Titulo: Memorias.
Autora: Alice Kazami
Genero: Romance.
Pairing: Alice Gehabich y Shun Kazami.
Disclaimer: La saga Bakugan, ni ninguno de sus personajes me pertenecen.
Capítulo 4: Acercamiento.
Shun y Alice caminaban en silencio, ninguno podía decir una palabra, Shun no sabía que decir, aún seguía furioso y Alice no entendía lo que estaba sintiendo. Caminaba muy cerca de Shun y estaba sintiendo como su corazón latía demasiado rápido además podía jurar que sus mejillas estaban sonrojadas ¿Por qué se sentía así? Ni siquiera recordaba el nombre del chico.
Skyress y Hydranoid estaban detrás de ellos susurrándose cosas, Shun se dio cuenta de ello y giró su rostro para ver a los bakugan.
Shun: ¿Y ustedes qué? – Su tono aún tenía enojo.
Hydranoid: No, nada.
Skyress: Shun, no nos hables así además vas a asustarla – Shun miró rápidamente a Alice de seguro se sentía asustada por su tono ya que estaba sensible pero para su sorpresa ella no lo miraba con miedo.
Shun: ¿No te asustaste?
Alice: ¿Debería…? Ah…
Shun: Shun. – No podía evitar seguir molesto se le notaba en la cara.
Alice: ¿Estás… molesto?
Shun: ¿Por qué lo dices?
Alice: Por que eso parece.
Shun intentó suavizar sus facciones cuando notó que Alice de verdad estaba bien a su lado, tuvo una muy pequeña sonrisa. "Que lindo se ve" pensó Alice y se sonrojo por su pensamiento, Aprovechando que ella miró hacia el frente, Shun la detallo mejor, tenía algunos moretones en sus piernas, a pesar de su falda larga podía notarlo, lo más probable es que también estuviera lastimada en los costados o su pecho pero no lo sabía, su mano izquierda estaba vendada, de seguro no podría usarla, su ojo izquierdo también estaba vendado, esperaba que no haya sufrido daño o al menos no demasiado grave, definitivamente Gunz estaba muerto, a pesar de todo eso a él le seguía pareciendo hermosa. Se sonrojo por completo ante su pensamiento. Decidió seguir caminando antes de que ella se diera cuenta, Alice y los bakugan lo siguieron.
Alice: Ah… - No sabía como formular la preguntar, estaba algo confundida – Tú… ¿Tú y yo… éramos… algo? - Shun se detuvo al escuchar ese "algo". ¿Por qué a ella se le ocurrió esa pregunta?
Shun: Solo amigos.
Alice: Ah, ya veo. – Skyress y Hydranoid sintieron el tono de decepción en Alice.
Por fin llegaron a casa de Alice, a ella le parecía conocido el lugar y cada vez que intentaba recordar algo sentía unas punzadas casi insoportables en su cabeza, a causa de ello estuvo a punto de desmayarse pero Shun la sostuvo.
Shun: Alice.
Alice: Estoy bien – El ojiámbar la apego a su pecho entonces la chica se sonrojo bastante al fijarse en los músculos de su pecho, como tenía sus manos sobre su pecho pudo darse cuenta, Shun siempre entrenaba y eso le dio musculatura, no exagerada pero si lo suficiente para atraer a cualquier chica, se arrepintió de haber notado eso porque Shun se dio cuenta de su sonrojo.
Shun: Alice estas roja, de seguro tienes fiebre.
Alice: N-No creo. – Estaba demasiado nerviosa y lo estuvo aún más cuando Shun la cargó después de acomodar el bolso que llevaba, se le vino a la mente que parecían casado y eso lo único que logro fue aumentar su sonrojo. – E-Estoy bi-bien.
Shun: No me arriesgaré. – A pesar de las suplicas de la pelinaranja, Shun no la bajó, es más, decidió ignorarla por completo y también ignoro sus intentos por sonrojarse porque estuvo a punto de hacerlo.
Al entrar la sentó sobre el sofá y Michael salió de una habitación la cual parecía ser el comedor. Shun se echo toda la culpa del accidente diciendo que fue él quien tuvo una batalla con Alice y se excedió con su poder. Aunque a Michael no le agrado el resultado de la batalla perdonó a Shun porque sabía que no era su culpa, sabía muy bien que Shun daba lo que sea por protegerla. Alice no sabía porque él dijo todo eso si fue Gunz así que cada vez que intentaba decir algo Hydranoid y Skyress la detenían. Después de eso Shun se despidió y le entregó a Alice su bolso, ella quería hablar con el ninja pero su abuelo le dijo que descansara. Alice no tuvo más opción y obedeció, cuando entró a su habitación abrió el bolso.
Alice: ¿Un… conejo? – Sacó el conejo del bolso, no sabía porque pero ese conejo le traía nostalgia y seguridad. Era lindo, un conejo de color blanco, vestía una chaquetita azul oscura con mangas, un lindo lazo rojo en su cuello y sostenía un gran reloj con ambas "manos". Alice lo abrazo fuerte apegándolo a su rostro.
Alice: ¿Menta? – Pudo percibir ese aroma que emanaba el conejo pero también tenía un aroma que parecía ser rosas, no pudo descifrarlo porque el aroma a menta era más fuerte pero eso no le importo. Alice se acostó abrazando a su peluche, no podía dejar de sentir ese aroma, suspiro y poco a poco se quedó dormida preguntándose porque adoraba ese aroma.
