Disclaimer: los personajes y parte de la trama son de Yana Toboso (si fueran míos Ciel no hubiese terminado siendo un demonio y Sebastián sería MI mayordomo), lo que reconozcan no es mío.


Una Chica... ¿Endemoniadamente Buena?

Cap. 5 Esa Chica, Confundida.


Un Ciel "vacío" y sin memoria se pasea por los pasillos de la mansión Phantomhive. Una chica bastante diferente llega desde Londres o tal vez mas lejos. Un secreto guardado por trece años decide salir a relucir. La venganza que quiere surgir, esta vez ejercida por otra persona. Como dicen: "La venganza es un plato que se sirve dulce y frío".


−Ciel…−repitió la chica esta vez con un tono dulce en su voz− ¿Quién es ése patán?

−No sé de quien hablas− respondió el chico recordando a Lady Mairie, a quién él mismo había confundido con un chico al momento de conocerla− ¿No hablas de…?

−Lo siento, −interrumpió la rubia− sólo te pregunto porque me preocupa, no quiero que existan malas influencias alrededor tuyo, no quiero que te dañen. Pero si no me quieres contar…−la chica bajó la mirada con una mueca de preocupación y dijo casi para sus adentros: −… no será la primera vez.

Aquella última frase había hecho reinar el silencio en el estudio, pero antes de que el chico pudiese dar una respuesta, Elizabeth, cambiando repentinamente de humor a uno más alegre dijo:

−Ayer, mientras paseaba por la ciudad pasé por la nueva casa de costura de Nina Horpkings y ¡vi unos trajes que se me parecieron tanto a ti!

El chico la miró confundido, últimamente Lizzie se había comportado así, de una forma susceptible y volátil. Cambiaba de emociones de forma rápida y drástica.

−Suena interesante, tal vez vayamos algún día− con Elizabeth había tomado la costumbre- la mala costumbre- de nunca darle un "no" como respuesta, ya que solía llorar frente a todos, sin importar quiénes fueran−.

Elizabeth sonrió y buscando un atisbo de sonrisa en los labios de su prometido, se topó con la misma faceta fría y dura que solía llevar desde hace dos años, pensó en que una de las cosas que más quería ver en su vida era la contagiosa sonrisa que tenía, de nuevo.

−Sé que es algo temprano− dijo Sebastián al ver el silencio que se volvía crear− pero ¿no desean tomar el té de media mañana?

− ¡Que grandiosa idea Sebastián!− exclamó la joven ante la idea− Hiciste dulces ¿verdad?− y volteándose hacia Ciel, agregó: − los dulces de Sebastián son los mejores en toda Inglaterra, no existe alguno mejor.

−No tiene que decir eso, mi lady− respondió sonriente ante el halago− después de todo, yo sólo soy un humilde sirviente.

−Sebastián, invita también a Lady Mairie− ordenó el chico.

−Por supuesto, Joven Amo− obedeció el mayordomo con una reverencia−.

Mientras bajaban las escaleras hasta la primera planta, Elizabeth, confundida y tal vez con un poco de celos, le preguntó a su novio:

−Por cierto, ¿quién es Lady Mairie?

−Ella es… una subordinada por parte de la empresa−respondió dudoso el chico, preguntándose qué debía decir y qué callar−.

Con una ceja en alto, Lizzie continuó bajando las escaleras de forma silenciosa hasta el comedor, donde los esperaba un banquete de dulces y té.

− ¡Todos se ven tan deliciosos! No sé cuál quiero comer− exclamó la joven al ver los diversos bombones y pastelillos apilados ordenadamente en las bandejas sobre la mesa−.

−Le recomiendo no comer demasiados− dijo el mayordomo− le puede doler el estómago.

−Lo intentaré− respondió la chica con una risa entre dientes−.

Mientras la chica se sentaba dispuesta a comer el dulce festín frente ella, Lady Mairie llegó al comedor y susurró a Sebastián:

− ¿Para qué me ha llamado el Conde?

−El Joven Amo quiere que vaya y tome un té con ellos− respondió el mayordomo−.

La morena vio a la pareja hablar y al notar a la rubia con la que se había topado esa mañana, se sonrojó y dijo:

−Creo que no es muy buena idea…

−Buenos días, Lady Mairie, por fin ha llegado− dijo Ciel al verla− venga y disfrute un maravilloso té con nosotros.

Mairie caminó lentamente hasta la mesa y saludó a los jóvenes.

−Buenos días, Conde y compañía− dijo tímidamente−.

−Ella es Lady Elizabeth− presentó el chico−mi prometida.

−Aww ¡¿Pero no es tierno? Que linda pareja hacéis…−Lady Mairie se interrumpió a sí misma, exclamar aquello había sido una falta de educación, aquella no era una muy buena forma de presentarse menos después de lo ocurrido en la mañana−… Disculpen.

−Entonces… Lady Mairie ¿no?− comenzó a decir Elizabeth− no tienes cara de ser inglesa ¿de dónde eres? Coméntanos un poco sobre tu vida− continuó educadamente mientras la invitaba a sentarse en una de las acolchadas sillas−.

−Bueno… nací y crecí en América, hace menos de un año me mudé para Londres con mis tíos y… aquí estoy− respondió insegura−.

Se escuchó el abrir de una puerta y Mailene, la criada, entró en el salón donde le avisó al Conde que había recibido una llamada por teléfono. El chico se levantó y pidiendo disculpas se retiró de la sala, quedando las dos chicas en el comedor, sólo acompañadas de un gran silencio.

−…

−…

−… ¿Puedo preguntar algo?− dijo Lizzie para romper el silencio.

−Supongo ¿qué desea saber?

− ¿No te da vergüenza vestir así? Sólo verte…− la rubia se interrumpió pero aun en sus labios Mairie podía leer "me da vergüenza ajena".

Lady Mairie no supo cómo responder, o si simplemente debía hacerlo. Nunca había notado nada malo con su vestuario, era claro que no era muy bien visto por la sociedad que una chica usara pantaloncillos, pero no veía razón por la cual estaba obligada a usar una falda, eran demasiado incómodas y aparatosas, desde pequeña había utilizado pantalones cortos y aunque al principio sus padres habían discordado con aquella decisión, al no salir de casa, habían optado por dejar de insistir con respecto a sus ropas.

−La verdad no, siempre he utilizado de éstos y en realidad son muy cómodos− dijo con una sonrisa de orgullo mientras Elizabeth la miraba cómo si decir aquello fuera un sacrilegio.

−Una de las damas de la nobleza de Francia va a hacer una gran fiesta ésta noche, es llamada Madame Fortescue. Yo había decidido no ir, pero ahora que estamos hablando he cambiado de opinión. Quiero que vayas conmigo para que te empieces a comportar como una señorita; vas a usar un vestido largo y zapatos de tacón alto, me aseguraré de eso− dijo con aire de suficiencia−. Te enseñaré a caminar como una dama y demás modales que al parecer no conoces.

Esa última frase muchas la hubiesen tomado como un insulto, pero al contrario a la morena le causó gracia, al parecer Elizabeth se encontraba emocionada por poderle enseñar ese tipo de cosas a ella, como una madre o una hermana mayor.

− ¿Hablas de la fiesta de Anne Sophie?− su prima había estado muy ocupada últimamente con los arreglos para aquella fiesta−. No es necesario, ya estoy invitada.

− ¿En serio la conoces?− preguntó emocionada− ¿y qué piensas usar? No me digas que un traje por favor.

−Eh… bueno… pensaba usar…− dijo por primera vez apenada por su "extravagante" forma de vestir.

−Eso es impensable− interrumpió la rubia adivinando los pensamientos de la joven−. Igual vendrás conmigo. Irás vestida como una mujer a ese baile− concluyó decidida−. Dime ¿qué clases de vestidos tienes?

La morena dudó. La mayoría de sus pocos vestidos habían quedado en la mansión de New York, y los pocos que se había traído a Londres habían quedado en casa de sus tíos. Confirmándose las sospechas de Lizzie, ella no tenía ningún vestido con ella.

−Temo decir que no tengo ninguno disponible− respondió Lady Mairie.

Elizabeth la miró sorprendida, tapó con su mano su boca que obviamente se encontraba en forma de 'o' y dijo:

−Entonces no importa, voy a ver si encuentro un vestido de tu talla. Pero una cosa te juro, no te dejaré ir en pantaloncillos.

Lady Mairie suspiró aquel día se convertiría en el más largo de su vida.


El teléfono de hallaba descolgado en el escritorio de Ciel cuando llegó a su estudio con paso acelerado llegó hasta él, se preguntaba quién sería y que quería, sorprendiéndose así al oír la anciana voz que se hallaba al otro lado, hace mucho tiempo que no lo llamaba ni que le enviaba una carta.

Ciel ¿estás ahí?


Ok... lo sé, ésta vez tardé demasiado y la verdad lo siento DD:! ...tengo guardado éste capítulo desde hace dos semanas, pero no tenía internet y no podía montarlo, hoy apenas llegó el internet prendí la compu y decidí montarlo... Así que aquí les traigo el siguiente capítulo :D

Gracias a todos aquellos que han dejado review: Nagi Hatsune, Elocuencia96, Kate-Katherine y kakura999... me alegra mucho leer sus reviews :D

Se despide

~Dani^^

PD: van 5 gatos para Sebas :3, no olviden dejar rr :D