Titulo: Memorias.

Autora: Alice Kazami

Genero: Romance.

Pairing: Alice Gehabich y Shun Kazami.

Disclaimer: La saga Bakugan, ni ninguno de sus personajes me pertenecen.

Capítulo 7: Videojuegos de memorias.

- Jueves –

Runo decidió llevar a Alice a los videojuegos, aunque nadie lo creyera Alice era fanática de los videojuegos porque siempre jugaba con Dan cuando eran pequeños, Runo no podía negarlo, a ella también le gustaba.

Runo: ¿Cómo sigue tu ojo?

Alice: Parece que tardará bastante en poder quitarme esta venda.

Runo: ¿Y tu mano?

Alice: No puedo usarla así que jugaré solo con la derecha. – Runo vio uno de los juegos que más jugaban

Runo: Mira este juego lo jugábamos siempre.

Alice: ¿Tekken?

Runo: ¡Si! Yo siempre escogía a Hwoarang y tú a Jin. Es curioso porque ellos son rivales.

Alice: Pero solo ellos porque Xiaoyu era mía y Asuka era la tuya.

Runo: Ah es verdad, la prima de Jin, me pregunto si se llevaría bien con Xiaoyu.

Alice: Es probable, aunque de seguro no estarían demasiado juntas por Jin.

Runo: ¿Tú crees que ella…? ¿Eh? – Runo se le queda mirando a Alice.

Alice: ¿Qué?

Runo: ¡Alice! ¡Recordaste a las chicas que escogíamos! – La abraza.

Alice: Es cierto.

Tigrera: Jah y luego dicen que los videojuegos no sirven para nada.

Hydranoid: A mí me ayudaron con mis movimientos de pelea. – Runo y Alice iban cada cierto tiempo a un juego distinto y mientras más jugaban, más recuerdos junto a Runo tenía, se la pasaron casi todo el día jugando y discutiendo estrategias aunque claro, Alice llevaba la ventaja en lo ultimo.

Runo: ¡Oye esa es una buena técnica!

Alice: Sí, y si la usas seguida hará un combo muy largo.

Runo: ¿Eh? ¿En serio? No sabía.

Alice: No se puede esperar menos de Itachi Uchiha. – Se rieron.

Runo: Oye… Alice.

Alice: ¿Si?

Runo: ¿Recuerdas la confesión que me hiciste luego de irte a Rusia?

Alice: ¿Confesión? – La pelinaranja intentaba recordarla, le parecía estar cerca pero cuando casi recordaba le daba una punzada demasiado fuerte, eso le sucedió varias veces hasta que decidió parar porque el dolor era insoportable.

Runo: ¡Alice!

Alice: Estoy bien.

Tigrera: Linda, no te sobre esfuerces o te hará mal.

Hydranoid: Hazle caso, tómatelo con calma, tienes mucho tiempo para recordar.

Runo: Recuerda bastante rápido, creí que sería más difícil.

Hydranoid: Eso es porque tuviste una gran idea.

Runo: No es para tanto – Se sonrojo.

Alice: Gracias.

Runo: ¿Por qué?

Alice: Si no fuera por ustedes tardaría más.

Runo: Esto es lo menos que podemos hacer por una gran amiga.

Alice: Muchas gracias.

Runo: ¡Deberíamos probar otro juego!

Tigrera: Runo ya se está haciendo tarde.

Runo: Aawww, es verdad.

Alice: Descuida Runo, regresaremos después. – Las chicas junto a sus bakugan decidieron partir pero a Alice le molestaba no poder recordar esa confesión que le hizo.

En el camino Runo estaba muy contenta hablando pero Alice no le prestaba atención y se dio cuenta de eso.

Runo: ¿Qué te pasa calabaza?

Alice: Ah… bueno… - Se detuvieron. – Runo… esa confesión… ¿Era muy importante?

Runo: Ah… - Runo dudaba en decirse si era importante o no, eso la estaba mortificando, Alice sabía en su interior que era importante pero ni siquiera eso lo recordaba ¿Debía arriesgarse y decirle que si sabiendo que eso significa que se esforzara demasiado por recuperar ese recuerdo? – mmm… no mucho.

Alice: Ah ya veo- Obviamente lo dijo no muy convencida. – Am Runo, tengo otra pregunta.

Runo: Sí, dime.

Alice: ¿Sabes algo acerca de un conejo?

Runo: ¿Conejo? – Parpadeo varias veces confundida.

Alice: Sí, verás. Tengo un conejo de peluche en casa y siento que es muy importante pero no recuerdo de donde salió o porque quiero tenerlo conmigo siempre.

Runo: Nunca me hablaste de el.

Alice: Que extraño…. – Suspira – Tendré que seguir pensando ya que Hydra no me dirá.

Hydranoid: Sabrás acerca del conejo cuando llegue el momento.

Runo: Entonces tú sabes.

Hydranoid: Sí, pero no diré nada.

Runo: Aaww que malo.

Tigrera: Runo.

Alice: Confío en Hydra, ha de tener sus razones.

Hydranoid: Gracias.

Tigrera: Ya llegamos.

Runo: Alice ¿Podríamos hablar más tarde?

Alice: Ah, no lo sé Runo. Ayer me quedé dormida como las ocho y no sé si me pase eso hoy, creo que esto me afecta porque dormí casi doce horas.

Runo: ¿Tanto? Eso si que es extraño. No importa si no puedes. Descansa.

Alice: Tú igual. – Alice prácticamente salió corriendo a su habitación, tenía unas enormes ganas de abrazar ese conejo como si de esa manera abrazara a alguien. Le parecía increíble que aún conservara ese aroma a menta, no deseaba que desapareciera. Hydranoid se coloco a su lado, estaba muy feliz de ver como Alice se encontraba con su prácticamente novio conejo – es que lo amaba – ambos se quedaron dormidos.