de decir a la chica de trece años que había nacido siendo un demonio y qué no lo había sabido durante todo ese tiempo, a él sólo le habían dicho como llegaban los bebés al mundo.
Lady Mairie estalló en carcajadas, unas estruendosas risas− y hasta maquiavélicas− salían sin control de ella, mientras que las velas de cada lámpara en la habitación empezaban a encenderse y apagarse, también sin control.
−Señorita− interrumpió Sebastián− le agradecería no reírse de ése modo, en ésta etapa cualquier emoción fuerte y repentina podría liberar una gran cantidad de poder, lo cual podría causar algo mayor que un simple parpadeo de luces, sin decir más peligroso.
Instantáneamente la chica dejó la risa e intentando componer una cara seria dijo:
−Lo siento…− intentó seguir conteniendo la risa−había pensado en todas las teoría que habían hecho acerca de esto. TODAS. Y luego vi sus caras de confusión y fue todo un poema−una última carcajada salió de su boca, apagándose así todas las lámparas en la habitación y rompiendo la taza té Haviland en la cual Lady Mairie había tomado té la última vez− otra vez, lo siento− dijo apenada con un hilillo de voz−.
Con tan sólo un chasquido, Sebastián encendió las luces que por accidente se habían apagado y la taza, que se encontraba en el suelo, hecha guijarros, fue levantada y en su estado natural, como si nunca le hubiese pasado algo.
−No hay problema− dijo Ciel volviendo a hacer acto de presencia− ¿que sería si el mayordomo de la familia Phantomhive no pudiera hacer este tipo de cosas?
−Tal vez con tus sirvientes…− la morena rió por lo bajo.
Sebastián sonrió, si, los sirvientes eran bastante…¿inquietos?, no había problema que no hubiesen causado ya, desde pequeños, como dejar quemar la comida o quebrar una pieza de la costosísima vajilla, hasta incendiar el jardín completo. Sin embargo sus propósitos eran mas que sólo limpiar, cocinar o arreglar el jardín, su verdadera tarea era proteger a su Joven Amo y a la mansión de cualquier peligro.
−Hmp, ya es tarde, tendré que apurarme si quiero terminar la cena a tiempo− se dijo a sí mismo el mayordomo saliendo del salón principal.
−Por cierto, Lady Mairie…−comenzó a decir Ciel.
−Oh, por cierto, no tienes que llamarme Lady Mairie, los conocidos suelen llamarme sólo Mairie o Mary o… puedes llamarme como quieras.
−Bien, Lady Mairie− dijo Ciel al notar por la cara de la chica que ésta no gustaba el que la llamasen por título− ¿piensa regresar a Londres esta noche?
−Er… eso pensaba− dijo mirando a la ventana−pero el sol ya ha bajado bastante ¿cree usted que sea seguro viajar de noche?
−Entonces le diré a mi mayordomo que acomode una de las habitaciones de huéspedes.
−Pero… supongo que no es seguro viajar de noche.
−¿Desea llamar a sus familiares para informarles que no llegará esta noche?− preguntó el chico viendo la inseguridad de la joven.
−Supongo, no les gustará la idea, pero no se puede hacer nada− mentía, sabía que a sus tíos no les importaría, sabía que ellos sólo la dejarían hacer lo que quisiera, que la única razón por la que ella se encontraba allí, en Londres con sus tíos, era porque había una herencia de por medio, si ellos la cuidaban y se convertían en sus padres sustitutos recibirían ellos la herencia, y luego, cuando murieran, ella al fin la obtendría.
Eso la hizo pensar en lo que menos quería, ella era un demonio y tenía todo el poder necesario para… para…
Sacudió su cabeza, no podía pensar en esas cosas, ella era una "linda" niña, no debía llenar su cabeza con malvados pensamientos, con vengativos planes.
−Joven Amo− dijo Sebastián interrumpiendo los pensamientos de Mairie− la cena ya está lista ¿desea comer ahora mismo?
−Si, estoy seguro de que la señorita también querrá ¿estoy en lo cierto?− preguntó a la morena que se hallaba sentada en una de las poltronas.
−Oh, si.
−Y, Sebastián−dijo interrumpiendo la salida de éste− arregle una habitación para la visita.
−Como desee, Joven Amo− dijo haciendo una reverencia y saliendo del salón.
Un silencio incómodo se precipitaba ante ellos cuando Lady Mairie dijo:
−Creerás que es una estupidez− comenzó−pero me incomoda la idea de dormir en compañía de un demonio.
La cara de Ciel cambió de colores, pasó por un blanco enfermizo al malinterpretar el comentario de la chica y luego se tornó completamente roja, su expresión había delatado sus malos pensamientos.
Lady Mairie, de forma distraída y desvergonzada, le sonrió, haciéndole creer que aquello había sido un deliberado juego de palabras; aquella chica podía verle la gracia a la vida y a la ironía, pero de igual manera brillaban sus ojos de forma deprimente, seguro habían pasado tantas cosas en su vida…
Ok ok... después de todos los arreglos que le hice siento este capitulo tan vacio y tan... tan... como sea, ya lo tenía guardado desde hace un tiempo, no había podido escribir mas (examens, examenes, examenes y... ¿que mas? oh, si, mas examenes). Dejen reviews! no saben lo que alegra el llegar y ver en el correo el mail que dice que hay reviews además, no sé si ya lo dije (obvio que lo sé) le daré un gatito a un Sebas-Chan 3 para que lo esconda de su amo alérgico en su armario por cada rr que reciba.
Gatitos para Sebas: todavía van 0.
~Dani ^^
