ACOSADOR EN SUEÑOS

Capitulo 1-VIAJANDO HACIA MI DESTINO

Me encontraba una mañana esperando el bus en una banqueta, leyendo un libro de suspenso, cuando este hace su parada.

Levanto mi cartera y meto en ella mi libro apresuradamente, cuando me doy prisa a subir, ciento una inmensas brisas frías que me alborota el cabello.

Durante mi ascenso miro hacia adelante a buscar algún asiento entre las personas y lo que encuentro es una inmensa mirada que me observaba desde el último asiento del bus. Era un hombre adusto de unos 35 años de edad, más o menos de un metro setenta, robusto y piel clara.

Mientras lo observaba pude ver que un asiento antes de él se encontraba vacío, y me encamine a sentarme, pero al ver que insistía en mirarme le di los buenos días. Y recibí como respuesta fue un asentamiento de cabeza y se volteo a ver por la ventanilla.

Me sorprendió su actitud, pero trate de no seguir pensando en ello, y me dispuse a cerrar los ojos ya que me encontraba cansada de tanto leer para un examen que me tocaba presentar ese mismo día. Al poco tiempo abrí los ojos y vi por la ventana que ya había llegado a mi destino, iba a comprar un libro andes de ir a las clase de literatura.

Me bajo justo después de dos parejas de ancianos que se aprestaban a bajar también, con paciencia los ayude a bajar y me agradecieron muy amorosamente, ya me iba a dirigir a la otra acera para tomar un taxi cuando escucho gritos desde adentro del autobús.

Volteo hacia una ventanilla y observo al hombre que iba detrás de mi asiento, con la capucha de la chaqueta puesta, ocultando su rostro y con una navaja en manos, manchadas de sangre matando a todos a su paso, muchos como pudieron se bajaron del autobús gritando despavoridos.

Al poco tiempo saco un arma de un bolso negro grande y comenzó a disparar por doquier.

Me quede estática viendo la escena, quien iba a creer que me iba a tocar ver tal atrocidad este día, que parecía presagiar un hermoso día de cielo azul.

Al parecer pudo sentir mi mirada porque en un minuto que pareció eterno se volteo a verme con una inmensa mirada que me aterro de solo pensar de lo que fuera capaz de hacerme.

Solo vi los movimientos de sus labios que parecían decir " perdóname kati, por favor perdóname", pero no sabía porque podría decir eso. Solo me quede allí paralizada viendo su gesto de dolor que mostro en ese minuto en que nos quedamos viendo.