Capitulo 3

Cada día me siento peor, eh visto a Yugi en los pasillos o en la cafetería en incluso en clase de educación física desde mi salón, algunas veces cruzamos miradas y tengo que fingir que no me importa y poner esa expresión ruda en mi rostro, me doy cuenta de cómo cambia su sonrisa por esa expresión triste pero no puedo evitarlo ya tome mi decisión.

Recuerdo la primera vez que lo vi después de cortar con el de la manera más cruel que se me pudiera ocurrir, en ese momento quería que él me odiara tanto como yo mismo por hacerle daño.

El encuentro duro poco, fue una mañana tranquila en un pasillo acababa de salir de la clase de inglés y me dirigía al laboratorio de química cuando lo vi, sonriendo como siempre rodeado de sus nuevos amigos y atento a la conversación; en el momento en el que me vio su sonrisa desapareció y sus ojos revelaron toda la tristeza del mundo junta en ese lindo color violeta, yo solo desvíe la mirada y pase junto a él sin siquiera voltear, en cuanto puse un pie afuera del edificio sentí un nudo enorme en la garganta y un dolor punzante en el pecho pero tenía que superarlo.

Todos nuestros encuentros en estos dos meses han sido iguales, él se entristece y yo me siento como una basura... En fin eso era lo mejor ¿o no?

- hay fantástico la lluvia arruinara mi peinado

- si odio que llueva justo en la hora de salida

Chicas, son buenas sacando a la gente de sus pensamientos, pero bueno tenían razón seguramente habría mucho tráfico, gente corriendo tratando de resguardarse etc. Sería más práctico caminar a casa. Camine bajo la lluvia unas cuantas calles cuando vi a un chico recargado en la cortina de un negocio tratando de cubrirse del agua y que se abrazaba a sí mismo para evitar el frío.

- tú y tu manía por salir sin suéter - dije colocando mi chamarra en sus hombros. El chico me miró sorprendido y con un brillo en los ojos que jamás había visto, se notaba melancolía y felicidad.

- ¿Atem?

Fue lo único que deje que dijera antes de darle la espalda para segur mi camino, pero antes de poder hacerlo sentí que una mano me tenía de la muñeca evitando que me fuera

- ¿por qué haces esto?

- porque tienes frío y te enfermaras si te quedas así

Sentí como apretó más mi mano cuando escuchó eso y justo después comenzó a llorar reclamándome

- ¡no hablo de eso idiota! Me refiero a que de la nada me abandonas y haces como si me odiaras, ni siquiera te dignas a mirarme y ahora llegas y me tratas como si... No sé ni cómo me siento... Eres la única persona que me hace sentirme así, siento que si no estás nada vale la pena.

En ese momento no lo soporte más, tenía que decirle el por qué había hecho todo y porque lo había lastimado tanto pero sobre todo era momento de disculparme con él.

- Yugi tienes que entender una cosa hay una razón por la que no podemos estar juntos y es más fácil para mí no verte o no podre resistir estar separado de ti así que acostúmbrate

- ¿cómo puedes ser tan frío conmigo? ¿Qué te eh hecho? Yo no soy tu madre ni el tipo de la camioneta que...

- ¡callate! No sigas no quiero escuchar nada más ¿oíste? Se acabó, quédate con la chamarra será lo único que tendrás de mi

Zafé mi mano de la suya y me fui sin mirar atrás, era todo un cobarde no podía decirle la razón nunca lo aceptaría, estaba completamente seguro de que Yugi preferiría mil veces tirar su vida para estar conmigo que estar sin mí y yo haría lo mismo por el pero no sería tan egoísta, renunciaría a Yugi por su propio bien porque seguramente lo superaría y volvería a sonreír como antes.

- ya llegue

- ¿Atem? estas empapado

- madre está lloviendo ¿qué esperabas?

- no me hables así jovencito

- sabes algo, no quiero escucharte no estoy de humor para eso y no me esperes puede que no llegue

Salí de la casa más rápido que lo que entre y corrí hasta estar sin aliento, ni siquiera sabía dónde estaba pero eso lo resolvería después, por el momento necesitaba más que nunca antes de tabaco en mi sistema. Me dirigí a la tienda más cercana y compre una cajetilla, la marca de siempre, ningún cigarro en este mundo podría hacer que cambiará de marca.

Encendí un cigarrillo y lo fume más rápido de lo que pensaba hacerlo así que encendí otro y otro... No sé cuántos fume realmente antes de darme cuenta de que el tabaco no sería suficiente y comencé a caminar buscando un bar, cantina, antro o lo que fuera donde hubiera alcohol; al fin di con un pequeño restaurant bar, no era un lugar al que entrara alguien solo a esa hora y en un lugar desconocido pero en ese momento no importaba nada excepto el hecho de beber algo.

Llegue directo a la barra y pedí lo primero que se me vino a la mente ni siquiera recuerdo que fue porque de hecho después de eso no recuerdo nada más que despertar en un cuarto blanco con muchos aparatos extraños y un dolor terrible en el cuerpo.

- te encanta preocuparme ¿verdad? No puedo creer que te portes así tu padre...

- no tiene nada que ver con él y sabes que no me gusta que lo menciones

- ya te dije que no me hables así, soy tu madre y debes respetarme

Me levante y me senté en la orilla de la cama

- y yo te dije que no quería oírte

En ese instante sentí un dolor en mi mejilla que superaba todos los demás y caí en la cuenta de que mi madre había sido la culpable de eso

- si no quieres escucharme está bien me voy pero quieras o no soy tu madre y tendrás que vivir con eso siempre

Después de que se fue volví a recostarme, no me sentía nada bien.

Durante el tiempo que estuve en el hospital supe que había pasado y porque mi madre se había molestado tanto. Al parecer había bebido alcohol hasta estar total y completamente ebrio y había provocado una pelea monumental de la que milagrosamente había salido vivo.

Después de un tiempo en el hospital recuperándome de ese pequeño insistente se me ocurrió una idea: si era una total decepción para mi familia, mis amigos, mi ex novio, mal estudiante, fumador, ahora ebrio, etc. etc. ¿por qué estar perdiendo el tiempo?

Se suponía que ese día me darían de alta pero debía estar en reposo un tiempo cuando llegamos a casa mi madre me llevó a mi cuarto, le dije que quería dormir y me dejó solo, era la oportunidad perfecta mi madre no subiría en un buen rato y para cuando lo hiciera ya sería tarde. Tome un cúter de mi escritorio y me senté en la orilla de la cama.

- Yugi perdón pero ya no puedo más, no puedo estar sin ti pero estar con alguien como yo sería lo peor que te puedo hacer... Perdóname

En ese instante deslice la navaja por mi muñeca izquierda y después por la derecha, cerré los ojos y sentí como me iba quedando sin fuerzas y como perdía el conocimiento...

Bueno esto fue muy dramático pero siempre hay un detonante, no hay mal que por bien no venga y bueno ya veremos qué pasa... Yugi podrá salvar a Atem o ¿será el final triste que nunca se ve en las historias?

Ya saben que espero reviews espero que les guste